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Zipporah J. Shaw hacia 1892.
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"El hermoso plumaje fue lo que primero atrajo a la niña Zipporah J. Shaw. Su hermano solía cazar charas azules (1) en el maizal y, a veces, guardaba las plumas; y ella le suplicaba que le proporcionara alguna para disecar. Finalmente le dio un pajarillo azul y le enseñó a desollarlo. Lo hizo tan bien que él pronto le proporcionó todo lo que precisaba y frecuentemente le proporcionaba aves. Más adelante, la gente comenzó a llevarle trabajo. Estudió manuales de taxidermia y practicó tan bien las lecciones que hace ya tiempo se convirtió un una famosa taxidermista conocida en todas partes y que, sin publicidad, alcanza un promedio anual de cien aves, disecadas y montadas con sus propias manos en primavera y otoño, trabajo que se extiende al invierno con los búhos. De estos, la señora Jenness (2) disecó treinta y cuatro en el invierno de 1889-90, dieciséis de ellos árticos, cazados en Hampton."