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Sobre preparación de aves por Johann Albrecht Gesner.


Die todten Vögel schon und lange zeit zu erhalten (1753) de Gesner.


El médico y farmacéutico alemán Johann Albrecht Gesner contribuyó con diecisiete artículos a la obra Selecta Physico-Oeconomicaoder Sammlungen von allerhand zur Naturforschung und Haushaltungskunst gehörigen Begebenheiten (1749-1756), una compilación de textos a caballo entre las Ciencias Naturales y la economía doméstica. En el segundo volumen, publicado en 1753, lo hizo con uno titulado Die todten Vögel schon und lange zeit zu erhalten, en español  Para conservar bien y durante tiempo las aves muertas. El texto íntegro es el siguiente:

La historia con final triste de Angelo Soliman.


Angelo Soliman (1).
Su nombre original era Mmadi Make, probablemente pertenecía al pueblo kanuri, establecido en el entonces reino de Bornu, en el noreste de la actual Nigeria, junto al lago Chad. De niño fue hecho esclavo, vendido y trasladado a Sicilia. En aquella época la ciudad era un puerto de entrada de los esclavos a Europa. En 1731, con tan solo alrededor de diez años pasó al servicio de una noble de Mesina, Sicilia, que se encargaría de su educación. Fue bautizado un 11 de septiembre, fecha que elegiría para su cumpleaños, adoptando el nombre de Angelo por afecto a Angelina, una de las sirvientas, y el apellido Soliman. Se especula con que quizá sirvió en casa de los condes de Solima, Mesina, adoptando el apellido de la familia, y que más tarde derivó en Soliman. El joven aprendió alemán, inglés, latín, checo, francés e italiano, idiomas que hablaba con fluidez. Excelente jugador de ajedrez, se cuenta que tenía también talento para las matemáticas.
 
Tras varias peticiones, fue presentado al príncipe Johann Georg Christian, príncipe de Lobkowitz, entonces gobernador de la isla de Sicilia, en aquella época en poder de los Habsburgo, que hacia 1735 lo tomó como ayudante de cámara en su finca rural de Bohemia y como soldado acompañándole en sus campañas militares por Europa. Se cuenta que Soliman inclusó salvó la vida del príncipe, lo que le permitió mejorar su posición. Su llegada a Viena se produce hacia 1754.
 

La utilidad de la Taxidermia, según el filósofo Julien Offray de La Mettrie.


La sorpresa es notable. ¿Instrucciones taxidérmicas en una obra filosófico-médica? Conozcamos primero el contexto. El libro Ouvrage de Pénélope, ou Machiavel en médecine (1748), Obra de Penélope, o Maquiavelo en medicina, del filósofo francés Julien Offray de La Mettrie, es una crítica satírica de la medicina ineficaz practicada por sus colegas médicos, como también de las artimañas empleadas para venderla a enfermos y moribundos. El autor, que a causa de sus investigaciones tuvo que exiliarse, ataca el maquiavelismo médico, su corporativismo y su código de conducta profesional, y a la Facultad de Medicina de París que determinaba qué áreas de investigación eran las apropiadas para formar un médico exitoso, en detrimento de otras, como la fisiología y la aceptación de nuevos descubrimientos.

Ouvrage de Pénelope de La Mettrie (1).
La obra se publicó en tres tomos, dos datan de 1748 y el tercero de 1750. En el primero, La Mettrie titula la primera parte De la inutilidad de la Medicina y los capítulos abordan la inutilidad de varias parcelas relacionadas como la anatomía, la botánica, la química, la física, o la cirugía, mientras que en la segunda parte titulada De la utilidad de los conocimientos ajenos a la medicina, por el contrario se aborda la utilidad de disciplinas tales como la literatura, la ictiología, la anfibiología, la ornitología, la tetrapodología
(2), la música o la geometría. ¿Por qué esas cuatro disciplinas relacionadas con la Zoología? Probablemente por su concepción naturalista. En el segundo volumen el autor trata sobre la Política de los médicos, la relación entre ellos, con los enfermos, en relación con la religión o la medicina descrita como una comedia; y ofrece su "anti maquiavelismo", su alternativa positiva de una medicina al servicio de los ciudadanos. En el tercer volumen La Mettrie describe las cualidades que creía debían poseer los médicos, la utilidad de los conocimientos ajenos a la medicina (lógica, retórica, escultura, pintura, también danza, cocina, etc.), razona el porqué de su obra, y termina respondiendo a un libelo.
 

El "indio" Mateo Sánchez y su particular técnica de "disecar" aves.


Promovida por el botánico Martín Sessé Lacasta, médico militar, que desde 1785 era el comisionado en México del Real Jardín Botánico de Madrid y promotor de la cátedra de Botánica en la Real y Pontificia Universidad de México, y con el beneplácito de Carlos III, en 1787 se inició la Real Expedición Botánica a Nueva España, un periplo que hasta 1803 recorrió México, la entonces española costa del Pacífico de los actuales Estados Unidos, parte de Centroamérica y las islas de Santo Domingo, Puerto Rico y Cuba. El objetivo era proseguir el trabajo de clasificación de flora y fauna de aquel virreinato que el botánico y ornitólogo Francisco Hernández de Toledo realizó por encargo de Felipe II entre 1571 y 1577. La colección se obtuvo por duplicado, una parte se mandó a Madrid y la otra se depositó en la Universidad de México.
 
Son varios los disecadores citados en la correspondencia de la Expedición. Entre quienes prepararon restos de animales se encuentran el cirujano y naturalista José Longinos Martínez Garrido, el farmacéutico Jaime Senseve, el escribiente Julián Villar Pardo que también colaboró en la tarea, y el mexicano Mateo Sánchez, personaje que aparece referido de forma destacada.
 
 
Un envío al Gabinete de Madrid, notas de Francisco de las Barras (1).

La compilación de bibliografía taxidérmica de Georg Rudolf Böhmer.


Conservatio Corporum Naturalium.
Otro listado de bibliografía de época, en esta ocasión de 1785. En el primer volumen de su Bibliotheca scriptorum historiae naturalis oeconomiae aliarumque artium ac scientiarum ad illam pertinentium realis systematica, en español Manual sistemático-literario de historia natural, economía y otras ciencias y artes afines, el botánico polaco-alemán y profesor de la Universidad de Wittemberg Georg Rudolf Böhmer incluyó nueve páginas con obras relacionadas de uno u otro modo con la conservación y preparación de animales. La obra completa abarca cinco tomos editados entre 1785 y 1789 y conforma uno de los más completos listados bibliográficos de su tiempo sobre Historia Natural.

En el apartado Conservatio corporum naturalium, donde se recoge la compilación taxidérmica (1), exhaustiva aunque incompleta, entre las obras citadas  hallamos abundantes títulos de autores ampliamente conocidos por los historiadores de este arte. En algunos casos se incluyen traducciones o adaptaciones a otros idiomas. Recordando su límite temporal, nos encontramos a finales del siglo XVIII, en la relación se encuentran la Mémoire instructif (1758) de François-Étienne Turgot; The Naturalist's and Traveller’s Companion (1772) de John Coakley Lettsom; la Mémoire y alguna de las cartas de Pierre Jean-Claude Mauduyt publicadas en 1773 y 1774 en el Journal de Physique del abad Rozier; el artículo de Lewis Nicola An Easy method of preserving subjects in spirits publicado en el primer volumen de Transactions of the  America Philosophical Society (1769-1771); la versión inglesa de Differents moyens d'empêcher de se corrompre les oiseaux morts  (1747) de René Antoine Ferchault de Réaumur; las cuatro cartas de Samuel Kuckahn (2) y la de Thomas Davies sobre conservación de aves, publicadas todas en 1770 en Philosophical Transactions; A Method of preparing Specimens of Fish, by drying their Skins de Johan Frederik Gronovius publicado en 1742 asimismo en Philosophical Transactions; o Sur les moyens de conserver espèces d'Insectes et de Poissons dans les Cabinets d'Histoire Naturelle (1774) de Charles Bonnet, memoria publicada en el Journal de Physique.
 

