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¿Sabías que...? Preguntas y respuestas sobre Taxidermia. Primera entrega.



¿S
Girolamo Fabrici.
abes quién es el disecador más antiguo conocido cuya obra todavía perdura
(1) ?

                 Se trata del médico y profesor de Anatomía y Cirugía en Padua Girolamo Fabrici d'Acquapendente (1533-1619), quien montó hacia 1602 el hipopótamo que sigue expuesto en la actualidad en el Museo de la Universidad de Pavía. El ejemplar fue capturado en el Nilo en 1600 por el cirujano Federico Zerenghi. El dibujo del animal disecado se incluyó como grabado en De quadripebus (1637) del naturalista Ulisse Aldrovandri.
 
 
 
 
   ¿Sabías que el autor de un texto con técnicas taxidérmicas fue espía y agente doble?
 
Carta de Bancroft con mensajes entre líneas (2).
   Se trata de Edward Bancroft (1744-1821), médico y negociante, autor de Un ensayo sobre la Historia Natural de la Guayana (1769), donde describe los métodos de disecación de aves de los nativos de aquella colonia. Bancroft se amistó en Londres con Benjamin Franklin, asimismo agente colonial, quien en 1773 lo reclutó como espía americano. Fue intérprete en las primeras  y fallidas conversaciones para que los franceses apoyaran la independencia de los Estados Unidos. No muy partidario de dicha emancipación, Bancroft fue reclutado como espía inglés. A petición de Franklin, participó en las segundas negociaciones de los norteamericanos con Francia. Mientras duraron las conferencias de París, Bancroft informó semanalmente a Londres mediante misivas camufladas como cartas de cortesía, escribiendo entre líneas con tinta invisible.
 
 

El "Traité" del naturalista Sébastien Gérardin.


Comienzo del tratado taxidérmico en el Récueil de Planches de Gérardin. Reedición de 1822.


El naturalista y sacerdote Sébastien Gérardin publicó en 1803 Tableau Élémentaire d'Ornithologie, ou Histoire Naturelle des Oiseaux que l'on rencontre communément en France; précédé d'un Traité sur la manière de conserver leurs dépouilles pour en former collections, es decir, dos volúmenes en tamaño octavo que contenían un tratado ornitológico de aves francesas y un tercero, Récueil de Planches del Tableau, en tamaño cuarto, consistente en un atlas con cuarenta y un grabados, la mayoría de aves, comentados y dibujados por el propio autor, en el que incluyó además un tratado taxidérmico, no solamente de aves.

El artículo "Taxidermie" en el "Nouveau Dictionnaire des Origines" (1827).

En 1827 se publicó en París el Nouveau Dictionnaire des Origines, Inventions et Découvertes, obra de François Noel (1) y de L. J. M. Carpentier (2). El libro incluye la voz Taxidermie cuyo artículo, que traduzco, transcribo íntegro y comento a continuación en las notas, supone un ligero repaso a su historia: 
   "TAXIDERMIA, del griego "τάξις" (arreglo, disposición), compuesta de "τάσσω" (colocar, ordenar) y "δέρμα" (piel). 
   Término recientemente creado (3) para explicar el arte de preparar, montar y conservar los animales.
   Parece ser que fue Réaumur (4) el primero en publicar algunos principios sobre el arte de salvar de la descomposición las pieles de las aves. Sus métodos consistían en sumergirlas en espíritu de vino para conservarlas durante el viaje y la travesía, y montarlas a continuación sobre un alambre de latón. Los animales más grandes se atiborraban de paja, de donde viene la palabra empajar (5), que los naturalistas modernos han reformado sustituyéndola por montar.
   Schoeffer (6), veinte años después, se conformaba cortando las aves en dos partes, después de haberlas desollado, rellenándolas de yeso. Este método perfeccionado se sigue aún en Alemania.

La revelación de la fórmula secreta del jabón arsenical de Bécoeur.

Página de Instruction donde se revela la fórmula.
Tras cinco años de pruebas, Jean-Baptiste Bécoeur (1718-1777) creó en 1748 el jabón arsenical, uno de los productos preservativos más conocidos de la historia de la Taxidermia. Una exitosa y efectiva mezcla, aunque nociva para la salud del disecador, que el boticario de Metz mantuvo siempre en secreto, lo que le valió ser criticado en numerosas ocasiones y acusado de querer lucrarse con ello. La mayor polémica la mantuvo durante varios meses de 1773 y 1774 con el médico Pierre Jean-Claude Mauduyt de la Varenne en las páginas del Journal de Physique del abad Rozier y en el Journal Encyclopédique editado por Rousseau. Mauduyt defendía sus fumigaciones sulfurosas como el mejor método de conservación de las colecciones de animales disecados a la vez que, "por el bien de la ciencia", conminaba a Bécoeur a hacer pública su fórmula (1). A aquella controversia se sumó el químico, y también boticario y taxidermista de Nancy, Pierre-François Nicolas.

