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Frank Blake Webster, taxidermista y comerciante de Historia Natural.


El primero de los edificios de Webster en Hyde Park (1).


Frank Blake Webster nació el 16 de junio de 1850 en Pawtucket, Rhode Island, Estados Unidos. En 1867, tras graduarse en la Academia Militar de Highland en Worcester, Massachusetts, trabajó como administrativo en una empresa mercantil mientras que por las tardes aprendía Taxidermia, estudiaba ornitología y recogía especímenes. El propio Webster se refiere a aquella época en el número de noviembre de 1890 en la revista Ornithologist and Oölogist, escribiendo en tercera persona:

El lustro de los grandes tratados de Taxidermia publicados (1891-1896).


Los tres grandes tratados de Taxidermia publicados entre 1891 y 1896.


Aunque hay referencia escrita a ciertas formas de conservación de animales y preparación de pieles en textos de los siglos XVI y XVII, la literatura taxidérmica se desarrolla a lo largo del XVIII. A mediados de este último en forma de manuscritos y algún artículo, y a finales ya con formato de libro. Durante el XIX, el siglo de oro de la Taxidermia, los manuales se publican en toda Europa y el arte se extiende a Estados Unidos y el resto del mundo. Los libros instructivos de Taxidermia son mayormente de tamaño mediano o pequeño, escasamente ilustrados y con un número de páginas que raramente excede el centenar. Quizá por ello llama nuestra atención el hecho de que durante la primera mitad de la década de 1890 aparecieran tres voluminosos tratados, Taxidermy and Zoological Collecting (1891) de William T. Hornaday, Methods in the Art of Taxidermy (1894) de Oliver Davie, y Artistic and Scientific Taxidermy and Modelling (1896) de Montagu Browne.
 

Anuncios de taxidermistas de los siglos XVIII y XIX.

La Taxidermia, una actividad artesana practicada mayormente de forma individual en un pequeño taller, como sucede en otros sectores, es un oficio que no permite dedicar mucho presupuesto a publicidad. Por contra, algunas empresas que alcanzaron cierta entidad sí se anunciaron en prensa u otras publicaciones, hecho que contribuyó a su crecimiento y reconocimiento. Los reclamos que reproduzco a continuación son una selección de algunos de los siglos XVIII y XIX.

El primer anuncio de un taxidermista -en aquella época todos eran disecadores- del que tengo conocimiento es el siguiente de Luis Enequin, que como reza en el texto había estudiado Bellas Artes en la Real Academia de San Fernando. Allí debió coincidir con Francisco de Eguía y Arrese, también de origen vasco, y con el valenciano Juan Bautista Bru de Ramón, los primeros taxidermistas que trabajaron en el Real Gabinete de Historia Natural.
En aquella época la Real Academia y el Real Gabinete compartían edificio, el madrileño Palacio de Goyeneche, y fueron varios los alumnos de la primera que se incorporarían al segundo. Eguía falleció en 1777 a los pocos meses de ocupar la plaza de disecador, siendo sustituido por Bru, y cabe la posibilidad que Enequin aspirara a la vacante. En cualquier caso, lo que demuestra el anuncio que publicó La Gaceta de Madrid el 24 de junio de 1777 es que Luis Enequin se puso por cuenta propia ofreciendo sus servicios a particulares.


Los tratados de Montagu Browne. Segunda parte. "Artistic and Scientific Taxidermy and Modelling".


Artistic and Scientific Taxidermy.
Alexander Montagu Browne, que mantenía su empleo como conservador del Museo de Leicester, que ya era miembro de la Zoological Society, de la Leicester Literary and Philosophical Society, la Leicestershire Archaeological Society y de la Geological Society, que hacia pocos años había publicado Practical Taxidermy (1878), su primer tratado sobre este arte, una obra que se reeditó en 1884, y más recientemente The Vertebrate Animals of Leicestershire and Rutland (1889) y A Contribution to the History of the Geology of the Borough of Leicester (1993), publicó su obra definitiva sobre Taxidermia en 1896. Se trata de un libro muy bien editado. Artistic and Scientific Taxidermy and Modelling tiene un formato de octavo mayor, 463 páginas, once ilustraciones intercaladas entre el texto y otras veintidós a página completa, encuadernado en tela editorial, con el corte superior dorado y cinta de registro. Montagu Browne era consciente de que se trataba de una obra ambiciosa, no sólo por su presentación y extensión, ni porque lo dedicara a William Henry Flower, el entonces director del Museo de Historia Natural de Londres -¿quizá pretendiera una plaza?-, sino por su contenido, puesto que no se trataba de una simple reescritura y puesta al día de Practical Taxidermy, que como el autor se sincera en el prefacio de Artistic era bastante "elemental". La extensa bibliografía, una lista que alcanza las treinta y dos páginas, que se convierte en un recurso inestimable para el historiador de la Taxidermia, demuestra el afán de Browne por intentar redactar una obra de referencia. La reseña que publicó la revista estadounidense Popular Science en su número de diciembre de 1896 es la siguiente:

Anotaciones con fórmulas de un taxidermista inglés de finales del XIX.



Encontré estas notas entre las páginas de  un ejemplar de la segunda edición de Practical Taxidermy (1884) de Alexander Montagu Browne. Escritas a lápiz, sobre una cuartilla rayada bastante amarilla y quebradiza debido al paso del tiempo y la escasa calidad del papel, la caligrafía casi coincide con la firma del posiblemente primer propietario del tratado. El texto es el siguiente:

Los tratados de Montagu Browne. Primera parte. "Practical Taxidermy".


Anuncio de Montagu Browne de 1875 (1).


El inglés Alexander Montagu Browne (1837-1923) (2), que ejercía como taxidermista en Birmingham, entre julio de 1876 y agosto de 1877, en la revista The Bazaar, Exchange and Mart, publicó por entregas, semanales o quincenales, Practical Taxidermy. La buena acogida de aquellas instrucciones entre los lectores motivó a la editora a reunir los artículos en un libro. Así, en 1878 apareció Practical Taxidermy. A Manual of Instruction to the Amateur in Collecting, Preserving, and Setting up Natural History Specimens of all Kinds (Taxidermia práctica. Manual de instrucción para el aficionado en coleccionar, preservar y preparar especímenes de Historia Natural de todas clases). Browne se estableció en 1870 en el número 61 de Suffolk Street y años más tarde, en 1876, se trasladaría a Broad Street, a los edificios del teatro Prince of Wales (3). En los anuncios de la época Browne se definía como naturalista especializado en entomología. Hasta entonces había publicado List of the British Macro-Lepidoptera Scientific and English Names (1871) y Collecting Butterflies and Moths (1878).

Las instrucciones de John Woodward.

En 1696 se publicó en Londres Brief instructions for making observations in all parts of the World: as also for collecting, preserving, and sending over natural things, being an attempt to settle an universal correspondence for the advancement of knowledge both natural and civil (Breves Instrucciones para la realización de observaciones en todas las partes del mundo: así como para recolectar, conservar y enviar objetos naturales; siendo este un intento de establecer una correspondencia universal para el avance del conocimiento, tanto natural como civil), un librito de veinte páginas, sin el nombre de su autor en la portada y que, como otros de esa época, estaba destinado a viajeros de paises lejanos y facilitaba unas instrucciones básicas y algo rudimentarias sobre cómo preparar objetos de historia natural.

Portada de Brief Instructions.
Esas técnicas de preparación están contenidas en el apartado titulado Directions for the Collecting, Preserving, and Sending over Natural things, from Foreign Countries, donde se puede leer que bastará con traer uno o dos ejemplares de cada mamífero, pez o ave, desollados cuidadosamente. Los pájaros, peces y reptiles de menor tamaño simplemente se eviscerarán y se secarán. Los especímenes más raros y curiosos se introducirán en pequeños tarros de vidrio llenos de ron, brandy o alcohol. De esponjas, corales, cangrejos, conchas, etc., se enviarán cinco o seis ejemplares variados. Las conchas se vaciarán. Las estrellas de mar se podrán enviar secas o en brandy. Los ejemplares secos en cajas y entre algodón. Los corales y el ámbar envueltos en papel y en una caja con algodón, salvado o paja. Los gusanos, escarabajos, arañas, etc., se enviarán también sumergidos en brandy. Las mariposas, moscas se secarán clavándolas con alfileres y fijándolas al fondo de cajas.


Leon Luther Pray, divulgador del uso del bórax.


Leon Luther Pray, con su pipa, ultimando un pez luna en el Field Museum (1).


Hijo de Luther J. Pray, un negociante y veterano de la guerra civil, y de Ellen Cardey Pray, maestra de escuela, Leon Luther Pray nació en Dowagiac, un pueblo del suroeste de Michigan, Estados Unidos, el 28 de abril de 1882. Tenía tres hermanas más -una cuarta falleció-, una de ellas menor que él. Descendía de indios Ottawa. Algunos de los detalles de su biografía los conocemos por los artículos e historias que publicó en Modern Taxidermist, algunas más tarde reunidas en el libro The Old Taxidermist (1971), a los que pertenecen la mayoría de los fragmentos que se intercalarán en este texto. Su madre fue su primera maestra y con quien aprendió a leer. Amante de la naturaleza, paseaba frecuentemente por los parajes cercanos a su casa. Ya de niño destacó por su dominio del dibujo a lápiz. Sus primeros dibujos los hizo en la iglesia metodista a la que asistía la familia, donde su madre le daba lápiz y papel para que se entretuviera. Pray trasladaba al papel el mundo que le rodeaba, sobretodo animales. También aquellos que él mismo cuidaba en el patio trasero de su casa. Era extremadamente observador y copiaba a la perfección sus formas y detalles. Aquellas primeras inquietudes artísticas se ampliarían años más tarde a otros campos como la pintura, la escultura y, claro está, a la Taxidermia, disciplina en la que llegaría a ser uno de sus más destacados exponentes en los Estados Unidos.
   "Un día apareció por la puerta un compañero con una marmota disecada bajo el brazo, ofreciéndola a cambio de alguna otra cosa. Fue la primera oportunidad que se me presentó de tener un animal disecado, así que no perdí el tiempo y rebusqué entre los tesoros de mi bolsillo para intercambiarlos por la marmota. Como en ese momento había un excedente de trastos en el interior de casa, coloqué mi trofeo en la leñera."

Charles Waterton: su técnica taxidérmica.


Edición de 1828 de Wanderings.
Tras abordar la biografía del naturalista inglés Charles Waterton (1782-1865), en esta segunda parte conoceremos las técnicas de taxidermia que este utilizaba y que fueron abundantemente criticadas por autores posteriores.

Es el mismo Waterton quien en su obra Wanderings in South America the North-West of the United States, and the Antilles, in the years 1812, 1816, 1820, and 1824. With Original Instructions for the Perfect Preservation of Birds, and c. for Cabinets of Natural History (1825) nos describe sus métodos. Hasta el año 1893 este libro se reeditó en diez ocasiones. En 1983 y en 2005 se publicó de nuevo.

Un autor español, Manuel Llofriu, en su obra Taxidermia. Manual Práctico del disecador deanimales y plantas (1885) nos describe lo que él llama procedimiento Waterton. Por comodidad transcribo literalmente los párrafos que le dedica:
   "Mr. Waterton, en la relación que hace de su viaje a la América Meridional, indica un nuevo método para montar las aves, que él cree que es superior a los conocidos hasta el día, método empleado en Brasil.
Como preservativo, solamente el sublimado (1) disuelto en alcohol. El montaje lo hace sin alambre. "El alambre, dice, es completamente inútil y hasta muy perjudicial, porque cuando se emplea desarregla la simetría y causa una tiesura desagradable."