Las recetas de conservación de peces y aves de Pierre Chardavoine. Manuscrito de 1750.


La memoria de Pierre Chardavoine (1).



Un nuevo descubrimiento en Taxidermidades. El 15 de febrero de 1750 Pierre Chardavoine (2), farmacéutico aficionado mayormente a la botánica, entrega una memoria manuscrita a la Academia Real de Ciencias, Bellas Letras y Artes de Burdeos con algunas indicaciones para conservar aves y peces con el propósito de reunir un gabinete. El texto íntegro, de poco más de una página, que se conserva en la Biblioteca Municipal de Burdeos, es el siguiente:

El método de disecado de aves de Urban Brückmann (1751).


El método de Brückmann en Hannoverische Anzeigen (1751).


El recién doctorado en Medicina Urban Friedrich Benedict Brückmann, entonces un joven de 23 años que había heredado de su padre, también médico,  la afición por la Historia Natural, publicó en las entregas 102 y 103 del periódico Hannoverischen Anzeigen (1), correspondientes al año 1751, el método que empleaba para disecar aves. Lo hacía espoleado tras haber leído en la revista berlinesa Physikalische Belustigungen (2) un resumen de los cuatro métodos que el multidisciplinar francés René Antoine Ferchault de Réaumur había publicado en un folleto en 1747 del que se había hecho eco la revista Philosophical Transactions of the Royal Society de Londres. Réaumur, considerado como uno de los precursores de la Taxidermia, escribió abundantemente sobre la conservación y el disecado de especímenes, lo que contribuyó sin duda a la expansión del arte. Hacía ya bastantes décadas que se preparaban animales con el propósito de conservarlos, sobre todo pájaros, y los diferentes métodos casi habían confluido; además el farmacéutico Jean-Baptiste Bécoeur acababa de inventar el célebre jabón arsenical, un conservante de las pieles tan efectivo como nocivo para la salud. La descripción del disecado de aves que practicaba Brückmann, interesa tanto por sus detalladas indicaciones como por el temprano empleo de un cuerpo ficticio, éste último no empleado por Réaumur quien en su Sexta Memoria de 1753 simplemente proponía el hechido de la piel y a continuación el alambrado de las patas. Su interés y su carácter primigenio justifican por tanto reproducir íntegro el texto completo de Brückmann, que es el siguiente:

El "Licor balsámico" como conservante, contribución anónima de 1756.


Vor Verwahrung der Vögel (1756).
En las páginas 92 a 95 del volumen 16, primera parte, del Hamburgisches Magazin (1), publicado en 1756, hallamos una contribución anónima titulada Von Verwahrung der Vögel und Thiere mit einem sonderlichen balsamischen Geiste, en español Conservación de aves y animales con un licor balsámico especial. El artículo detalla la experiencia de preservación de animales del autor con un licor balsámico de su creación, y cita además a Réaumur, considerado como uno de los precursores de la Taxidermia. El texto completo es el siguiente:

   "Conservación de aves y animales con un licor balsámico especial.
 
    Se menciona en los populares Physikalische Belustigungen (2) en las páginas 76 y 77, en la primera parte del primer volumen, una sugerencia para coleccionar y preservar pájaros, con agua húngara (3) o cal o tabaco, y tiene al señor Réaumur de París como hábil autor. Como mi intención es la de referirme en estas sugerencias a otro espíritu balsámico, no me detendré en su descripción, que seguidamente expongo, y comentaré además los intentos que he hecho con él. Es lo que sigue:
 

Las "maneras ventajosas" de disecar de Pacius (1774).