El explorador y ornitólogo François Le Vaillant, alumno de Jean-Baptiste Bécoeur.

   "Después de haber pasado algún tiempo en Holanda (1), fuimos a Francia, al pueblo donde nació mi padre (2), incorporándonos al seno de su familia, que es donde añadí una nueva vocación a mis preferencias, en el gabinete del señor Bécoeur. Él ofrecía, para la ornitología de Europa, la colección más numerosa y mejor conservada que jamás haya visto.
Fragmento de Voyage  (4).
   En Surinam practicaba una manera de desollar los pájaros que me salía bastante bien, pero que decía poco a la imaginación, y aún menos a la vista. No conocía otro método que depositar las pieles en grandes libros para guardarlas. Aquí (3), otro espectáculo despertó todos mis sentidos; era preciso, además del mérito de la conservación, devolverles sus formas. Estos dos puntos esenciales me avergonzaban, por lo que decidí estudiarlo en detalle, a lo que me entregué por completo. Yo era un decidido cazador. Durante una estancia de dos años en Alemania, y otra de siete en Lorena y Alsacia, hice un daño increíble a las aves.
   (...)
   Por lo tanto, por espacio de ocho o nueve años, a fuerza de esmero, dificultades, tentativas y fracasos, conseguí no solamente devolver a estos animales, frágiles y delicados, su forma natural, sino incluso mantenerlos en esta conservación intacta e inmaculada, que es el mérito de mi colección"
El explorador y ornitólogo François Le Vaillant (5) contó así su aprendizaje de la Taxidermia alrededor de 1764. Contaba diez años. Lo hizo en el resumen histórico que incluyó a modo de preámbulo en el primer volumen de su Voyage de M. Le Vaillant dans l'intérieur de l'Afrique par Le Cap de Bonne Espérance, dans les années 1780, 81, 82, 83, 84 et 85 (1790). Y no tuvo mal maestro, Jean-Baptiste Bécoeur, el boticario y taxidermista creador del célebre jabón arsenical.

El taxidermista y ornitólogo Jean Crespon. Su tratado de Taxidermia.

El periódico L'Opinion du Midi publicó el primero de noviembre de 1857 la siguiente necrológica laudatoria redactada por un tal  R. Valladier:
   "Es hoy cuando con un profundo dolor hemos de lamentar el anuncio de la muerte de una de las individualidades más populares de nuestra ciudad. El señor Jean Crespon, el sabio fundador de nuestro Museo de Historia Natural, falleció la noche del pásado sábado a causa de la agonía que tuvo como preludio una enfermedad soportada con estoica resignación. Una existencia laboriosa consagrada enteramente a la ciencia de la que fue uno de los más modestos, uno de los más valientes voluntarios;
Portada de Faune Méridionale.
la publicación en 1841 de la
Ornithologie du Gard, y sobre todo la Faune Méridionale, obra de erudición, repleta de observaciones y de ingeniosos estudios, colocaron a Jean Crespon en un puesto distinguido entre nuestros naturalistas; su admirable destreza en materia de Taxidermia, arte ingrato y sumamente delicado, que profesaba con maestría y que le valió tras treinta años los más honorables elogios de la prensa y de los sabios, honrando a la vez la personalidad de nuestro compatriota, el talento del artista y la sagacidad de un naturalista consumado, en fin, en la creación en el jardín de la Fontaine, del Museo de Historia Natural cuyos salones son visitados a diario tanto por los extranjeros como por los nimenses, los cuales, en pocas palabras, los títulos de nuestro compatriota lo convierten en una celebridad meridional, lenta y concienzudamente adquirida a costa de grandes esfuerzos y los más constantes sacrificios.
   ¿Tenemos además la necesidad de añadir que el nombre de nuestro modesto compatriota permanecerá unido a la institución que fundó, y que se perpetuará en la memoria de los habitantes de una ciudad a la que dotó de uno de los más ricos establecimientos de zoología? Bajo la impresión aún reciente de un final prematuro, que tuvo las bendiciones del supremo consuelo de nuestra santa religión, no podemos aquí asignarle un lugar a nuestro compatriota en el movimiento científico de nuestra villa, puesto que seran otros quienes se encarguen de dicho cometido; simplemente hemos querido ofrecerle un último tributo de simpatía y de lamento a la memoria del hombre trabajador, del naturalista distinguido llamado a engrosar la lista desgraciadamente numerosa de víctimas y mártires de la ciencia."

