El Museo Leveriano. Ashton Lever. James Parkinson.


El museo de Ashton Lever en Leicester House. Acuarela de Sarah Stone fechada el 30 de marzo de 1785.


Hijo de caballero, John Ashton Lever nació el 5 de marzo de 1729 en Alkrington. Asistió a la escuela primaria en la cercana Manchester y a partir de 1748 estudió en el Corpus Christi College de Oxford. Vivió en Manchester con su madre durante un tiempo y en 1746 se casó con Frances Bayley. Lever, propietario de minas de carbón y numerosos inmuebles en Manchester, que se sentía atraido por la equitación, el tiro con arco y otros deportes campestres, comenzaría pronto su afán coleccionista. Hacia 1760 compró en Dunquerque varios toneles repletos de conchas y caracolas, que lo ocuparían durante bastante tiempo. Poco después comenzó a coleccionar aves disecadas y más tarde todo tipo de objetos naturales, también mamíferos, peces y reptiles disecados, e insectos, y etnográficos. En abril de 1766 abrió al público su museo de Manchester, que en 1771 trasladó a Alkrington Hall, la residencia familiar construida en 1736. Aficionado a la ornitología coleccionó también aves vivas en un aviario que llegó a ser considerado uno de los mejores de Inglaterra.  La colección  de Lever, mostrada en más de 1300 vitrinas, comenzó a ser reconocida convirtiéndose en una atracción. La entrada era gratuita y la avalancha de visitantes obligó a Lever a establecer limitaciones, discriminando a los que llegaban a pie, y permitiendo la visita solamente a aquellos que se acercaban a Alkrington a caballo o en carruaje.
 
Sir Ashton Lever (3).
En 1771 Lever fue nombrado gobernador de Lancashire (1) y en 1773 elegido miembro de la Royal Society.
En 1774 trasladó su museo a Londres. Para ello alquiló el primer piso de Leicester House, en Leicester Square, y convirtió las habitaciones principales en una gran galería. Lo abrió al público en febrero de 1775 con el nombre de Holophusikon, un nombre inventado a partir de los griegos hólos, toda, y physe, naturaleza, con el que pretendía abarcar toda la naturaleza. La colección alcanzaba los 25.000 especímenes, estaba valorada en 40.000 libras, ocupaba dieciséis salas, pasillos y escaleras. La entrada individual costaba 5 chelines con 3 peniques, y el abono anual 2 guineas (2). El capitán Jame Cook, que visitó el museo, quedó tan impresionado que se convertiría en proveedor de una ingente cantidad de objetos provenientes de sus exploraciones.
 
Las adquisiciones a Cook, provenientes del segundo y tercer viajes de este del HMS Resolution, circunvalación de la Antártida (1772-1775) e Islas Hawái y costa norteamericana (1776-1779), obligarían a Lever a ampliar su museo con dos salas más. Cook falleció en Hawái durante su tercer viaje, y a la llegada del barco Lever compró a Elizabeth Cook, y también a varios oficiales del viaje como a los capitanes James King y John Williamson, gran cantidad de objetos, la mayoría etnográficos. Se hizo además con piezas procedentes de los viajes de Cook en algunas subastas, como en 1776 algunas que pertenecieron a George Jackson, ayudante carpintero en el Resolution, o las que en 1779 adquirió a George Humphrey, quien había comprado todo lo que pudo a la llegada de los barcos. En 1781 compró objetos de la colección de David Samwell, cirujano del barco.
 
