El "Traité de Taxidermie" de Le Roye.

Cubierta de la 1ª edición  (1).
Incluído en su colección Bibliothèque artistique la editorial parisina D. Renauld publicó en 1879 el manual Taxidermie ou l'art d'embaumer apliqué à la conservation indefinie et sans mutilation des oiseaux, quadrupèdes, etc., en español Taxidermia o el arte de embalsamar aplicado a la conservación indefinida y sin mutilación de aves, cuadrúpedos, etc., un tratado en formato octavo de setenta páginas escrito por Le Roye, un personaje del que nada se sabe. Ése era el título que aparecía en la cubierta, mientras que en el de la portada se leía Traité de Taxidermie ou l'art d'empailler et monter les oiseaux et les mammifères suivi de leur préparation pour l'anatomie comparée, en español, Tratado de Taxidermia o el arte de disecar y montar las aves y los mamíferos seguido de su preparación para la anatomía comparada, una notable y curiosa diferencia. Por "preparación para anatomía comparada" debemos entender la preparación de esqueletos. El libro ignoraba la preparación de peces, reptiles, moluscos, etc. Ninguna de las trece ilustraciones que contiene alude a procedimientos, acaso solamente muestran actitudes en vida de algunas especies.

Una década más tarde, en 1890, la editorial La Bailly publicó una segunda edición de sesenta y cuatro páginas "completada y puesta al día con los procedimientos actuales" por Emmanuel-Napoléon Santini de Riols (1847-1908), un profesor de Física y Química, condecorado por sus méritos por el gobierno francés como Caballero de la Academia con la palma de plata (2). No he podido comparar ambas ediciones, solo dispongo de la reimpresión de 1912 de la segunda, razón por la que desconozco cuál es la contribución de Santini, acaso solamente la breve introducción. Los autores citados son bastante anteriores a la aparición de la primera edición de este volumen, y en una década "la puesta al día", si la hubo, debió ser anecdótica, puesto que como se puede comprobar ni siquiera se aprovechó para introducir el empleo de cuerpos artificiales, algo que se venía utilizando desde principios de ese siglo.

Edición de 1912.
Esta es una obra sin apenas preámbulo. En el apartado dedicado a los utensilios, el autor cita el libro Manuel du naturaliste préparateur de Pierre Boitard de la que comenta que es “excelente”. En cuanto a los conservantes, entre los preservativos en pasta, el autor cita el jabón arsenical del farmacéutico de Jean-Baptiste Bécoeur, facilita su fórmula y lo califica como el empleado “en la mayoría de Museos de Historia Natural”. Otro conservante a base de arsénico “también bastante utilizado”, afirma Le Roye, es el de Letho: 1000 gramos de arsénico pulverizado, 125 de ácido tártrico (3), 1.000 gramos de jabón ordinario, 125 de alcanfor (4), 100 de alcohol de 90˚, y una “cantidad suficiente” de blanco de España (5). Entre los preservativos en polvo el autor se refiere al compuesto por 500 gramos de arsénico, 750 de alumbre pulverizado (6) y 250 gramos de sal marina (7); cita el que proponía el capitán Thomas Davis en su carta a Philosophical Transactions (alumbre, alcanfor y canela); también la mezcla del naturalista Carl von Linné (8) (aloe (9), coloquíntida (10) y mirra (11)); y finalmente la fórmula del vienés Hoffmann: 150 gramos de alumbre, 300 de sal amoniacal (12), 40 de aloe, y 920 gramos de tabaco. Como conservantes líquidos Le Roye nos recuerda el del farmacéutico Jean-Nicolas Gannal y el del abad Denis-Joseph Manesse. Como aplicación exterior para proteger el plumaje y el pelo, el autor cita (13) el licor del naturalista James Edward Smith: 8 gramos de sublimado corrosivo (14), 8 más de alcanfor y 100 gramos de alcohol; el licor espirituoso amargo -no cita a su creador, el boticario Pierre-François Nicolas-; y el licor del profesor Karl Schelivsky: 17 gramos de sublimado corrosivo mezclado con 1.000 gramos de alcohol de 36˚. Le Roye concluye este apartado facilitando una fórmula para preparar el líquido en inyecciones para embalsamar pequeños mamíferos y aves: 1 kilogramo de sulfato de aluminio, 100 gramos de nuez vómica (15) pulverizada y 3 litros de agua. 

Picogordo. Ilustración del manual.
El desollado de los mamíferos es el acostumbrado, aplicando jabón arsenical como preservativo. Para el alambrado de la pieza utiliza un alambre longitudinal de cabeza a cola, al que se le forman dos anillos a los que se fijan los alambres de las extremidades. Prosigue colmando la piel del individuo con algodón o estopa, y cosiendo y fijándolo a su peana. Los ojos los coloca en su lugar una vez seco el animal. En cuanto a las aves el desollado es también el ordinario. Le Roye comienza rellenando la órbita de los ojos con algodón cortado, y el cuello y el interior del cráneo con estopa cortada. En el caso de los pájaros pequeños une los huesos de las dos alas con hilo. Alambra y rellena las patas de las aves más grandes y, como hace con los mamíferos, une los alambres al longitudinal principal. Acaba de rellenar el pellejo con algodón o estopa, lo cose, y fija el ave a la rama o peana. Le da la actitud conveniente, ordena el plumaje y lo sujeta mediante tiras de tela y alfileres. Los ojos los coloca también una vez seca el ave, después de humedecer los párpados, una acción incómoda que nos traslada a bastantes décadas antes.

