La Massachusetts Historical Society, fundada en Boston en 1791, editó en 1795 un volumen en el que, junto a sus estatutos y su régimen de funcionamiento interno, se adjuntaban, entre otros, unos breves apéndices con instrucciones a sus socios naturalistas sobre cómo recolectar y preservar animales, plantas, minerales y fósiles. Aquella publicación se reimprimiría años después, en 1835. Repasemos esos anexos que apenas ocupan ocho páginas.