"Taxidermie", el influyente tratado de Louis Dufresne.


Louis Dufresne forma parte, sin duda alguna, de la decena de autores más influyentes de la historia de la Taxidermia. Su trabajo como ayudante-naturalista y jefe del laboratorio de Taxidermia del Museo Nacional de Historia Natural (MNHN) de París, el mejor museo de la época; su condición de autor que popularizó el término Taxidermia; de ser el gran divulgador del jabón arsenical de Bécoeur y el primero en dar a conocer su formulación a través del profesor Félix Vicq d'Azyr; y su visión crítica de técnicas contemporáneas o anteriores, como las hasta entonces desconocidas de Jean-Baptiste Bécoeur, de gran valor para el historiador; contribuyeron a que Dufresne se convirtiera muy pronto en todo un referente.

 
Principio de Taxidermie en el Nouveau Dictionnaire d'Histoire Naturelle (1803).

Louis Dufresne, jefe del laboratorio de Taxidermia del Museo de París.


Louis Dufresne, hijo de familia numerosa, nació en Champien, una aldea de la Picardía francesa, el 18 de enero de 1752. Tras asistir a la escuela local marchó para estudiar Historia Natural y aliviar a su familia. Ornitólogo y disecador, comenzó temprano a reunir sus colecciones personales. En 1793, fecha oficial de creación del Museo de Historia Natural de París, continuador del Jardin Royal des Plantes, Dufresne fue nombrado ayudante-naturalista incorporándose al laboratorio común de las cátedras de Zoología y Anatomía. Tres años después estuvo al servicio de la cátedra del entomólogo Jean-Baptiste Lamarck. En 1802 fue elegido tesorero de la Sociedad de Historia Natural de París y en 1806 nombrado jefe de los trabajos zoológicos -jefe del laboratorio de Taxidermia- del Museo. Fue además responsable de clasificar y ordenar las colecciones de vertebrados e invertebrados.
 

El elefante Hans montado por Dufresne y su compañero Desmoulins en 1803 (1).

El naturalista Daudin, el primer autor en emplear el término "Taxidermia".

Portada del libro de Daudin.
El zoólogo francés François Marie Daudin publicó en el año 1800 su Traité élémentaire et complet d'Ornithologie, ou Histoire Naturelle des Oiseaux, en español Tratado elemental y completo de ornitología o historia natural de las aves, que contenía un capítulo titulado Sur l'art de la Taxidermie considéré par rapport aux Oiseaux; c'est-à-dire, sur l'art de dépouiller, de droguer, de conserver et de monter les Peaux d'Oiseaux, Sobre el arte de la Taxidermia considerada en comparación a las aves; es decir, sobre el arte de desollar, drogar, conservar y montar las pieles de aves. En el prefacio de su tratado Daudin agradecía a Georges Cuvier y a André Marie Constant Duméril su colaboración, y también a Louis Dufresne que, además de amigo suyo, era ayudante naturalista y jefe del laboratorio de Taxidermia del Museo de París, de quien decía que "el ciudadano Dufresne me ha proporcionado todas las principales indicaciones sobre la manera de desollar, de conservar y de montar las aves". Y añadía, "con gran placer aprovecho para agradecerles, como a los demás naturalistas distinguidos que he tenido el placer de conocer, la favorable y amistosa acogida que se han dignado concederme". Unas páginas más adelante, volvía a reconocer la colaboración de Dufresne: "El ciudadano Dufresne, miembro de la sociedad de Naturalistas, poseedor desde hace veinte años de un gabinete de historia natural preparado por él mismo, y que continua ampliando, ha tenido a bien darme las indicaciones y notas que componen el capítulo." Aquel capítulo sobre la preparación de aves, de veintitrés páginas, que ya en sí constituía un tratado, comenzaba de la siguiente forma:
   "El arte de arreglar, conservar las pieles, y de disecar (1) o más bien montar los animales muertos, o la TAXIDERMIA (2), puede tener un origen muy remoto; pero realmente no ha empezado a progresar hasta hace aproximadamente un siglo."

"Méthode de Préparer et Conserver les Animaux", el tratado de Pierre-François Nicolas.


