El caballero Turgot y su "Mémoire instructif".

Retrato de Étienne-François Turgot.
Étienne-François Turgot publicó en 1758 su Mémoire instructif sur la manière de rassembler, de préparer, de conserver et d’envoyer les diverses curiosités d’histoire naturelle (Memoria instructiva sobre la manera de recoger, preparar, conservar y enviar las diversas curiosidades de historia natural). El libro, editado por Jean Marie Bruyset en París y Lyon, tiene XVI + 236 páginas, un tamaño de 14,5x21,3 cm y 25 xilograbados dibujados por Marguerite le Comte y tallados por Durand.

Étienne-François Turgot, marqués de Sousmons, conde de Mesnil, caballero de la Orden de Malta, fue el último señor de Brucourt y señor de Entrépagny, de Sousmons, de Bons y de Ussy. Nació en París el 16 de junio de 1721. Su padre fue presidente del Parlamento, alcalde de París y consejero de Estado. Anne-Robert Jacques Turgot, su hermano menor, fue ministro de economía del último rey de Francia. Luis XVI. Heredó el título de marqués de su padre. Su familia, original de Sousmons, cerca de Caen (Normandía), y propietaria del dominio de Bons y del castillo de Manneville en Lantheuil, influyó para que el joven Étienne-François se dedicara a la carrera militar. Sirvió junto al mariscal de Saxe en las campañas de Flandes y de Bohemia. Aunque se distinguió durante el sitio de Praga en 1742, aquella campaña le sirvió para reafirmar su repugnancia a la vida militar. 


Aficionado a la Historia Natural, además tenía conocimientos de agricultura, anatomía, cirugía y medicina. Su introducción en la corte de París, tuvo lugar gracias a sus conocimientos como botánico y su amistad con el jardinero del duque de Ayen, un capitán de la guardia real fascinado asimismo de la botánica. Fue destinado a Malta donde debía formarse como oficial, cargo que ejerció en una galera. Poco más tarde fue nombrado gobernador de la isla, donde permaneció entre 1745 y 1750 y donde fundó una biblioteca y un jardín botánico que debía contribuir a la formación de médicos y farmacéuticos, y mejoró el sistema educativo con el fin de fomentar el comercio y la agricultura. En 1754 publicó una contribución, alabada por el mismo d'Alembert, al artículo Algodón en la Encyclopédie. D'Alembert dijo de él que "su gusto por las artes útiles (...) era muy raro en personas de su rango y su fortuna". El también enciclopedista Diderot (1), en la entrada Inoculación se hace eco de la personalidad filantrópica de Turgot a raíz de su ofrecimiento como primer voluntario, "el primer francés que le confió voluntariamente su vida" dice, para los experimentos que el cirujano Tenon hizo en mayo de 1755. En 1758 publica su Mémoire instructif. Mantuvo correspondencia con reconocidos botánicos como Malesherbes y Duhamel de Monceau. En 1761 fue uno de los veinte miembros fundadores de la Societé Royale d'Agriculture de la Généralité de Paris. Broussonet, miembro de la Sociedad de Agricultura dijo de él: "El marqués de Turgot es uno de los miembros más instruidos, asiduos y celosos de la Agricultura". Turgot se distinguió por aclimatar árboles y cultivos extranjeros, experimentar en sus propiedades con diversas variedades de trigo o maíz y promover legislación para la protección de los bosques de coníferas y su aprovechamiento. En París frecuentaba las sociétés de Buffon y Jussieu, entre otras. 

Castillo de Lantheuil (fotografía de Pimprenel).