El 5 de junio de 1778 Lever fue nombrado caballero en Saint James. De él se cuenta que era educado y un buen naturalista, y que con la edad se volvió excéntrico. En su Diario la novelista Francis Fanny Burney, conocida como Madame d'Arblay, escribiría sobre su visita al museo en 1782:
   "Jueves, 31 de diciembre. Esta mañana fui con mi querido padre a ver a Sir John Ashton Lever, donde no pudimos sino estar entretenidos. Sir Ashton vino y habló con nosotros un buen rato. Quizá sea un naturalista admirable, pero creo que si se le deja fuera con otros asuntos, no le perjudicará. Aparenta tener sesenta años, y no solamente había vestido a dos jóvenes, sino a sí mismo, con una chaqueta verde, un sombrero redondo con plumas verdes, un manojo de flechas bajo un brazo y un arco en el otro, y así ataviado como un guardabosques, brincaba; mientras tanto los simples más jóvenes, con el mismo atuendo, corrían de un lado a otro del jardín, ingeniándoselas cuidadosamente para disparar a algún blanco, o a cualquier visitante que se asomara por las ventanas. Ante tal muestra de sus acciones, me perdonarán si no les cuento nada de la conversación."
En defensa de Lever, conviene conocer que este había fundado en 1771 el Archer's Hall, en Inner Circle, Regent's Park, con el propósito de albergar la Compañía de Arqueros de la Honorable Compañía de Artillería. Lever demostró ser un mal gestor de su museo, incurrió en desembolsos que hicieron peligrar su fortuna. Ello teniendo en cuenta que además se había visto obligado a ir vendiendo sus propiedades en Manchester. Por ejemplo, en 1782 los gastos de alquiler y compra de nuevos objetos con los que renovar la exposición superaban a los ingresos por entradas, que fueron de 2.253 libras. Incluso rebajaría el precio de la entrada a media corona con el objetivo de intentar mantener el número de visitantes.

 
El hipopótamo disecado del Museo Leveriano en 1787 (4).

 
Una comisión parlamentaria valoró su colección, que reunía entonces poco más de 28.000 objetos (26.662 especímenes de Historia Natural y 1.859 etnográficos, sobre todo del Pacífico), en 53.000 libras, una cantidad considerada demasiado elevada para el naturalista Joseph Banks, administrador del Museo Británico, que en 1783 se negó a adquirirla. También rechazó su compra la zarina Catalina II de Rusia. Para evitar la bancarrota Lever consiguió que el Parlamento le autorizara imprimir lotería para sortear su colección, pero tampoco tuvo suerte. Vendió tan solo 8.000 participaciones a una guinea cada una, de las treinta y seis mil previstas. El afortunado fue James Parkinson, cuya esposa había comprado dos boletos. Con el propósito de mostrar el contenido del museo a los potenciales compradores de lotería Lever encargó a la artista Sarah Stone la extraordinaria y detallada acuarela que encabeza este artículo, fechada el 30 de marzo de 1785. Lever, que no tuvo hijos, se retiró a Alkrington y fallecería repentinamente el 24 de enero de 1788 en Bull Head's Inn, Manchester, a la edad de 54 años. Leicester House se demolió en 1791.
 
Sarah, casada con Parkinson hacia 1775, había comprado dos participaciones en 1784, el sorteo se realizaría el 23 de marzo de 1786, y no fue hasta tiempo más tarde, Sarah ya había fallecido, cuando su marido descubrió que su esposa había comprado el boleto con el número 34.119 ganador. 
 
