Las etiquetas comerciales de Lluís Soler y sus sucesores. Cronología.

Son numerosos los especímenes disecados centenarios, algunos en domicilios de particulares o la mayoría en colecciones de Historia Natural de museos e instituciones educativas, que disponen de alguna etiqueta comercial que permiten datarlos aproximadamente. Algunos centros conservan en sus archivos el libro de registro donde se iban anotando las adquisiciones que se producían a lo largo del tiempo, pero la ausencia de documentos históricos dificulta la tarea de establecer el origen y fechar los sujetos. Era una práctica bastante habitual y extendida entre los taxidermistas o vendedores de objetos de Historia Natural adherir en la peana una etiqueta de papel o cartón, o clavar una de latón con su nombre comercial y dirección. Y en ocasiones será precisamente esa etiqueta la que nos facilite su datación. Hace ya algunos meses publiqué un artículo similar a éste donde reproducía algunas de las etiquetas del veterinario, taxidermista y comerciante barcelonés Francesc Darder Llimona, repasaba sucintamente la historia de su establecimiento de Taxidermia, que permaneció abierto entre 1878 y 1915, y en el que teniendo en cuenta sus múltiples mudanzas, ubicaba en el tiempo sus etiquetas. Espero que el presente, dedicado a Lluís Soler Pujol y sus sucesores, sirva de ayuda a quienes posean alguna de sus piezas.

Etiqueta correspondiente al periodo 1890-1919 (1).


Lluís Soler Pujol (1871-1923), discípulo del taxidermista Francesc Darder, se estableció por su cuenta en 1889 (2). Tenía dieciocho años. Hacia 1900 la Casa Luis Soler Pujol se ubicaba en la esquina de las calles Rauric, 16 y 18, y Heures, 8 y 10, de Barcelona, un local que disponía de dos entradas, una por cada calle, además de tres escaparates.

La "Encyclopaedia Britannica", introductora de los métodos franceses en Inglaterra.

Artículo sobre Taxidermia en la Encyclopaedia.
Louis Dufresne, jefe del laboratorio de Taxidermia del Museo Nacional de Historia Natural de París había afirmado en su influyente artículo Taxidermie, publicado en el Nouveau Dictionnaire d'Histoire Naturelle (1803), que “los ingleses emplean los mismos medios para conservar sus animales; pero los montan con menos perfección que nosotros. (...) Parece que los ingleses y los holandeses no tienen, en su lengua, obra alguna que trate sobre la forma de montar los animales con algunos principios". Tenía razón. Se habían publicado tan sólo unas breves y primarias instrucciones de John Woodward (1696), de Edward Bancroft (1769), de Johann Reinhold Forster (1771), de Edward Donovan (1794), o el librito de instrucciones de William Swainson (1808). Lo más aproximado al arte de disecar lo contenían las cartas que enviaron a Philosophical Transactions Tesser Samuel Kuckhan (1770) o el capitán Thomas Davies (1771), y el libro para viajeros de John Coakley Lettsom (1773), basado en las técnicas de los dos anteriores.

"Taxidermie", el tratado del ornitólogo Johann Friedrich Naumann.


"Debemos esforzarnos por dar apariencia a la piel,
como si el cuerpo vivo del animal estuviera en su interior."
                                                     

Portada de Taxidermie (1815).
Johann Friedrich Naumann, considerado como el iniciador de la ornitología científica en la Europa central, publicó en 1815 Taxidermie oder dir Lehre Thiere aller Klassen am einfachsten und zweckmässigsten für Kabinette auszustopfen und aufzubewahren, praktisch bearbeitet, en español Taxidermia o enseñanza del disecado de toda clase de animales y mantenimiento de gabinetes, de una manera práctica y sencilla. El tratado, de ciento ochenta páginas, contenía cinco grabados a partir de dibujos del propio autor que, como ya se comentará en su biografía, alcanzó reconocimiento como excelente ilustrador.

En el prefacio del libro Naumann se refería a tres obras anteriores, Anweisung wie Naturalien zu sammeln, zu zubereiten, zu verpacken und weit verschicken sind, en español Instrucciones para recoger, preparar y enviar especímenes, de autor desconocido y que se publicó en Leipzig en 1788; Anleitung alle Arten Natürlicher Körper, Instrucciones para todo tipo de cuerpos naturales, de Johann Jacob Römer, publicado en Zúrich en 1797; y Handbuch des Zubereitens und Aufbewarens der Thiere aller classen, en español Manual acerca de la preparación y conservación de toda clase de animales, editado en Fráncfort del Meno en 1802 y firmado por Karl Philipp Christian Stein, y que recogía este último los métodos de Johann Heinrich Schaumburg (1), del vienés Hoffmann y los más recientes publicados por el francés Pierre-François Nicolas.

