Roy Chapman Andrews, taxidermista y explorador, inspirador de "Indiana Jones".

George Lucas y Steven Spielberg jamás han revelado qué personaje real inspiró al de ficción, el protagonista de la serie de películas de aventuras Indiana Jones (1981-2008). Se ha venido especulando con al menos media docena de candidatos, a saber, los arqueólogos estadounidenses Sylvanus Griswold Morley, estudioso de la cultura maya;  Robert John Braidwood, especialista en Mesopotamia; el explorador inglés Percy Harrison Fawcett, que desapareció mientras buscaba la ciudad perdida de El Dorado; o el aventurero inglés Frederick Albert Mitchell-Edges, protagonista de dudosos hallazgos en Centroamérica. Aunque parece que los mejor posicionados, quizá los más citados, son los estadounidenses Hiram Bingham, el explorador redescubridor del Machu Picchu, y Roy Chapman Andrews, protagonista de este artículo.
 
 
Roy Chapman Andrews, a la derecha, en Mongolia junto a un nido de dinosaurios (1).

   "En los [primeros] quince años [de trabajo de campo], puedo recordar una decena de ocasiones en las que por poco escapé de la muerte. Dos de ellas atrapado en tifones, una cuando nuestro barco fue atacado por una ballena herida, en otra ocasión mi esposa y yo estuvimos a punto de ser devorados por perros salvajes, en otra estuvimos a merced de un grupo de sacerdotes lama fanáticos, en dos más oí la llamada de la muerte al caerme por unos acantilados, en otra casi me atrapa una gigantesca pitón, y en otras dos pude haber sido asesinado por bandidos."
                                             Roy Chapman Andrews, Under a Lucky Star (1943). 

El gran pez diablo disecado expuesto en Barcelona en 1898.


Noticia sobre el pez diablo publicada en La Vanguardia.
El 24 de septiembre de 1898 el diario La Vanguardia de Barcelona publicaba la siguiente noticia:
   "Ayer se abrió al público en la plaza de la Paz un pabellón en el que se halla expuesto un pescado de forma rara y poco conocido, que se le denomina Pez Diablo y que recientemente fue cogido en aguas de Rosas.
   Los expositores, que han decorado e iluminado el local de un modo conveniente y adecuado, vieron ayer colmados sus esfuerzos con el despacho de buen número de entradas que es de esperar irán en aumento estos días de fiesta por el deseo, natural an el público, de ver un ejemplar curioso, como lo son siempre los monstruos del mar.
   El dictamen que del mismo ha dado el doctor Mir es el siguiente:

"Nouveaux Procédés de Taxidermie" (1889) de Amédée Alléon.


Portada de la edición de 1889.
En 1889 se publicó en París Nouveaux Procédés de Taxidermie expérimentés et décrits par M. Amédée Alléon. Jean Gérard Amédée Alléon, fue un naturalista, taxidermista y cazador, miembro de una acaudalada saga familiar francesa residente en Constantinopla desde alrededor de 1730. Amédée, el pequeño de nueve hermanos, nació en Büyükdere, Estambul, en la costa del Bósforo, pocos días antes del fallecimiento de su último hermano varón vivo y, por tanto, en principio estaba destinado a heredar los negocios familiares. Se aficionó temprano a observar y dibujar las aves y más tarde aprendería a disecarlas.
 
Con veinticinco años, en 1863, su padre, Jacques Alléon, financiero, consejero del gobierno otomano, impulsor del Banco de Constantinopla, inversor -cofinanció el canal de Suez-, propietario de numerosos inmuebles en París y Estambul, ennoblecido en 1838 con el título de conde palatino por el papa Gregorio XVI, oficial de la legión de Honor, lo señaló como sucesor, pero Amédée no aceptó. La negativa del hijo obligaría al padre a vender sus participaciones en negocios, retirándose a Francia. En octubre de aquel año el joven se casaría en París con Madeleine Asseline de Villequier, hija de un barón normando, un matrimonio de conveniencia concertado por los padres y aceptado por los novios. Y también en 1863 Amédée heredaría en diciembre el título nobiliario, después de que el papa Pío IX accediera a la petición del padre de cederlo en vida. El joven matrimonio se instalaría en 1865 en una mansión recién construida en Makrikeui, actual Bakirköy, a orillas del Mármara.

"The Taxidermist" y sus secuelas, historietas de "Judge Dredd", cómic futurista.


El taxidermista Sardini amenazado por Don Giovanni. Portada del nº 507 de 2000AD (1).


Judge Dredd es una reconocida serie de historietas que desde 1977 ha venido publicándose en la longeva revista semanal británica de cómics de ciencia ficción 2000AD. Fue creada por el guionista John Wagner y por el dibujante Carlos Ezquerra, aunque más adelante participarían otros artistas. La acción de la serie se desarrolla en los Estados Unidos a partir del año 2079 y a tiempo real, por lo que en el momento de escribir este artículo un anciano Judge Dredd de 82 años sigue en activo y sus andanzas publicándose. El Juez Dredd, creado a partir de una clonación, es un personaje que dispone de poderes ilimitados que le permiten actuar contra los criminales como policía, juez y verdugo. Judge Dredd se llevó al cine en 1995 con el mismo título y Sylvester Stallone como protagonista, y también en 2012 (Dredd). El grupo de trash metal Anthrax dedicaría una canción al personaje.
 

Taxidermia, publicidad y sexismo.

Algunas de las siguientes imágenes bien podrían haberse incluído en la serie Bellas y Bestias o en el artículo "Pin-ups" y Taxidermia, aquí en Taxidermidades. Tienen en común con las anteriores su sexismo, y claro está, que las modelos comparten protagonismo o interactúan con alfombras o animales disecados, pero además una característica añadida, que formaron parte de anuncios. La publicidad sexista, la que representa a la mujer como estereotipo o directamente sumisa o inferior respecto al hombre, ha variando con el paso del tiempo. En la actualidad es más sutil y se está legislando para intentar combatirla. Veamos pues algunos ejemplos.
 

Pin-up anunciando lociones para hombres.

"Cher Ami", la paloma mensajera heroína de guerra.


Cher Ami (1)


Ocurrió durante la Primera Guerra Mundial. El 3 de octubre de 1918 un batallón formado por unos quinientos soldados estadounidenses, pertenecientes a la 77 División de Infantería, quedaron aislados durante la conocida como Ofensiva de Meuse-Argonne, próxima a la ciudad de Verdún, Francia. Se encontraban en una pequeña depresión, detrás de la línea enemiga, rodeados por el ejército alemán, sin comida ni munición, y comenzando a recibir fuego amigo de sus compañeros, que desconocían su posición. Al día siguiente seguían con vida ciento noventa y cuatro hombres, un buen número de ellos heridos. El mayor Charles Whittlesey, comandante del batallón, mando enviar una primera nota por paloma mensajera, "Muchos heridos. No podemos evacuar", que fue abatida por el enemigo. Se soltó una segunda paloma con el texto "Los hombres están sufriendo" ¿Pueden enviar apoyo?", que compartió idéntica suerte. Tan solo les quedaba una tercera paloma, Cher Ami, en francés Querido Amigo. La nota que llevaba en su pata izquierda decía "Estamos junto a la carretera paralelo 276,4. Nuestra propia artillería está lanzando un bombardeo directamente sobre nosotros. Por el amor de Dios, deténgalo".

Dibujos taxidérmicos de Charles Keene.


"Se non è vero...", viñeta de Charles Keene.


El texto original de la viñeta es el siguiente:
"Se non è vero...", etc.
Old Lady.- "Oh, Mr. Hackless, you've stuffed my parrot very badly! All the feathers are coming out already!"
Taxidermist.- "Why, lor' bless yer, mum. That's the puffection o' stuffin'! You know te moultin' season's now a comin' on, mum!!"
En su traducción al español:
"Se non è vero ...", etc.
Anciana.- "¡Oh, señor Hackless, ha disecado muy mal mi loro! ¡Se le están cayendo todas las plumas!"
Taxidermista.- "Vaya, Dios la bendiga. ¡Es justo la perfección del disecado! ¡Ya sabe usted sabe que estamos llegando a la época de muda!"

"Cómo se disecan los pájaros", artículo divulgativo de 1907

Afinales del siglo XIX y principios del XX las reseñas sobre Taxidermia, un arte en pleno apogeo que despertaba curiosidad, menudearon en revistas divulgativas o ilustradas. El 30 de enero de 1907 el semanario Alrededor del Mundo, editado en Madrid, contenía un artículo sin firma de poco más de una página titulado Cómo se disecan los pájaros. Un Museo casero de Historia Natural.
 

Postales del Museo de Ciencias Naturales de Madrid.


Como casi todos los museos el de Ciencias Naturales de Madrid editó tarjetas postales,  económicos testimonios de una visita cultural. Aunque ya en desuso las postales tuvieron su época dorada entre mediados de los siglos XIX y XX. En la actualidad cumplen además otra función, la testimonial.
 
 
Tarjetas de alrededor de 1913-14.

"Der Jäger als Sammler und Präparator" de Ernst von Dombrowski.


Cubierta del libro
Escrito por Ernst Ritter von Dombrowski y publicado en Berlín en 1896 el librito -76 páginas, letra gótica e ilustrado- Der Jäger als Sammler und Präparator, en español El cazador como colector y taxidermista, es un breve tratado que está efectivamente dividido en dos partes, una dedicada a la recolección, y una segunda más breve consagrada a la disecación y preparación de esqueletos de aves y mamíferos. No estamos ante una obra de referencia, que por otra parte está basada en Der Präparator und Konservator (1895) de Robert Voegler. En 1914 vería una segunda edición.

