El halcón era la imagen de
Horus, los gatos lo eran de la diosa Bastet, los toros de Apis. En los templos de Hathor se adoraba a las vacas, en los de
Sobek a los cocodrilos y en los de Anubis a chacales o perros. Selket era representada por el escorpión, Amón por el ganso. Otros animales que también se embalsamaron fueron serpientes, peces, murciélagos, reptiles, ratones y huevos de pájaros. En ocasiones, simplemente se trataba de las mascotas de la familia, que se enterraban en la misma tumba de su amo, y con sarcófagos hechos a medida.
Hacia 2950 a.C. los reyes de la Dinastía I fueron enterrados en
Abydos con perros, leones y burros. 2500 años más tarde, durante la Dinastía III, un plebeyo de Abydos llamado Hapi-men fue enterrado junto a su
perrito. Otras momias se enterraban junto a provisiones para la eternidad: trozos
de carne de ternero, patos, gansos y palomas, salados, secos y envueltos en
lino.
Algunos animales fueron momificados como representantes vivientes de
divinidades. En el pueblo de Mit Rahina, donde estaba ubicado Memfis, capital
del Antiguo Egipto, todavía se conservan las ruinas de la casa de
embalsamamiento del dios toro Apis, uno de los animales más destacados de ese
período. Símbolo de fuerza y virilidad, contenía el poder real. Mitad animal
mitad deidad, se representaba con un triángulo blanco en la frente, con alas
dibujadas sobre sus espaldas y la silueta de un escarabajo en la lengua. En
vida, el toro vivía en un santuario, rodeado de sacerdotes, adornado con oro y
joyas y adorado por las multitudes. Una vez muerto, su divinidad era heredada
por otro toro. El cuerpo del animal muerto era transportado al templo y situado
sobre un lecho de travertino finamente esculpido. El proceso de momificación
duraba 70 días.
 |
| Tebas. Hipogeos. Momias y detalles de cocodrilo, de serpiente y de perro. Grabado. (1) |