En 1762 fue aceptado como miembro asociado libre de la Académie des Sciences. Al año siguiente, el duque de Ayen presentó a Turgot al rey Luis XV el Bien-Amado, y lo propuso como gobernador de la Guayana francesa con el encargo de regenerar la comuna de Cayena, reocupada hacia 1750 por los amerindios. El rey, al ver al caballero Turgot dijo "Ah!, el caballero Turgot, el genio de las nuevas ideas y puntos de vista". El duque de Choiseul, lo presentó como "el gobernador de la Francia ecuatorial", y el rey entró a su despacho para firmar el nombramiento. Luis XV: "Ah!, el caballero Turgot, el genio de las nuevas ideas y puntos de vista".Al agradecerle Turgot su nombramiento al duque de Ayen, éste le comentó que tuvo la oportunidad para hablar de él con el rey durante una cena en Choisy, en la que se sirvió un faisán a la tártara que el monarca encontró excelente, lo que dio pie al duque para confiarle que la receta era del caballero Turgot y para hablarle de sus méritos. La expedición Kourou de recolonización, dirigida por el mismo duque de Choiseul y mal preparada, fue un desastre: doce mil muertos en un ejército de quince mil hombres, la mayoría por paludismo y otras enfermedades contagiosas debidas al clima, caluroso y húmedo, y a la falta y mal estado de los alimentos. El intendente de la Guayana, Chauvallon (2), enviado allí por recomendación de Beudet, un intrigante de la corte, creía que el recién llegado caballero Turgot se dejaría manejar. No fue así. Chauvallon denunció al rey a Turgot por trato inadecuado hacia él además de por sus constantes ausencias. Turgot respondió acusándolo de enriquecerse con el tráfico de esclavos. Los colonos también se quejaron. Turgot ordenó la detención del intendente de la colonia y lo envió a París. Tras una estancia de cuatro meses en la Guayana, de los que tres los pasó enfermo, regresó a Francia en 1764. El ahora brigadier de los ejércitos del rey y coronel de dragones, Étienne-François Turgot, envuelto en las luchas por el poder, fue acusado por Chauvallon de malversación de fondos públicos y abuso de poder, una malversación de la que era responsable el mismo Chauvallon. Turgot reconoció que las decisiones se tomaron a la ligera. El caso se trató en el Consejo de Ministros y, tras dictarse una orden reservada del rey, fue detenido. Le condenaron a vivir alejado a más de veinte leguas de París o de cualquier propiedad real. Abandonó todas sus responsabilidades públicas y ahora, lejos de París, se concentró en el estudio. El 6 de diciembre de 1768 observó en Lantheuil y luegó describió para la Academia una aurora boreal. En 1769 escribió Observations sur l'espèce de résine élastique de l'île-de-France, cuyo discurso de presentación en la Academia fue elogiado por Condorcet. El 24 de julio de ese mismo año se casó en París. A principios de 1776, ya nombrado su hermano como ministro de economía, algunos enemigos de éste quisieron retomar el contencioso de la Guayana con intención de desacreditarlo. Algunos de los textos de Étienne-François Turgot forman parte de la memoria del ministerio de su hermano en las Mémoires historiques sur le règne de Louis XVI. François-Étienne, el último superviviente de los hermanos Turgot, heredó en 1784 la granja familiar de Tremblay, la propiedad más influyente de Tournelles. El 21 de octubre de 1789 Turgot falleció (3) de un ataque de gota, enfermedad heredada. Con su esposa, Margaret Capon, marquesa de Turgot, tuvo cinco hijos. Como autor, además de lo comentado, se encuentran una descripción y dos observaciones en el archivo de la Academia de Ciencias, tres memorias y una descripción en las actas de la Sociedad de Agricultura, algunos manuscritos en la biblioteca pública de La Valeta (Malta) y poco más.
 

Portada del libro.
La Mémoire instructif de Turgot es uno de los primeros textos, con el formato de libro, de instrucciones para aquellos viajeros que recogían, preparaban, conservaban y enviaban "curiosidades de Historia Natural". Está dividido en dos partes. Una primera, obra del autor, dedicada a la conservación de especies del mundo animal, apoyada en los grabados que se encuentran al final del libro. Y una segunda parte que comprende los métodos de conservación de las especies vegetales, que en realidad es una reimpresión de la memoria redactada por su amigo y compañero de la Academia Henri Louis Duhamel de Monceau, titulada Avis pour le transport par mer, des arbres, des Plantes vivaces, des Semences et de diverses autres Curiosités d’Histoire Naturelle.

