El Museo Nacional de Historia Natural de Washington.

Fachada del Museo (1).

El Museo Nacional de los Estados Unidos de Washington se fundó en 1846 como parte de la Institución Smithsoniana. Su primera sala de exposiciones abrió al público en 1858. Se ubicó en la propia sede del Instituto, en el conocido como el Castillo, un edificio de arenisca roja de falso estilo normando que en la actualidad alberga las oficinas administrativas, y que está ubicado cerca del National Mall, justo detrás del Museo de Arte Africano. El primer conservador fue el ornitólogo Spencer Fullerton Baird y la primera colección contenía objetos y especímenes de la Expedición de Exploración de los Estados Unidos (1838-1842). El incremento de las colecciones obligó a levantar un nuevo edificio que se bautizaría como Museo Nacional, y que es el que ahora se conoce como Edificio de Artes e Industrias. Con una superficie de 9.100 metros cuadrados, se construyó en tan sólo 15 meses, y fue inaugurado en marzo de 1881.

Esas palomas disecadas de las postales antiguas.

La simbología de la paloma esté fuertemente influenciada por la religión. En el Antiguo Testamento de la Biblia, Noé soltó una paloma blanca con el propósito de encontrar tierra firme, y ésta volvió con una ramita de olivo en el pico, lo que significaba que habían cesado las inundaciones y que Dios estaba de nuevo en paz con la humanidad. En el Nuevo Testamento, el Espíritu Santo descendió de los cielos encarnado en una paloma durante el bautizo de Jesús. Iconográficamente el cristianismo incluso la asocia con la virgen Maria. Además de símbolo de la paz y de la maternidad, también lo es de la pureza, de la inocencia y del amor. Afrodita, la diosa griega del amor, frecuentemente se representaba junto a una paloma.



La aportación de Landriani y Chaptal de disecación mediante inyecciones de éter.

La carta de Chaptal.
El químico Jean-Antoine Chaptal mandó en abril de 1785 una comunicación a la revista Observations sur la Physique, sur l'Histoire Naturelle et sur les Arts que se publicó en julio con el título de Lettre a M. l'Abbé Mongez, auteur du Journal de Physique, en la que se hacía eco del procedimiento de su colega italiano Marsilio Landriani para preparar las aves, los pequeños cuadrúpedos, y otros animales, mediante inyecciones de éter (1). Su contenido es el siguiente:

   "Carta del señor Chaptal, profesor de Química de los Estados Generales de la provincia de Languedoc, al señor abad Mongez, autor del Journal de Physique.

   Montpellier, 16 de abril de 1785.

   Señor,

La mano disecada del pintor Edwin Johns en "2066", la novela de Roberto Bolaño.

Cubierta de la 1ª edición.
En La parte de los críticos, la primera de las cinco que tiene 2666, la extensa e inacabada novela de Roberto Bolaño -falleció en 2004 antes de poder darla por terminada-, aparece un taxidermista. En una conversación entre los personajes de Liz Norton y Piero Morini, dos profesores universitarios de filología alemana, una inglesa y el otro italiano, que en congresos comparten su pasión por la obra de un desconocido contemporáneo Benno von Archimboldi, Morini le explica a su colega la historia del primer pintor que fue a vivir al revitalizado barrio de Londres, junto al río, donde se encuentra el restaurante en el que están cenando. El artista, que había iniciado un movimiento que se había empezado a conocer como "nuevo decadentismo" o "animalismo inglés", inauguró una exposición en una galería alternativa del barrio de Wapping donde se exponía un cuadro "en cuyo centro, momificada, pendía la mano derecha del pintor". El relato prosigue así:

   "Los hechos habían sucedido así. Una mañana, después de dos días de dedicación febril a los autorretratos, el pintor se había cortado la mano con la que pintaba. Acto seguido se había hecho un torniquete en el brazo y le había llevado la mano a un taxidermista a quien conocía y quien ya estaba al tanto de la naturaleza del nuevo trabajo que le esperaba. Luego se había dirigido al hospital, en donde cortaron la hemorragia y procedieron a suturar el brazo. En algún momento alguien le preguntó cómo sucedió el accidente. Él contestó que sin querer, mientras trabajaba, se había cortado la mano de un machetazo. Los médicos le preguntaron dónde estaba la mano cortada, pues siempre cabía la posibilidad de reimplantársela. Él dijo que de pura rabia y dolor, mientras se dirigía al hospital, la había arrojado al río."