   "El todo en Taxidermia, no lo olvidemos, es dar al animal muerto su "¡Levántate Lázaro!" (16). Necesita una vida silenciosa, ficticia, pero verdadera; que el aficionado espere escuchar silbar el mirlo, graznar el cuervo, castañetear la urraca, arrullar la paloma..." 
                                                                                                                             Le Roye. 

Estornino pinto. Ilustración del manual.

Le Roye dedica dieciocho páginas a aconsejar acerca de las posturas más naturales para un buen número de especies; prosigue acerca de la conservación de nidos y huevos; y concluye su tratado abordando la caza y preparación de mariposas -cita al naturalista John Coakley Lettsom-, larvas y otros insectos. 

Reedición de 1979.
Después de su lectura comprobamos que realmente el tratado de Le Roye se basa sobre todo en el exitoso de Pierre Boitard, un tratado muy reeditado que apareció por vez primera en 1825. Reproduce exactamente las técnicas y un buen número de fórmulas de aquel, que era ya compilador de autores anteriores, por lo que este, nada ambicioso, nace ya totalmente desfasado. A pesar de ello, se siguió reeditando. Además de la reimpresión de la segunda edición de 1912, están las de 1929 y 1961. Curiosamente a partir de 1967 la editorial Bornemann lo actualizó y amplió y lo siguió publicando con el título Traité de taxidermie ou l'art de naturaliser oiseaux, mammifères, poissons, papillons. Se le añadió la preparación de peces y desapareció el nombre de Santini como coautor. Esa actualización se reeditaría en los años 1971, 1973, 1975 y 1979.


Notas y créditos.-
(1) Imagen de la web Todocolección.
(2) Santini, que firmó algunos de sus libros con los seudónimos J. de Riols, Dr J.-M. de Roche, Dr. R. de Pauwels, publicó obras de lo más variopinto como Guide de la propriété artistique et littéraire en France et à l'étranger, La photographie devant les tribunaux, La Photographie à travers les corps opaques, Hypnotisme et suggestion, Photographie des effluves humains, Le succès dans la vie, Traité de phrénologie, La graphologie, e incluso esotéricos como Les véritables moyens pour forcer l'amour, Les parfums magiques, Les pierres magiques o Spiritisme ou tables tournantes.
(3) Ácido tartárico.
(4) Sustancia con propiedades antisépticas que se obtiene de la madera del árbol alcanforero (Cinamomum camphora).
(5) Carbonato de calcio.
(6) Sulfato de aluminio, compuesto con propiedades curtientes.
(7) Cloruro de sodio.
(8) En realidad la mezcla la proponía David Hultman en su artículo Instructio Musei Rerum Naturalium, publicado en 1753 en la revista Amoenitates Academicae, editada efectivamente por Linné.

(9) Género de plantas medicinales.
(10) Citrullus colocynthis.
(11) Sustancia resinosa con propiedades medicinales que se obtiene de la corteza del árbol Commiphora myrrha.
(12) Forma mineral del cloruro de amonio.
(13) En este punto Le Roye resuelve añadir las siguientes fórmulas, las mismas y en el mismo orden, tal y como aparecen en el manual de Boitard.
(14) Bicloruro de mercurio.
(15) Del árbol Strychnos nux-vomica se obtiene tanto la estricnina como la brucina, venenos para animales
(16) En referencia a la bíblica resurrección de Lázaro.


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Taxidermidades, 2018.

Bibliografía:
Pierre Boitard   Manuel du Naturaliste Préparateur , en Manuels Roret,  Roret, Paris, 1825.
Le Roye   Traité de Taxidermie ou l'art d'embaumer apliqué à la conservation indefinie et sans mutilation des oiseaux, quadrupèdes, etc. , en Bibliothèque Artistique, D. Renauld, Paris, 1879.
Le Roye y Emmanuel-Napoléon Santini de Riols   Traité de Taxidermie, ou l’art d’empailler les oiseaux et les mammifères , en Bibliothèque Artistique, La Bailly , Paris, 1890.
Le Roye y Emmanuel-Napoléon Santini de Riols   Traité de Taxidermie, ou l’art d’empailler les oiseaux et les mammifères , en Bibliothèque Artistique, S. Bornemann, Paris, 1912.
Le Roye   Traité de taxidermie ou l'art de naturaliser oiseaux, mammifères, poissons, papillons , Bornemann, Paris, 1967.

Recursos:
Artículo El "Manuel du Naturaliste Préparateur" de Pierre Boitard en Taxidermidades. 
Artículo El jabón arsenical de Bécoeur en Taxidermidades.
Artículo La carta del capitán Davies en Taxidermidades.
Artículo "Instructio Musei Rerum Naturalium, de David Hultman en Taxidermidades.
Artículo El "método Gannal" de embalsamamiento humano aplicado a los animales en Taxidermidades. 
Artículo El "Traité sur la manière d'empailler" del abad Manesse en Taxidermidades.
Artículo "Methode de Préparer et Conserver les Animaux", el tratado de Pierre-François Nicolas en Taxidermidades.
Artículo "The Naturalist's and Traveller's Companion" de John Coakley Lettsom en Taxidermidades