Pasemos a repasar las técnicas que contiene su manual. Para al desollado de las aves Turgot describe tres métodos. El primer método consiste en pasar un largo hilo por a través de los orificios de la nariz; hacer dos incisiones partiendo del ano, en forma de V, donde el vértice se sitúa en el ano; desollar el ave hasta llegar a la base del cráneo; cortar y separar cuello y cráneo; vaciar el cerebro y rellenar la cavidad con alumbre en polvo y “con la primera cosa que se tenga a mano” como estopa, etc.; y,  finalmente volver la piel de la cabeza tirando del hilo que se había anudado a la naríz. El segundo método difiere del primero en la incisión, ya que realiza una única, que es la que se generalizó hasta el día de hoy, y que va desde el esternón hasta el ano. El tercer método está indicado para las aves "con un vientre con mucho plumaje o plumón" como las aves acuáticas. Propone una incisión por el dorso y desollar la cabeza a partir de una incisión en la parte posterior. Esta incisión en el occipital también la indica para otras aves como loros, etc. Raspa la grasa del interior de la piel y aplica alumbre en polvo, y hace otras recomendaciones como que "en países cálidos se podrá usar pimienta", o "el alcanfor es la droga más segura". Rellena el cuello y el interior del cuerpo con materiales blandos como algodón o estopa. Tras extraer los ojos, las cuencas las rellena también de algodón. Turgot acaba introduciendo por el pico el mismo polvo preservativo que el usado para el resto del cuerpo. Hecho esto, envuelve la piel en una tira de tela, comenzando por la cabeza y teniendo cuidado en dejar las plumas dispuestas en su forma natural. El envío de los ejemplares se hará en una caja, en la que se alternarán capas de algodón, estopa o algas secas y capas de aves envueltas. En la caja también se introducirá alcanfor, pimienta o algodón bañado en esencia de trementina. En el caso de la esencia de trementina, se vigilará que ésta no llegue a tocar la piel de las aves. La caja se cerrará y se sellará con tiras de papel o de tela. La cola utilizada podrá contener pimienta, coloquíntida, etc. La caja se embalará con una gran tela, bajo la cual se aplicarán una o dos capas de alquitrán. De esta manera el contenido estará al abrigo de la humedad.

Turgot propone que los pequeños pájaros se desuellen como los grandes, pero extremando las precauciones. Si se opina que no vale la pena desollarlos, el pájaro se eviscerará y se rellenará con algodón o estopa y, tras sumergirlo en licor espirituoso, se envolverá de la misma forma que los grandes. Como el licor se ensuciará de sangre y grasa, éste se renovará una segunda vez antes de enviarlos en recipientes o barriles en los que se podrá introducir algodón o estopa para evitar que los pájaros se muevan o floten. Dado que el alcohol puede deformar las sustancias animales que se pretenden conservar, Turgot recomienda rebajarlo con agua (dos de agua y una de alcohol) y mezclar alumbre en polvo. Si los recipientes son frágiles (vidrio, cerámica) se embalarán de manera que no se muevan durante el viaje y se sellarán con cera. Turgot aclara que lo descrito también sirve para los cuadrúpedos, reptiles, insectos o frutos que se deban enviar en recipientes con alcohol. Otro “método de enviar aves a distancias menos considerables” consiste en eviscerarlos y proceder como se ha descrito, pero el baño en licor y alumbre y alcanfor será solamente de unos quince días. Tras sacar el pájaro del alcohol, se embalará en cajas con las precauciones que se han detallado. Turgot indica cómo vaciar los huevos, y recomienda el método de Réaumur -el único autor citado en su manual- de fabricar un barníz compuesto de goma-laca (“común en las Indias”) y alcohol, que se aplicará a todo el huevo con la finalidad de endurecerlo. Los nidos solamente se embalarán de forma adecuada. Será necesario, si es posible, acompañar las aves de una memoria donde se describirá si el ave es natural del lugar de orígen o si está de paso, su alimentación, su hábitat, qué árboles prefiere, si es de bosque, ribera, etc., la estación en la que es más abundante, si sirve de alimento a los habitantes del lugar, etc. Estas informaciones serán útiles para todos los animales “y producciones de toda especie”.
 