Las etiquetas comerciales de Lluís Soler y sus sucesores. Cronología.

Son numerosos los especímenes disecados centenarios, algunos en domicilios de particulares o la mayoría en colecciones de Historia Natural de museos e instituciones educativas, que disponen de alguna etiqueta comercial que permiten datarlos aproximadamente. Algunos centros conservan en sus archivos el libro de registro donde se iban anotando las adquisiciones que se producían a lo largo del tiempo, pero la ausencia de documentos históricos dificulta la tarea de establecer el origen y fechar los sujetos. Era una práctica bastante habitual y extendida entre los taxidermistas o vendedores de objetos de Historia Natural adherir en la peana una etiqueta de papel o cartón, o clavar una de latón con su nombre comercial y dirección. Y en ocasiones será precisamente esa etiqueta la que nos facilite su datación. Hace ya algunos meses publiqué un artículo similar a éste donde reproducía algunas de las etiquetas del veterinario, taxidermista y comerciante barcelonés Francesc Darder Llimona, repasaba sucintamente la historia de su establecimiento de Taxidermia, que permaneció abierto entre 1878 y 1915, y en el que teniendo en cuenta sus múltiples mudanzas, ubicaba en el tiempo sus etiquetas. Espero que el presente, dedicado a Lluís Soler Pujol y sus sucesores, sirva de ayuda a quienes posean alguna de sus piezas.

Etiqueta correspondiente al periodo 1890-1919 (1).


Lluís Soler Pujol (1871-1923), discípulo del taxidermista Francesc Darder, se estableció por su cuenta en 1889 (2). Tenía dieciocho años. Hacia 1900 la Casa Luis Soler Pujol se ubicaba en la esquina de las calles Rauric, 16 y 18, y Heures, 8 y 10, de Barcelona, un local que disponía de dos entradas, una por cada calle, además de tres escaparates.

La "Encyclopaedia Britannica", introductora de los métodos franceses en Inglaterra.

Artículo sobre Taxidermia en la Encyclopaedia.
Louis Dufresne, jefe del laboratorio de Taxidermia del Museo Nacional de Historia Natural de París había afirmado en su influyente artículo Taxidermie, publicado en el Nouveau Dictionnaire d'Histoire Naturelle (1803), que “los ingleses emplean los mismos medios para conservar sus animales; pero los montan con menos perfección que nosotros. (...) Parece que los ingleses y los holandeses no tienen, en su lengua, obra alguna que trate sobre la forma de montar los animales con algunos principios". Tenía razón. Se habían publicado tan sólo unas breves y primarias instrucciones de John Woodward (1696), de Edward Bancroft (1769), de Johann Reinhold Forster (1771), de Edward Donovan (1794), o el librito de instrucciones de William Swainson (1808). Lo más aproximado al arte de disecar lo contenían las cartas que enviaron a Philosophical Transactions Tesser Samuel Kuckhan (1770) o el capitán Thomas Davies (1771), y el libro para viajeros de John Coakley Lettsom (1773), basado en las técnicas de los dos anteriores.

"Taxidermie", el tratado del ornitólogo Johann Friedrich Naumann.


"Debemos esforzarnos por dar apariencia a la piel,
como si el cuerpo vivo del animal estuviera en su interior."
                                                     

Portada de Taxidermie (1815).
Johann Friedrich Naumann, considerado como el iniciador de la ornitología científica en la Europa central, publicó en 1815 Taxidermie oder dir Lehre Thiere aller Klassen am einfachsten und zweckmässigsten für Kabinette auszustopfen und aufzubewahren, praktisch bearbeitet, en español Taxidermia o enseñanza del disecado de toda clase de animales y mantenimiento de gabinetes, de una manera práctica y sencilla. El tratado, de ciento ochenta páginas, contenía cinco grabados a partir de dibujos del propio autor que, como ya se comentará en su biografía, alcanzó reconocimiento como excelente ilustrador.

