El excéntrico Charles Waterton (1782-1835) rememorando los primeros días de su tercer viaje en 1820 a la Guayana Británica escribió en su libro Wanderings in South America, the North-West of the United States, and the Antilles (1825):
"Tras permanecer algunos días en la ciudad, subí a mi antigua morada junto al arroyo en la residencia de Demerara, de mi digno amigo el señor Edmonstone, en el arroyo Mibiri.
La casa había sido abandonada hacía algunos años. (...) Contraté algunos negros de un leñador de otro arroyo para reparar el tejado, y luego la casa o lo que quedaba de ella, convirtiéndola en cuartel general de historia natural. (...).
Fue en aquella colina (2) cuando en el pasado intenté enseñarle a John, el esclavo negro de mi amigo el señor Edmonstone, la forma correcta de montar pájaros. Pero John era poco hábil y requería abundantes tiempo y paciencia para enseñarle cualquier cosa. Algunos años más tarde, su patrón lo llevó a Escocia donde, una vez libre, John lo dejó, consiguió empleo en Glasgow, y más tarde en el Museo de Edimburgo. El señor Robert Edmonstone, sobrino del anterior, disponía de un mulato capaz de aprender cualquier cosa. Me pidió que le enseñara el arte. Lo hice, era dócil y resuelto, y estuvo conmigo todo el tiempo en el bosque. Lo dejé allí para que siguiera este nuevo arte de conservar aves y lo enseñara a los demás."