Portada del libro.
En 1800 apareció Méthode de Préparer et Conserver les Animaux de toutes les classes, pour les Cabinets d’Histoire Naturelle, Método para preparar y conservar toda clase de animales, para gabinetes de Historia Natural, un tratado de Taxidermia escrito por Pierre-François Nicolas, un reputado químico y farmacéutico de Nancy que hacía tres años había llegado a París. En aquel momento Nicolas se presentaba como miembro no residente del Institut National y antiguo profesor de Química y de Historia Natural. Aquel traslado lo hizo sin la compañía de su familia, pero tanto esa como otras circunstancias personales se recogerán en su biografía. 

El libro, que tiene doscientas treinta páginas, diez grabados y un tamaño de octavo mayor, está dedicado a Lucien Bonaparte, Ministro del Interior, a quien considera un “Ministro reparador que se ocupa, con bastante celo en su actividad, en rendir a las Ciencias y a las Artes el impulso que la fogosidad revolucionaria había olvidado, y a hacerlas brillar con un destello desconocido hasta nuestros días, ...”. Las técnicas de Nicolas fueron bastante efímeras, sobre todo su forma de desollar. Sus licores y su pomada perduraron algo más que su técnica con el escalpelo. No obstante, su aportación al conocimiento de la historia de la Taxidermia es de suma importancia gracias al empeño que puso a la hora de detallar y criticar los métodos de autores precedentes. Todo ello lo veremos a continuación. Algunos de los grabados del libro ilustran este artículo.

La polémica entre Bécoeur y Mauduyt. Parte 3.


Mauduyt, en cambio, sí redactaría una dúplica. La Réponse a la seconde Critique de M. Bécoeur aparecería publicada el mes siguiente, noviembre de 1774, en Observations, el Journal de Physique del abad Rozier. En esta ocasión, la carta, que apenas ocupaba cuatro páginas, obligaba al editor a añadir largas notas a pie de página con el propósito de ayudar al lector a no perserse, algo que a estas alturas podia ocurrir sin no mucha dificultad, como de hecho a nosotros casi nos está sucediendo. El texto era el siguiente: 
 
Respuesta de Mauduyt a la segunda crítica de Bécoeur.

La polémica entre Bécoeur y Mauduyt. Parte 2.


En mayo en el Journal de Physique y en junio en el Journal Encyclopédique, apareció publicada la carta de réplica de Mauduyt de la Varenne a Bécoeur en la que confirmaba su autoría de la anterior y en la que contraargumentaba a su oponente. Una nota al pie de página a cargo del editor, sobre la carta de Bécoeur, decía: 
   "Todos los hechos enunciados en esta Carta, relativos a la colección del Gabinete del Rey, son de público conocimiento. No ha escrito sobre este tema ni una sola palabra que no sea conforme a la más estricta y rigurosa verdad. No obstante, si alguien albergara dudas sobre la realidad de algunos de estos hechos; si el señor Bécoeur refutara uno sólo de ellos, invito al lector a suspender su opinión, y a no pronunciarse más que después de haber consultado a los señores Conservadores del Gabinete."
Carta de respuesta de Mauduyt a Bécoeur.

La polémica entre Bécoeur y Mauduyt. Parte 1.


El enfrentamiento público entre Bécoeur y Mauduyt es un hecho conocido por quienes se han acercado a la historia de la Taxidermia. La publicación en agosto de 1773 en el Journal de Physique de los métodos de conservación de aves del inglés Kuckahn, incitó a Mauduyt a puntualizar y a exponer los suyos, entre los que se encontraba la fumigación con vapor sulfuroso de las aves ya preparadas, una técnica que había usado Réaumur décadas antes. Un mes después de esa primera carta Mauduyt publicaría una memoria sobre la preparación de especímenes, destinada a viajeros y corresponsales. Bécoeur se sintió, cómo no, concernido. Mauduyt, conocido suyo y conocedor de sus métodos, no se había referido ni a él ni a su jabón arsenical, y Bécoeur publicó una carta de réplica en un tono belicoso que hacía prever lo que sucedería después. Tres cartas más, de Mauduyt a Bécoeur, de Bécoeur a Mauduyt y una última de Mauduyt en noviembre de 1774. Cada uno defendiendo su método como el mejor posible. En aquel duelo también intervendrían Bonnet, un naturalista de Ginebra, Nicolas un farmacéutico de Nancy, y los editores del Journal. Año y medio de disputas, varios concernidos, siete cartas, dos memorias y unas 140 páginas publicadas, todo ello no es más que una muestra de la importancia que llegaron a adquirir los gabinetes de Historia Natural en aquel tiempo. La lectura de esas cartas nos permite, además, descubrir la personalidad de sus protagonistas, y también conocer sus ambiciones.  
 