En el prefacio del libro Naumann se refería a tres obras anteriores, Anweisung wie Naturalien zu sammeln, zu zubereiten, zu verpacken und weit verschicken sind, en español Instrucciones para recoger, preparar y enviar especímenes, de autor desconocido y que se publicó en Leipzig en 1788; Anleitung alle Arten Natürlicher Körper, Instrucciones para todo tipo de cuerpos naturales, de Johann Jacob Römer, publicado en Zúrich en 1797; y Handbuch des Zubereitens und Aufbewarens der Thiere aller classen, en español Manual acerca de la preparación y conservación de toda clase de animales, editado en Fráncfort del Meno en 1802 y firmado por Karl Philipp Christian Stein, y que recogía este último los métodos de Johann Heinrich Schaumburg (1), del vienés Hoffmann y los más recientes publicados por el francés Pierre-François Nicolas.

La recurrente "siesta del taxidermista".

Este no es más que el relato de una casualidad que comenzó mientras el artista Javier Garcés se encontraba en la exposición de mi taller, dibujando e incluyendo algunas de las piezas de la colección en un trabajo de gran formato que provisionalmente había titulado El sueño del Taxidermista. Garcés alternaba sus visitas con otras al Museo Darder de Banyoles con el mismo propósito. Desconozco qué le impulsó a escoger dicho motivo para su obra. En ella el taxidermista, que ha sido vencido por el sueño en su mesa de trabajo, aparece en blanco y negro, mientras que los animales que lo rodean, piezas reales disecadas algunas hace cien años, están coloreadas, acentuando la sensación de que aprovechan la ocasión para volver a la vida.

El sueño del Taxidermista, de Javier Garcés, en pleno proceso (1).

Un humano disecado en El planeta de los simios (1968).

El coronel George Taylor (Charlton Heston), Landon (Robert Gunner), Dodge (Jerff Burton) y Stewart (Dianne Stanley), son los cuatro tripulantes de una expedición espacial a bordo de la nave Icarus. Se encuentran en estado de hibernación. El viaje, que tiene lugar a una velocidad próxima a la de la luz, llega a su fin cuando la nave realiza un aterrizaje forzoso en un lago en el que fallece la piloto Stewart. Los supervivientes se encuentran en un planeta desconocido. Partieron de la Tierra dieciocho meses antes, en el año 1972. Antes de abandonar la nave, que se está hundiendo, el comandante calcula en su computadora que se hallan a unos 320 años luz de la Tierra, que posiblemente se encuentren en un astro que órbita alrededor de una estrella de la constelación de Orión, y que realmente, de acuerdo con la teoría de la relatividad, han transcurrido 2.006 años. Los astronautas se encuentran pues en un planeta desconocido en el año 3.978.

Taylor se encuentra inesperadamente con Dodge... disecado!

El ornitólogo y taxidermista John Gould.

John Gould hacia 1860.
Hijo de un jardinero, John Gould nació el 14 de septiembre de 1804 en Lyme Regis, Dorset, Inglaterra. Tenía cuatro hermanas. En 1818 su padre fue nombrado capataz de los jardines reales del castillo de Windsor y el joven Gould empezó trabajar como aprendiz de jardinero, practicando la Taxidermia como afición para ganarse un sobresueldo, vendiendo pájaros disecados a los estudiantes universitarios del vecino Eton (1). Poco después se empleó también como jardinero en el castillo de Ripley, Yorkshire, compaginando su trabajo con su formación, asistiendo a las clases de la Royal Zoological Society. No sabemos a ciencia cierta en qué fecha se trasladó a Londres, pero en 1822 Gould ya tenía abierto un negocio de Taxidermia en el número 20 de Broad Street, en  Golden Square, actividad que compatibilizaba con la de disecador de la Sociedad Zoológica. Esa circunstancia nos la confirma el naturalista y también excelente dibujante William Swainson, autor de algunas obras que incluían instrucciones taxidérmicas, en su The Naturalist Guide (1822), cuando se refería "al señor Gould (Conservador de animales de la Zoological Society) de Golden Square como el mejor de los ornitólogos científicos comerciales de Londres y un excelente disecador de animales en general".

El Museo de Ciencias Naturales de Madrid a principios del siglo XX. Imágenes inéditas.

