Juan Mieg, autor del primer tratado de Taxidermia en español.

Juan Mieg nació en Basilea, Suiza, el 5 de noviembre en 1780. Era hijo de un comerciante de tejidos y de la segunda esposa de éste. Estudió humanidades en Friburgo de Brisgovia, Alemania. En 1802 marchó a París para ampliar sus estudios en matemáticas, ciencias naturales, física y química, y dibujo en la Escuela Central de las Cuatro Naciones. En París recibió clases de Biot, Cuvier o Duméril. Entre 1807 y 1812 fue catedrático de Ciencias Naturales y Lengua en Blois (Francia). Su sueldo era de 1.500 francos. De un viaje de visita a sus padres en Suiza en 1809 volvió a Francia con Elisabeth Eislin, la que más tarde sería su esposa, a quien él llamaba "Tía cigüeña". Convivió con ella y tuvieron cinco hijos, y no fue hasta 1830 cuando acabaron casándose.

Mieg y su esposa, en el despacho del alcalde en Historia romántica (1841).

"Charlot a la una de la madrugada"

Fotograma de "Charlot a la una de la madrugada".
Charlot a la una de la madrugada (One A.M., Charles Chaplin, 1916) es una comedia de 17 minutos en la que Charlie llega borracho a la casa donde se aloja. Tras algunos problemas para entrar, intentará tomar la última copa y llegar a su habitación. Cuando lo consigue, el último obstáculo consistirá en lograr meterse en la cama.

El salón de entrada de la casa de la ciudad donde se aloja está repleto de animales disecados. Tras la puerta de entrada un pato colgado, una cabeza de felino y un frontal de órice. Por encima de esa puerta de entrada unos cuernos de vaca. En el centro de la sala la alfombra de un tigre, y un gato. Dos escaleras conducen al piso superior donde se encuentra el dormitorio al que Charlie quiere llegar. Colgada en la pared de la escalera una cabeza de ciervo, y al final, en el rellano un oso negro disecado. Al lado de la escalera izquierda distinguimos un ñandú, un mono, una especie de mapache (o gato?), un pato colgado... En la pared de esa escalera, otro ánade colgado y una cabeza de corzo. En la antesala del dormitorio, ya en el piso superior, distinguimos un par de alfombras en el suelo, una de ellas de leopardo, un paragüero de pata de elefante, una cabeza de muflón al lado de la puerta del dormitorio, un ave con las alas abiertas, un pequeño oso de pie que parece sostener una bandeja, una cabeza de oso...


Bécoeur: apuntes biográficos de un personaje clave en la historia de la Taxidermia.

Jean-Baptiste Bécoeur nace en Metz (Francia) el 16 de abril de 1718, en el seno de una familia de farmacéuticos. Estudió con los jesuitas y trabajó de aprendíz de su padre. En esa época ya empezó su relación con la taxidermia “desecando, inyectando y desollando aves”. Se trasladó a laboratorios de Alemania para perfeccionarse como farmacéutico. Retorna a Metz para, en 1738, superar las pruebas de doctorado en Farmacia. En el Jardin Royal des Plantes de París, Bécoeur mejora su técnica taxidérmica y empieza a preocuparse por la conservación de las colecciones.Se traslada a París para seguir los cursos en el Jardin Royal des Plantes, donde Buffon era el director y donde siguió clases, entre otros, con Bernard de Jussieu, conservador del Gabinete de Historia Natural. Es allí donde mejora su técnica taxidérmica y donde empieza a preocuparse por la conservación de las colecciones. Es precisamente Jussieu quien propone a Bécoeur la plaza de farmacéutico que Felipe V, rey católico de España y nieto de Luis XIV, deseaba que ocupara un francés. Bécoeur, que adoptó las ideas filosóficas del momento y se convirtió en anticlerical, no aceptó trasladarse a Madrid y prefirió volver a Metz, donde se casó en 1741 con Madeleine Béchamps, y donde compró una farmacia a un viejo apotecario que huyó por causas religiosas. Su curiosidad natural le lleva a completar sus conocimientos literarios y científicos estudiando matemáticas, filosofía y escritos de autores reconocidos. Eruditos visitan frecuentemente su oficina de farmacia. En 1744 el rey Luis XV visita Metz donde, a su llegada, sufre una grave fiebre paratifoidea.  Bécoeur atiende al rey en la Catedral, cercana a su farmacia.