Las cartas de Kuckahm en el Journal de Physique.

Mauduyt, defensor de las fumigaciones sulfurosas.


Médico, físico y naturalista, Pierre Jean-Claude Mauduyt de la Varenne (1), hijo de François Pierre Mauduyt de la Varenne, abogado del Parlamento y de Marie Jeanne Loverjat, nace en París hacia 1732 (2). Durante la Guerra de los Siete Años, entre 1758 y 1760, Mauduyt es un joven estudiante bachiller de Medicina. Prueba el camino de la literatura escribiendo L'étude de la nature, épitre à Madame... (1771), que presenta al premio de la Academia Francesa, aunque sin demasiada fortuna. Doctor regente de la Facultad de Medicina de París, en 1776 es elegido miembro de la recién creada Société Royale de Médecine, sociedad que llegaría a dirigir. Por aquel entonces la Sociedad de Medicina estaba empeñada en frenar las enfermedades epidémicas y estudiar la correlación de estas con las fluctuaciones meteorológicas y climáticas. En ese escenario, a Mauduyt se le asignó el estudio de la influencia de los fenómenos eléctricos sobre la salud. Ese encargo le llevó a colaborar con la Académie Royale des Sciences, algunos de cuyos miembros también se sentaban en la de Medicina, como por ejemplo el naturalista Félix Vicq d'Azyr. Como veremos en breve, para nosotros será precisamente esa época, en la que Mauduyt se volcó en el estudio y la preparación de las aves y la conservación de las colecciones, la que centrará nuestro interés. Pero antes un párrafo más para resolver su biografía y no perder el hilo. 
 

Grabado de Mémoire sur les differentes manières d'administrer l'électricité (1784).

Los primeros manuales de Taxidermia publicados en Estados Unidos.


Portada del libro de Samuel Kettell.
El primer manual de Taxidermia publicado en los Estados Unidos se editó en Boston en el año 1831. Se trata de Manual of the practical naturalist, or directions for collecting, preparing, and preserving subjetcts of Natural History, de autor anónimo. El libro tiene un tamaño de 11'5x17'5 cm., XXIV+214+II páginas, y una litografía en el frontispicio, obra de M.E.D. Brown. No se hicieron reediciones. Pese a que no aparece ningún autor en la portada, se atribuye a Samuel Kettell.

Samuel Kettell nació en Newburyport, Massachusetts, en el año 1800. Fue editor y traductor. Hablaba más de 14 idiomas. Vivió en Boston. Fue, además, colaborador bajo pseudónimo del Boston Courier, miembro de la cámara legislativa de Massachusetts entre los años 1851 y 1853 y del comité de educación de ese estado. Publicó numerosos artículos sobre ornitología en el New England Magazine a partir de información reunida por el botánico y ornitólogo inglés Thomas Nuttall (1786-1859), que vivió y trabajó en Estados Unidos entre los años 1808 a 1842, y a quien Kettell conoció en Boston. Las obras más conocidas de Samuel Kettell son Specimens of American Poetry, with Critical and Biographical Notices (1829), Personal Narrative of the First Voyage of Columbus (1827), y Records of the Spanish Inquisition (1828). Kettell falleció en Malden, Massachusetts, en el año 1855.

En realidad, Manual of the practical naturalist es una obra parcialmente original. Las partes originales del libro se limitan a la Introducción, con abundancia de citas a autores anteriores y poco análisis profundo, a la Descripción del Museo de Historia Natural de París, bastante ilustradora, y al Glosario. El resto, el verdadero manual de Taxidermia, no es más que una traducción de una exitosa obra francesa, el Manuel du Naturaliste Préparateur escrita por el naturalista Pierre Boitard, publicada en París en 1825, que se tradujo, además de al inglés en 1831, al alemán en 1827, al español en 1833, y al italiano en 1834, y que se ha ido reeditando y reimprimiendo. La última reedición conocida de este manual francés es del año 1981.

El jabón arsenical de Bécoeur.


Ejabón arsenical de Jean-Baptiste Bécoeur (Metz, 1718-1777) es, sin lugar a dudas, el producto preservativo más conocido de la historia de la Taxidermia.