Las fotografías recuperadas.
El 3 de agosto de 1895 una Real Orden del Ministerio de Fomento ordenaba el traslado del Museo de Ciencias Naturales al Palacio de Biblioteca y Museos, el edificio que acoge los actuales Museo Arqueológico Nacional y Biblioteca Nacional de España en el Paseo de Recoletos. El Ministerio de Hacienda deseaba ampliarse y el Gobierno optó por expulsar al vecino Museo del Palacio de Goyeneche, un inquilino que lo era desde su apertura en 1773. A pesar de que los naturalistas miembros de la Comisión de mudanza advirtieron de la insuficiencia e inadecuidad de las salas, el 28 de septiembre una segunda Real Orden establecía además que el traslado se verificase a la mayor brevedad, aprovechando los días que faltaban para comenzar las clases, es decir, cuarenta y ocho horas. Fue materialmente imposible. A pesar de la advertencia de que manifiestamente las salas y el mobiliario eran insuficientes, y de que el presupuesto asignado era ridículo, el traslado se llevó a cabo. El trasiego se prolongó durante un año.

"Stuffed!", historieta de Glenn Eichler y Nick Bertozzi.

Tim Johnston, empleado de una empresa de prestaciones médicas, de mediana edad, casado con Melanie y padre de Sarah, vecino de Nueva Jersey, recibe en la oficina una inesperada llamada del Hospital. Su padre está internado y su estado es grave. Él ni sospechaba que estuviera enfermo. Mientras Tim lo visita su padre fallece. Tim intenta contactar con su hermano Oliver, a quien no ve desde hace años, para comunicárselo; pero éste se encuentra en una comuna hippie en Costa Rica y es imposible avisarle para que asista al funeral. El testamento del fallecido divide por la mitad sus pertenencias entre los hermanos. Tim explica que Oliver es "un espíritu libre" y que llevará tiempo localizarlo, a lo que el abogado del finado le responde que no puede proceder hasta que Oliver esté presente, que no hay prisa, y que no se preocupe, que lo único de cierto valor es "el museo".

Al retirar la sábana Tim y Melanie se llevan una sorpresa (1).

"Manada de lobos a medianoche" (1947), diorama del American Museum.


El diorama en la actualidad (1).

El texto de la cartela del diorama es el siguiente:
   "Diciembre a medianoche
   Lago Gunflint, Minnesota del Norte
   Apártese. Esta manada de lobos persigue a un ciervo, que corre por detrás de donde usted se encuentra para salvarse. La pareja puede hostigar al ciervo varios kilómetros para agotarlo, y luego derribarlo en un esfuerzo conjunto. Cazando en grupo los lobos pueden apresar animales mucho más grandes que ellos.
   Sin embargo, los ciervos son rápidos, y éste tenía ventaja -las huellas de la derecha muestran su asustado salto-. Si los lobos no consiguen acorralarlo rápidamente, se darán por vencidos y seguirán el rastro de otro candidato. Como sucede comunmente cuando los carnívoros persiguen a sus presas, las cacerías del lobo terminan más frecuentemente en fracaso que con éxito.

"Taxidermy" (2013), libro de fotografías reunidas por Alexis Turner.


Fotografía a doble página, ejemplo del uso publicitario de ejemplares disecados (1).

"Las 337 imágenes de Taxidermy son ingeniosas e inmaculadas, con todo lo que conlleva un taller de taxidermia, con su polvo, humos, hedor, vísceras y decadencia. Este libro es un caramelo para la vista (...) que tiene sentido porque Alexis Turner es el fundador de London Taxidermy, un negocio que suministra artefactos de historia natural a, entre otros clientes, las industrias de la moda y del cine. (...).
   La intención declarada de Turner es la de conmemorar la taxidermia en el siglo XXI como "un producto con potencial de marketing" que atrae "la atención de los medios y el éxito comercial"."
 

"A Syllabus of Practical Taxidermy" de Samuel Maunder.

The Treasury of Natural History.
Samuel Maunder (1785-1849) fue un escritor recopilador profesional inglés que nació en 1785 cerca de Barnstaple, Devonshire. Comenzó en 1837 colaborando con su cuñado William Pinnock en la redacción de catecismos educativos, con quien se asociaría compartiendo durante un par de años, hasta su propia muerte, la propiedad de la editora de la Literary Gazette. Entre sus exitosas antologías destacan The Treasury of Knowledge and Library of Reference (1830), The Biographical Treasury (1838), The Scientific and Literary Treasury (1841), The Treasury of History (1844), The Universal Class Book (1844), The Treasury of Natural History (1848) y su inacabada The Treasury of Geography (1856). Maunder, "un hombre honorable y de trato digno" según escribió un allegado, falleció en Islington, Londres, el 30 de abril de 1849.

Como se deduce del título completo de la obra de nuestro interés, The Treasury of Natural History; or a Popular Dictionary of Animated Nature (…) to which are added, a Syllabus of Practical Taxidermy, and a Glossarial Appendix, en español Antología de Historia Natural, o Diccionario Popular de la Naturaleza Animada (...) a la que se ha añade un Compendio de Taxidermia Práctica y un Apéndice-Glosario, se trata de un diccionario de Zoología en el que se distinguen las diferentes clases, géneros y especies del Reino Animal, combinado con variada e interesente información ilustrativa sobre sus hábitats y costumbres. El volumen, de tamaño octavo, ronda en total las 850 páginas e incluye 900 ilustraciones insertadas entre el texto. La parte dedicada a Taxidermia ocupa las páginas 757 a 770.

El Horn Palace Bar de San Antonio, Texas.

Vista general del Horn Palace en su primera ubicación de Main Plaza (1).

Hijo de emigrantes alemanes, William Billy o Billie Henry Keilman nació en 1875, en un lugar indeterminado del condado de Bexar, Texas, Estados Unidos. Durante la Guerra hispano-estadounidense de Cuba de 1898, Keilman se incorporó a los Rough Riders (2), el Primer Regimiento de Caballería Voluntaria comandado por el entonces coronel Theodore Roosevelt. Terminada la contienda, a su regreso a San Antonio Keilman ingresó en la Policía donde pronto se ganó, ayudado por su notable tamaño, fama de duro, también entre los delincuentes locales. Hacia 1910 se enamoró de Minnie, que había ejercido como prostituta, abandonó su empleo de policía y adquirió -falsificando la firma de su padre en un cheque- por 5.000 dólares el bar The Beauty Saloon, un burdel situado en la esquina de las calles Matamoros y South Concho, en pleno barrio rojo de San Antonio.

El suicidio de una dama inglesa y su perro disecado.

La humorística sección de ecos de sociedad Busca, buscando del diario barcelonés La Vanguardia, que bajo el seudónimo de Juan Buscón firmaba el periodista Ezequiel Boixet Castells, publicaba el 9 de septiembre de 1892 un texto donde lamentaba la, a su juicio y con cierto tufo de misoginia, excesiva atención que recibían algunas mascotas por parte de sus propietarias, que comenzaba con el siguiente relato:
   "En Londres se ha suicidado, tomando una dosis de arsénico suficiente para reventar a tres personas, una señora que había experimentado la inmensa desgracia de perder a su perro favorito, en medio de circunstancias singularmente dolorosas.
   A lo que parece, una mañana desapareció el animal de su hogar doméstico, burlando la vigilancia de su ama y de los criados. ¿Qué motivos tenía el fugitivo para abandonar una morada en donde era tratado a cuerpo de rey, mimado como una princesa, donde todos sus caprichos, inclusos los más inconvenientes, los más
shokings eran tolerados y aun celebrados como gracias? No se ha sabido hasta el presente. Quizás el deseo de ver mundo; de gozar de lo nuevo y de lo imprevisto; de saborear el fruto prohibido; quizás una aventura amorosa concertada con alguna perra del vecindario.... El caso es que Deck no apareció y que a pesar de las investigaciones de su desolada ama y de dos criados que salieron a recorrer el barrio no fue posible encontrar las huellas del animalito.
   Mistress P. apeló incontinenti al recurso usual en tales casos. El
Times, el Standard, el Daily News y todos los diarios de gran circulación de la Metrópoli anunciaron el extravío del cuadrúpedo y la promesa de una regia recompensa al que lo reintegrare en su domicilio. Ese medio que tan pocas veces sale fallido, no dio empero ningún resultado. Pasaron varios días sin que la afligida dueña supiera nada del paradero de su adorado Deck. Por fin recibió una esquelita concebida poco más o menos en los siguientes términos: "Diversas circunstancias me han impedido hasta la fecha devolveros el perro que perdisteis. Mañana sin falta estará en vuestro poder."
  Mistress P. esperimentó el alegrón que mis lectores pueden imaginar. Supongo por mi parte que pasaría una noche en vilo, mezclada de júbilo y de impaciencia. Al día siguiente se levantó probablemente muy tempranito esperando la vuelta del can pródigo y su corazón le dio un salto en el pecho cuando después de oir el timbre de la puerta, vino a decirle una camarera no menos emocionada: Señora, Deck está en las escaleras, parece que no se atreve a pasar adelante.
   - ¡Pobre ángel mio! teme sin duda que le riñan...
   Fue corriendo la dama, vio en efecto al perrito que seguía inmóvil en un peldaño, le cogió entre sus brazos para besuquearlo y lo soltó al punto dando un alarido horrible.
   ¡El animal estaba disecado!
   Aquel mismo día la dama se emponzoñó.
   De fijo que el autor de aquella mala pasada -autor desconocido todavía- no presumiría que el lance tendría tan trágicas consecuencias. Cuanto a mí declaro con franqueza que no puedo lamentar la muerte de una mujer que se ha matado por un perro y que ha dejado huérfanas a dos hijas."

