Mostrando entradas con la etiqueta técnicas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta técnicas. Mostrar todas las entradas

El manual "Taxidermia, entomología y herbarios" de Carlos Morganti.


Cubierta de la 1ª edición.
Ni rastro de detalles biográficos de Carlos Morganti, autor de Taxidermia, entomología y herbarios. El manual, publicado por la Editorial Hobby de Buenos Aires, Argentina, en 1952, se vendió bastante -hoy es fácilmente encontrable en librerías anticuarias- y tuvo una larga vida, puesto que se reeditó en 1955, 1965 y 1978. De formato cuarto, encuadernado en rústico, de 178 páginas con 146 ilustraciones, numerosas del propio autor, el libro en cuanto a su contenido no obedece el orden temático al que estamos acostumbrados.
 
El tratado comienza con el curtido de pieles de "animales comunes", se entiende que de mamíferos, que se desinfectan y desengrasan en un baño compuesto por 30 gramos de "jabón amarillo" (1) y 10 de "soda común de lavar" (2) disueltos en 1 litro de agua, y se curten en el tradicional baño de 100 gramos de alumbre y 50 de sal por cada litro de agua.
 

Preparación de señuelos para cetrería en "De arte venandi cum avibus".


Federico II de Hohenstaufen (1).
Se desconoce el origen exacto de la práctica de la cetrería, que aparece citada en antiguos textos chinos, plasmada en una moneda y cerámicas íberas, y que se popularizó en toda Europa durante la Edad Media. El empleo de señuelos para el adiestramiento de rapaces se remonta a los inicios de esta práctica, y a él se alude en Kitab dawarir at-tayr (El libro de las aves de presa, s. VIII), el primer tratado de este tipo de caza conocido, obra de Al-Gitrif ibn Qudama al-Gassani. El proceso de fabricación de dichos señuelos, confeccionados con partes o pieles de otras aves o mamíferos, preservadas de alguna forma, aparece descrito en uno de los tratados más influyentes, De arte venandi cum avibus (Sobre el arte de cazar con aves), de entre 1241 y 1248, manuscrito encargado por Federico II de Hohenstaufen, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, con anotaciones de su hijo Manfredo, que más tarde sería rey de Sicilia. La obra se basa en parte en el Liber Moaminus, tratado árabe de origen desconocido, que Teodoro de Antioquía tradujo al latín por orden del emperador.
 

Sobre preparación de aves por Johann Albrecht Gesner.


Die todten Vögel schon und lange zeit zu erhalten (1753) de Gesner.


El médico y farmacéutico alemán Johann Albrecht Gesner contribuyó con diecisiete artículos a la obra Selecta Physico-Oeconomicaoder Sammlungen von allerhand zur Naturforschung und Haushaltungskunst gehörigen Begebenheiten (1749-1756), una compilación de textos a caballo entre las Ciencias Naturales y la economía doméstica. En el segundo volumen, publicado en 1753, lo hizo con uno titulado Die todten Vögel schon und lange zeit zu erhalten, en español  Para conservar bien y durante tiempo las aves muertas. El texto íntegro es el siguiente:

"Prepareren", manual neerlandés de Kroon y Van Nes.


Prepareren de Kroon y Van Nes (1936).
El tratado neerlandés Prepareren. Eenvoudige methoden voor het prepareren van allerlei dieren en planten (1936), en español Preparar. Métodos sencillos para preparar todo tipo de animales y plantas, es un sencillo y poco ambicioso manual, cuyos autores, J. U. A. Kroon y Johannes Gerardus Theodorus van Nes, proclaman en el prefacio su creencia de que será de gran utilidad para los amantes de la naturaleza, pero que sin embargo no es su intención fomentar la fiebre del coleccionismo, "al contrario, deploramos profundamente el desarraigo indiscriminado de plantas por parte de los botánicos, el robo de huevos de los nidos de las aves, la matanza sin sentido de aves, mamíferos, insectos, etc.", y prosiguen, "por ello hemos elaborado este folleto únicamente para aquellos que necesitan una o varias colecciones para cualquier propósito, por ejemplo, estudio, educación, incluso como pasatiempo". Añadiendo al final que sólo se recolectarán los ejemplares necesarios, los huevos y nidos abandonados, animales hallados muertos. El libro cuenta 68 páginas y 26 ilustraciones, y sus dieciocho capítulos listados en el índice nos revelan que el contenido de cada uno es sucinto. A modo de ejemplo, los dedicados a la preparación de mamíferos y aves  ocupan seis y siete páginas respectivamente. Le damos la razón a los autores, que lo tildan de folleto.
 

Gerhard Schröder, su tratado de Taxidermia y la técnica de "parafinado parcial".


Das Sammeln de Gerhard Schröder.
El taxidermista dermoplástico Gerhard Schröder (1896-1945), empleado en el entonces denominado Museo Zoológico de la Universidad de Berlín, publicó en 1936 Das Sammeln, Konservieren und Aufstellen von Wirbeltieren. Leitfaden für Sammler, Liebhaber und Fachleute nach neuzeitlichen Gesichtspunkten, en español Colección, preservación y exhibición de vertebrados. Guía para coleccionistas, entusiastas y profesionales, desde una perspectiva moderna. El libro, de 98 páginas, con ilustraciones insertadas entre el texto y 32 láminas con fotografías con trabajos mayormente del autor, aborda la preparación de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces, si bien su mayor aportación la ofrece en el apartado de grandes mamíferos, especialidad de Schröder, puesto que expone variantes del método dermoplástico, aborda la formación de grupos biológicos y la técnica de modelado y moldeado, y especialmente interesante es la descripción del novedoso método de parafinado "como complemento al trabajo dermoplástico".
 

La utilidad de la Taxidermia, según el filósofo Julien Offray de La Mettrie.


La sorpresa es notable. ¿Instrucciones taxidérmicas en una obra filosófico-médica? Conozcamos primero el contexto. El libro Ouvrage de Pénélope, ou Machiavel en médecine (1748), Obra de Penélope, o Maquiavelo en medicina, del filósofo francés Julien Offray de La Mettrie, es una crítica satírica de la medicina ineficaz practicada por sus colegas médicos, como también de las artimañas empleadas para venderla a enfermos y moribundos. El autor, que a causa de sus investigaciones tuvo que exiliarse, ataca el maquiavelismo médico, su corporativismo y su código de conducta profesional, y a la Facultad de Medicina de París que determinaba qué áreas de investigación eran las apropiadas para formar un médico exitoso, en detrimento de otras, como la fisiología y la aceptación de nuevos descubrimientos.

Ouvrage de Pénelope de La Mettrie (1).
La obra se publicó en tres tomos, dos datan de 1748 y el tercero de 1750. En el primero, La Mettrie titula la primera parte De la inutilidad de la Medicina y los capítulos abordan la inutilidad de varias parcelas relacionadas como la anatomía, la botánica, la química, la física, o la cirugía, mientras que en la segunda parte titulada De la utilidad de los conocimientos ajenos a la medicina, por el contrario se aborda la utilidad de disciplinas tales como la literatura, la ictiología, la anfibiología, la ornitología, la tetrapodología
(2), la música o la geometría. ¿Por qué esas cuatro disciplinas relacionadas con la Zoología? Probablemente por su concepción naturalista. En el segundo volumen el autor trata sobre la Política de los médicos, la relación entre ellos, con los enfermos, en relación con la religión o la medicina descrita como una comedia; y ofrece su "anti maquiavelismo", su alternativa positiva de una medicina al servicio de los ciudadanos. En el tercer volumen La Mettrie describe las cualidades que creía debían poseer los médicos, la utilidad de los conocimientos ajenos a la medicina (lógica, retórica, escultura, pintura, también danza, cocina, etc.), razona el porqué de su obra, y termina respondiendo a un libelo.
 

"Methods of Collecting and Preserving Vertebrate Animals" de R. M. Anderson.


Editado en 1932 por el Museo Nacional de Canadá, Methods of Collecting and Preserving Vertebrate Animals, obra del zoólogo Rudolph Martin Anderson, es un excelente manual de instrucciones para recolectores de especímenes (1), no un tratado de Taxidermia. Sus 142 páginas y 46 ilustraciones abordan la captura, preparación en el campo, etiquetado, sexado, mediciones, desollado, preservación y disposición de pieles de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces, con objeto de disponerlas científicamente para su estudio.
 
 
Desollado de aves.

 
Un reparo. A pesar de que la obra es ya de 1932, una época en la que el empleo del tetraborato sódico o bórax se había generalizado entre taxidermistas y preparadores, en sustitución de los venenosos compuestos arsenicales, Anderson recomienda como preservativo para aves y pequeños mamíferos una mezcla a partes iguales de trióxido arsénico y bórax pulverizados, desaconsejando la mezcla de arsénico con alumbre, por el efecto astringente o de encogimiento de este último.
 

El "indio" Mateo Sánchez y su particular técnica de "disecar" aves.


Promovida por el botánico Martín Sessé Lacasta, médico militar, que desde 1785 era el comisionado en México del Real Jardín Botánico de Madrid y promotor de la cátedra de Botánica en la Real y Pontificia Universidad de México, y con el beneplácito de Carlos III, en 1787 se inició la Real Expedición Botánica a Nueva España, un periplo que hasta 1803 recorrió México, la entonces española costa del Pacífico de los actuales Estados Unidos, parte de Centroamérica y las islas de Santo Domingo, Puerto Rico y Cuba. El objetivo era proseguir el trabajo de clasificación de flora y fauna de aquel virreinato que el botánico y ornitólogo Francisco Hernández de Toledo realizó por encargo de Felipe II entre 1571 y 1577. La colección se obtuvo por duplicado, una parte se mandó a Madrid y la otra se depositó en la Universidad de México.
 
Son varios los disecadores citados en la correspondencia de la Expedición. Entre quienes prepararon restos de animales se encuentran el cirujano y naturalista José Longinos Martínez Garrido, el farmacéutico Jaime Senseve, el escribiente Julián Villar Pardo que también colaboró en la tarea, y el mexicano Mateo Sánchez, personaje que aparece referido de forma destacada.
 
 
Un envío al Gabinete de Madrid, notas de Francisco de las Barras (1).

Los manuales editados por Breakthrough y WASCO.


Algunos de los manuales editados por Breaktrough y WASCO.


A finales de 1982 se publicó el primer número de Breakthrough, "la revista dedicada al riguroso artista de la fauna" ("The Magazine Devoted to the Serious Wildlife Artist"), una publicación que sigue vigente. La revista comenzó como boletín comercial de Master Paint Systems Inc., propiedad de Bob Williamson, con el fin de promocionar sus pinturas Polytranspar. Aquella primera entrega de la revista convocaba además la primera edición de los denominados Campeonatos Mundiales de Taxidermia. El primer concurso se celebró en Atlanta, Georgia, al año siguiente. Una relación sinérgica y simbiótica, la de Breakthrough y los Campeonatos, que se ha mantenido hasta hoy en día. Coincidiendo con el inicio de la revista Williamson fundó Wildlife Artist Supply Company (WASCO), que en breve se convertiría en la mayor proveedora a taxidermistas.
 

"Taxidermy" (1901) de James Fielding-Cottrill, tratado editado por Paul N. Hasluck.


Taxidermy (1901).
En 1901 Paul Nooncree Hasluck publicó Taxidermy: Comprising the Skinning, Stuffing, and Mounting of Birds, Mammals, and Fish, manual de 160 páginas e ilustrado con 108 figuras. La obra es en realidad una compilación y adaptación de los artículos publicados a lo largo de varios años por James Fiedling-Cottrill en el semanario Work: The Illustrated Weekly Journal for Mechanics editado precisamente por Hasluck. Es a éste a quien se suele atribuir Taxidermy por regla general. El tratado se reimprimiría en 1902, y en 1909 fue traducido al francés por L. Gruny, idioma en que se reeditaría en 1925 y 1926.
 
La obra, sencilla y poco ambiciosa, no más que un tratado destinado a aficionados con anhelo de iniciarse en la preparación de animales, tuvo numerosas reseñas. De entre ellas quizá la más cruel fue la de un tal R. L. publicada en la revista Nature en su número de junio de 1901:

La contribución de Claude-Nicolas Le Cat sobre la conservación en alcohol.


Las figuras 1 y 2 representan el tarro propuesto por Le Cat.


Una pequeña contribución más con el objeto de conservar especímenes. En esta ocasión fue el cirujano francés Claude-Nicolas le Cat quien remitió en 1748 a la Royal Society de Londres una comunicación en la que exponía una mejora en el cierre de los frascos de vidrio destinados a contener muestras anatómicas y también objetos de Historia Natural, con el propósito de evitar la evaporación del alcohol. Su escrito, traducido por el médico inglés, miembro asimismo de la Sociedad, Thomas Stack, se público en marzo de 1749 en Philosophical Transactions. Acompañado de la ilustración superior, el texto completo es el siguiente:
 

El innovador Francesco Comba, taxidermista del Museo de Turín.


Retrato de Francesco Comba (1).
Quizá el texto donde hallamos mayor número de detalles biográficos de Francesco Comba, nuestro protagonista, taxidermista del Museo de Ciencias Naturales de Turín, sea el que le dedicara Alipio de Miranda Ribeiro, entonces preparador interino de la sección de Zoología del Museo Nacional de Río de Janeiro, en su informe Os processos de Taxidermia e o Museo Nacional do Rio de Janeiro (1912), que redactó tras haber visitado numerosos museos de Historia de Natural de Europa y de Estados Unidos:
   "Los principales preparaciones que merecen ser mencionados en Italia se encuentran en el Instituto Zoológico de Roma, el Museo de Vertebrados de Florencia, el Museo Cívico de Génova y el Museo de Historia Natural de Turín.
   En el Instituto de Roma vi una pantera que inmediatamente me llamó la atención. Sin la gordura que normalmente se encuentra en estas preparaciones de felinos, toda la anatomía del animal se representaba con una verdad deslumbrante; y su expresión mostraba claramente el genio de quien la había preparado.
   En Turín fui a ver un elefante del mismo maestro, un león verdaderamente soberbio; era tan bueno que había sido retirado de las vitrinas para que sirviera de modelo para el montaje de otro que, en aquella ocasión, montaba el doctor Peracca (2).
   Preguntando por el autor de estas maravillas de la Taxidermia, me informaron que ya había fallecido. De hecho, su valor lo había convertido en el favorito de Víctor Manuel II, quien le había confiado la preservación de sus piezas de caza. Así era como el profesor de Geología de la Universidad de Turín, el señor M. Baretti, informaba del fallecimiento de ese taxidermista:

Las recetas de conservación de peces y aves de Pierre Chardavoine. Manuscrito de 1750.


La memoria de Pierre Chardavoine (1).



Un nuevo descubrimiento en Taxidermidades. El 15 de febrero de 1750 Pierre Chardavoine (2), farmacéutico aficionado mayormente a la botánica, entrega una memoria manuscrita a la Academia Real de Ciencias, Bellas Letras y Artes de Burdeos con algunas indicaciones para conservar aves y peces con el propósito de reunir un gabinete. El texto íntegro, de poco más de una página, que se conserva en la Biblioteca Municipal de Burdeos, es el siguiente:

El método de disecado de aves de Urban Brückmann (1751).


El método de Brückmann en Hannoverische Anzeigen (1751).


