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Las instrucciones para naturalistas de 1795 de la Massachusetts Historical Society.

La Massachusetts Historical Society, fundada en Boston en 1791, editó en 1795 un volumen en el que, junto a sus estatutos y su régimen de funcionamiento interno, se adjuntaban, entre otros, unos breves apéndices con instrucciones a sus socios naturalistas sobre cómo recolectar y preservar animales, plantas, minerales y fósiles. Aquella publicación se reimprimiría años después, en 1835. Repasemos esos anexos que apenas ocupan ocho páginas.

Índice con el listado de apéndices con instrucciones.

"Méthode de Préparer et Conserver les Animaux", el tratado de Pierre-François Nicolas.


Portada del libro.
En 1800 apareció Méthode de Préparer et Conserver les Animaux de toutes les classes, pour les Cabinets d’Histoire Naturelle, Método para preparar y conservar toda clase de animales, para gabinetes de Historia Natural, un tratado de Taxidermia escrito por Pierre-François Nicolas, un reputado químico y farmacéutico de Nancy que hacía tres años había llegado a París. En aquel momento Nicolas se presentaba como miembro no residente del Institut National y antiguo profesor de Química y de Historia Natural. Aquel traslado lo hizo sin la compañía de su familia, pero tanto esa como otras circunstancias personales se recogerán en su biografía. 

El libro, que tiene doscientas treinta páginas, diez grabados y un tamaño de octavo mayor, está dedicado a Lucien Bonaparte, Ministro del Interior, a quien considera un “Ministro reparador que se ocupa, con bastante celo en su actividad, en rendir a las Ciencias y a las Artes el impulso que la fogosidad revolucionaria había olvidado, y a hacerlas brillar con un destello desconocido hasta nuestros días, ...”. Las técnicas de Nicolas fueron bastante efímeras, sobre todo su forma de desollar. Sus licores y su pomada perduraron algo más que su técnica con el escalpelo. No obstante, su aportación al conocimiento de la historia de la Taxidermia es de suma importancia gracias al empeño que puso a la hora de detallar y criticar los métodos de autores precedentes. Todo ello lo veremos a continuación. Algunos de los grabados del libro ilustran este artículo.

La instrucciones de Philippe Pinel destinadas a la expedición d'Entrecasteaux.

Pinel retratado por Anne Mérimée.
En agosto del año 1791 apareció publicada en Observations sûr la Physique, sûr l’Histoire Naturelle et sûr les Arts, el journal editado por el abad RozierMémoire sur les moyens de préparer les Quadrupèdes et les Oiseaux destinés à former des Collections d'Histoire Naturelle, Memoria sobre los métodos para preparar los cuadrúpedos y las aves destinados a formar colecciones de Historia Natural. El texto, que fue leído con anterioridad en la Société d'Histoire Naturelle, lo firmaba el médico y zoólogo Philippe Pinel, ocupaba catorce páginas, no se acompañaba de figuras ni grabados, y sería utilizado por los naturalistas que viajaron a bordo de las dos fragatas de la expedición d'Entrecasteaux, que zarpó de Brest  al mes siguiente, en septiembre de 1791, con el objetivo de hallar a los supervivientes de una expedición anterior, la que partió en 1785 comandada por Jean François de La Péyrouse y cuyo objetivo consistía en la exploración del océano Pacífico. Fue precisamente la Sociedad de Historia Natural la que, según cuenta el propio Pinel, en vistas de la inminente expedición, invitó a sus miembros a que hicieran públicas sus investigaciones, para contribuir así al éxito de aquella expedición.

"The Naturalist's and Traveller's Companion" de John Coakley Lettsom.