La recurrente "siesta del taxidermista".

Este no es más que el relato de una casualidad que comenzó mientras el artista Javier Garcés se encontraba en la exposición de mi taller, dibujando e incluyendo algunas de las piezas de la colección en un trabajo de gran formato que provisionalmente había titulado El sueño del Taxidermista. Garcés alternaba sus visitas con otras al Museo Darder de Banyoles con el mismo propósito. Desconozco qué le impulsó a escoger dicho motivo para su obra. En ella el taxidermista, que ha sido vencido por el sueño en su mesa de trabajo, aparece en blanco y negro, mientras que los animales que lo rodean, piezas reales disecadas algunas hace cien años, están coloreadas, acentuando la sensación de que aprovechan la ocasión para volver a la vida.

El sueño del Taxidermista, de Javier Garcés, en pleno proceso (1).

Un humano disecado en El planeta de los simios (1968).

El coronel George Taylor (Charlton Heston), Landon (Robert Gunner), Dodge (Jerff Burton) y Stewart (Dianne Stanley), son los cuatro tripulantes de una expedición espacial a bordo de la nave Icarus. Se encuentran en estado de hibernación. El viaje, que tiene lugar a una velocidad próxima a la de la luz, llega a su fin cuando la nave realiza un aterrizaje forzoso en un lago en el que fallece la piloto Stewart. Los supervivientes se encuentran en un planeta desconocido. Partieron de la Tierra dieciocho meses antes, en el año 1972. Antes de abandonar la nave, que se está hundiendo, el comandante calcula en su computadora que se hallan a unos 320 años luz de la Tierra, que posiblemente se encuentren en un astro que órbita alrededor de una estrella de la constelación de Orión, y que realmente, de acuerdo con la teoría de la relatividad, han transcurrido 2.006 años. Los astronautas se encuentran pues en un planeta desconocido en el año 3.978.

Taylor se encuentra inesperadamente con Dodge... disecado!

El ornitólogo y taxidermista John Gould.

John Gould hacia 1860.
Hijo de un jardinero, John Gould nació el 14 de septiembre de 1804 en Lyme Regis, Dorset, Inglaterra. Tenía cuatro hermanas. En 1818 su padre fue nombrado capataz de los jardines reales del castillo de Windsor y el joven Gould empezó trabajar como aprendiz de jardinero, practicando la Taxidermia como afición para ganarse un sobresueldo, vendiendo pájaros disecados a los estudiantes universitarios del vecino Eton (1). Poco después se empleó también como jardinero en el castillo de Ripley, Yorkshire, compaginando su trabajo con su formación, asistiendo a las clases de la Royal Zoological Society. No sabemos a ciencia cierta en qué fecha se trasladó a Londres, pero en 1822 Gould ya tenía abierto un negocio de Taxidermia en el número 20 de Broad Street, en  Golden Square, actividad que compatibilizaba con la de disecador de la Sociedad Zoológica. Esa circunstancia nos la confirma el naturalista y también excelente dibujante William Swainson, autor de algunas obras que incluían instrucciones taxidérmicas, en su The Naturalist Guide (1822), cuando se refería "al señor Gould (Conservador de animales de la Zoological Society) de Golden Square como el mejor de los ornitólogos científicos comerciales de Londres y un excelente disecador de animales en general".

El Museo de Ciencias Naturales de Madrid a principios del siglo XX. Imágenes inéditas.

Las fotografías recuperadas.
El 3 de agosto de 1895 una Real Orden del Ministerio de Fomento ordenaba el traslado del Museo de Ciencias Naturales al Palacio de Biblioteca y Museos, el edificio que acoge los actuales Museo Arqueológico Nacional y Biblioteca Nacional de España en el Paseo de Recoletos. El Ministerio de Hacienda deseaba ampliarse y el Gobierno optó por expulsar al vecino Museo del Palacio de Goyeneche, un inquilino que lo era desde su apertura en 1773. A pesar de que los naturalistas miembros de la Comisión de mudanza advirtieron de la insuficiencia e inadecuidad de las salas, el 28 de septiembre una segunda Real Orden establecía además que el traslado se verificase a la mayor brevedad, aprovechando los días que faltaban para comenzar las clases, es decir, cuarenta y ocho horas. Fue materialmente imposible. A pesar de la advertencia de que manifiestamente las salas y el mobiliario eran insuficientes, y de que el presupuesto asignado era ridículo, el traslado se llevó a cabo. El trasiego se prolongó durante un año.