Preocupado por la conservación de las colecciones y por los efectos destructivos de los insectos, a partir de 1738 Bécoeur comienza a experimentar la efectividad de unos cincuenta productos químicos para determinar cual de ellos es el más eficaz, aplicándolos a aves preparadas por él mismo. Cuatro años más tarde sólo cuatro pájaros se salvaron de la voracidad de los insectos, y decide combinar los cuatro productos químicos empleados en ellos (alcanfor, arsénico, sal tártara y cal) en una sola preparación, añadiéndole jabón. En 1743 Bécoeur crea el jabón arsenical.

Hasta entonces se habían utilizado toda clase de productos para conservar la piel. Por citar sólo algunos, Olina (1622) prepara las pieles con vinagre, sal y alumbre. Woodward (1696) usa sublimado de mercurio (sublimado corrosivo). Réaumur (1747 y 1753) aplica aloe, mirra, incienso, pimienta, cal pulverizada y alcanfor. Turgot (1758) además de pimienta y alumbre propone, como el más seguro, el alcanfor.  Davies (1770) usa alumbre, alcanfor y canela a partes iguales. En las fórmulas propuestas por Kuckahn (1770) encontramos productos como esencia de trementina, alcanfor, tabaco, pimienta negra y corrosivo sublimado.

Bécoeur jamás dio a conocer públicamente la composición de su exitosa fórmula, lo que le valió numerosas críticas. Algunos naturalistas acusaron a Bécoeur de mantenerla en secreto para poder lucrarse. Bécoeur respondía a estas acusaciones afirmando que ésta había sido el resultado de largas y costosas investigaciones.

Juan Mieg, autor del primer tratado de Taxidermia en español.


Juan Mieg nació en Basilea, Suiza, el 5 de noviembre en 1780. Era hijo de un comerciante de tejidos y de la segunda esposa de este. Estudió humanidades en Friburgo de Brisgovia, Alemania. En 1802 marchó a París para ampliar sus estudios en matemáticas, ciencias naturales, física y química, y dibujo en la Escuela Central de las Cuatro Naciones. En París recibió clases de Biot, Cuvier o Duméril. Allí conoció a Louis Dufresne, jefe del Laboratorio de Taxidermia del Museo de Historia Natural de París. Entre 1807 y 1812 fue catedrático de Ciencias Naturales y Lengua en Blois (Francia). Su sueldo era de 1.500 francos. De un viaje de visita a sus padres en Suiza en 1809 volvió a Francia con Elisabeth Eislin, la que más tarde sería su esposa, a quien él llamaba "Tía cigüeña". Convivió con ella y tuvieron cinco hijos, y no fue hasta 1830 cuando acabaron casándose.
 

Mieg y su esposa, en el despacho del alcalde en Historia romántica (1841).

Bécoeur: apuntes biográficos de un personaje clave en la historia de la Taxidermia.


Retrato de Buffon realizado por Drouais.
Jean-Baptiste Bécoeur nace en Metz (Francia) el 16 de abril de 1718, en el seno de una familia de farmacéuticos. Estudia con los jesuitas y trabaja como aprendiz con su padre. En esa época ya empezieza su relación con la Taxidermia “desecando, inyectando y desollando aves”. Se traslada a laboratorios de Alemania para perfeccionarse como farmacéutico. Retorna a Metz para, en 1738, superar las pruebas de doctorado en Farmacia. Se traslada a París para seguir los cursos en el Jardin Royal des Plantes, donde Buffon era el director y donde siguió clases, entre otros, con Bernard de Jussieu, conservador del Gabinete de Historia Natural. Es allí donde mejora su técnica taxidérmica y donde empieza a preocuparse por la conservación de las colecciones. Es precisamente Jussieu quien propone a Bécoeur la plaza de farmacéutico que Felipe V, rey católico de España y nieto de Luis XIV, deseaba que ocupara un francés. Bécoeur, que adoptó las ideas filosóficas del momento y se convirtió en anticlerical, no acepta trasladarse a Madrid y prefiere volver a Metz, donde se casa en 1741 con Madeleine Béchamps, y donde compra una farmacia a un viejo apotecario que huyó por causas religiosas. Su curiosidad natural le lleva a completar sus conocimientos literarios y científicos estudiando matemáticas, filosofía y escritos de autores reconocidos. Numerosos eruditos visitaron frecuentemente su oficina de farmacia. En 1744 el rey Luis XV visita Metz donde, a su llegada, sufre una grave fiebre paratifoidea.  Bécoeur atiende al monarca en la catedral, cercana a su farmacia.