La recurrente "siesta del taxidermista".

Este no es más que el relato de una casualidad que comenzó mientras el artista Javier Garcés se encontraba en la exposición de mi taller, dibujando e incluyendo algunas de las piezas de la colección en un trabajo de gran formato que provisionalmente había titulado El sueño del Taxidermista. Garcés alternaba sus visitas con otras al Museo Darder de Banyoles con el mismo propósito. Desconozco qué le impulsó a escoger dicho motivo para su obra. En ella el taxidermista, que ha sido vencido por el sueño en su mesa de trabajo, aparece en blanco y negro, mientras que los animales que lo rodean, piezas reales disecadas algunas hace cien años, están coloreadas, acentuando la sensación de que aprovechan la ocasión para volver a la vida.

El sueño del Taxidermista, de Javier Garcés, en pleno proceso (1).

Un humano disecado en "El planeta de los simios" (1968).

El coronel George Taylor (Charlton Heston), Landon (Robert Gunner), Dodge (Jerff Burton) y Stewart (Dianne Stanley), son los cuatro tripulantes de una expedición espacial a bordo de la nave Icarus. Se encuentran en estado de hibernación. El viaje, que tiene lugar a una velocidad próxima a la de la luz, llega a su fin cuando la nave realiza un aterrizaje forzoso en un lago en el que fallece la piloto Stewart. Los supervivientes se encuentran en un planeta desconocido. Partieron de la Tierra dieciocho meses antes, en el año 1972. Antes de abandonar la nave, que se está hundiendo, el comandante calcula en su computadora que se hallan a unos 320 años luz de la Tierra, que posiblemente se encuentren en un astro que órbita alrededor de una estrella de la constelación de Orión, y que realmente, de acuerdo con la teoría de la relatividad, han transcurrido 2.006 años. Los astronautas se encuentran pues en un planeta desconocido en el año 3.978.

Taylor se encuentra inesperadamente con Dodge... disecado!

El ornitólogo y taxidermista John Gould.

John Gould hacia 1860.
Hijo de un jardinero, John Gould nació el 14 de septiembre de 1804 en Lyme Regis, Dorset, Inglaterra. Tenía cuatro hermanas. En 1818 su padre fue nombrado capataz de los jardines reales del castillo de Windsor y el joven Gould empezó trabajar como aprendiz de jardinero, practicando la Taxidermia como afición para ganarse un sobresueldo, vendiendo pájaros disecados a los estudiantes universitarios del vecino Eton (1). Poco después se empleó también como jardinero en el castillo de Ripley, Yorkshire, compaginando su trabajo con su formación, asistiendo a las clases de la Royal Zoological Society. No sabemos a ciencia cierta en qué fecha se trasladó a Londres, pero en 1822 Gould ya tenía abierto un negocio de Taxidermia en el número 20 de Broad Street, en  Golden Square, actividad que compatibilizaba con la de disecador de la Sociedad Zoológica. Esa circunstancia nos la confirma el naturalista y también excelente dibujante William Swainson, autor de algunas obras que incluían instrucciones taxidérmicas, en su The Naturalist Guide (1822), cuando se refería "al señor Gould (Conservador de animales de la Zoological Society) de Golden Square como el mejor de los ornitólogos científicos comerciales de Londres y un excelente disecador de animales en general".

El Museo de Ciencias Naturales de Madrid a principios del siglo XX. Imágenes inéditas.

Las fotografías recuperadas.
El 3 de agosto de 1895 una Real Orden del Ministerio de Fomento ordenaba el traslado del Museo de Ciencias Naturales al Palacio de Biblioteca y Museos, el edificio que acoge los actuales Museo Arqueológico Nacional y Biblioteca Nacional de España en el Paseo de Recoletos. El Ministerio de Hacienda deseaba ampliarse y el Gobierno optó por expulsar al vecino Museo del Palacio de Goyeneche, un inquilino que lo era desde su apertura en 1773. A pesar de que los naturalistas miembros de la Comisión de mudanza advirtieron de la insuficiencia e inadecuidad de las salas, el 28 de septiembre una segunda Real Orden establecía además que el traslado se verificase a la mayor brevedad, aprovechando los días que faltaban para comenzar las clases, es decir, cuarenta y ocho horas. Fue materialmente imposible. A pesar de la advertencia de que manifiestamente las salas y el mobiliario eran insuficientes, y de que el presupuesto asignado era ridículo, el traslado se llevó a cabo. El trasiego se prolongó durante un año.

"Stuffed!", historieta de Glenn Eichler y Nick Bertozzi.

Tim Johnston, empleado de una empresa de prestaciones médicas, de mediana edad, casado con Melanie y padre de Sarah, vecino de Nueva Jersey, recibe en la oficina una inesperada llamada del Hospital. Su padre está internado y su estado es grave. Él ni sospechaba que estuviera enfermo. Mientras Tim lo visita su padre fallece. Tim intenta contactar con su hermano Oliver, a quien no ve desde hace años, para comunicárselo; pero éste se encuentra en una comuna hippie en Costa Rica y es imposible avisarle para que asista al funeral. El testamento del fallecido divide por la mitad sus pertenencias entre los hermanos. Tim explica que Oliver es "un espíritu libre" y que llevará tiempo localizarlo, a lo que el abogado del finado le responde que no puede proceder hasta que Oliver esté presente, que no hay prisa, y que no se preocupe, que lo único de cierto valor es "el museo".

Al retirar la sábana Tim y Melanie se llevan una sorpresa (1).