"Stuffed!", historieta de Glenn Eichler y Nick Bertozzi.

Tim Johnston, empleado de una empresa de prestaciones médicas, de mediana edad, casado con Melanie y padre de Sarah, vecino de Nueva Jersey, recibe en la oficina una inesperada llamada del Hospital. Su padre está internado y su estado es grave. Él ni sospechaba que estuviera enfermo. Mientras Tim lo visita su padre fallece. Tim intenta contactar con su hermano Oliver, a quien no ve desde hace años, para comunicárselo; pero éste se encuentra en una comuna hippie en Costa Rica y es imposible avisarle para que asista al funeral. El testamento del fallecido divide por la mitad sus pertenencias entre los hermanos. Tim explica que Oliver es "un espíritu libre" y que llevará tiempo localizarlo, a lo que el abogado del finado le responde que no puede proceder hasta que Oliver esté presente, que no hay prisa, y que no se preocupe, que lo único de cierto valor es "el museo".

Al retirar la sábana Tim y Melanie se llevan una sorpresa (1).

"Manada de lobos a medianoche" (1947), diorama del American Museum.


El diorama en la actualidad (1).

El texto de la cartela del diorama es el siguiente:
   "Diciembre a medianoche
   Lago Gunflint, Minnesota del Norte
   Apártese. Esta manada de lobos persigue a un ciervo, que corre por detrás de donde usted se encuentra para salvarse. La pareja puede hostigar al ciervo varios kilómetros para agotarlo, y luego derribarlo en un esfuerzo conjunto. Cazando en grupo los lobos pueden apresar animales mucho más grandes que ellos.
   Sin embargo, los ciervos son rápidos, y éste tenía ventaja -las huellas de la derecha muestran su asustado salto-. Si los lobos no consiguen acorralarlo rápidamente, se darán por vencidos y seguirán el rastro de otro candidato. Como sucede comunmente cuando los carnívoros persiguen a sus presas, las cacerías del lobo terminan más frecuentemente en fracaso que con éxito.

"Taxidermy" (2013), libro de fotografías reunidas por Alexis Turner.


Fotografía a doble página, ejemplo del uso publicitario de ejemplares disecados (1).

"Las 337 imágenes de Taxidermy son ingeniosas e inmaculadas, con todo lo que conlleva un taller de taxidermia, con su polvo, humos, hedor, vísceras y decadencia. Este libro es un caramelo para la vista (...) que tiene sentido porque Alexis Turner es el fundador de London Taxidermy, un negocio que suministra artefactos de historia natural a, entre otros clientes, las industrias de la moda y del cine. (...).
   La intención declarada de Turner es la de conmemorar la taxidermia en el siglo XXI como "un producto con potencial de marketing" que atrae "la atención de los medios y el éxito comercial"."
 

"A Syllabus of Practical Taxidermy" de Samuel Maunder.

The Treasury of Natural History.
Samuel Maunder (1785-1849) fue un escritor recopilador profesional inglés que nació en 1785 cerca de Barnstaple, Devonshire. Comenzó en 1837 colaborando con su cuñado William Pinnock en la redacción de catecismos educativos, con quien se asociaría compartiendo durante un par de años, hasta su propia muerte, la propiedad de la editora de la Literary Gazette. Entre sus exitosas antologías destacan The Treasury of Knowledge and Library of Reference (1830), The Biographical Treasury (1838), The Scientific and Literary Treasury (1841), The Treasury of History (1844), The Universal Class Book (1844), The Treasury of Natural History (1848) y su inacabada The Treasury of Geography (1856). Maunder, "un hombre honorable y de trato digno" según escribió un allegado, falleció en Islington, Londres, el 30 de abril de 1849.

Como se deduce del título completo de la obra de nuestro interés, The Treasury of Natural History; or a Popular Dictionary of Animated Nature (…) to which are added, a Syllabus of Practical Taxidermy, and a Glossarial Appendix, en español Antología de Historia Natural, o Diccionario Popular de la Naturaleza Animada (...) a la que se ha añade un Compendio de Taxidermia Práctica y un Apéndice-Glosario, se trata de un diccionario de Zoología en el que se distinguen las diferentes clases, géneros y especies del Reino Animal, combinado con variada e interesente información ilustrativa sobre sus hábitats y costumbres. El volumen, de tamaño octavo, ronda en total las 850 páginas e incluye 900 ilustraciones insertadas entre el texto. La parte dedicada a Taxidermia ocupa las páginas 757 a 770.

El Horn Palace Bar de San Antonio, Texas.