Otro testimonio, en este caso es de la escritora alemana Sophie La Roche (5), quien el 8 de septiembre de 1786 visitó el Holophusikon, un edificio ante cuya fachada "había un delicioso patio, platado de árboles y decorado con flores a ambos lados, que conduce hasta esta bella mansión", y que además de encontrarse con Lever detalla las circunstancias del momento:
   "En la antesala había una serie de altos y estrechos armarios, con grandes escudos pintados, que pensamos debían pertenecer a la colección. Pero en ellos se guardan los uniformes de los oficiales distinguidos, dispuestos para entregarlos para el servicio. Entonces se abrió la gran puerta de las estancias principales, y nos encontramos en un gran salón de mármol al pie de una hermosa escalera, en medio de un montón de viejas armaduras y armas de fuego de todas las épocas y rincones del globo, exhibidos como trofeos. Los altos muros del hueco están cubiertos con monstruos marinos de toda clase y en la parte superior del vuelo de las escaleras, frente a la primera sala, un joven y excelentemente disecado elefante da la bienvenida. Tras él se entra en la cámara, adornada con damasco verde mar, cortinas a juego, y cómodas banquetas junto a las ventanas. A lo largo de tres paredes no hay más que pulcras vitrinas que contienen todo tipo de arena, tierra, piedras, metales, resinas y fósiles.
   Los madréporas vienen a continuación; tras ellas toda clase de aves de todos los climas, desde el avestruz hasta el colibrí, familias completas de algunos de ellos, viejos y jóvenes, huevos y nidos. La habitación repleta de peces es igualmente bella y perfecta; otra contiene varios tipos de  serpientes y reptiles; todos los raros cuadrúpedos del mundo conocido; todo tipo de simios e insectos. Otro cuarto lleno de instrumentos musicales de todas las naciones, antiguos y modernos, y con ellos diferentes tipos de música desde el descubrimiento de las notas. Otra sala que contiene todo tipo de porcelana, utensilios para cocinar y comer de todas las naciones. Otra llena de instrumentos musicales de todas las naciones, antiguos y modernos, y con estos diferentes tipos de música desde el descubrimiento de las notas. Otra sala que contiene todo tipo de porcelana, utensilios de cocina y de comer de todas las naciones. De todo lo visto, lo más encantador y único fue el propio Sir Ashton, un buen y amistoso hombre de unos cincuenta años, que se dirigió a nosotros cortésmente, aunque brevemente, comentando que como éramos extranjeros y no veríamos la colección tan a menudo, él mismo nos mostraría las cosas más importantes; y luego procedió a guiarnos. Nuestro placer y admiración le complació y dolió. “Yo mismo vengo aquí todos los días”, dijo, “para ver estos objetos que aprecio como si se tratara de viejos amigos, porque un día estarán en manos extrañas y no los volveré a ver. Mi pasión era poseer todas las maravillas de la naturaleza, no reparaba en gastos. He gastado más de un millón en ella, y ahora que soy viejo, encontrándome con que apenas tenía suficiente para poder vivir cómodamente, así pues me vi obligado a subastarlo todo mediante lotería. Pero tuve mala estrella: hice treinta mil boletos, cada uno a una guinea, y fijé un momento para el sorteo. Llegado el día apenas había vendido siete mil boletos: tuve que cumplir mi palabra. Cinco días después dibujé mi colección".
   Vimos que el pensamiento lo deprimía y no indagamos más. Después nos habló de dos acciones amables que le habían concedido el Parlamento y el Pueblo. El primero, a través de una delegación amigos suyos, dio permiso a Sir Ashton para mostrar su colección a diario hasta principios de noviembre cobrando. Y el segundo ha ido acudiendo desde entonces para ayudar a pagar los perjuicios al pobre hombre, doblemente decepcionado. No solo no vendió sus lotes, sino que perdió una esperanza abrigada durante cinco semanas. Porque durante el período posterior al sorteo nadie apareció, y el propio Sir Ashton, y también sus amigos, pensaron que algún alma magnánima lo había ganado y había decidido no presentarse, ya fuera para permitir que el propietario lo retuviera u obtuviera algún trato provechoso. Diariamente se agradecía y elogiaba al generoso anónimo, hasta que apareció un abogado con el billete ganador, diciendo que su difunta esposa había participado en esta lotería sin él saberlo, y que había muerto antes del sorteo. Él era su heredero y había encontrado el boleto al revisar sus papeles. Así, el destino y la justicia favorecieron al reclamante, pero la simpatía popular era tan favorable a Sir Ashton y el entusiasmo creció hasta tal punto, que algunos fueron a ver la colección diez o veinte veces para contribuir con la misma cantidad de chelines a cubrir sus pérdidas, mostrando casi todos cierta aversión por el abogado que había destruido el hermoso ideal de generosidad albergado durante tantas semanas, tiempo durante el cual todos se habían alegrado por el regreso de la buena fortuna a Sir Ashton. Este abogado ha impulsado ahora una empresa que ha alquilado diferentes salas, donde las curiosidades se alojan y exponen durante determinados días previo pago. Espero que lo lleve todo con éxito y lo cuide igual de bien. El buen Sir Ashton había etiquetado y nombrado hasta las más pequeñas bagatelas, o pegado pedacitos de cartón, para que los curiosos encontraran información completa de todo. Tanto admiró el capitán Cook el intelecto de este buen Ashton, que le regaló una completa colección de todo tipo de curiosidades de los Mares del Sur, que me parece mucho más vasta incluso que la del Museo Británico.
   Disfruté viendo vestidos de reyes y reinas, señores y damas de hace trescientos años o más, ofreciendo una espléndida selección de modelos para disfraces de máscaras; algunos de sus adornos extraños son tan absurdos como los de los chinos, turcos o tahitianos de la sala contigua. Es completamente imposible, queridos niños, dar una idea de las innumerables cosas que allí vi hasta casi las dos, porque las impresiones se sucedían muy rápido, y todas las maravillas de la naturaleza, y toda la increíble concepción artística de combinaciones de formas y colores, agradables y desagradables, se comprimían tanto que la mente y la vista quedan completamente deslumbradas por ellos, que finalmente ambos quedan abrumados y no retienen nada en absoluto.
   De hecho, la casa de Sir Ashton puede llamarse un templo de la naturaleza, que conserva toda su huella de milagros y buenas obras."