Bécoeur se interesa por la Filosofía y por las Matemáticas y retoma su interés por la Historia Natural, especializándose en el arte que le interesaba desde niño: el arte de preparar los animales naturalizados, principalmente aves, y de conservarlos. En septiembre de 1749 pierde a dos de sus entonces tres hijos, François de 6 años y Claude-Alexandre de 4, a causa de una explosión de un material inflamable que manipulaban. Su tercera hija Anne era la mayor. Más tarde tuvo otro hijo, Jean-Baptiste, que heredó el negocio.

La enseñanza de Taxidermia por correspondencia.

La enseñanza de Taxidermia por correspondencia tuvo su auge en España en las décadas de los años 50 y 60 del pasado siglo XX. 

Cuadernos del Instituto Jungla.
Fue en 1947 cuando se editaron por primera vez los cuadernos del Instituto Jungla de la calle de Goya, 118, de Madrid, "centro autorizado por el Ministerio de Educación Nacional". La primera edición se imprimió en Gráficas Faure y las posteriores ediciones en la Imprenta E. Cruces. Consistía en entregas periódicas de nueve cuadernos de estudio que completaban un total de 45 lecciones. El Instituto Jungla enviaba junto a los cuadernos el catálogo con los productos necesarios (bórax, ojos, utensilios...) para empezar. También proporcionaba el material.


Eran muy populares los anuncios en periódicos y revistas con su "Aprenda a disecar". En esos años de posguerra, el curso se vendía como una forma de obtener ingresos suplementarios. El cuaderno publicitario del Instituto Jungla, que se enviaba a los que se interesaban por el curso, contenía párrafos como los siguientes:
Anuncio en La Vanguardia, 20 de enero de 1948.
"Si usted conoce los altos precios que cobran los taxidermistas profesionales por disecar cualquier ave u otro animal, seguramente pensará que se trata de una operación costosa. Sin embargo es todo lo contrario."

"Si tiene usted la suerte de no necesitar ganar dinero, puede estudiar Taxidermia sólo por entretenimiento y , mientras se divierte, aprenderá una profesión que, si algún día lo necesita, le permitirá obtener magníficos ingresos durante sus horas libres."

Caza y animales. Su historia a través de sus imágenes en las tarjetas postales.


Me place daros a conocer el vídeo de la exposición temporal recién inaugurada en mi pequeño museo de taxidermia. Se trata de una exposición de 56 tarjetas postales ilustradas, que abarcan 120 años, de temática de caza y de animales. Se han seleccionado entre las más de mil de estos dos temas, pertenecientes a la colección de Xavier Romero, activista y periodista divulgador del coleccionismo, a quien agradecemos su colaboración y especial predisposición.

De género humorístico. España, 1952. Colecc. Xavier Romero.
Las postales que se muestran son de diferentes países: España, Alemania, Francia, Italia, Suecia, Estados Unidos, Argelia, Austria, Suiza..., con predominio de las impresas a principios del siglo XX, la Edad de Oro de la tarjeta postal.

La tarjeta postal no es más que una cartulina preparada para poder ser escrita y enviada sin sobre. Fueron las administraciones de Correos de los distintos países las emisoras de las primeras postales. La primera postal española data de 1873. A finales del siglo XIX, gracias a las mejoras en las técnicas de impresión empezaron a circular las postales ilustradas tal y como hoy las conocemos. El coleccionismo de postales comenzó muy pronto, a principios del s. XX.