Vista general del Horn Palace en su primera ubicación de Main Plaza (1).

Hijo de emigrantes alemanes, William Billy o Billie Henry Keilman nació en 1875, en un lugar indeterminado del condado de Bexar, Texas, Estados Unidos. Durante la Guerra hispano-estadounidense de Cuba de 1898, Keilman se incorporó a los Rough Riders (2), el Primer Regimiento de Caballería Voluntaria comandado por el entonces coronel Theodore Roosevelt. Terminada la contienda, a su regreso a San Antonio Keilman ingresó en la Policía donde pronto se ganó, ayudado por su notable tamaño, fama de duro, también entre los delincuentes locales. Hacia 1910 se enamoró de Minnie, que había ejercido como prostituta, abandonó su empleo de policía y adquirió -falsificando la firma de su padre en un cheque- por 5.000 dólares el bar The Beauty Saloon, un burdel situado en la esquina de las calles Matamoros y South Concho, en pleno barrio rojo de San Antonio.

El suicidio de una dama inglesa y su perro disecado.

La humorística sección de ecos de sociedad Busca, buscando del diario barcelonés La Vanguardia, que bajo el seudónimo de Juan Buscón firmaba el periodista Ezequiel Boixet Castells, publicaba el 9 de septiembre de 1892 un texto donde lamentaba la, a su juicio y con cierto tufo de misoginia, excesiva atención que recibían algunas mascotas por parte de sus propietarias, que comenzaba con el siguiente relato:
   "En Londres se ha suicidado, tomando una dosis de arsénico suficiente para reventar a tres personas, una señora que había experimentado la inmensa desgracia de perder a su perro favorito, en medio de circunstancias singularmente dolorosas.
   A lo que parece, una mañana desapareció el animal de su hogar doméstico, burlando la vigilancia de su ama y de los criados. ¿Qué motivos tenía el fugitivo para abandonar una morada en donde era tratado a cuerpo de rey, mimado como una princesa, donde todos sus caprichos, inclusos los más inconvenientes, los más
shokings eran tolerados y aun celebrados como gracias? No se ha sabido hasta el presente. Quizás el deseo de ver mundo; de gozar de lo nuevo y de lo imprevisto; de saborear el fruto prohibido; quizás una aventura amorosa concertada con alguna perra del vecindario.... El caso es que Deck no apareció y que a pesar de las investigaciones de su desolada ama y de dos criados que salieron a recorrer el barrio no fue posible encontrar las huellas del animalito.
   Mistress P. apeló incontinenti al recurso usual en tales casos. El
Times, el Standard, el Daily News y todos los diarios de gran circulación de la Metrópoli anunciaron el extravío del cuadrúpedo y la promesa de una regia recompensa al que lo reintegrare en su domicilio. Ese medio que tan pocas veces sale fallido, no dio empero ningún resultado. Pasaron varios días sin que la afligida dueña supiera nada del paradero de su adorado Deck. Por fin recibió una esquelita concebida poco más o menos en los siguientes términos: "Diversas circunstancias me han impedido hasta la fecha devolveros el perro que perdisteis. Mañana sin falta estará en vuestro poder."
  Mistress P. esperimentó el alegrón que mis lectores pueden imaginar. Supongo por mi parte que pasaría una noche en vilo, mezclada de júbilo y de impaciencia. Al día siguiente se levantó probablemente muy tempranito esperando la vuelta del can pródigo y su corazón le dio un salto en el pecho cuando después de oir el timbre de la puerta, vino a decirle una camarera no menos emocionada: Señora, Deck está en las escaleras, parece que no se atreve a pasar adelante.
   - ¡Pobre ángel mio! teme sin duda que le riñan...
   Fue corriendo la dama, vio en efecto al perrito que seguía inmóvil en un peldaño, le cogió entre sus brazos para besuquearlo y lo soltó al punto dando un alarido horrible.
   ¡El animal estaba disecado!
   Aquel mismo día la dama se emponzoñó.
   De fijo que el autor de aquella mala pasada -autor desconocido todavía- no presumiría que el lance tendría tan trágicas consecuencias. Cuanto a mí declaro con franqueza que no puedo lamentar la muerte de una mujer que se ha matado por un perro y que ha dejado huérfanas a dos hijas."

"Rota", el "león de Churchill".

Tarjeta postal con la imagen de Rota.
Me encontré por casualidad con el siguiente breve que publicó el semanario español Destino en julio de 1955: "El fallecido león de Churchill -del que ya hablamos en un número anterior- ha sido disecado por un taxidermista para que el ex-premier pueda conservar junto a él a su viejo amigo". La noticia prometía, pero la historia real es algo distinta.

