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| Portada de la primera edición (4). |
En 1631 el aficionado a la caza y funcionario de los landgraviatos (1) de Hesse Johann Conrad Aitinger publicó Kurtzer und einfältiger Bericht von dem Vogelstellen (1626) (2), en español Memoria breve y sencilla sobre avistamiento de aves, un volumen de poco más de trescientas páginas ilustradas con numerosos grabados a partir de dibujos del propio autor. Para nuestro interés, algunos fragmentos de la obra contienen directrices acerca de la conservación de las pieles de las aves y su montaje con el propósito de emplearlas como señuelo (3) o lo contrario, como espantapájaros. Así pues, la de Aitinger se añade a otras obras con instrucciones taxidérmicas primerizas, como las de Pierre Belon (1555), Giovanni Pietro Olina (1622) o posteriores, siguiendo en el siglo XVII, las de Jean Baptiste Tabernier (1676), Robert Boyle (1666 y 1692), John Woodward (1696) o James Petiver (1698).