Grabado coloreado de la primera edición.
John Coakley Lettsom publicó en 1772 The Naturalist's and Traveller’s Companion, containing instructions for collecting and preserving objects of Natural History (El compañero del naturalista y del viajero, con instrucciones para la recogida y la conservación de objetos de historia natural). La primera edición la financió el propio autor, cuyo nombre no aparece en la portada. La buena acogida que obtuvo aquel manual demandó una segunda edición ampliada en 1774. Aparecerían más ediciones, en 1799 y en 1816, un año después del fallecimiento de su autor. En 1775 se publicaría la traducción al francés, edición que, por comodidad con el idioma, es la consultada para la redacción de este artículo. La primera edición francesa, en formato de octavo tiene, además de las de cortesía, 211 páginas más un grabado, y adjunta un anexo de 42 páginas titulado El arte de calmar las olas del mar o ensayos de los efectos del aceite en las olas del mar, donde se reproducen cartas leídas en la Royal Society de Londres con las experiencias de Benjamin Franklin, William Brownrigg y M. Farish. Es llamativo ese anexo, pues nada tiene que ver con el contenido que le precede. Sólo como curiosidad, y para dejar aparcado el asunto, Franklin -un personaje que ya ha aparecido en un par de artículos en Taxidermidades- durante su viaje por Gran Bretaña en 1771 se hospedó en casa de Brownrigg a quien le demostró en el lago Derwentwater su experimento de calmar el oleaje vertiendo aceite sobre la superficie, experiencias que se publicarían en Philosophical Transactions.

Las breves instrucciones de Johann Reinhold Forster.

Johann Reinhold Forster.
Johann Reinhold Forster es conocido sobre todo por tratarse del naturalista que acompañó al capitán James Cook en su segunda expedición al Océano Pacífico. En 1771, un año antes de emprender aquel viaje, publicó en Londres A Catalogue of the Animals of North America. Containing an enumeration of the know Quadrupeds, Birds, Reptiles, Fish, Insects, Crustaceous and Testaceous Animals; many of wich are New, and never described before. To which are added, Short Directions for Collecting, Preserving, and Transporting all Kinds of Natural History Curiosities (Catálogo de los animales de América del Norte; que contiene una enumeración de los cuadrúpedos, aves, reptiles, peces, insectos, crustáceos y testáceos conocidos; muchos de los cuales son nuevos, y nunca antes se han escrito. A lo que se añaden unas breves instrucciones para coleccionar, preservar, y transporte de toda clase curiosidades de Historia Natural). El librito tiene 43 páginas más las de cortesía y un grabado en el frontispicio. En 1882 The Willughby Society, una sociedad ornitológica londinense fundada en 1879 y que tenía como objeto reeditar antiguos tratados de esa temática, reimprimió el libro.

La carta del capitán Davies.


Thomas Davies remitió el 12 de marzo de 1770 una carta a John Ellis, naturalista inglés y miembro de la Royal Society. Esa carta se publicó en The Philosophical Transactions of the Royal Society of London en el mes de enero de 1771 bajo el título A Letter from Captain Davies to John Ellis, Esq., F.R.S., on a Method of Preparing Birds for Preservation. El destinatario de aquella carta era un hombre de negocios, comerciante de lino, agente colonial y naturalista aficionado, que había mantenido correspondencia con Carl von Linné, que había destacado por sus estudios sobre las coralinas y que más tarde lo haría de nuevo con un estudio sobre la naturaleza animal de los zoofitos.
 

Las cascadas del Niágara en 1766. Acuarela de Thomas Davies (1).

 
Davies nació en el año 1737 en Shooter's Hill (Londres, Inglaterra). En 1755, con dieciocho años, ingresó como cadete en el Royal Military College de WoolwichEstudió dibujo topográfico y, como muchos de sus compañeros, también dominaba el dibujo artístico. Al año siguiente fue ascendido a teniente. En 1757 participó en la fallida campaña de Louisbourg (Cape Breton Island), donde pintó la ciudad de Halifax. Es su primera acuarela conocida. En 1759 se unió a la expedición Amherst del lago Champlain. Dibujó Ticonderoga, cerca de Nueva York y la fortaleza británica de Crown Point. En 1760 participó como artillero en la campaña de Montreal, donde fue de los primeros en levantar la bandera británica. Los siguientes años los pasó remontando el río San Lorenzo y sus afluyentes, el lago Ontario y el río Niágara. De esa época se conservan sus acuarelas con imágenes de las cataratas y de la ciudad de Montreal vista desde la isla de Santa Elena, y en ellas se observa la especial atención que dedicaba a la fauna y a la flora. En 1763 finalizó la Guerra de los Siete años. Davies permaneció durante un año en Nueva York, hasta que en 1767 su compañía embarcó de vuelta a Inglaterra (2). Ya en Londres, expuso sus dibujos en la Royal Academy y en 1768 publicó una serie de seis grabados con imágenes de la región canadiense de Amherst y de sus cascadas.