Ganar una apuesta le supuso al avispado negociante George Thomson recibir un cachorro de león que instaló en el patio trasero de su casa en Pinner, Middlesex, Inglaterra. Su empresa se llamaba Rotaprint y decidió bautizar a su nueva mascota con el nombre de Rota, un gesto con el que obtendría publicidad gratuita. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial el racionamiento de alimentos hizo imposible que Thomson pudiera seguir alimentando a Rota con su porción diaria de carne. Para no poner en peligro la salud del animal, Thomson lo depositó en el Zoológico de Londres, donde llegó el 29 de mayo de 1940.
 

Los tratados de Montagu Browne. Segunda parte. "Artistic and Scientific Taxidermy and Modelling".

Artistic and Scientific Taxidermy.
Alexander Montagu Browne, que mantenía su empleo como conservador del Museo de Leicester, que ya era miembro de la Zoological Society, de la Leicester Literary and Philosophical Society, la Leicestershire Archaeological Society y de la Geological Society, que hacia pocos años había publicado Practical Taxidermy (1878), su primer tratado sobre este arte, una obra que se reeditó en 1884, y más recientemente The Vertebrate Animals of Leicestershire and Rutland (1889) y A Contribution to the History of the Geology of the Borough of Leicester (1993), publicó su obra definitiva sobre Taxidermia en 1896. Se trata de un libro muy bien editado. Artistic and Scientific Taxidermy and Modelling tiene un formato de octavo mayor, 463 páginas, once ilustraciones intercaladas entre el texto y otras veintidós a página completa, encuadernado en tela editorial, con el corte superior dorado y cinta de registro. Montagu Browne era consciente de que se trataba de una obra ambiciosa, no sólo por su presentación y extensión, ni porque lo dedicara a William Henry Flower, el entonces director del Museo de Historia Natural de Londres -¿quizá pretendiera una plaza?-, sino por su contenido, puesto que no se trataba de una simple reescritura y puesta al día de Practical Taxidermy, que como el autor se sincera en el prefacio de Artistic era bastante "elemental". La extensa bibliografía, una lista que alcanza las treinta y dos páginas, que se convierte en un recurso inestimable para el historiador de la Taxidermia, demuestra el afán de Browne por intentar redactar una obra de referencia. La reseña que publicó la revista norteamericana Popular Science en su número de diciembre de 1896 es la siguiente:

Anotaciones con fórmulas de un taxidermista inglés de finales del XIX.



Encontré estas notas entre las páginas de  un ejemplar de la segunda edición de Practical Taxidermy (1884) de Alexander Montagu Browne. Escritas a lápiz, sobre una cuartilla rayada bastante amarilla y quebradiza debido al paso del tiempo y la escasa calidad del papel, la caligrafía casi coincide con la firma del posiblemente primer propietario del tratado. El texto es el siguiente:

"Taxidermia", un podcast sin Taxidermia pero con psicópata.


"Una mujer llega a una clínica de fisioterapia para quitarse unos nudos en la espalda. En la habitación de al lado hay otra persona. Suenan gritos. Nada preocupante… de momento. La sesión de fisioterapia deriva en acupuntura, la mujer se va relajando, va dejándose llevar, todo su cuerpo está en las manos del invidente fisioterapeuta. Pronto la mujer se queda inmovilizada, no puede moverse, no puede gritar. El extraño hombre comienza su discurso, coge un bisturí, empieza con los cortes…
   Según los psiquiatras una de cada cincuenta personas es un psicópata en potencia. ¿Con cuántas personas te has cruzado hoy? ¿A cuántas personas has dado al espalda?."

Los tratados de Montagu Browne. Primera parte. "Practical Taxidermy".

Anuncio de Montagu Browne de 1875 (1).

En 1878 el inglés Alexander Montagu Browne (1837-1923) (2), que ejercía como taxidermista en Birmingham, publicó Practical Taxidermy. A Manual of Instruction to the Amateur in Collecting, Preserving, and Setting up Natural History Specimens of all Kinds (Taxidermia práctica. Manual de instrucción para el aficionado en coleccionar, preservar y preparar especímenes de Historia Natural de todas clases). Browne se estableció en 1870 en el número 61 de Suffolk Street y años más tarde, en 1876, se trasladaría a Broad Street, a los edificios del teatro Prince of Wales (3). En los anuncios de la época Browne se definía como naturalista especializado en entomología. Hasta entonces había publicado List of the British Macro-Lepidoptera Scientific and English Names (1871) y Collecting Butterflies and Moths (1878).