"Rota", el "león de Churchill".

Tarjeta postal con la imagen de Rota.
Me encontré por casualidad con el siguiente breve que publicó el semanario español Destino en julio de 1955: "El fallecido león de Churchill -del que ya hablamos en un número anterior- ha sido disecado por un taxidermista para que el ex-premier pueda conservar junto a él a su viejo amigo". La noticia prometía, pero la historia real es algo distinta.

Ganar una apuesta le supuso al avispado negociante George Thomson recibir un cachorro de león que instaló en el patio trasero de su casa en Pinner, Middlesex, Inglaterra. Su empresa se llamaba Rotaprint y decidió bautizar a su nueva mascota con el nombre de Rota, un gesto con el que obtendría publicidad gratuita. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial el racionamiento de alimentos hizo imposible que Thomson pudiera seguir alimentando a Rota con su porción diaria de carne. Para no poner en peligro la salud del animal, Thomson lo depositó en el Zoológico de Londres, donde llegó el 29 de mayo de 1940.
 

Los tratados de Montagu Browne. Segunda parte. "Artistic and Scientific Taxidermy and Modelling".

Artistic and Scientific Taxidermy.
Alexander Montagu Browne, que mantenía su empleo como conservador del Museo de Leicester, que ya era miembro de la Zoological Society, de la Leicester Literary and Philosophical Society, la Leicestershire Archaeological Society y de la Geological Society, que hacia pocos años había publicado Practical Taxidermy (1878), su primer tratado sobre este arte, una obra que se reeditó en 1884, y más recientemente The Vertebrate Animals of Leicestershire and Rutland (1889) y A Contribution to the History of the Geology of the Borough of Leicester (1993), publicó su obra definitiva sobre Taxidermia en 1896. Se trata de un libro muy bien editado. Artistic and Scientific Taxidermy and Modelling tiene un formato de octavo mayor, 463 páginas, once ilustraciones intercaladas entre el texto y otras veintidós a página completa, encuadernado en tela editorial, con el corte superior dorado y cinta de registro. Montagu Browne era consciente de que se trataba de una obra ambiciosa, no sólo por su presentación y extensión, ni porque lo dedicara a William Henry Flower, el entonces director del Museo de Historia Natural de Londres -¿quizá pretendiera una plaza?-, sino por su contenido, puesto que no se trataba de una simple reescritura y puesta al día de Practical Taxidermy, que como el autor se sincera en el prefacio de Artistic era bastante "elemental". La extensa bibliografía, una lista que alcanza las treinta y dos páginas, que se convierte en un recurso inestimable para el historiador de la Taxidermia, demuestra el afán de Browne por intentar redactar una obra de referencia. La reseña que publicó la revista norteamericana Popular Science en su número de diciembre de 1896 es la siguiente:

Anotaciones con fórmulas de un taxidermista inglés de finales del XIX.



Encontré estas notas entre las páginas de  un ejemplar de la segunda edición de Practical Taxidermy (1884) de Alexander Montagu Browne. Escritas a lápiz, sobre una cuartilla rayada bastante amarilla y quebradiza debido al paso del tiempo y la escasa calidad del papel, la caligrafía casi coincide con la firma del posiblemente primer propietario del tratado. El texto es el siguiente: