Mostrando entradas con la etiqueta Akeley. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Akeley. Mostrar todas las entradas

El Museo Field de Historia Natural de Chicago.


Fachada principal del Museo Field de Historia Natural de Chicago (1).


El Museo Field de Historia Natural de Chicago abrió al público el 2 de junio de 1894, al año siguiente de la celebración de la Exposición Mundial Colombina conmemorativa del cuarto centenario del primer viaje de Colón a América. Por dicho motivo hasta 1905 de denominó Museo Colombino de Chicago. El cambio de nombre, además de remarcar el carácter de Historia Natural, rendía homenaje al empresario Marshall Field, el mayor benefactor de la institución. Field había donado un millón de dólares para la adquisición de las primeras colecciones, y tras su fallecimiento en 1906 donaría ocho millones más. La ubicación inicial del Museo fue en Jackson Park, y en 1921 se inauguraría el actual edificio neoclásico situado en el 1400 South DuSable Lake Shore Drive, junto al lago Michigan.
 

¿Sabías que...? Preguntas y respuestas sobre Taxidermia. Segunda entrega.


¿Sabías que las primeras preparaciones taxidérmicas halladas datan de más de 7.000 años?
 
Se trata de las momias humanas de la cultura Chinchorro, descubiertas en el norte de Chile, datadas aproximadamente entre 3.600 y 7.800 años, siendo las más antiguas las que presentan un mayor grado de similitud con procedimientos taxidérmicos, la piel desollada, descarnada y secada al fuego, rellena con palos longitudinales las extremidades, fibras vegetales, lana, etc., y genitales y rasgos del rostro mocelados con arcilla.
 
Momias de Chinchorro (1).
 
 Artículo Las momias de Chinchorro en Taxidermidades.

Carpeta de láminas en homenaje a Carl Akeley del Museo Field de Chicago.

Grupo de bueyes almizcleros (1897).


Carpeta de homenaje del Field.
Un año después del fallecimiento de Carl Akeley, el Museo Field de Chicago, institución en la que el taxidermista trabajó, editó en 1927 una carpeta que contenía treinta y ocho fotograbados de trabajos de mamíferos preparados por él de forma individual o en grupo, nueve más con esculturas en bronce, y uno último con un retrato del homenajeado. Las láminas miden 23x30,5 cm. y se acompañan de una hoja doble con el listado de ellas y un texto de Wilfred Hudson Osgood, conservador de Zoología del Museo, zoólogo que trabajó en aquella institución entre 1909 y 1940, escrito que reproduzco a continuación:

Postales antiguas del Museo de Chicago.

Las cinco postales siguientes tienen en común que son aproximadamente de la misma época, de alrededor de 1930, y del mismo museo, el Field de Chicago. Miden 14x9 centímetros y no circularon. En ellas aparecen algunos trabajos de Taxidermia notables. Las comentamos.

El Field Museum of Natural History de Chicago se inauguró en 1894. Dos años después fue nombrado jefe del taller de Taxidermia un joven talentoso Carl Ethan Akeley, un personaje al que décadas después se le consideraría como el padre de la Taxidermia moderna estadounidense. En las tres primeras tarjetas de esta serie aparecen trabajos suyos.
 

The Fighting African Elephants (1909) de Carl Akeley.
 

Artículos divulgativos de 1927 y 1931 de René Thévenin sobre la Taxidermia moderna.

El artículo de Thévenin de 1927.
En octubre de 1927 la revista francesa Sciences et Voyages se hacía eco de los progresos de la Taxidermia estadounidense. Lo hacía de la mano del divulgador René Thévenin, que titulaba su artículo La Taxidermie ou l'Art de l'Empaillage voit aussi aux prises les anciens et les modernes, en español La Taxidermia o el arte del disecado también lucha entre o antiguo y lo moderno. El periodista comparaba los trabajos expuestos en el ya entonces centenario Museo de París, con los más recientes de los jóvenes museos de Estados Unidos, unas obras dificilmente comparables por el lapso de tiempo transcurrido entre unas y otras, y porque el avance de la Taxidermia a nivel mundial estaba teniendo lugar precisamente en aquellos momentos en Norteamérica de la mano de personajes como Carl Akeley, coincidiendo además con la pujanza económica del subcontinente, no olvidemos ese detalle. Seis fotografías ilustran el texto, dos del grupo de elefantes de Akeley de la Sala de África del Museo Americano de Nueva York, otra del combate de elefantes macho del Museo Field de Chigago asimismo obra de Akeley, la réplica de hipopótamo del Field realizada por Leon L. Walters empleando acetato de celulosa, y las dos últimas instantáneas del taller de Taxidermia del museo neoyorkino donde se aprecia el montaje de un búfalo, dos rinocerontes y un elefante asiático.
 

Los métodos de modelado de mamíferos de Rowley y el esculturodérmico de Akeley.

A finales del XIX y principios del siglo XX los métodos taxidérmicos de montaje de mamíferos grandes evolucionaban de forma acelerada en los Estados Unidos. En algunos museos europeos se habían recuperado técnicas dermoplásticas, de montaje de la piel curtida sobre una escultura con armazón de madera y hierro revestida de una capa de escayola que marcaba con precisión la musculatura del sujeto. En los Estados Unidos se empezaron a crear departamentos de Taxidermia en los nuevos grandes museos. A principios de la década de 1880 Carl Ethan Akeley ensayaba la dermoplastia durante sus pausas del desayuno en el Ward's Natural Science Establishment de Rochester, método que aplicaría a sus primeros grupos a partir de 1886 en el Museo Público de Milwaukee. En 1887 en el de Washington William Temple Hornaday terminó un grupo de bisontes que montó, en vez de en yeso, sobre maniquíes terminados con una capa de arcilla. Hacia 1895 Akeley fue designado jefe del taller de taxidermia del Museo Field de Chicago y allí empezaría a evolucionar su técnica hasta desarrollar el de modelado de una escultura en arcilla a tamaño natural, el vaciado del molde de escayola, la elaboración de un contramolde de pasta de papel a partir de las piezas del molde, y finalmente la obtención de la escultura reuniendo las secciones de pasta de papel, método que aplicó con éxito en su grupo de elefantes del Museo Field y años más tarde en el del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.



Esculturodermia de una gacela, paso a paso, por Carl Akeley (1897).

Carl Akeley, considerado como el padre de la taxidermia moderna en los Estados Unidos, innovador a nivel mundial de la técnica dermoplástica de montaje, la que se conocería décadas después con el nombre de esculturodermia (sculpturdermy), comenzó su etapa en el entonces recién inaugurado Museo Field de Historia Natural de Chicago en el año 1894, con apenas treinta años. Había trabajado en el Ward's Natural Science Establishment de Rochester, Nueva York, el mayor proveedor de objetos de Historia Natural de la época, y en el Museo de Milwaukee, donde no había podido desarrollar su técnica escultórica, y había recibido además una oferta para trabajar en el Museo de Historia Natural de Londres que no aceptó. Dos años después no rechazó en cambio la posibilidad de realizar su primera expedición a África organizada precisamente por el museo londinense. Fue precisamente en Somalia durante aquel viaje iniciático en el que un Akeley desarmado se enfrentó a un leopardo herido, un suceso que dio la vuelta al mundo. Uno de los ejemplares que Akeley se llevó de vuelta a Chicago fue un macho de gacela de Soemmerring que cazó el 5 de septiembre de 1896 y cuyo montaje paso a paso empleando su novedosa técnica inmortalizaría probablemente él mismo en una serie de fotografías (1) -una de sus aficiones- con el motivo de mostrarlas en una Exposición Internacional de Arte Taxidérmico que desconozco si el Museo Field llegó a organizar. La sucesión ordenada de estas imágenes documenta de primera mano la técnica de Carl Akeley de montaje de mamíferos de gran tamaño -la emplearía para montar varios elefantes, tanto en Chicago como años más tarde en Nueva York-, un sistema que seguiría popularizando uno de sus discípulos, Louis Paul Jonas.

"Jumbo", el "rey de los elefantes".


Jumbo y su cuidador Mathew Scott.


Jumbo tenía dos años de edad cuando fue capturado en el valle del río Tekezé de la actual Etiopía en 1861. Llegó a Europa de la mano del comerciante alemán de animales Johann Schmidt que lo vendió a la Ménagerie del Jardin de Plantas de París. En 1865 el zoo parisino lo intercambió por un rinoceronte indio con la Real Sociedad Zoológica de Londres. Su cuidador en el Regent Park fue Matthew Scott, que más tarde describiría el estado en el que lo encontró como "simplemente inmundo". Fue en Londres donde sería bautizado con el nombre de Jumbo, una combinación de las palabras suajili jumbe que significa jefe y jumba que significa hola. Su dieta diaria incluía unos 90 kilos de heno, un barril de patatas, 30 kilos de avena, 15 panes, cebollas y varios cubos de agua, y cuando su cuidador lo creía oportuno para su salud, cuatro o cinco litros de whisky al día. Scott solicitó a la dirección del zoo una pareja de su misma edad para Jumbo y al poco tiempo le trajeron a Alice de África occidental. Según su cuidador, se trató de un "amor a primera vista" que lo colmó de felicidad. Su popularidad creció a la par que su tamaño. Scott entrenó a Jumbo para que se paseara por el zoo, aceptara cacahuetes, panecillos y monedas en su hucha, y paseara niños en su howdah. Entre los pequeños que ascendieron a lomos de Jumbo se encontraba un niño llamado Winston Churchill.

Henry A. Ward. El "Ward's Natural Science Establishment", semillero de taxidermistas.


Henry Augustus Ward.
Henry Augustus Ward nació el 9 de marzo de 1834 en Rochester, Nueva York, Estados Unidos, en el seno de una familia acomodada. Tenía una hermana seis años mayor. En la biografía que escribió su nieto Roswell Howell Ward, este contaba que su abuelo Henry comenzó a leer la Biblia con tan sólo tres años, que tenía una memoria privilegiada, y que a tan temprana edad comenzó a coleccionar minerales. Su interés por la Historia Natural le facilitó que, con sólo diez años de edad, el profesor Chester Dewey le permitira participar en las excursiones campestres con los estudiantes de la escuela secundaria de Rochester. Incluso en una ocasión llevó a la escuela un fósil que encontró. Cuando tenía doce años su padre abandonó el domicilio familiar y con quince años Henry ingresaría en la Middlebury Academy de Wyoming, Nueva York, para continuar su formación, rechazando así de plano los deseos de su beata madre que pretendía que estudiase para sacerdote. Dos años después Dewey, su mentor, convencería al abuelo de Ward para que le pagara los estudios en el Williams College de Williamstown, Massachusetts. Allí estudió Geología y Paleontología, una ciencia que colisionaba con las creencias religiosas familiares, aunque no tardaría mucho tiempo en abandonar las aulas y trasladarse a Chicago. Hizo el camino en buena parte a pie, aprovechando para visitar las minas de plomo de Galena, Illinois. Un tío suyo consiguió que Ward ingresara en la Temple Hill Academy de Geneseo, Nueva York, donde proseguiría sus estudios de Geología y donde se amistó con Charles Wadsworht, hijo del entonces comerciante de trigo, político y, más tarde durante la Guerra Civil, general James Samuel Wadsworth, un filántropo aficionado a recolectar minerales. Ward clasificó una colección de minerales que el padre de su amigo decidió donar a la Academia. Aquello le valió para que, por cuenta del general, explorara y recogiera rocas junto a su amigo Charles desde el río San Lorenzo hasta la región canadiense de Maritimes.

El "Akeley Hall" del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.


Vista general del Akeley Hall of African Mammals en la actualidad (1).

 
En su libro In Brightest Africa (En el África más deslumbrante, 1923) (2), publicado pocos años antes de su fallecimiento, Carl Ethan Akeley (1864-1926) escribía:
   "He tenido muchos sueños. Algunos los he olvidado. Otros tomaron forma y se convirtieron en algo agradable u odioso para mí en mayor o menor grado. Pero sobre todo han convivido conmigo con el paso de los años, marcando paulatinamente el rumbo. Se han convertido en la inspiración y en el propósito unificador de mi trabajo, todos los esfuerzos durante los últimos años se han redoblado para conseguir un único objetivo, la creación de una gran sala que se llama Salón Africano Roosevelt.

Los grupos de elefantes de Carl Akeley.

El grupo de elefantes del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York es, además de un excepcional trabajo de Taxidermia, la culminación de un proceso de renovación técnica en el montaje de los grandes mamíferos cuyo ideólogo fue Carl Ethan Akeley (1864-1926). En este artículo repasaremos sucintamente la biografía de Akeley, la evolución de su técnica, conoceremos algunos de sus trabajos anteriores con elefantes como su colaboración como asistente en el montaje de Jumbo, o su The Fighting African Elephants del Museo Field de Historia Natural de Chicago, y concluiremos con su obra maestra neoyorkina The Alarm (1), un trabajo que se completaría años después de la muerte de su creador. 
 

The Fighting African Elephants, el grupo de Akeley en el Museo Field de Chicago (2).

"Modern Taxidermy: Mounting the Indian Elephant", un documental de 1927.

