José Manuel Caballero Bonald y la vecina del taxidermista.

Cubierta del libro.
El pasado 23 de abril José Manuel Caballero Bonald recogió el Premio Cervantes y me acordé de un suceso de juventud que leí en la primera parte de su autobiografía Tiempo de Guerras Perdidas (1995). Durante su estancia de dos años en la Sevilla de la posguerra, Caballero Bonald nos describe su intento de relacionarse con Blanquita, la vecina de un taxidermista. Una muchacha que, según el escritor, le "ocasionó algún imprevisto transtorno". El fragmento que sigue lo encontrarán en el décimo capítulo:
"(…) Esa Blanquita, que vivía en mi misma calle y a la que yo había andado tanteando algunas veces, se dedicaba al estúpido juego de prender y apagar la vela, practicado alternativamente con idéntica vehemencia. Era ayudante ocasional de un taxidermista a ratos perdidos, que ocupaba una accesoria en la misma casa de Blanquita y que sólo aceptaba encargos muy especiales. Nunca había disecado una cabeza de ciervo o de toro, sino pájaros de distinto exotismo, mientras más raros mejor. Yo hablaba con él de vez en cuando, no precisamente atraído por ese repelente hobby, sino porque era un tipo de lo más disparatado. Andaba todo el tiempo inventándose sermones jocosos y sustituciones equívocas de palabras. Aunque yo siempre he detestado esos malabarismos de la prosa narrativa, basados preferentemente en la paranomasia o la aliteración –al modo como lo hacen, por ejemplo, el monocorde guajiro britanizado Cabrera Infante o nuestro joyceano particular Julián Ríos-, en la tradición oral del taxidermista quedaban muy aparentes. Tenía también la costumbre de invertir el sentido de los refranes y de asustar a los niños con bromas de antropófago.

Robert Boyle. Primeras instrucciones para viajeros.


Robert Boyle pintado por Johann Kerseboom.
Sir Robert Boyle (Lismore Castle, Irlanda, 1627- Londres, 1691), decimocuarto hijo del Conde de Cork, fue físico, químico, naturalista, teólogo e inventor. Durante un tiempo dirigió la Compañía de las Indias Orientales. Perfeccionó la máquina neumática y el termómetro de Galileo. Estudió la evaporación de los líquidos en el vacío. Enunció la ley de compresibilidad de los gases o Ley Boyle-Mariotte. Descubrió el punto de fusión del hielo y la imposibilidad del vacío absoluto. En su obra The Sceptical Chymist definió el concepto de elemento químico y compuesto. Utilizó por vez primera colorantes reactivos para la investigación de ácidos y bases. Aisló el hidrógeno. Descubrió el hidrógeno fosforado, el sulfuro de mercurio, la acetona y el alcohol etílico. Contribuyó a fundar la Royal Society de Londres, que presidió en 1680.

Uno de los principales objetivos de la Royal Society se basaba en fundamentar la Filosofía en el mayor número de observaciones y experimentos posibles. El descubrimiento de nuevos territorios ampliaba la posibilidad de efectuar esas observaciones y se hizo necesaria estructurar la Historia Natural y facilitar unas primeras pautas. Robert Boyle cumplió con el encargo de contribuir a ese objetivo escribiendo un artículo de cuatro páginas, General Heads for a Natural History of a Country, great or small, publicado en abril del año 1666 en Philosophical Transactions, en el que proponía a viajeros y navegantes que, de acuerdo con aquellas instrucciones muy generales, dieran testimonio de lo que hubieran visto. Las referidas a la fauna son las siguientes:

Alfred Hitchcock presenta "La cápsula del tiempo de West Warlock".

George Tiffany y Charlie en el taller.

La cápsula del tiempo de West Warlock (Alfred Hitchcock Presents: The West Warlock Time Capsule) es uno de los capítulos pertenecientes a la serie de televisión Alfred Hitchcock presenta. De una duración de 24´25”, este mediometraje de suspense, dirigido por Justus Adiss, se emitió por primera vez en Estados Unidos el 26 de mayo de 1957. Era el episodio 35 de la segunda temporada de la serie. El guión es de J.P. Cahn y la adaptación para televisión de Marian B. Cockrell.


Alfred Hitchcock en la presentación de La cápsula del tiepo de West Warlock.

"Instructio Musei Rerum Naturalium", de David Hultman

Instructio Musei en la edición de Erlangen.
Instructio Musei Rerum Naturalium fue un trabajo dirigido por Carl von Linné, a quien generalmente se le suele atribuir, pero redactado y leído por David Hultman el 14 de Noviembre de 1753 en Upsala, y publicado ese mismo año. Esta tesina, de diecinueve páginas, escrita en latín, tenía como objetivo instruir a los expedicionarios a las colonias sobre cómo debían preparar los objetos de Historia Natural con la finalidad de que llegasen al Museum Rerum Naturalium -que el mismo Linné fundó en Upsala en 1744- en condiciones de ser estudiados por los naturalistas. Los cuadernos con instrucciones escritos por y para viajeros naturalistas fueron bastante frecuentes. Instructio Musei es uno de los primeros escritos conocidos, con finalidad evidentemente científica, destinados a dar instrucciones a los viajeros recolectores de objetos de Historia Natural. Instructio Musei se reeditó en un par de ocasiones incluído en Amoenitates Academicae (Amenidades Académicas), una publicación creada por Carl von Linné para publicar los trabajos de sus alumnos. Linné dirigió 189 tesis y tesinas.
"Las Ciencias Naturales, que abarcan el conocimiento de los tres reinos de la naturaleza, es la más útil de todas las ciencias, y sobre todo una necesidad para el género humano."
Instructio Musei Rerum Naturalium comienza con unas consideraciones iniciales que justifican el beneficio que para la ciencia significa el estudio de los objetos de Historia Natural y la existencia de los museos, que facilitan ese estudio. 

Abordemos su contenido. Dependiendo de la naturaleza de los cuerpos y de la región de procedencia, las especies animales se podrán conservar “per se” (sin preparación previa alguna), “siccata” (secados), “excoriata” (la piel), o “in vasculis vitreis” (sumergidos en licor en recipientes de vidrio).