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El Museo Cospiano.


Grabado de Giuseppe Maria Mitelli del Museo Cospiano.


La xilografía anterior ha convertido al Museo Cospiano, de mediados del siglo XVII, en uno de los gabinetes de curiosidades más reconocidos. Una gran estancia con tres paredes cubiertas de estanterías repletas con centenares de objetos de todo tipo, mezclados, expuestos no de una forma sistemática sino ornamental, simétrica. Del techo y de la parte superior de los muros penden algunas decenas de piezas más.  Una escultura de Dante Alighieri ocupa un lugar preferente sobre la estantería superior. En la parte central inferior del grabado aparece el escudo familiar de su propietario, Ferdinando di Vincenzo Cospi, sostenido por dos putti. El propio Cospi está representado a la derecha con el brazo levantado mostrando su museo (1). El segundo personaje no es otro que Sebastiano Biavati, enano, "miembro viviente de la colección" y conservador de dicho Museo (2).

El gabinete de curiosidades de Ulisse Aldrovandi.


Uno de los gabinetes de curiosidades naturales más conocidos es, sin duda, junto al de Ferrante Imperato o el de Francesco Calzolari, el que formó Ulisse Aldrovandi (Ulysses Aldrovandus). Todos ellos formaron sus museos con el propósito común de coleccionar, observar, comparar, investigar y comunicar sus avances, a diferencia de otros gabinetes de curiosidades, los conocidos como studiolos, recintos cerrados al público donde los nobles o príncipes renacentistas de retiraban a reflexionar y contemplar su preciada colección de objetos, adquiridos en su inmensa mayoría.
 

El gabinete Aldrovandi conservado en el Palazzo Poggi  (1).

Los Gabinetes de Curiosidades.

Los principios de la taxidermia están ligados a las necesidades científicas y naturalistas. Durante el Renacimiento los naturalistas identificaban los animales que se habían descrito en la Antigüedad y enriquecían el conocimiento con sus propias observaciones y comentarios. A partir del siglo XVII, ya en el Barroco, los estudiosos de la naturaleza trabajaban cada vez menos con ideas preconcebidas y se vuelcan en una zoología más científica. En el siglo XVIII, la necesidad de conocer la Historia Natural incita a los gobernantes a ordenar expediciones científicas a las exóticas tierras descubiertas a partir del siglo XVI. Los naturalistas dibujan y explican, en obras que se publicaban a su retorno, la fauna y flora que encontraban en las nuevas regiones del mundo. Además, proveían de objetos las colecciones de Historia Natural que muchos aficionados, la mayoría ricos, acumulaban en museos privados. Es en esa época, a finales del XVIII, es cuando nacen los principales Museos de Historia Natural, que pronto empiezan a nutrirse de las donaciones de colecciones particulares.

Si retrocedemos algo hasta finales del Renacimiento y principio del Barroco, nos encontramos con los precursores de los actuales Museos de Historia Natural, los Gabinetes de Curiosidades. Esos Cuartos de Maravillas, como también son conocidos en español, albergaban multitud de objetos raros para la época que, generalmente, estaban organizados en los tres Reinos de la naturaleza: animalia, vegetalia y mineralia. Entre esos objetos, como podremos comprobar en las siguientes imágenes, también había animales disecados.

Retrato de Ulisse Aldrovandi.
Ulisse Aldrovandi (1522-1605) fue médico, naturalista y profesor de fossilibus, plantis et animalibus en la Universidad de Bolonia. Acusado de herejía en 1549, estuvo confinado en Roma durante 18 meses a la espera de juicio, periodo en el que descubrió la botánica, la zoología y la geología. Se doctoró en medicina y en filosofía en el año 1553. En 1555 es profesor de filosofía y dos años más tarde se convierte en el primer profesor de Historia Natural de la Universidad de Bolonia. Su Gabinete, uno de los más famosos en su época y del que no disponemos imágenes, albergaba en 1595 unos 18.000 especímenes. Dejó su legado a la Universidad y fue el origen de su museo actual. Aldrovandi inició la publicación -en vida sólo vio tres volúmenes- de una vasta enciclopedia de Historia Natural.