Turgot desuella los cuadrúpedos comenzando con la misma incisión ventral que se practica en la actualidad, separar la piel del cuerpo, y se cortar las patas por las articulaciones. Al llegar a la cabeza, desollar ésta hasta la mitad, descarnar el cráneo  y extraer los ojos. Vaciar el cerebro por un corte realizado en el occipital, espolvorear el interior y el exterior del cráneo con los mismos conservantes descritos para las aves, y rellenar las cuencas oculares con algodón o estopa. Para Turgot otra opción de desollado es realizar la incisión en el vientre de forma transversal. Relaciona algunas particularidades a tener en cuenta para desollar puercoespines o erizos, como rascar el interior de la piel para eliminar restos de carne, grasa o sangre, lavar ("a modo de jabón se podrá utilizar el cerebro del mismo animal o de otro, que tendrá el mismo efecto"), y espolvorear sobre un lugar húmedo la parte interna de la piel con cal, yeso, o una mezcla de harina y aceite o de pasta de centeno mezclada con sal marina, y dejarla secar al aire. "Estas primeras operaciones servirán para los pequeños cuadrúpedos" a los cuales, una vez desengrasada la piel, se aplicará al interior de ésta alumbre en polvo que absorberá la humedad, y luego se rellenará "con algodón, estopa u otros materiales blandos y secos, sin olvidarse del alcanfor". Turgot: "A modo de jabón se podrá utilizar el cerebro del mismo animal o de otro, que tendrá el mismo efecto".Seguidamente se envolverá cada piel en tisú y se embalarán siguiendo el método indicado para las aves. "Las pieles que, por imposibilidad, no se hayan preparado de la forma explicada y se hayan enviado desolladas y sin preparación, pueden padecer un principio de alteración debido a la humedad, o pueden verse atacadas por termitas u otros insectos. Antes de rellenarlas como se ha descrito será preciso parar el proceso de putrefacción y acabar con los insectos. Para conseguirlo se introducirán dos días en un licor espirituoso, para después secar la piel y embalarlas y rellenarlas como se ha descrito. No es necesario advertir que el alcanfor, la trementina y otras drogas antipútridas no se deben ahorrar cuando hay un principio de putrefacción".
 
El método anterior no es practicable para los grandes mamíferos. Turgot propone desecar perfectamente las pieles, "pues la más ligera humedad significa un principio de corrupción. El calor del sol no será suficiente para matar los huevos que diferentes insectos hayan depositado sobre las pieles. Se podrá servir del calor de un horno, suficientemente grande para que la piel quepa sin dañar el pelo. Previamente, utilizando un bastón, se introducirá pluma, pelo o lana. Si estas materias no se queman, con toda seguridad se podrá introducir la piel en el horno, y se podrán dejar seis horas. Una vez sacadas del horno, se les podrá someter a vapor de azufre hirviendo. Este vapor servirá para matar los insectos y para evitar la putrefacción. Hecho esto, se podrá envolver la piel en tisú, introduciendo esencia de trementina y otras drogas de fuerte olor, con el fin de alejar los insectos que pudiesen depositar nuevos huevos". En este caso, como en aquellos otros en los que sólo se pueda enviar la piel de los animales, "se haría bien en enviar un dibujo donde se representara la figura y el porte del animal o, al menos, una descripción que diera una idea, siempre que sea posible". (...) "En los países donde el licor sea barato, no valdrá la pena desollar los pequeños cuadrúpedos. Bastará con eviscerarlos mediante una pequeña incisión en el ano, rellenarlos con algún material blando y enviarlos en licor". El autor comenta el procedimiento para preparar los esqueletos ("son tan preciosos como las pieles"). “En fin, cuando no se puedan enviar más que ciertas partes de animales raros, como la cabeza, los dientes, los cuernos, etc. Harán bien en enviarlos”.
 

A los reptiles como "caimanes o lagartos grandes" se les hará una incisión longitudinal en el vientre y otras dos perpendiculares a lo largo de las patas, con el fin de descarnar y vaciar el animal lo mejor posible, al modo descrito para los mamíferos. Para las serpientes "de considerable grosor" se abrirán mediante una única incisión longitudinal que recorrerá la parte inferior del cuerpo. El autor no cree necesario advertir que la cabeza debe permanecer unida a la piel, pero “no haría esta advertencia, si en algunas ocasiones no hubiera visto pieles de serpiente sin cabeza”. Las pieles se podrán secar en un horno, como las de los grandes cuadrúpedos. “No es necesario decir que las pieles de reptiles se desengrasarán y prepararán como las de aves y cuadrúpedos”. Los lagartos, serpientes y otros reptiles de mediano y pequeño tamaño, se enviarán en licor, que se renovará una o dos veces y, en la cual, siempre se introducirá alumbre o alcanfor, “o mejor lo uno y lo otro”. Las tortugas, “sean marinas o terrestres”, se vaciarán utilizando dos incisiones en la parte inferior del cuerpo, no se cortarán la cabeza ni las patas, y se rellenará la cavidad con cal, alumbre y algodón o estopa. El cuello y la boca se rellenarán con los mismos polvos y con la ayuda de un bastón.

"Los peces llamados cetáceos y los grandes como el tiburón, el pez espada, el pez martillo; o algunos más pequeños como las especies de “peces armados” y de “peces cofres”; los anfibios, como los leones y los becerros marinos; los peces de naturaleza como las anguilas, congrios, morenas o serpientes marinas, trompetas de mar, grandes agujas, etc.; y otros que tienen la piel fuerte como la de los cuadrúpedos y los animales terrestres, se preparan de la misma manera". (...) "Los peces de piel más fragil se enviarán en licor, al igual que los “peces blandos”, como el pulpo, el calamar, etc." (sic). El licor también contendrá alumbre disuelto. Los peces se eviscerarán previamente, bien por el ano o por las agallas, utilizando un alambre con forma de gancho. A pesar de todas estas precauciones, el método de conservación de peces en licor solamente se empleará si no es posible conservarlos de una manera más perfecta y cómoda. Turgot describe dos métodos, para dos tipos diferentes de peces. El primer método "conveniente para el género de las rayas, lenguados, limandas, y para todos aquellos que no tengan un considerable espesor" consiste en vaciarlos, lavarlos, introducirlos en aguardiente o ron, "con la mitad de agua si el aguardiente es muy fuerte" y dejarlos "ahí durante doce o quince días", para luego secarlos al sol o al viento "teniendo en cuenta que las barbas y la cola tengan una posición natural, al igual que las aletas" y, una vez secos cubrirlos de un barniz "para preservarlos de la humedad del aire y, por lo tanto, de la corrupción". El segúndo método es conveniente para los peces con escamas que aunque se pueden conservar en licor, tienen el inconveniente de que su brillo y colores se verían alterados. El autor  renuncia a proponer el envío del pez entero con su forma natural, "y como esta suerte de peces tienen la piel frágil como para desollarla a la manera de los cuadrúpedos y luego rellenarla, nos vemos obligados a utilizar otro método y enviar solamente una de las dos mitades de la piel, dándole consistencia y solidez por medio de una hoja de papel sobre la que la piel se pega en toda su extensión" y que, una vez seca se barnizará.

El caballero Turgot también comenta en su manual el tratamiento y secado de las estrellas y erizos de mar y de los crustáceos marinos y terrestres; la conservación de "insectos de cuerpo carnoso o blando como gusanos, lombrices, ciempiés, cochinillas, etc." (sumergidos en licor espirituoso rebajado con agua); el secado de las mariposas; y el de los insectos "con el cuerpo córneo o duro" como escarabajos, escorpiones, moscas o langostas (secos o sumergidos en alcohol). “Las conchas, por la variedad de sus formas y colores son unas de las producciones naturales más buscadas por los curiosos”. Se han de enviar en estado bruto, sin limpiar, ni pulir, etc. Se utilizará el agua hirviendo para vaciarlas. Turgot asegurá que ya habrá “personas hábiles y de buena voluntad” que, antes de vaciar las conchas, las dibuje, y contribuyan al “progreso de esta parte de la Historia Natural”. La principal atención que exigen las conchas será el embalaje entre algodón, estopa o lana. Turgot, sin duda un  entusiasmado coleccionista de las especies marinas, dedica una docena de páginas a la descripción de los procedimientos para pescar las conchas. Cinco grabados nos muestran algunas especies, y un par de grabados más los procedimientos de su pesca. Las madréporas, el coral y los litofitos se enviarán bien embalados en cajas, con relleno de materiales blandos. En este apartado Turgot cita a monsieur Peyssonel, médico en la isla de Guadalupe y el primero en darse cuenta de que el coral y la madrépora no eran plantas sino conjuntos de células formadas y habitadas por verdaderos animales., al conde Marsigly, a monsieur Trembley, y a monsieur Ellis de la Royal Society de Londres, de quien describe su método para conservar las coralinas. Para finalizar esta parte, Turgot da la composición de algunos barnices al alcohol cuya ventaja es la facilidad para fabricarlos y la rapidez en el secado.

El comentario de la segunda parte de esta Memoria del caballero Turgot, dedicada a las plantas, lo dejaremos para los especialistas en el estudio de la botánica, que en el mundo habrá que quizás lo hayan hecho ya.

El libro de Étienne-François Turgot, que apareció sin el nombre de su autor, fue traducido al alemán en 1761 y al inglés en 1820. En 1783 Turgot publicó una segunda edición retitulada Avis pour le transport par mer (…) de diverses (…) curiosités d’histoire naturelle”. Por citar algunos comentarios de autores posteriores, Lettsom (1775), además de identificar a Turgot como autor del manual, dice que "los métodos que esta obra contiene son prolijos, y muchas de sus consideraciones impracticables”. Römer (1797) se basó en el manual de Turgot para escribir el suyo (4). Nicolas (1800) también otorga la autoría del manual al "chevalier Turgot". En las notas que figuran al final del libro de Hénon y Mouton-Fontenille (1801) aparece el “Chevalier de Chatelux” (1) como autor de una Mémoire instructif...., y en la 2ª ed. de 1802 ya lo citan por su apellido. Dufresne (1803) alude a la Mémoire de Turgot, describe su contenido y lamenta que haya descuidado la forma de enviar los objetos frágiles como madréporas, estrellas de mar, erizos, mariposas. Dufresne evalúa en una cuarta parte las pérdidas de objetos de historia natural por un mal embalaje. Bourdet (1820) cita la obra de Turgot. Kettell (1831) escribe que la obra de Turgot fue la primera que "anunció los principios útiles de este arte". Browne (1878) cita al "autor anónimo de un tratado francés de 1758".

Retrato de M. le Comte por Watelet (1764).
Los bellos grabados que contiene esta Memoria nos obligan a acordarnos de ella. De la ilustradora, Marguerite le Comte ó Lecomte (1717-1800), sabemos que su especialidad era la pintura al pastel, que estuvo casada con Jacques Roger Lecomte, un procurador del Grand Chatelet, con quien tuvo una hija. Fue miembro de la Academia de San Lucas de Roma, de las Ciencias y de las Artes de Bolonia, de la de Florencia y de la de Parma. Aún estando casada mantuvo una relación con el pintor Claude-Henri Watelet, quien le enseñó la técnica del aguafuerte y con quien compartió una estancia entre 1763 y 1764 en Italia. A su vuelta a Francia imprimió su obra más conocida, Suite des papillons, una serie de 25 mariposas distribuidas en 12 grabados, que ella pinta al pastel antes de regalárselas a sus amigos. De ella escribió Watelet:

"L'heureux talent de plaire en y pensant jamais
Un bon cœur, un sens droit et le don d'être amie
Une humeur franche et libre embellissant les traits
La grace enfin à la raison unie
Le Comte, c'est pour toi ce que nature a fait
Et que l'Art ne peut rendre, en gravant ton portrait"

Que traducido vendría a ser (5):

"El alegre talento de complacer en vez de pensar
Un buen corazón, una buena dirección y el don de ser amiga
Un estado de ánimo franco y abierto, embelleciendo los rasgos
La gracia, en fin, unida a la razón
Le Comte es para tí lo que la naturaleza ha creado
Y que el Arte no puede hacer más que grabar tu retrato"

Portada de Suite de Papillons de Marguerite le Comte.

Notas.-
(1) En su alabanza a Turgot, Diderot se refiere a él como el "caballero de Chatelux" (algunas fuentes escriben Chatelus). También el célebre naturalista Buffon se refiere a Turgot como caballero de Chatelux en una carta dirigida a éste en abril de 1775 y publicada en el volumen 21 de su Histoire naturelle générale et particulière. Sabemos también que en 1761 el 21 regimiento de línea de la Guayana se llamaba Chatelux, y que a partir de 1771 cambió y pasó a llamarse regimiento de la Guayana. Las fechas son coincidentes con la breve experiencia de E. F. Turgot como Gobernador de la Guayana francesa.
(2) Algunos escriben Chanvalon.
(3) Algunas fuentes señalan el 3 de abril de 1785 como fecha  de la muerte de Turgot en Hérouvillette. Otras la establecen en el año 1788.
(4) Y su vez, Georg Bekker Pistorius, se basó en Anleitung alle Arten Natürlicher Körper del médico y profesor de botánica zuriqués Johann Jacob Römer, para escribir  Anleitung zum Ausstopfen und Ausbewahren der Vögel und Säugerthiere (1799).
(5) La responsabilidad de una seguramente inexacta traducción es únicamente atribuible a quien escribe este artículo.


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Taxidermidades, 2013.



Bibliografía:
---  Biographie universelle, ancienne et moderne: supplément, ou Suite de l'histoire, par ordre alphabétique, de la vie publique et privée de tous les hommes qui se sont fait remarquer par leur écrits, leurs actions, leurs talents, leurs vertus ou leurs crimes , vol. 47, Chez Luis Gabriel Michaud, París, 1827.
Pierre-François-Marie Bourdet de la Nièvre  Mémoire à Messieurs les Professeurs-Administrateurs du Muséum d'Histoire-Naturelle au Jardin du Roi, sur les qualités et les conaissances que doit avoir un Naturaliste-Voyageur, sur les moyens de recueillir, de conserver et d'expédier una grande quantité d'onjets d'histoire-naturelle, le plus sûrement et le plus écononomiquement possible; suivi d'un traité de Taxidermie  , Walthard et Burgdorfer, Fischer y Desrogis, Berna, Lausana y Ginebra, 1820.
Montagu Browne   Practical Taxidermy. A Manual of Instruction to the Amateur in Collecting, Preserving, and Setting up Natural History Specimens of all Kinds  , Ed. The Bazaar, Londres, 1878.
Louis Dufresne  Taxidermie , en Nouveau
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Jacques-Marie Hénon y Jacques-Marie-Philippe Mouton-Fontenille de la Clotte  Observations et experiences sur l’art d’empailler et de conserver les oiseaux”   Ed. Bruyset Ainé et Compagnie, Lyon, 1801.
Jacques-Marie Hénon y Jacques-Marie-Philippe Mouton-Fontenille de la Clotte  L’art d’empailler les oiseaux, contenant des principes nouveaux et sûrs pour leur conserver leurs formes et leurs attitudes naturelles, avec la méthode de les classer d’après le Systeme de Linné" , Ed. Bruyset Ainé et Compagnie, Lyon, 1802.
Jean Paul Morel  Poivre, Réaumur et le chevalier Turgot ,  julio de 2010 en http://www.pierre-poivre.fr
[Samuel Kettell]   Manual of the practical naturalist, or directions for collecting, preparing, and preserving subjetcts of Natural History”  , Ed. L illy and Wait, Carter & Babcock, Boston, 1831.
 
John Coakley Lettsom  Le Voyageur naturaliste, ou instructions sur les moyens de ramasser les objects d'Histoire Naturelle, et les bien conserver. Avec des observations propes à étendre les recherches relatives aux conneissances humaines en général , Ed. Lacombe, Amsterdam y París, 1775. 
Pierre-François Nicolas  Méthode de Préparer et Conserver les Animaux de toutes les classes, pour les Cabinets d’Histoire Naturelle”  , Ed. F. Buisson, París, 1800. 
Johann Jacob Römer  Anleitung alle Arten Natürlicher Körper, als Säugerthiere, Vögel, Amphibien, Fische u. zu sammeln und aufzubemahren ,  Ed. Drell, Gessner, Füssli uns Compagnie, Zürich, 1797. 
[Étienne-François Turgot] Mémoire instructif sur la manière de rassembler, de préparer, de conserver et d’envoyer les diverses curiosités d’histoire naturelle, Ed. Jean Marie Bruyset, París y Lyon, 1758.  (libro electrónico) 
[Étienne-François Turgot]  Anweisung, wie die verschiedenen Seltenheiten der Naturgeschichte zu sammeln, zuzubereiten, zu erhalten und zu verchicken sind  , traducción de Wolfgang Jäger, Johann Michael Seligmann,  Nüremberg, 1761.