El recién doctorado en Medicina Urban Friedrich Benedict Brückmann, entonces un joven de 23 años que había heredado de su padre, también médico,  la afición por la Historia Natural, publicó en las entregas 102 y 103 del periódico Hannoverischen Anzeigen (1), correspondientes al año 1751, el método que empleaba para disecar aves. Lo hacía espoleado tras haber leído en la revista berlinesa Physikalische Belustigungen (2) un resumen de los cuatro métodos que el multidisciplinar francés René Antoine Ferchault de Réaumur había publicado en un folleto en 1747 del que se había hecho eco la revista Philosophical Transactions of the Royal Society de Londres. Réaumur, considerado como uno de los precursores de la Taxidermia, escribió abundantemente sobre la conservación y el disecado de especímenes, lo que contribuyó sin duda a la expansión del arte. Hacía ya bastantes décadas que se preparaban animales con el propósito de conservarlos, sobre todo pájaros, y los diferentes métodos casi habían confluido; además el farmacéutico Jean-Baptiste Bécoeur acababa de inventar el célebre jabón arsenical, un conservante de las pieles tan efectivo como nocivo para la salud. La descripción del disecado de aves que practicaba Brückmann, interesa tanto por sus detalladas indicaciones como por el temprano empleo de un cuerpo ficticio, éste último no empleado por Réaumur quien en su Sexta Memoria de 1753 simplemente proponía el hechido de la piel y a continuación el alambrado de las patas. Su interés y su carácter primigenio justifican por tanto reproducir íntegro el texto completo de Brückmann, que es el siguiente:

Nuevos hallazgos sobre el embalsamamiento en el Antiguo Egipto.


La revista Nature acaba de publicar un artículo titulado Biomolecular analyses enable new insights into ancient Egyptian embalming, en español, Análisis biomoleculares permiten nuevos hallazgos sobre el embalsamamiento en el antiguo Egipto, cuyos autores, un grupo de investigadores y egiptólogos coordinados por los profesores Maxime Rageot, del Departamento de Pre y Protohistoria de las universidades de Múnich y Tubinga, y Ramadan B. Hussein y Susanne Beck, del Departamento de Egiptología de la Universidad de Tubinga, analizaron el contenido de 121 vasijas y cuencos hallados en un taller funerario descubierto en la necrópolis de Saqqara, ubicado a escasos metros de la pirámide del rey Unas, datado entre los años 664 al 525 a.C., Dinastía XXVI, y formado por un wabet o sala de evisceración subterránea y varias estancias multifuncionales a nivel del suelo. Algunos recipientes incluso llevaban inscrito su contenido e instrucciones de cómo emplearlo en la preparación de momias, un proceso que en algunos casos alcanzaba los 70 días. Se conocía el uso de algunos materiales com el natrón (1), el aceite de cedro, la cera de abeja o el betún, pero el estudio ha permitido conocer cómo y cuándo se utilizaban y en qué proporción. Aplicando avanzadas técnicas de análisis de materiales como espectrometría de masas y cromatografía de gases se han descubierto además las sustancias concretas a que se referían los términos egipcios antiu y sefet, que aparecen frecuentemente en los documentos.
 
 
Las vasijas del taller funerario halladas en Saqqara (2).

El "Licor balsámico" como conservante, contribución anónima de 1756.


Vor Verwahrung der Vögel (1756).
En las páginas 92 a 95 del volumen 16, primera parte, del Hamburgisches Magazin (1), publicado en 1756, hallamos una contribución anónima titulada Von Verwahrung der Vögel und Thiere mit einem sonderlichen balsamischen Geiste, en español Conservación de aves y animales con un licor balsámico especial. El artículo detalla la experiencia de preservación de animales del autor con un licor balsámico de su creación, y cita además a Réaumur, considerado como uno de los precursores de la Taxidermia. El texto completo es el siguiente:

   "Conservación de aves y animales con un licor balsámico especial.
 
    Se menciona en los populares Physikalische Belustigungen (2) en las páginas 76 y 77, en la primera parte del primer volumen, una sugerencia para coleccionar y preservar pájaros, con agua húngara (3) o cal o tabaco, y tiene al señor Réaumur de París como hábil autor. Como mi intención es la de referirme en estas sugerencias a otro espíritu balsámico, no me detendré en su descripción, que seguidamente expongo, y comentaré además los intentos que he hecho con él. Es lo que sigue:
 

Las "maneras ventajosas" de disecar de Pacius (1774).


La contribución de Pacius.
En el año 1774 Georg Friedrich Pacius publicó en el segundo volumen de Der Naturforscher (1) un artículo titulado Zwo vortheilhafte arten vögel und kleine vierfüssige thiere auszustopfen, en español Dos maneras ventajosas de disecar pájaros y pequeños cuadrúpedos. El texto ocupa tres páginas y traducido es el siguiente:
   "En un gabinete de historia natural el reino animal requiere el mayor gasto, esfuerzo, conocimiento y ventaja para su adquisición y mantenimiento. Por lo tanto, creo que haré un favor a los amantes de la naturaleza al recomendar dos formas de disecar pájaros y cuadrúpedos no demasiado grandes, que he empleado durante años y que son muy duraderos, livianos y económicos.

Los tratados de Oliver Davie. "Methods in the Art of Taxidermy".


The Naturalist's Manual.
El taxidermista, ornitólogo y librero Oliver Davie (Xenia, Ohio, Estados Unidos, 1856- Columbus, Ohio, 1911), a cuya biografía nos aproximamos ya en un capítulo anterior, publicó dos tratados de Taxidermia. El primero en 1882 fue The Naturalist's Manual, El manual del naturalista, un volumen de 130 páginas en tamaño octavo y escasamente ilustrado que contenía una descripción de nidos y huevos de aves norteamericanas de las familias de túrdidos y tráupidos, y a continuación un breve y básico tratado de Taxidermia de aves y otro sobre captura y preparación de insectos.
 
Davie dedicó el libro a Theodore Jasper, "mi primer instructor en Taxidermia", y en el breve prefacio, en lo referente al disecado, el autor escribía sencillamente que "se espera que el nuevo método para montar aves sea de valor tanto para el taxidermista experimentado como para el principiante". La sección de Taxidermia ocupa 24 páginas y se subdivide en Preparación de pieles de aves para gabinetes, el Montaje de aves con las alas cerradas, el Montaje de aves con las alas abiertas y finalmente Diversas recetas, etc. Entre estas últimas detalla la formulación de una solución alcohólica para sumergir durante algunos días los pajarillos y conservarlos enteros y secos; la de una cola para fijar las plumas, compuesta por goma arábiga, azúcar, jabón arsenical, almidón y agua; y la del jabón arsenical de Bécoeur modificada, como preservativo para la piel (2 libras  de jabón blanco, 2 más de arsénico pulverizado, 5 onzas de alcanfor, 6 onzas de carbonato potásico, 2 de cal y 8 onzas de alcohol (1)). Dicha subsección miscelánea contiene además instrucciones sobre cómo confeccionar ramas y rocas artificiales.

El método de preparación de pieles de peces de Gronovius.

El médico y botánico Jan Frederik Gronovius (1670-1762) de Leiden, poseedor de una excelente colección de Historia Natural, en una carta dirigida a su colega botánico londinense Peter Collinson describió a este su método para secar las pieles de los peces, lo que le permitía conservarlas a modo de herbario. Collinson leería aquella carta en la sesión de la Royal Society celebrada el 4 de marzo de 1742 y poco después aparecería publicada en Philosophical Transactions con el título A Method of preparing Specimens of Fish, by drying their Skins, as practiced by John Frof. Gronovius, M. D. al Leyden. La traducción del texto es la siguiente:

Las patentes en Taxidermia.


Patente de 1880 de moldes para peces (1).


El alejamiento de la artesanía, los nuevos materiales y la presión de la industria proveedora de productos para Taxidermia ha multiplicado el número de marcaspatentes y diseños registrados. En cualquier caso se registran con la esperanza de fabricarlas y comercializarlas de manera exclusiva, o bien con el propósito de venderlas a algún industrial que apueste por ponerlas en el mercado. La patente o el diseño supone la explotación en régimen de monopolio de una innovación o supuesta innovación -con frecuencia se registran invenciones ajenas- por un periodo de tiempo limitado y en un lugar determinado, y se rige por la legislación de propiedad industrial. Como es sabido, las patentes frenan la difusión de las innovaciones y va en contra de la competencia, pero ese es otro debate. El registro de las patentes es público, una persona o empresa tiene derecho a conocer si su invento es tal. En ocasiones algo que ya existe y no está registrado es patentado por algún avispado. Las disputas en los tribunales son frecuentes.