Hace tiempo escribí en Taxidermidades sobre su vida y su obra en el artículo Carl Akeley, el padre de la Taxidermia moderna. Sobre su método de montaje comentaba: 
   "Se especializó en los grandes mamíferos africanos, utilizando y mejorando la técnica dermoplástica que ya se usaba en los museos europeos y realizando una escultura muy realista en la que destacaba el marcado de músculos, arrugas y venas. Ideó el método de, a partir de esculturas, aplicar a la superficie de estas papel maché y laca, cortarlas, vaciarlas y volver a unir la capa de papel maché. Con ese método, y combinándolo con pegamentos y muselina, se conseguía un maniquí ligero e impermeable al agua. Dependiendo del tamaño del animal, se aplicarían hasta cuatro capas antes de montar la piel. "Creo que hoy todavía no se ha ideado un mejor método de taxidermia que el descrito aquí y su uso ha llegado a ser casi universal. Aunque no toma mucho tiempo para contarlo, el montaje de un animal de esta manera es un proceso largo y tedioso", cuenta en su libro. Su técnica supone una evolución en la técnica de la dermoplastia."

Precisamente ese proceso es lo que muestra el siguiente vídeo. Carl Ethan Akeley, trabajó en el Museo Field de Historia Natural de Chicago, donde montó dos elefantes que el mismó cazó en 1905, y en el American Museum of Natural History de Nueva York (AMNH) donde, además de haber creado multitud de dioramas, la Sala de Mamíferos Africanos que lleva su nombre está presidida por una manada de ocho elefantes de los que cuatro son obra suya. Entre sus alumnos más aventajados destacó Paul Louis Jonas, su aprendiz durante cuatro años en el museo neoyorkino y colaborador suyo en el diseño de la manada de elefantes. En relación con todo ello, la técnica de montaje de Akeley fue empleada y popularizada por Jonas con el nombre de sculpturdermy. Para saber más sobre ella recomiendo la lectura de La técnica de la esculturodermia, un artículo que se hace eco del aparecido en enero de 1938 en la revista americana Popular Science, donde Louis Jonas explicaba, además gráficamente, esa técnica durante el proceso montaje de tres gorilas capturados durante la expedición Vanderbilt, y destinados a un diorama de la Academia de Ciencias Naturales de Filadelfia.

Los grupos de Hornaday. El tránsito hacia una taxidermia científica en los Estados Unidos.


A Fight in the Tree-Tops (1).
William Temple Hornaday (Avon, Indiana, 1854-Stamford, Conneticut, 1937), taxidermista, naturalista y conocido sobretodo por su faceta como impulsor del conservacionismo del bisonte americano, durante siete años trabajó como taxidermista en el reconocido Henry Augustus Ward's Natural Science Establishment de Rochester, Nueva York, y durante nueve años (1882-1890) fue el responsable del Departamento de Taxidermia del National Museum of Natural History de Washington, puesto que abandonó por discrepancias con su director.  A partir de 1896 Hornaday sería nombrado responsable del recién inaugurado New York Zoological Park, puesto que conservó hasta su jubilación. Considerado como uno de los renovadores, y con cierto protagonismo en el cambio, hacia una taxidermia más científica, en 1891 escribió Taxidermy and Zoological Collecting, un manual de taxidermia donde dedica unos cuantos capítulos a los grupos de animales. Uno de ellos, de evidente valor como testimonio histórico, lo inicia así:

La reunión de los "Artistas Dermoplásticos" del año 1933 en Berlín.


Philipp Leopold Martin, considerado como uno de los iniciadores de la dermoplastia moderna, se instruyó de niño con el libro Taxidermie oder die Lehre Thiere aller Klassen am einfachsten und zweckmässigsten für Kabinette auszustopfen und aufzubewahren, praktisch bearbeitet (Taxidermia o enseñanza del disecado de toda clase de animales y mantenimiento de colecciones de Historia Natural, de una manera práctica y sencilla), publicado en 1815 por el ornitólogo Johann Friedrich Naumann. El libro de Naumann instruía de acuerdo con los usos de la época, rellenando los pequeños mamíferos con la ayuda de una baqueta para atacar el material de relleno hasta el último rincón de la piel, o fabricando un cuerpo articial para los de mayor tamaño. Al final del segundo capítulo aludía a los "nuevos sistemas de montaje" que se practicaban en el Museo de Berlín, utilizando un tablero central de madera donde se encajaban unos aros, también de madera, que iban dando forma al animal (1). Sin saberlo, Naumann empezó a dar a conocer la técnica que más tarde se llamaría Dermoplastia y que Martin difundió con mayor éxito bastante más tarde, a partir de 1870, fecha de la publicación de su Dermoplastik und Museologie oder das Modelliren der Thiere und das Aufstellen und Erhalten von Naturaliensammlungen (Dermoplastia y Museología, o el modelado de animales, y la creación y mantenimiento de las colecciones de animales).  
 