La contribución de Pacius.
En el año 1774 Georg Friedrich Pacius publicó en el segundo volumen de Der Naturforscher (1) un artículo titulado Zwo vortheilhafte arten vögel und kleine vierfüssige thiere auszustopfen, en español Dos maneras ventajosas de disecar pájaros y pequeños cuadrúpedos. El texto ocupa tres páginas y traducido es el siguiente:
   "En un gabinete de historia natural el reino animal requiere el mayor gasto, esfuerzo, conocimiento y ventaja para su adquisición y mantenimiento. Por lo tanto, creo que haré un favor a los amantes de la naturaleza al recomendar dos formas de disecar pájaros y cuadrúpedos no demasiado grandes, que he empleado durante años y que son muy duraderos, livianos y económicos.

Los tratados de conservación de animales de la biblioteca de Joseph Banks.


Primera página de a sección De Animalibus colligendis et servandis.


El botánico sueco Jonas Carlsson Dryander (Gotemburgo, 1748- Londres, 1810), alumno de Carl von Linné en la Universidad de Upsala, que se trasladó a Inglaterra en 1777 y fue vicepresidente de la Sociedad Linneana de Londres, director de la Biblioteca de la Royal Society, y correspondiente de la Real Academia de Ciencias de Suecia, y a su vez ayudante y bibliotecario del naturalista Joseph Banks, es el autor de Catalogus Bibliothecae Historico-Naturalis Josephi Banks, una obra en cinco volúmenes publicada entre 1796 y 1800. El catálogo de la biblioteca de Banks ha llegado a ser considerado como la mejor y más completa bibliografía de Ciencias Naturales del siglo XIX, y en su segundo tomo, datado en 1796, hallamos tres páginas con obras agrupadas bajo el título De Animalibus colligendis et servandis, es decir, sobre recolección y conservación de animales.
 

El Museo Leveriano. Ashton Lever. James Parkinson.


El museo de Ashton Lever en Leicester House. Acuarela de Sarah Stone fechada el 30 de marzo de 1785.


Hijo de caballero, John Ashton Lever nació el 5 de marzo de 1729 en Alkrington. Asistió a la escuela primaria en la cercana Manchester y a partir de 1748 estudió en el Corpus Christi College de Oxford. Vivió en Manchester con su madre durante un tiempo y en 1746 se casó con Frances Bayley. Lever, propietario de minas de carbón y numerosos inmuebles en Manchester, que se sentía atraido por la equitación, el tiro con arco y otros deportes campestres, comenzaría pronto su afán coleccionista. Hacia 1760 compró en Dunquerque varios toneles repletos de conchas y caracolas, que lo ocuparían durante bastante tiempo. Poco después comenzó a coleccionar aves disecadas y más tarde todo tipo de objetos naturales, también mamíferos, peces y reptiles disecados, e insectos, y etnográficos. En abril de 1766 abrió al público su museo de Manchester, que en 1771 trasladó a Alkrington Hall, la residencia familiar construida en 1736. Aficionado a la ornitología coleccionó también aves vivas en un aviario que llegó a ser considerado uno de los mejores de Inglaterra.  La colección  de Lever, mostrada en más de 1300 vitrinas, comenzó a ser reconocida convirtiéndose en una atracción. La entrada era gratuita y la avalancha de visitantes obligó a Lever a establecer limitaciones, discriminando a los que llegaban a pie, y permitiendo la visita solamente a aquellos que se acercaban a Alkrington a caballo o en carruaje.
 

El león del rey Federico I de Suecia.


Por su comicidad la imagen del león disecado que perteneció al rey Federico I de Suecia es bastante recurrente en internet. Conozcamos su historia.
 
 
El león del rey Federico I de Suecia (1).

 
En 1516 Baba Aruj, conocido como Barbarroja, el famoso corsario turco, conquista Argel y se proclama sultán. Al año siguiente para defenderse de los españoles se alía con el Imperio Otomano, convirtiendo Argel en provincia y permaneciendo él como gobernante, estableciendo la que se conoce como Regencia de Argel. En 1518 Baba Aruj fallece y le sucede como gobernador o beylerbey (2) su hermano Jeireddín, que hereda además el mote de Barbarroja. Desde el siglo XVI aquella ciudad, y también otros puertos importantes del norte de África como Orán y Túnez fueron importantes bases de la pirateria. La principal fuente de ingresos de la Regencia provenía pues de los abordajes de los corsarios a los flotas cristianas y del comercio de esclavos. En 1634 operaban en el puerto de Argel unos 8.000 piratas. Periódicamente potencias como Francia, Inglaterra, Dinamarca y España bombardearon la ciudad para intentar mitigar el problema. A partir de 1671 Argel se libera de la dominación otomana y comienza la denominada era de los deys, forma política parecida a una monarquía electiva.

La Taxidermia durante el siglo XVIII. Visión general.


El XVIII es un siglo clave en el desarrollo de la Taxidermia. El hito lo podemos establecer en el año 1743 cuando Jean-Baptiste Bécoeur, farmacéutico de Metz, Francia, inventa el jabón arsenical, un compuesto preservativo mezcla de alcanfor, arsénico, jabón, carbonato de potasa y cal. No obstante todavía tardaría más de medio siglo en comenzar a generalizarse el uso de este exitoso conservante debido al secretismo de su creador.
 

La fórmula del jabón arsenical publicada por Dufresne en su Taxidermie (1820).
 
 
Durante esta centuria ocurren además numerosos acontecimientos remarcables en la evolución de nuestro arte. En 1750 el boticario Pierre Chardavoine redacta su memoria con recetas para la conservación de peces y aves. Los primeros desollando la piel de un costado, descarnándola, aplicando alumbre y secándola prensada a modo de herbario; y los segundos, desollándolos completamente, conservando la piel con una mezcla de alumbre, aloe, mirra, gengibre, pimienta y azufre, henchiéndola con pelo de cabra o crin, y sugiriendo el empeo de alambres. Al año siguiente el médico y naturalista Urban Friedrich Benedict Brückmann publica su método de disecado de aves, un texto propiamente taxidérmico en el que propone quizá por vez primera la confección de un cuerpo ficticio elaborado con un núcleo de corcho atravesado con un alambre y envuelto con estopa olino. Como conservante de la piel emplea trementina o aceite especiado y el espolvoreado de una mezcla compuesta por ceniza, sal, sal nitro, alumbre, aloe, mirra, azufre, jenjibre, pimienta u otros. En el año 1753 René Antoine Ferchault de Réaumur, célebre matemático, físico y naturalista, redacta la memoria Qui apprend à empailler les oiseaux, un texto de veintitrés páginas en el que propone la cal pulverizada o el alcanfor como preservativos y una alga marina como relleno. Años antes Réaumur, considerado como uno de los precursores de la Taxidermia, ya había redactado varias memorias con instrucciones de conservación, entre ellas una en 1747 con indicaciones para transportar restos de animales desde países lejanos. Étienne-François Turgot, marqués de Sousmont, publica su Mémoire instructif (1758), libro que trata acerca de la recogida, preparación, conservación y envío desde lugares lejanos de curiosidades de Historia Natural, que contiene los primeros grabados ilustrativos del proceso taxidérmico, y donde aconseja el alumbre de roca como conservante o la pimienta o el alcanfor como sus alternativas.

La hidra de Lerna de Hamburgo.

Tras su expedición a Laponia, el célebre naturalista Carl von Linné se trasladaría en 1735 a los Países Bajos para hacer su doctorado. En aquella época los estudiantes suecos solían viajar a Holanda para estudiar Historia Natural o doctorarse. Linné además aceptó la oferta del padre del estudiante Claes Sohlberg para que este lo acompañara a Holanda y recibiera además clases suyas a cambio de un sueldo. De camino a la Universidad de Harderwijk, Linné y Sohlberg hicieron parada en Hamburgo. El alcalde de la ciudad les mostró una de las maravillas que guardaba su museo. Se trataba de una Hidra de Lerna de siete cabezas disecada.
 
 
Grabado de la Hidra de Lerna de Hamburgo en el Tesauro de Albertus Seba.

El método de preparación de pieles de peces de Gronovius.

El médico y botánico Jan Frederik Gronovius (1670-1762) de Leiden, poseedor de una excelente colección de Historia Natural, en una carta dirigida a su colega botánico londinense Peter Collinson describió a este su método para secar las pieles de los peces, lo que le permitía conservarlas a modo de herbario. Collinson leería aquella carta en la sesión de la Royal Society celebrada el 4 de marzo de 1742 y poco después aparecería publicada en Philosophical Transactions con el título A Method of preparing Specimens of Fish, by drying their Skins, as practiced by John Frof. Gronovius, M. D. al Leyden. La traducción del texto es la siguiente:

"Museum museorum" (1704), de Michael Bernhard Valentini.




El médico y naturalista alemán Michael Bernhard Valentini (26 de noviembre de 1657-18 de marzo de 1729) nació en la universitaria ciudad de Giessen. Su padre, de nacimiento Velten, había latinizado su apellido. Michael, el mayor de dos hermanos, estudió Historia, Lógica, Metafísica y Matemáticas en la Facultad de Filosofía. Se licenció como médico en 1680 con la disertación De convulsionibus. Ejerció en Leiningen-Hardenburg y como médico militar. De vuelta a su ciudad natal en 1682 escribió Epistolica de nova matricis et morbonae muliebris anatome, ingresando al año siguiente en la Academia Naturae Curiosorum, a partir de 1687 redenominada Academia Nacional Alemana de Ciencias Naturales Leopoldina (1). Viajó por Francia, Paises Bajos e Inglaterra. En 1686 se doctoró y un año después asumió la cátedra de Física de la Universidad de Giessen, que en 1697 abandonaría por la de Medicina. En 1704 ingresó en la Academia Prusiana de Ciencias de Berlín, y en 1715 en la Royal Society de Londres. En 1728 fue nombrado médico personal del emperador. Sus contactos con académicos europeos y del lejano Oriente facilitaron que acumulara gran cantidad de información y una extensa colección.
 

"Lisette", la yegua del zar Pedro I el Grande.

En junio de 1698 de regreso a Rusia de la que se conoció como Gran Embajada, un viaje de incógnito por Europa en el que Pedro I el Grande solicitó sin éxito ayuda a los monarcas europeos para enfrentarse al Imperio otomano, se cuenta que el zar a su paso por Riga, actual capital de Letonia, se enamoró de una bonita potra de color castaño de raza Karabaj, una raza muy resistente. Por ella ofreció a sus propietarias, unas jóvenes mercaderes (1), su viejo caballo a cambio más cien ducados holandeses. La escritura de venta se redactó en el acto. Bautizó la yegua con el nombre de Lisette, se cuenta que en honor de una de sus amantes durante su estancia en Sajonia.

La yegua Lisette compartiendo vitrina con los perros Lisette  (arriba) y Tirano en el Museo de San Petersburgo (2).

La saga de los Thomas Hall de Londres.