Gran Galería del Museo Leveriano en Blackfriars Rotunda (6).

 
James Parkinson (Shrewsbury, bautizado el 28 de febrero de 1730-25 de febrero de 1813), hijo de irlandeses, papelero y poco después exitoso agente inmobiliario y contable, residente en el barrio londinense de Holborn, se hizo cargo de la colección. A partir de 1788 Parkinson mostraría la colección Leveriana en el edificio Blackfriars Rotunda, en Albion Street, cercano al puente Blackfriars, que diseñaría con la ayuda de su hijo menor, Joseph T. Parkinson, arquitecto (7). Parkinson fracasaría en su intento de que el museo, rebautizado como Lever Museum, también conocido como el Museo de Parkinson, tuviera éxito. Las entradas no cubrían los costes de mantenimiento. En 1796 Parkinson financió la edición de Musei Leveriani explicatio, anglica et latina, containing select specimens from the museum of the late Sir Ashton Lever, un volumen con la descripción de los especímenes más destacados del museo a cargo del naturalista George Shaw, con ilustraciones (8) de Sarah Stone, Philip Reinagle y Charles Reuben Ryley, grabadas por Sydenham Edwards y William Skelton. Una segunda publicación orientada a revitalizar las visitas fue Visits to the Leverian Museum (1805) que redactó Anthony Ella, un libro educativo orientado al público infantil y juvenil. Este volumen es especialmente interesante para conocer la disposición de las piezas en las diferentes salas.  
 
Parkinson consiguió que numerosos naturalistas reconocidos visitaran su museo, entonces más accesible que el British Museum. Una prueba de ello es lpo que escribió acerca de su visita en 1799 el naturalista alemán Johann Heinrich Friedrich Link:
   "El Museo Británico contiene, entre una gran cantidad de bagatelas insignificantes, algunos especímenes importantes, pero para el estado actual de la ciencia ya no es instructivo. En determinados días se muestra a quienes hayan previamente adquirido entradas. El Museo Leveriano se puede ver por poco [dinero], y su colección de pájaros disecados y animales vivíparos excede todo lo que he visto. Está bien organizado, y a cada espécimen se le asigna el nombre linneano."


Boleto de entrada del Museo Leveriano de Parkinson (9).

 
En efecto el Museo de Lever tenía un horario regular y podía ser visitado por cualquiera, a diferencia de otros museos que requerían cita previa o formar parte de alguna sociedad científica. A pesar de ello, los gastos superaban los ingresos y Parkinson se vio obligado a clausurar su museo en 1806. La colección seguía sin interesar al gestor del Museo Británico y a partir del 5 de mayo Parkinson liquidaría su contenido organizando una subasta de 7,879 lotes que duró 65 días y que le reportaría 6.642 libras, 13 chelines y 6 peniques. Para ello encargó a Edward Donovan la edición de Catalogue of the Leverian Museum (1806), un catálogo dividido en seis partes con la totalidad de lotes organizados por sesiones de subasta. El total de compradores de lotes fueron 140. El naturalista Edward Donovan y Leopold von Fichtel, que pujó en nombre del Museo de Viena para hacerse sobre todo con aves disecadas, se encuentran entre  los mayores adjudicatarios de lotes de la subasta. También William Bullock, propietario de una entonces incipiente colección de Historia Natural expuesta en Liverpool, que en 1809 trasladaría a Londres. Otro comprador destacado fue Thomas Hall III, miembro de una saga de taxidermistas londinenses, quien cobraba un chelín por admirar su colección ubicada en el 1o de City Road. Edward Smith-Stanley, conde de Derby, aficionado a la Historia Natural, adquirió 117 aves disecadas, además de pieles de estudio. El político y entomólogo Alexander Macleay se hizo con 37 lotes. El Real Colegio de Cirujanos adquirió 79 lotes. El Museo Británico no adquirió ni un lote, pero numerosos objetos de la colección le serían donados más tarde, sobre todo objetos etnográficos. En la actualidad el mayor número de piezas -etnográficas- provenientes de aquella subasta se conservan en el Weltmuseum de Viena. El Cuming Museum de Southwark, Londres, expone numerosos objetos adquiridos en aquella subasta por el coleccionista Richard Cuming.
 
Notas y créditos.-
(1) Su padre ya había desempeñado dicho cargo a partir de 1735.
(2) En el sistema monetario inglés 1 libra equivalía a 4 coronas o a 20 chelines, cada chelín eran 12 peniques, y 1 guinea equivalía a 1 libra con 1 chelín.
(3) Grabado de William Holl a partir de una retrato realizado por Samuel Shelley.
(4) Grabado del libro Animals Drawn fron Nature and Engraved in Aqua Tinta (1788) con texto, dibujos y grabados de Charles Catton junior. En el texto que acompaña a la imagen se lee "El dibujo de este sujeto se tomó de la piel disecada del Museo Leveriano, que considerándolo como una representación fiel del animal, no es del todo adulto; sus dimensiones son 9 piés de largo, y 5 y medio de alto."
(5) La Roche, además de persona inspiradora para Wolfgang Goethe, fue abuela de los reconocidos escritores Clemens Brentano y Bettina von Arnim.
(6) Grabado de William Skelton a partir de un dibujo de Charles Reuben Ryley y Sarah Stone. Imagen propiedad del British Museum.
(7) John, el hijo mayor -Parkinson también tenía una hija-, fue diplomático, se aficionó a la mineralogía y llegó a ser miembro de la Royal Society.
(8) Las ilustraciones mostraban a los especímenes vivos en la naturaleza, no los disecados del museo.
(9) Grabado de William Skelton a partir de un dibujo de Charles Reuben Ryley.
 
 
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Taxidermidades, 2022.
 
 
Bibliografía:
Fanny Burney   Diary and Letters of Madame d'Arbley , vol. 2, Henry Colburn, Londres, 1842.
Adrienne L. Kaeppler  Holophusicon: The Leverian Museum. An eighteenth-century English institution of science, curiosity, and art , ZKF Publishers, Viena, 2011.
Erwin Stresemann   Ornithology from Aristotle fo the present , Harvard University Press, Cambridge, 1975.
Charles William Sutton   Lever, Ashton , en Dictionary of National Biography , 1885-1900 (Sidney Lee ed.) , Volume 33, Elder Smith, Londres, 1893. 
Clare Williams   Sophie in London, 1786: being the diary of Sophie v. la Roche , J. Cape, Londres, 1933.
 
Recursos:
Artículo Los Gabinetes de Curiosidades en Taxidermidades.
Artículos sobre Gabinetes de curiosidades y Taxidermia en Taxidermidades.