Parte de los asistentes a la reunión (2).

William T. Hornaday, taxidermista y conservacionista del bisonte americano.

William Temple Hornaday nació en Avon (Indiana, Estados Unidos) el 1 de diciembre de 1854. Fue zoólogo, cazador y más tarde conservacionista, autor, poeta y compositor. Revolucionó la museografía al mostrar la vida silvestre en sus entornos naturales. Sobre todo es conocido por su empeño en salvar de la extinción el bisonte americano.

Retrato de W. T. Hornaday en 1926.
Hijo de William Temple Hornaday senior y de la segunda esposa de este, Martha Varner Miller, emigró junto a sus padres en 1856 a Knoxville, Iowa, en busca de mejores tierras para la agricultura. Hornaday junior perdió a su madre con once años y a su padre con catorce. En su infancia pasó largas temporadas en Indiana con la familia de su madre. En 1870, durante una de esas estancias fue a Indianápolis donde vio unos ánades disecados que se exponían en el escaparate de una armería. La idea de conservar unos animales por tiempo indefinido le cautivó. Regresó a Iowa y estudió en el Colegio Oskaloosa y en el Iowa State Agricultural College en Ames, donde aprendió Taxidermia, fuera de horario, con el zoólogo práctico encargado del museo, y donde no llegó a graduarse. En noviembre de 1873 se empleó en el famoso Henry Augustus Ward's Natural Science Establishment de Rochester, Nueva York, uno de los mayores proveedores de objetos de Historia Natural del mundo y donde empezaron o desarrollaron parte de su carrera otros reconocidos taxidermistas como Carl Akeley, Jeness Richardson, Frederic A. Lucas, John W. Critchley, John Wallace, Robert H. Rockwell, o los hermanos Santens, por citar algunos de los más conocidos. Allí permanecería durante siete años.

Leon Luther Pray, divulgador del uso del bórax.


Leon Luther Pray, con su pipa, ultimando un pez luna en el Field Museum (1).


Hijo de Luther J. Pray, un negociante y veterano de la guerra civil, y de Ellen Cardey Pray, maestra de escuela, Leon Luther Pray nació en Dowagiac, un pueblo del suroeste de Michigan, Estados Unidos, el 28 de abril de 1882. Tenía tres hermanas más -una cuarta falleció-, una de ellas menor que él. Descendía de indios Ottawa. Algunos de los detalles de su biografía los conocemos por los artículos e historias que publicó en Modern Taxidermist, algunas más tarde reunidas en el libro The Old Taxidermist (1971), a los que pertenecen la mayoría de los fragmentos que se intercalarán en este texto. Su madre fue su primera maestra y con quien aprendió a leer. Amante de la naturaleza, paseaba frecuentemente por los parajes cercanos a su casa. Ya de niño destacó por su dominio del dibujo a lápiz. Sus primeros dibujos los hizo en la iglesia metodista a la que asistía la familia, donde su madre le daba lápiz y papel para que se entretuviera. Pray trasladaba al papel el mundo que le rodeaba, sobretodo animales. También aquellos que él mismo cuidaba en el patio trasero de su casa. Era extremadamente observador y copiaba a la perfección sus formas y detalles. Aquellas primeras inquietudes artísticas se ampliarían años más tarde a otros campos como la pintura, la escultura y, claro está, a la Taxidermia, disciplina en la que llegaría a ser uno de sus más destacados exponentes en los Estados Unidos.
   "Un día apareció por la puerta un compañero con una marmota disecada bajo el brazo, ofreciéndola a cambio de alguna otra cosa. Fue la primera oportunidad que se me presentó de tener un animal disecado, así que no perdí el tiempo y rebusqué entre los tesoros de mi bolsillo para intercambiarlos por la marmota. Como en ese momento había un excedente de trastos en el interior de casa, coloqué mi trofeo en la leñera."

El uso del corcho aglomerado en la Taxidermia. El elefante del Museo de Toulouse.