"Instructio Musei Rerum Naturalium", de David Hultman

Instructio Musei en la edición de Erlangen.
Instructio Musei Rerum Naturalium fue un trabajo dirigido por Carl von Linné, a quien generalmente se le suele atribuir, pero redactado y leído por David Hultman el 14 de Noviembre de 1753 en Upsala, y publicado ese mismo año. Esta tesina, de diecinueve páginas, escrita en latín, tenía como objetivo instruir a los expedicionarios a las colonias sobre cómo debían preparar los objetos de Historia Natural con la finalidad de que llegasen al Museum Rerum Naturalium -que el mismo Linné fundó en Upsala en 1744- en condiciones de ser estudiados por los naturalistas. Los cuadernos con instrucciones escritos por y para viajeros naturalistas fueron bastante frecuentes. Instructio Musei es uno de los primeros escritos conocidos, con finalidad evidentemente científica, destinados a dar instrucciones a los viajeros recolectores de objetos de Historia Natural. Instructio Musei se reeditó en un par de ocasiones incluído en Amoenitates Academicae (Amenidades Académicas), una publicación creada por Carl von Linné para publicar los trabajos de sus alumnos. Linné dirigió 189 tesis y tesinas.
    "Las Ciencias Naturales, que abarcan el conocimiento de los tres reinos de la naturaleza, es la más útil de todas las ciencias, y sobre todo una necesidad para el género humano."
Instructio Musei Rerum Naturalium comienza con unas consideraciones iniciales que justifican el beneficio que para la ciencia significa el estudio de los objetos de Historia Natural y la existencia de los museos, que facilitan ese estudio. 

Abordemos su contenido. Dependiendo de la naturaleza de los cuerpos y de la región de procedencia, las especies animales se podrán conservar “per se” (sin preparación previa alguna), “siccata” (secados), “excoriata” (la piel), o “in vasculis vitreis” (sumergidos en licor en recipientes de vidrio).

Las cuatro cartas de Kuckahn.


Las cuatros cartas en Philosophical Transactions.
Tesser Samuel Kuckahn envía a mediados de 1770 cuatro cartas a Philosophical Transactions, publicación editada por la Royal Society de Londres, en las que expone sus métodos de conservación de aves. Esas cartas lo convierten en un autor indispensable en la historia de la Taxidermia. Abordemos su contenido.

En la primera carta de fecha 22 de mayo de 1770, Kuckahn revisa tres métodos utilizados hasta ahora para preservar las aves. Objeta sobre la utilización de la mezcla de alumbre, sal común y pimienta negra que, según el autor, generalmente se utilizaba como relleno de la cavidad ventral y en el cuello, en el método de evisceración del ave. El autor objeta que la sal favorece la humedad y la corrosión de los alambres que dan una forma natural a las aves. Los ojos si son de vidrio conservan su vivacidad, pero el resto del cuerpo se deforma, se pierden las actitudes, el color... Kuckahn afirma que "la experiencia ha demostrado que las aves así conservadas se corrompen tarde o temprano, y que son pasto de insectos". Sobre el método de inmersión en licor, Kuckahn dice que es bueno desde el punto de vista de la preservación, pero que no mantiene las proporciones, actitudes, las “gracias”, y por tanto, el ave no tiene vida y movimiento. El tercer método consiste en desollar las aves y preservar la piel con alumbre, sal y pimienta. El autor comenta que es el practicado en Alemania y Holanda, y el más generalizado en Francia desde hace bastante tiempo. Kuckahn admite que no es un mal método, pero plantea tres objeciones: que presenta gran dificultad, sobre todo en el desollado de pequeños pájaros muertos con arma; que una vez desollada la piel, muchas personas no guardan bien las proporciones del ave a la hora de montarla, especialmente el cuello, que desollado dobla su longitud; y que estos métodos no llegan a descarnar las alas y los cuartos traseros y que, consecuentemente, no se pueden aplicar productos preservativos. Finalmente, el autor propone su método como mejor, enfatizando que no sólo lo es desde el punto de vista de preservación del ave, sino también en lo referente a guardar las proporciones y las actitudes naturales. Y anuncia que lo tratará en futuras cartas.