Caricatura taxidérmica de Bo Brown.




Un veterano cazador sorprende a su esposa subida a un taburete poniéndole los rulos a la melena de una cabeza de león disecada. La cara de enfado de él contrasta con la de felicidad de ella y la de disconforme sometimiento del rey de la selva. La ilustración publicada originalmente en The Wall Street Journal apareció reproducida en el número de invierno de 1965 de la revista Modern Taxidermist, editada por Joseph Bruchac.
 

"Una visita al taller del taxidermista", óleo de Victor Lagye


Una visita al taller del taxidermista de Victor Lagye.


En la imagen observamos al taxidermista con mandil descendiendo de un altillo con una garza real quizá a medio montar, puesto que tiene las alas abiertas y el cuello alzado. En la estancia de trabajo, decorada únicamente con un retrato quizá de Leopoldo I, espera el cliente sentado medio recostado en una silla, un personaje joven que viste ropas vistosas y que conversa con una pareja asimismo bien vestida, quizá sus padres. Más allá del arco de la puerta de la izquierda la esposa del disecador conversa con el viejo de la casa, su padre o su suegro, sentado ventilándose junto a una ventana abierta. En el centro del cuadro una banqueta baja con algunos recipientes, un pavo real sobre una peana de percha alta, una sólida mesa de trabajo a la que se fija un tornillo y sobre la que están dispuestos más pájaros terminados, probablemente del cliente o algunos que le son ofrecidos: una gallina blanca -¿o paloma?- con la cola abierta, un ratonero común, un somormujo, una cigüeñuela, una especie de loro inidentificable, y un último que se asemeja a un mirlo. La obra, un óleo sobre tabla, se conoce como Una visita al taller del taxidermista (A visist to the taxidermist's atelier), es del pintor belga flamenco Victor Lagye, no está fechada y mide 69'8x81'9 cm. Se desconoce donde se encuentra. Se le perdió la pista a partir de una subasta en Bonhams de Nueva York en octubre de 2011 donde se remató por un precio de 5.625 dólares.
 

"Ávida" (2006), una comedia negra surrealista.


Los guardas del zoo y el adiestrador esperan que el taxidermista termine su encargo (1).


Rodada en blanco y negro, Ávida (2006) es una comedia negra surrealista francesa escrita, dirigida y protagonizada por Gustave de Kervern, en el papel de un adiestrador de animales sordomudo, y Benoît Delépine, que aparece como uno de los guardas del zoológico privado de un adinerado. El título de la película es uno más de los homenajes de los directores, y está tomado del anagrama con que André Breton, fundador del surrealismo, bautizó a Salvador Dalí, Ávida Dollars, por el apego de este último al dinero. Sucesión de ocurrencias con apenas diálogos, en alguna ocasión Kervern y Delépine han comentado que Ávida, más que una película surrealista, es un tributo a La edad de oro (1930) de Luis Buñuel, película aquella con guión  de Buñuel y Dalí. Ambas coinciden en un humor absurdo.
 

"Elefante atacado por una tigresa" del duque de Orleans, por Rowland Ward.


Elefante atacado por una tigresa (1).


El grupo Elefante atacado por una tigresa, preparado por Rowland Ward en 1889, se expone en un rincón del primer piso de la Gran Galería de la Evolución del Museo Nacional de Historia Natural de París. Es una de las atracciones de la exposición permanente. La escena recrea el suceso que protagonizó el cazador, el duque de Orleans. Su historia es la siguiente.

Nacido en el exilio, Luis Felipe de Orleans, pretendiente al trono francés, ingresó en 1886 en el Real Colegio Militar de Sandhurst. Contaba 19 años. Un año más tarde parte a la India encuadrado en el 4º Batallón Real de Fusileros del Rey. Poco después de su llegada a Bombay, y antes de incorporarse a su destino, el 13 de febrero es invitado por el virrey lord Dufferin a una gran cacería de tigres en Calcuta que durará unas seis semanas. A la llegada de su primo Enrique de Orleans, asimismo en el exilio y que se encontraba de viaje alrededor del mundo, recorren juntos las tiendas de Calcuta pertrechándose de armas, municiones y vestimenta.

"Manual de Taxidermia" (1908) de Lluís Soler Pujol.


Manual de Taxidermia (1908).
El taxidermista barcelonés Lluís Soler Pujol (1871-1923), fundador de un negocio que permanecería abierto durante 121 años, publicó en 1908 su Manual de Taxidermia, un libro de tamaño cuarto, con 160 páginas y 125 ilustraciones, entre dibujos y fotografías. Soler, asimismo proveedor de material, escribió el volumen con el propósito de venderlo en su tienda y aumentar su clientela con taxidermistas aficionados. De hecho, las últimas diez páginas contienen un catálogo de productos tales como herramientas, conservantes, alambre, ojos de cristal, peanas, además de material entomológico -otra de sus especialidades-, y botánico. A título de curiosidad, el ejemplar consultado fue dedicado en 1910 por Soler "Al Muy Ilustre Doctor Dachs".
 
El tratado arranca con la definición, justificación y algunas pinceladas históricas de la Taxidermia, su utilidad y su consideración como arte. En este primer capítulo Soler menciona la bibliografía que debió consultar para redactar su texto. Entre los autores citados en una nota al pie se hallamos a Joan Grau-Bassas, Manuel Llofriu, Pierre Boitard, Raffaello Gestro, Amédée Alléon, Guillaume Capus, Graham Allen, Montagu Browne, Le Roye, William Temple Hornaday, Walter Porter Manton, John Stewart Rowley, Robert Voegler y Samuel Wood. Como comprobaremos en breve, su principal fuente es el Manuel du Naturaliste Préparateur (1825) de Boitard, aceptable en su tiempo, pero con técnicas obsoletas para principios del siglo XX, lo que conlleva que este Manual de Taxidermia viera la luz desfasado.