Grabado de Thomas Hall I (1).
Se cree que Thomas Hall, el iniciador de la probablemente saga de taxidermistas más antigua, nació antes de 1730. Y aunque no existe ninguna evidencia, la publicidad de sus sucesores un siglo después afirmaría que este primer Hall inició su actividad en 1749. Apenas sabemos nada de su biografía, y las primeras evidencias de su oficio datan de 1779. De acuerdo con una tarjeta comercial no datada y conservada en el British Museum, me atrevo a especular conque se estableció inicialmente como disecador en el número 8 de Twister's Alley, Bunhill Row, cerca de Moorfields, Londres, y que al cabo de no mucho tiempo se trasladó no muy lejos, a una casa de ladrillo y madera ubicada en el número 10 de  City Road, Finsbury, entonces entre Featherstone Street y la esquina de City Road con Old Street, la única de la manzana que tenía patio interior. En su casa acumulaba y exhibía un buen número de ejemplares disecados, y también curiosidades y monstruosidades humanas, colección que mostró de forma itinerante en las ferias de los alrededores de Londres.

Anuncios de taxidermistas de los siglos XVIII y XIX.

La Taxidermia, una actividad artesana practicada mayormente de forma individual en un pequeño taller, como sucede en otros sectores, es un oficio que no permite dedicar mucho presupuesto a publicidad. Por contra, algunas empresas que alcanzaron cierta entidad sí se anunciaron en prensa u otras publicaciones, hecho que contribuyó a su crecimiento y reconocimiento. Los reclamos que reproduzco a continuación son una selección de algunos de los siglos XVIII y XIX.

El primer anuncio de un taxidermista -en aquella época todos eran disecadores- del que tengo conocimiento es el siguiente de Luis Enequin, que como reza en el texto había estudiado Bellas Artes en la Real Academia de San Fernando. Allí debió coincidir con Francisco de Eguía y Arrese, también de origen vasco, y con el valenciano Juan Bautista Bru de Ramón, los primeros taxidermistas que trabajaron en el Real Gabinete de Historia Natural.
En aquella época la Real Academia y el Real Gabinete compartían edificio, el madrileño Palacio de Goyeneche, y fueron varios los alumnos de la primera que se incorporarían al segundo. Eguía falleció en 1777 a los pocos meses de ocupar la plaza de disecador, siendo sustituido por Bru, y cabe la posibilidad que Enequin aspirara a la vacante. En cualquier caso, lo que demuestra el anuncio que publicó La Gaceta de Madrid el 24 de junio de 1777 es que Luis Enequin se puso por cuenta propia ofreciendo sus servicios a particulares.


Foma Ignatiev, el "monstruo" disecado de la Kuntskámera del zar Pedro el Grande.

Foma Ignatiev hacia 1730 (2).
El zar ruso Pedro I Alekséievich, apodado Pedro el Grande, después de haber visitado varios gabinetes de curiosidades a finales del XVII decidió reunir el suyo. En un principio lo alojó en el Salón Verde del Palacio de Verano de San Petersburgo, pero el crecimiento de su Kuntskámera le obligó en 1719 a iniciar la construcción de un nuevo edificio en el muelle Universitétskaya. Aún sin estar totalmente terminado, lo que ocurriría en 1727, dos años después de la muerte del propio zar, las colecciones se irían instalando en el nuevo Museo, y en 1724 pasarían a depender de la Academia de Ciencias. Además de objetos zoológicos el museo albergó preparaciones anatómicas con abundantes rarezas humanas. El interés del zar por la teratología le sobrevino tras visitar durante su primer gran viaje por Europa en 1697 al anatomista holandés Frederick Ruysch y admirar su colección de preparaciones anatómicas y embriología humana, una colección de unos 2.000 especímenes que finalmente acabaría adquiriendo en 1716 por unos 30.000 florines (1). El 13 de febrero de 1718 dictó un decreto que ordenaba que los niños con deformaciones que naciesen muertos fueran enviados a la colección imperial, y que contemplaba también compensar con cien rublos a quien aportara un "monstruo de hombre viviente" o quince si lo llevaba muerto. Se retribuía además generosamente a quien enviara monstruos animales vivos o muertos, y castigaba severamente a aquel que los ocultara.