Los preservativos que propone el autor son el arseniato potásico, el ácido arsenioso (1), o el arsénico puro, mezclados con alcohol y aplicados a pincel a la parte interna de la piel. Para el montaje  de aves y mamíferos de pequeño tamaño Dombrowski plantea la confección de un cuerpo artificial de corcho o turba a imitación del natural, en el caso de las aves sin formar el cuello. La cabeza, patas y alas -desplegadas- se sostienen con alambres fijados al cuerpo ficticio. En el caso de los pájaros la piel del pescuezo se rellena a través del pico. "Lo más difícil de los mamíferos de tamaño mediano es la cabeza" asegura el autor, que aconseja el modelado de las partes carnosas con arcilla o yeso. Como el mejor método para conformar la lengua remite a Voegler, la única referencia de la obra a ese inspirador autor.

El disecador de "La Vaquilla", película de Luis García Berlanga.


El teniente Broseta y el brigada Castro interrogan al disecador (1).


Nos encontramos en plena Guerra Civil Española, pocos metros separan las trincheras de los soldados republicanos de las de los sublevados. Es un frente estable de la Batalla del Ebro donde de vez en cuando los contendientes intercambian tabaco por papel de fumar. Algunos soldados desearían cambiar de bando para visitar a los familiares del otro lado. Hay escasez y hambre en el bando republicano mientras que el enemigo presume de abundancia. Los sublevados anuncian la celebración de las fiestas del pueblo vecino en las que servirá paella y habrá baile, fuegos artificiales y una capea (2). Temeroso por las deserciones en el bando republicano el brigada Castro (Alfredo Landa) propone a su superior el teniente Broseta (José Sacristán), antiguo barbero que amenaza con rapar a quien se le pone por delante, un plan para elevar la moral de la tropa, conseguir comida y arruinar la fiesta, robar la vaquilla. Para tal fin se organiza un pelotón formado por el teniente y el brigada, y los soldados Mariano (Guillermo Montesinos), mozo del pueblo cuya novia se ha liado con un alférez enemigo, el Cura (Carles Velat), ex seminarista, y Limeño (Santiago Ramos), torero aficionado.
 

"Niño y León", fotografía de los años 60-70.




Se trata de una fotografía familiar anónima probablemente de finales de los años sesenta o principios de los setenta. Mide 7'2x10'5 cm. No está anotada, aunque reconozco de inmediato el lugar donde fue tomada, ante el diorama de los leones del Museo de Ciencias Naturales El Carmen de Onda, Castellón, España. La vitrina, toscamente ambientada, contiene entre otros carnívoros una familia de leones. El niño protagonista posa apoyado en el cristal y observa el feroz macho que muestra sus fauces. Es una bonita instantánea.

¿Sabías que...? Preguntas y respuestas sobre Taxidermia. Tercera entrega.


Elefante indo del MNCN de Madrid (1).
¿Sabes cuál es el elefante disecado más antiguo que se conserva?
 
Se trata del elefante indio montado en 1778 por Juan Bautista Bru, que se puede ver en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid. Llegó a España en 1773 como obsequio del gobernador de Filipinas al rey Carlos III.
 
Recursos:
 

"La gaviota" -disecada- de Antón Chéjov.

Gaviota argéntea joven disecada (1).
Se trata de una de la grandes obras teatrales del autor ruso Antón Chéjov. La Gaviota (1895) es un drama coral ambientado en la campiña rusa en el que los infelices personajes principales, la ingenua Nina, joven actriz hija de un terrateniente, la mediocre y veterana actriz Irina Arkádina, su hijo Konstantín Tréplev, aspirante a escritor, y Trigorin, escritor famoso y pareja de Irina, muestran su complejidad, su frustación y amargura, su fracaso, sus desvanecidos sueños, su conflicto entre lo romántico y lo artístico.
 
La gaviota que da título sobrevuela toda la obra, primero muerta, más tarde en sentido figurado, y finalmente disecada. Aparece por vez primera en la segunda escena del segundo acto (2):
 

El Museo de Historia Natural de Leiden. Centro de Biodiversidad Naturalis.

A iniciativa de Coenraad Jacob Temminck el 9 de agosto de 1820 se decretó la creación en Leiden, Países Bajos, del Rijksmuseum van Natuurlijke Historie, el Museo Real de Historia Natural, fruto de la fusión de tres colecciones, la de la Universidad de Leiden, la del Gabinete de Historia Natural del país, y la del propio naturalista, una rica colección de aves disecadas parte de ella heredada de su padre. La colección resultante convirtió al nuevo museo, ubicado en Papengracht, en uno de los referentes mundiales de la época, posición de relevancia que mantendría algunas décadas. Temminck fue nombrado director siéndole asignado un sueldo anual de 2.000 florines. Uno de los primeros taxidermistas que se incorporó en 1821, en calidad de aprendiz sin sueldo, fue Jacobus Thomas ter Meer, el tercero de la popular saga de Leiden, que a partir de 1866 y hasta su muerte ocuparía el puesto de taxidermista jefe. Otro disecador, el ornitólogo Hermann Schlegel, ingresó en el Museo en 1825, tres años después se convertiría en conservador de vertebrados, y en 1858 sucedería a Temminck en el puesto de director.

 
Exterior del Naturalis Biodiversity Center (1).

La hidra de Lerna de Hamburgo.

Tras su expedición a Laponia, el célebre naturalista Carl von Linné se trasladaría en 1735 a los Países Bajos para hacer su doctorado. En aquella época los estudiantes suecos solían viajar a Holanda para estudiar Historia Natural o doctorarse. Linné además aceptó la oferta del padre del estudiante Claes Sohlberg para que este lo acompañara a Holanda y recibiera además clases suyas a cambio de un sueldo. De camino a la Universidad de Harderwijk, Linné y Sohlberg hicieron parada en Hamburgo. El alcalde de la ciudad les mostró una de las maravillas que guardaba su museo. Se trataba de una Hidra de Lerna de siete cabezas disecada.
 
 
Grabado de la Hidra de Lerna de Hamburgo en el Tesauro de Albertus Seba.

El método de preparación de pieles de peces de Gronovius.

El médico y botánico Jan Frederik Gronovius (1670-1762) de Leiden, poseedor de una excelente colección de Historia Natural, en una carta dirigida a su colega botánico londinense Peter Collinson describió a este su método para secar las pieles de los peces, lo que le permitía conservarlas a modo de herbario. Collinson leería aquella carta en la sesión de la Royal Society celebrada el 4 de marzo de 1742 y poco después aparecería publicada en Philosophical Transactions con el título A Method of preparing Specimens of Fish, by drying their Skins, as practiced by John Frof. Gronovius, M. D. al Leyden. La traducción del texto es la siguiente:

El tratado de preparación de Louis Edgar Andés.


"Taller de un disecador". Grabado del libro.


Cubierta del libro.

El publicista austríaco Louis Edgar Andés (1848-1925), compilador de libros acerca de las más diversas materias, publicó en 1894 Das Conserviren von Thierbälgen (Ausstopfen von Thieren aller Art), von Pflanzen, und allen Natur- und Kunstproducten, en español Conservación de las pieles de animales (Disecado de todo tipo de animales), de plantas, y de todas las producciones naturales o artificiales, un volumen de 300 páginas ilustrado con 44 grabados. Andés escribe su manual partiendo de dos obras de Philipp Leopold Martin, Taxidermie (1869) y Dermoplastik und Museologie (1870). Martin, taxidermista que trabajó en el Museo Zoológico de Berlín, está considerado como el iniciador de la dermoplastia moderna. Así pues, tanto las fórmulas como las técnicas que contiene este tratado, son las que ya expuso Martin.
 
 

Retrato del naturalista Edwin Ray Lankester por Leslie Ward.

El siguiente retrato donde aparece el naturalista británico Edwin Ray Lankester, obra de Leslie Ward, se publicó en el semanario inglés Vanity Fair el 12 de enero de 1905. La publicación incluía en cada entrega una litografía con el retrato o caricatura del "personaje del día". La dedicada a Ray Lankester era la número 946 e iba acompañada del siguiente texto: "Su religión es el culto a todo tipo de monstruos alados o con aletas. Jehu Junior". Mide 40x27 cm.
 

Retrato de Edwin Ray Lankester (1905) por Leslie Ward Spy.

Las patentes en Taxidermia.


Patente de 1880 de moldes para peces (1).


El alejamiento de la artesanía, los nuevos materiales y la presión de la industria proveedora de productos para Taxidermia ha multiplicado el número de marcaspatentes y diseños registrados. En cualquier caso se registran con la esperanza de fabricarlas y comercializarlas de manera exclusiva, o bien con el propósito de venderlas a algún industrial que apueste por ponerlas en el mercado. La patente o el diseño supone la explotación en régimen de monopolio de una innovación o supuesta innovación -con frecuencia se registran invenciones ajenas- por un periodo de tiempo limitado y en un lugar determinado, y se rige por la legislación de propiedad industrial. Como es sabido, las patentes frenan la difusión de las innovaciones y va en contra de la competencia, pero ese es otro debate. El registro de las patentes es público, una persona o empresa tiene derecho a conocer si su invento es tal. En ocasiones algo que ya existe y no está registrado es patentado por algún avispado. Las disputas en los tribunales son frecuentes.