Tratado taxidérmico con relato breve incluído publicado en "Magasin Pittoresque".

"Se cuenta que M. D., rico habitante de una de las principales villas de Bélgica, tenía la pasión de los pájaros vivos. Esta afición era insoportable para su familia y sus conocidos a causa de los gorjeos y los chillidos ensordecedores de los habitantes de la pajarera, fuera porque el propietario no tuviera sus pájaros bien cuidados. Afortunadamente las manías de M.D. no duraban mucho; ésta tocaba a su decadencia, pues sus negocios le obligaron a ausentarse por unos días. Tras su partida, sus pobres pájaros fueron pasando de vivos a muertos y se hizo venir un preparador que montó los animales con gran esmero y situó a cada uno en su lugar con su actitud habitual. M. D. no tardó en regresar. La manía de las estampas sustituyó a la de los pájaros. Pasó por la colección zoológica sin percatarse de nada. No fue hasta al cabo de ocho días más tarde cuando, sorprendido por el silencio de la pajarera, descubrió la jugada que le habían gastado. Se tomó el suceso por el lado bueno e hizo obsequio de su colección al gabinete de historia natural de la universidad. El equívoco que M. D. sostuvo durante una semana tomando por vivos sus aves disecadas fue visto por el naturalista que los montó como su mejor mérito por la estima de los entendidos.”

Ilustración del artículo.

Breve escena de "Truman" (2015).

Después de haber visitado la funeraria para pedir presupuesto, Julián y Tomás almuerzan en un restaurante donde se encuentran con Luís, un viejo amigo de Julián. A la salida del establecimiento, mientras se dirigen al teatro -Julián es actor y tiene función aquella tarde- tiene lugar el siguiente diálogo: 
"Tomás.- Eres una especie en extinción,
Julián.- Ajá.
Tomás.- Lo sabes, ¿no?
Julián.- Me podrían disecar y ponerme en una vitrina
Tomás.- Es buena idea. Así recupero el dinero que me debes."

Cartel de Truman (1).

El "Salón de la Fama" de los taxidermistas estadounidenses.

A mediados de julio de 2017, coincidiendo con la cuadragésimosexta convención anual de la Asociación Nacional de Taxidermistas (NTA, National Taxidermists Association) de Estados Unidos que tuvo lugar en Layton, Utah, se celebró el acto de ingreso en el denominado Salón de la Fama de cuatro nuevos miembros. Con éstos suman cuarenta y cinco los taxidermistas notables que lo conforman.

Carl Ethan Akeley.
La historia de dicho Salón de la Fama se remonta a agosto de 1974 cuando durante el curso de la tercera reunión anual de la casi siempre convulsa Asociación Nacional de Taxidermistas celebrada en Lewisburg, Pensilvania, se acordó promover un espacio físico que honrara y mostrara al público los mejores trabajos de destacados taxidermistas. Se encomendó a Norman Meyer, miembro de la Junta Directiva, que buscara un edificio adecuado donde ubicar el nuevo museo. En la reunión del Consejo de Administración de la NTA de abril de 1976 en Fort Myers, Florida, Meyer trasladó la propuesta de Paul W. Asper (1932-2012), cazador, para instalarlo en su negocio, el Fin-Fur-Feather Trading Post en Lock Haven, Haneyville, Pensilvania. La propuesta se aprobó con un único voto en contra. Hubo reticencias, pero se salvaron al conocer que Asper estaba dispuesto a financiar totalmente el proyecto y que éste no le costaría nada a la NTA. En enero de 1977 en Albany Nueva York, se aprobaron, desconozco por qué procedimiento, las candidaturas de los primeros taxidermistas que se incorporaron al Salón de la Fama. Fueron dieciocho: Carl E. Akeley, William A. Bill Biederman, James L. Clark, Raymond Harper, Coloman Jonas, Louis Paul Jonas, George Lesser, Albert Al Pflueger Sr., Leon L. Pray, Robert H. Rockwell, John S. Rowley, Franz Frank Schwarz, E. H. Self, Isaac Ike Shaw, Adolph D. Stache, Cecil Tose, J. Bob White, D. M. Wooster. Todos ellos fallecidos.

El Departamento de Taxidermistas del Kansas Pacific Railway (1873).

Tienda del Departamento de Taxidermistas del Kansas Pacific Railway en la estación de Kansas City.

La anterior imagen fue tomada en 1873 por el fotógrafo Robert Benecke en la estación de Kansas City, Misuri, Estados Unidos. La leyenda que contiene es la siguiente:
"En el Ferrocarril Kansas Pacífico.
Número 2. Departamento de Taxidermistas del Ferrocarril Kansas Pacífico.
Cabezas de búfalo para fines publicitarios.
Fotografía de R. Benecke, San Luis, Misuri."

La "Kuntskámera" de Pedro el Grande. El Museo Zoológico de San Petersburgo.

La Kunskámera del zar Pedro I en 1741. Grabado de Musei Imperialis Petropolitani (1).

Después de haber visitado en 1697 en Amsterdam al anatomista Frederick Ruysch y de admirar los excelentes gabinetes de curiosidades de Levinus Vincent, de Albertus Seba y de Jacob de Wilde, el zar ruso Pedro I Alekséievich (1672-1725), apodado Pedro el Grande, decidió reunir el suyo propio. Alojada en un principio en el Salón Verde del Palacio de Verano, la colección reunía gran número de objetos de Historia Natural, pero también preparaciones anatómicas y rarezas humanas y animales. Más tarde, alrededor de 1716, se incorporaría al gabinete la colección de minerales, piedras preciosas, conchas y ámbar con insectos y plantas recién adquirida al doctor Gotvald de Gdansk, que posteriormente se iría ampliando con especímenes rusos. Aquel mismo año, compró las colecciones de Seba, Ruysch y de Wilde. La colección de Albertus Seba, por la que pagó 15.000 florines, contenía 340 tarros con animales conservados en alcohol, una buena cantidad de peces y "producciones marinas", además de "piezas artificiales y curiosas". La de Ruysch, comprada por 30.000 florines -su propietarío pedía 60.000-, abarcaba cuadrúpedos, aves, cocodrilos, lagartos, serpientes, anfibios, insectos, un herbario con miles de plantas secas, y preparaciones anatómicas. El zar llegó incluso a dictar en 1718 un decreto ordenando que los niños con deformaciones que naciesen muertos fueran enviados a la colección imperial. El decreto prometía 100 rublos a quien aportara un "monstruo de hombre viviente", 15 si se aportaba muerto, y diez, siete o tres rublos por un monstruo animal según fuera vivo, raro o muerto (2).

"Taxidermist surf", tema instrumental de "Man or Astro-man?".

El tema Taxidermist surf (El surf del taxidermista, 2'53") abría el álbum Is it Man or Astro-man (Estrus Records, 1993), el primero de Man or Astro-man?, una banda de rock de Auburn, Alabama, Estados Unidos. Tras una introducción hablada de 35 segundos comienza una vertiginosa pieza instrumental que alcanza casi los tres minutos. La escuchamos:

 

La "Ballena de Malm", el único ejemplar de ballena azul disecado en el mundo.

La Ballena de Malm en el Museo de Gotemburgo, en la actualidad (1).

La conocida como Ballena de Malm, expuesta en el Museo de Historia Natural de Gotemburgo, Suecia, es el único ejemplar de ballena azul (Balaenoptera musculus) que se ha disecado en el mundo. Se trata de un ejemplar joven, que sólo pesaba unas 25 toneladas y medía unos 16 metros (2), que quedó varado en las rocas de la bahía de Askim el 29 de octubre de 1865. En la actualidad se habría intentado liberarla, pero en aquella época los pescadores Carl Hansson y Olof Larsson la arponearon de acuerdo con el pensamiento de la época. La ballena murió desangrada al cabo de pocas horas.

Pierre Adolphe Bobierre, autor de "Nouveaux Procédés de Conservation" (1846).

Cubierta de Nouveaux procédés.
Son varios los autores que promovieron supuestos procedimientos alternativos a la Taxidermia, relacionados con el embalsamamiento, como forma de conservación de especímenes animales. El químico y farmacéutico Pierre Adolphe Bobierre fue uno de ellos. En 1846, cuando todavía era un estudiante, publicó Nouveaux Procédés de conservation des substances animales, applicables a l'embaumement des corps, a la préparation des pièces anatomiques et a la taxidermie, précedés d'un exposé des procédés d'embaumenent des anciens égyptiens et d'un examen critique de quelques méthodes modernes, un tratado de unas setenta páginas. Seis años antes, el también químico y farmacéutico Jean-Nicolas Gannal había propuesto el suyo como secuela de su exitoso método de embalsamamiento humano.

El taxidermista y ornitólogo Jean Crespon. Su tratado de Taxidermia.

El periódico L'Opinion du Midi publicó el primero de noviembre de 1857 la siguiente necrológica laudatoria redactada por un tal  R. Valladier:
   "Es hoy cuando con un profundo dolor hemos de lamentar el anuncio de la muerte de una de las individualidades más populares de nuestra ciudad. El señor Jean Crespon, el sabio fundador de nuestro Museo de Historia Natural, falleció la noche del pásado sábado a causa de la agonía que tuvo como preludio una enfermedad soportada con estoica resignación. Una existencia laboriosa consagrada enteramente a la ciencia de la que fue uno de los más modestos, uno de los más valientes voluntarios;
Portada de Faune Méridionale.
la publicación en 1841 de la
Ornithologie du Gard, y sobre todo la Faune Méridionale, obra de erudición, repleta de observaciones y de ingeniosos estudios, colocaron a Jean Crespon en un puesto distinguido entre nuestros naturalistas; su admirable destreza en materia de Taxidermia, arte ingrato y sumamente delicado, que profesaba con maestría y que le valió tras treinta años los más honorables elogios de la prensa y de los sabios, honrando a la vez la personalidad de nuestro compatriota, el talento del artista y la sagacidad de un naturalista consumado, en fin, en la creación en el jardín de la Fontaine, del Museo de Historia Natural cuyos salones son visitados a diario tanto por los extranjeros como por los nimenses, los cuales, en pocas palabras, los títulos de nuestro compatriota lo convierten en una celebridad meridional, lenta y concienzudamente adquirida a costa de grandes esfuerzos y los más constantes sacrificios.
   ¿Tenemos además la necesidad de añadir que el nombre de nuestro modesto compatriota permanecerá unido a la institución que fundó, y que se perpetuará en la memoria de los habitantes de una ciudad a la que dotó de uno de los más ricos establecimientos de zoología? Bajo la impresión aún reciente de un final prematuro, que tuvo las bendiciones del supremo consuelo de nuestra santa religión, no podemos aquí asignarle un lugar a nuestro compatriota en el movimiento científico de nuestra villa, puesto que seran otros quienes se encarguen de dicho cometido; simplemente hemos querido ofrecerle un último tributo de simpatía y de lamento a la memoria del hombre trabajador, del naturalista distinguido llamado a engrosar la lista desgraciadamente numerosa de víctimas y mártires de la ciencia."

"Un encantador perro disecado", cita de "Fiesta" (1926) de Ernest Hemingway.

"Bajamos por el Boulevard. En el cruce de la Rue Denfert-Rochereau con el Boulevard hay una estatua de dos hombres con túnicas ondulantes. 
   - Ya sé quiénes son -dijo Bill echando una mirada al monumento-. Son los dos señores que inventaron la farmacia. No trates de engañarme acerca de París. 
   Seguimos adelante. 
   - Aquí hay un taxidermista -dijo Bill-. ¿Quieres comprar algo? ¿Un encantador perro disecado? 
   - Continuemos -dije yo-. Te enamoras de todo lo que ves. 
   - Son unos perros disecados lindísimos -insistió Bill-. Con toda seguridad alegrarían tu piso. 
   - Sigamos. 
   - Sólo un perro disecado. Es aquello de "lo toma o lo deja". Pero oye, Jake. Sólo un perro disecado. 
   - Vamos. 
   - Una vez lo has comprado, lo significa todo para tí. Es un simple intercambio de valores. Tú les das dinero y ellos te dan un perro disecado. 
   - Compraremos uno al volver. 
   - Está bien, hazlo a tu manera. El camino al infierno está empedrado de perros disecados no comprados, pero no es culpa mía. 
   Continuamos andando. 
   - ¿Cómo has sentido tan de repente ese cariño por los perros? 
   - Siempre he sentido eso por los perros. Siempre he experimentado una pasión por los animales disecados. 
   Nos detuvimos a tomar una copa. 
   (...) 
   Nos pusimos de nuevo en marcha Boulevard abajo. Un coche de caballos pasó por delante de nosotros. Bill lo miró. 
   - ¿Has visto ese coche de caballos? Te voy a regalar ese caballo de coche disecado para Navidad. Voy a regalar animales disecados a todos mis amigos. Soy un escritor amante de la naturaleza.
   Pasó un taxi; alguien que iba en él saludó con la mano y golpeó en los cristales para que el chofer parara. El taxi se detuvo al borde de la acera. Era Brett. 
   (...) 
   El taxi se puso en marcha y Brett dijo adiós con la mano. 
   - ¡Qué chica! -dijo Bill-. Es tremendamente simpática. ¿Quién es Michael? 
   - El hombre con quien se va a casar. 
   - Bueno, bueno -dijo Bill-. Siempre me encuentro a alguien que se halla exactamente en esta situación. ¿Qué voy a regalarles? ¿Crees que les gustaría un par de caballos de carrera disecados."