Así se proclamaba en un artículo de tres páginas en la revista quincenal francesa La Nature del 15 de marzo de 1928:
   "Desde los arcaicos y rudos disecados que se obtenían rellenando de paja, serrín o estopa las pieles de los animales, procedimientos de lo más variado y satisfactorios se han utilizado con éxito en el difícil arte y delicada ciencia que es la taxidermia.
   La lectura de una reciente obra sobre los modernos procedimientos de naturalización nos ha permitido constatar una laguna, tanto más lamentable cuando el sistema que describiremos a continuación no ha sido mencionado, aún siendo indudablemente el más perfeccionado.
   Este olvido o ignorancia no puede provenir más que de la gran modestia del naturalista que desde hace 20 años opera con éxito todos sus montajes por un procedimiento personal que, es una pena, falto de publicidad, no se haya popularizado.
   Para su primer ensayo, nuestro inventor aplicó su sistema de montaje a un elefante que es la admiración de todos los visitantes del Museo de Historia Natural de Toulouse."

El elefante en el Museo de Toulouse a principios del s. XX.

 
Norbert Casteret, el autor del artículo nos remitía a la comunicación que Philippe Lacomme, el segundo taxidermista que tuvo el Museo de Historia Natural de Toulouse, remitió a la Société Zoologique de France en el año 1911. El escrito titulado Un noveau procédé de montage et de naturalisation des grands animaux au moyen du liège armé, en español, Un nuevo procedimiento de montaje y de naturalización de grandes animales utilizando corcho aglomerado, fue leído en París por Louis Roule, profesor del museo de Toulouse y miembro de la Sociedad, en la sesión del 13 de junio de 1911. Vale la pena traducir el texto original y conocer de primera mano el novedoso método:

La historia de Jonas Brothers Taxidermy.

Nos encontramos en Budapest, Hungría, a finales del siglo XIX. Un cartero, modesto funcionario, tratando de sacar adelante a una familia con seis hijos y dos hijas. Tarea encomiable. Con apenas dieciséis años, Coloman Jonas (1879-1969), el hijo mayor empezó a trabajar como aprendíz de un taxidermista local. Cobraba un salario equivalente a unos cuatro euros mensuales. Aquel taller tenía como clientela a la nobleza de Budapest que, aficionada a la caza, proveía de trabajo con animales provenientes de todos los continentes, incluyendo África, un destino emergente en aquellos momentos. Coloman, aprendió inglés y alemán por su cuenta y progresó notablemente como taxidermista, hasta llegar al punto de que Gustav Gus Stainsky, pupilo de Philipp Leopold Martin y el más reputado taxidermista del oeste de los Estados Unidos, con taller en Colorado Springs, le ofreció empleo. Tras consultarlo con su padre, Coloman viajó a América para comenzar una nueva vida. 
 

Jonas Brothers en 1910.

Las aventuras de Carl Akeley en cómic.

Carl Akeley, naturalista y taxidermista en los museos de Historia Natural de Chicago y Nueva York, viajó en 1896 a África con una expedición del British Museum. Los periódicos ingleses y americanos se hicieron eco de la pelea entre un leopardo herido y un Akeley que, desarmado, estranguló al animal después de que este le mordiera. Se conservan fotografías de Carl Akeley de pie, con los brazos vendados, junto al leopardo muerto. Akeley volvió con varias expediciones a África en los años 1905, 1909, 1911 y 1921. En una de ellas acompañó al presidente Theodore Roosevelt. Fue el principal impulsor de la creación del primer parque nacional de África, el Virunga National Park (República Democrática del Congo), creado en 1925. Cazador en sus inicios, en el tramo final de su vida defend solamente la captura de ejemplares con finalidades científicas o educativas, y condenó la caza deportiva. Las crónicas de las aventuras de Akeley en África lo convirtieron en una celebridad y los cómics, unas historietas dibujadas, con un texto breve y que llegaban a un lector más popular, también contribuyeron a ello.

Carl Akeley por Stookie Allen en Argosy.

La técnica de la esculturodermia.




En enero de 1938 la revista mensual americana Popular Science publicó un reportaje de cuatro páginas titulado El gorila más grande del mundo preservado por el nuevo arte de la esculturodermia (1). El subtítulo arrojaba algo más de luz: "En la notable serie de imágenes reproducidas en estas páginas, usted verá cómo se combinaron escultura y taxidermia para recrear este infrecuente espécimen animal". El reportaje incluía diecisiete ilustraciones comentadas que mostraban el proceso ideado por Louis Jonas, paso a paso, ejecutado por él y por algunos ayudantes. Alguna fotografía es humorística y en otras se comparan las posturas humanas con las de los gorilas. El texto del artículo es breve. Lo traduzco a continuación: