El museo de William Bullock. Los primeros dioramas. Su manual.

William Bullock hacia 1824 (1).
William Bullock nació hacia 1773. Sus padres eran propietarios de un museo de cera ambulante radicado en Birmingham. Tenía tres hermanos más. Bullock, coleccionista de todo tipo de objetos y antigüedades trabajó como orfebre en Sheffield mientras practicaba la Taxidermia como afición. Hacia 1795 creó su propio museo donde exhibía su colección, incluyendo los animales que él mismo disecaba. En 1799 publicó un primer catálogo de su contenido que describía unos 300 objetos, entre artísticos, antigüedades, "curiosidades extranjeras" y "curiosidades naturales". Entre estas últimas decenas de aves, mamíferos y peces disecados procedentes de todo el mundo, partes de animales como cornamentas, etc., unas 150 conchas y caracoles, y 56 mariposas. Algunos de los especímenes más singulares, como por ejemplo canguros, algún mono, el oso hormiguero, el armadillo, la ardilla voladora, la iguana, y otros, además se describían.

Hacia 1801 trasladó su colección a Liverpool, ubicándola en el número 24 de Lord Street. Aquel año reeditó el catálogo descriptivo de los objetos expuestos, algunos de los cuales, especímenes de Historia Natural, afirmaba el propio Bullock habían sido traídos por el naturalista Joseph Banks, que participó a bordo del Endeavour en la primera expedición del capitán James Cook. El puerto de Liverpool y el contacto con viajeros y marineros facilitaria un rápido incremento de la colección. El propio título del catálogo en sus sucesivas reediciones iría dando cuenta del progreso cuantitativo de objetos: en 1801 unos 1.000, unos 4.000 en 1908, unos 7.000 en 1909, o unos 15.000 en 1912. En 1804 realojó su cada vez más extensa colección en un edificio de Church Street, esquina con Whitechapel. Cuatro años más tarde se anunciaba como joyero y platero del duque de Gloucester y era ya miembro de la Linnean Society. En 1809 Bullock se trasladó junto a su colección a Londres, instalándola en el número 22 de Piccadilly Street. El periódico The Times llegó a publicar que aquel museo era "el más interesante jamás visto" en la capital.


El Museo de Bullock en 1810.

En 1810 Bullock se vio envuelto en una polémica al presentar al público el 24 de noviembre, tres años después de haberse promulgado la Ley de Comercio de Esclavos, a la que se conoció como Venus hotentote, la pobre Saartjie Sarah Baartman, una de las dos jóvenes de la etnia sudafricana khoikhoi que fueron mostradas en Gran Bretaña y Francia a principios del XIX como una atracción de feria enseñando desnudas sus grandes nalgas al público. Bullock se declaró ajeno y perjudicado por el inesperado escándalo. La declaración de Baartman, afirmando que participaba de forma voluntaria en el espectáculo, permitiría que sus explotadores fueran absueltos.

En 1812 inauguró su recién construído Piccadilly Egyptian Hall, un edificio efectivamente de estilo egipcio que le costó 16.000 libras, donde creó una sección que denominó London Museum of Natural History, y cuya entrada valía un chelín. Como ejemplo del éxito del Egyptian se suele referir la exposición de reliquias napoleónicas de 1816, que fue admirada por unos 220.000 visitantes -10.000 diarios- y con la que Bullock recaudó nada menos que 35.000 libras.


Fachada del Piccadilly Egyptian Hall. Grabado coloreado de 1815.

En 1817 Bullock publicó A Concise and Easy Method of Preserving Objects of Natural History, un breve tratado de Taxidermia y preparación de especímenes de Historia Natural. Por entonces era además socio de la Wernerian Society de Edimburgo y miembro honorario de la Dublin Society. La descripción que el propio Bullock hacía de su London Museum al final de dicho manual es la siguiente:
   "Consiste en más de 32.000 de los más notables sujetos de la naturaleza animada, exhibidos de la manera más bella y novedosa, para transmitir una idea de sus hábitos y modo de vida; y organizado científicamente de acuerdo con el sistema de Linneo, mediante el cual el estudiante, o el admirador de las ilimitadas obras de la creación, puede obtener más información, en tan sólo unas horas de examen atento, de lo que posiblemente pueda obtener sólo leyendo, en años.
   Los CUADRÚPEDOS, los más notables de todo el mundo, se exhiben de una manera completamente nueva. El espectador se sitúa en medio de un bosque indio, en el que se ve cada animal en su estado natural. El Elefante, el Rinoceronte y el Camelopardo (2) están en el bosque; los Leones, Tigres, etc., en cavernas o rocas; mientras que los de la familia de los monos, y otros que habitan en los árboles, se ven en variedad de actitudes, como en su estado natural. Este departamento del Museo se llama PANTHERION, y se trata de una Exposición completamente nueva.
Ornitorrinco, una de las especies exhibidas en el Museo (3).
   Los PÁJAROS, más de 3.000, son de todas las partes habitables del globo, y en conjunto supera cualquier otro Gabinete en Europa, ya sea en cuanto al número, la rareza, la belleza del plumaje o la forma de preparación. Son de casi todos los géneros conocidos, y varían en tamaño desde el avestruz hasta el colibrí (de los cuales hay unas 90 especies distintas en esta colección) cuyo volumen apenas iguala al de la abeja, pero cuyo plumaje radiante y resplandeciente excede en brillantez y color, la más valiosa de nuestras piedras preciosas. Este departamento del Museo se ha enriquecido últimamente (gracias a la liberalidad del Real Colegio de Cirujanos) con toda la colección realizada por Sir Joseph Banks y el Capitán Cook, durante su viaje de descubrimiento; entre los cuales hay muchos sujetos únicos y novedosos.
   Entre la numerosa y bellamente preservada CLASE DE AMPHIBIA, se encuentran todos los Cocodrilos, Caimanes, Iguanas, Camaleones, Lagartos, Tortugas y Serpientes conocidos. Entre estas últimas hay dos especímenes de las grandes Serpientes de América del Sur y de la India, llamadas Boa Constrictor; uno de ellos mide treinta y dos pies de largo (4), y treinta y una pulgadas de circunferencia (5), preparado exquisitamente en el acto de matar a un ciervo, aplastado hasta expirar a causa del despiadado abrazo de su adversario; el otro acaba de capturar y está matando a un Tigre de Bengala.
   Los PECES son una selección de los de más extraordinarias formas, de todas partes del mundo: muchos son de las especies más raras, encontradas en nuestra costa, y tienen la apariencia de haber sido tomados de su nativo elemento.
   La colección de INSECTOS es extremadamente espléndida y extensa, y contiene los más notables de África, India, Brasil y otras partes de América del Sur, muchos de los cuales poseen la más asombrosa brillantez metálica de colores, diversidad de formas y tamaño extraordinario.
   Las PRODUCCIONES MARINAS comprenden un conjunto muy valioso de Conchas, Erizos, Estrellas, Corales, Madréporas, Gorgonias y otros habitantes de las aguas, recolectadas sin tener en cuenta los gastos, y exhibidas apropiadamente de la manera más elegante.
Serpiente abrazando a una pantera (3).
   Entre los FÓSILES, o restos orgánicos de un mundo anterior, se encuentran los de varias especies del Mamut de América, y de algunos encontrados en este país. Consisten en una variedad de Huesos y Dientes de carnívoros y otros extintos y Animales no descritos. Alguno debe haber sido al menos 140 veces el tamaño de un caballo, lo que ha causado sorpresa a todo admirador ilustrado de las prodigiosas producciones de la naturaleza. Este departamento contiene además una Tortuga única, así como Peces, Cangrejos, Conchas y otros Animales marinos, muchos de ellos extraídos del interior de las montañas más altas del interior del Continente, así como de nuestra propia Isla, y que sin embargo, están tan perfectos como cuando vivían.
   Este
MUSEO también contiene algunas muy selectas CURIOSIDADES EXTRANJERAS; entre las cuales se encuentran los artículos más interesantes traídos de los Mares del Sur durante los viajes del descubrimiento del capitán Cook. Incluyen Ídolos idénticos, Armas y otros aperos domésticos y militares grabados en la Historia de esos Viajes; entre los cuales se encuentran los soberbios Pluma, Capa y Casco, presentados por el rey de Owyhee, y empleados en un agasajo en tierra a nuestro desafortunado Circunnavegador, pocos días antes de que cayera sacrificado por el resentimiento equivocado de los nativos. La mayoría de los anteriores fueron donados por Sir Joseph Banks.
   El LONDON MUSEUM es el resultado de casi 36 años de investigación ardua e incesante (6), y se ha completado a un costo (incluido el edificio apropiado erigido para su acogida) superior a las 55.000 libras, independientemente de las liberales donaciones (que por ningún medio pecuniario se podrían haber obtenido) realizadas en su mayoría por la Familia Real, la Nobleza principal y personajes distinguidos, ya sea en cuanto a rango o ciencia en el reino, cuyos nombres aparecen en el Catálogo descriptivo, que puede conseguirse en las Librerías, y en la Exposición, a un precio de 2 chelines, o bien una edición ampliada del catálogo, con numerosos grabados de Howitt, por 15 chelines, o bien con grabados coloreados por 25 chelines."

Ciertamente, una de las mayores novedades del museo de Bullock consistió en mostrar su extensa colección de Historia Natural con algunos de los animales interrelacionándose y rodeados de sus hábitats naturales recreados. Su testimonio, algunos grabados y alguno de los trabajos que expuso, como la vitrina de colibríes que se conserva en la Galería de Aves del actual Museo de Historia Natural de Londres, lo convierten en uno de los primeros personajes de la historia de la Taxidermia que preparó dioramas. Ya en el primer catálogo de su museo de 1799, entonces en Sheffield, en alguna de las descripciones de los especímenes disecados ya aparecen referencias a montajes de aves interactuando como por ejemplo la del cóndor real (Sarcoramphus papa), donde el texto rezaba "Esta formidable ave se preparó en el acto de atacar un faisán plateado de China". Una incoherencia científica, la de colocar juntos una especia americana y una asiática. Otro ejemplo es la del colibrí "montado introduciendo su lengua bífida en el cáliz de la flor extrayendo su nectarado regalo".


Varios de los especímenes de peces expuestos en el Museo de Bullock (3).

Bastantes años antes, en 1782, el francés Pierre Jean-Claude Mauduyt de la Varenne ya proponía en un artículo publicado en la Encyclopédie de Diderot y D'Alembert la confección de hábitats con ramas y hojas naturales para acompañar a las aves disecadas, aunque lo cierto es que, de momento, no tenemos noticias de algún taxidermista anterior a Bullock que mostrara sus trabajos ambientados. Otro precursor de la técnica de los dioramas fue el profesor Paolo Savi, que a partir de 1821 los crearía para el Museo de Historia Natural de la Universidad de Pisa, Italia, donde en la actualidad se pueden contemplar un buen número de ellos.

Frederic Augustus Lucas, taxidermista y director del personal científico del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, en un artículo que publicó en la revista Natural History en 1921, escribió sobre la exposición de Bullock del Egyptian:
   "El grupo de mamíferos africanos que ocupa el centro de la sala es digno de mención como intento de un grupo de hábitat. Incluso hoy día se trataría de un preparador valiente aquel quien bien provisto de fondos intentara mostrar a los grandes mamíferos de África; pero aquella se trataba de una exposición montada por un particular hace más de un siglo, cien años antes de que Livingstone tocara la costa del África más oscura, que incluía a los mamíferos más grandes conocidos.
   ¡Y aún más, algunos de los grupos que se exponían en el Museo de Bullock parece que se acompañaron de fondos pintados y follaje artificial!, como se indica en la introducción del Companion of Bullock's Museum, publicado en 1813:
   'Varios animales, como la noble Jirafa, el León, el Elefante, el Rinoceronte, etc., se muestran en sus selvas y bosques nativos; mientras que los modelos exactos, tanto en forma como en color, de las más raras y frondosas plantas de todos los climas dan la apariencia de realidad; todo acompañado de un efecto panorámico de distancia y un paisaje apropiado que ofrece una hermosa estampa de la exuberancia de un clima tórrido.'"

Sin otra pretensión no obstante, quizá sea justo atribuir buena parte del mérito de los montajes que allí se exhibieron a otros taxidermistas profesionales. El historiador John Chambers, en su A General History of the country of Norfolk (1829), escribió que John Leadbeater padre, el primero de una conocida saga de taxidermistas que mantuvo abierto un establecimiento próximo al Museo de Bullock por aquella misma época, "ayudó al señor Bullock en el montaje de su Egyptian Hall". Probablemente Bullock, convertido ya en hombre de negocios, abandonara su afición taxidermista.


Interior del Egyptian Hall (7).

Cuando en 1818 Bullock decidió desprenderse de algunas de sus colecciones, el Royal Museum de la Universidad de Edimburgo, entonces dirigido por el profesor de Historia Natural Robert Jameson, se interesó por la compra de toda la de Historia Natural, entre otros 2.485 aves, 232 mamíferos y 429 anfibios y reptiles. Bullock pidió por ella 9.000 libras, pero la Universidad terminó rechazando la adquisición. A continuación la ofreció al British Museum (8) cuyo presupuesto era más que precario. Finalmente optó por subastarla, junto a las antigüedades y pinturas de la Roman Gallery y los objetos del Napoleon Museum. La subasta, dirigida por él mismo, tuvo lugar durante veintiséis días, entre el 29 de abril y el 11 de junio de 1819, y atrajo a cientos de compradores, particulares y representantes de museos de todo el Continente. La colección se dispersó. Se supone que fue entonces cuando la vitrina de colibríes se incorporó al British Museum. Un buen número de especímienes fueron adquiridos, por mediación del doctor Walter Adam, precisamente por el Royal Museum de la Universidad de Edimburgo. También se tiene noticia de que William Swainson, que publicó asimismo un manual de Taxidermia, compró ocho lotes malacológicos. A partir de entonces el Egyptian se transformaría en una sala de exposiciones artísticas temporales, y en 1825 el edificio sería adquirido por un librero que siguió explotándolo como sala de exposiciones, espectáculos, eventos y conferencias, ello hasta 1905, fecha en que fue demolido con el propósito de construir oficinas y apartamentos.

En 1822 Bullock embarcó junto a su hijo rumbo a México con la intención de comprar minas de plata y oro abandonadas, llegando incluso a participar en la concesión de una. De allí volvería con nuevos objetos que presentó en el Hall de Piccadilly con el nombre de Ancient and New Mexico. En 1827 viajó con su familia de nuevo a México y a los Estados Unidos, donde incluso compró una parcela de más de cuatro kilómetros cuadrados a orillas del río Ohio con la intención fracasada de crear una comunidad utópica denominada Hygeia impulsada por el arquitecto John Buonarotti Papworth, precisamente el arquitecto que había remodelado la gran sala del Egyptian en 1819. Aquella parcela terminaría vendiéndola en 1846, tres años después de haber retornado a Londres. William Bullock, que se casó en dos ocasiones y tuvo tres hijos con su segunda esposa Catherine, falleció en Harley Terrace, Chelsea, en 1849, siendo enterrado el 16 de marzo.

Además de los catálogos de su museo, que se reeditaban actualizados, y del tratado de preparación de especímenes, que se reimprimiría al año siguiente, Bullock publicó un par de libros con las vivencias de sus viajes, Six months' residence and travels in Mexico (1824), que se tradujo al francés y al alemán, y Sketch of a journey through the Western States of North America (1827).

La vitrina de colibríes de William Bullock en el NHM (9).


El tratado de preparación de especímenes de Historia Natural de Bullock.

Portada de A Concise and Easy Method.
William Bullock publicó A Concise and Easy Method of Preserving Objects of Natural History (1817), en español Método conciso y sencillo de conservación de objetos de Historia Natural, un manual de treinta y seis páginas que incluía un par de grabados. En el primero de ellos se mostraba el desollado de un ave y también el alambrado previo a su henchido, y el segundo enseñaba cómo se sujetaban las aletas de un pez para su secado y cómo se colocaba una mariposa en el extendedor.

Bullock justificaba la publicación del libro por la gran cantidad de consultas que sobre el tema recibía de numerosos cazadores y viajeros al extranjero, y afirmaba que "el autor se ha esforzado, con la menor cantidad de palabras posible, y prescindiendo de expresiones técnicas, por transmitir la información requerida (...). Se espera que las instrucciones sean fáciles de entender; son breves y simples, resultado de una prolongada práctica y experiencia, y son además el medio por el cual el Museo de Londres ha ido acumulando y conseguido su actual e indiscutible superioridad a la de cualquier individuo, y quizá, en el apartado ornitológico, sobre cualquier otra colección nacional existente. Muchos de los especímenes han sido preparados hace más de cuarenta años (entre los que se encuentran las inestimables colecciones reunidas por Sir Joseph Banks, en su Viaje de Descubrimiento con el Capitán Cook), que conservan toda la belleza y frescura de la vida.".

Grabado del tratado de Bullock.
El procedimiento que propone Bullock para conservar la piel de las aves es el tradicional. Limpieza del plumaje; desollado a partir de una incisión desde el esternón hasta el ano, colgando el ejemplar, llegando hasta el pico y descarnando y vaciando el cráneo; aplicación del preservativo, en este caso "composición jabonosa o polvo conservante" -pronto veremos cuáles-; vuelta de la piel y descarnado de las alas mediante una incisión por la parte interna -Bullock no las descarna durante el desollado, bastante más sencillo salvo excepciones-; y rellenado con algodón, estopa o heno en el caso de los de mayor tamaño, que se retirará una vez seco el ejemplar, si éste es grande, con objeto de ahorrar espacio, y antes de empaquetarlo para el viaje; los sujetos envueltos en papel y con alcanfor (10) o polvo de tabaco (11), en cajas perfectamente selladas. El autor advierte acerca de la exigencia de desengrasar ciertas aves, raspando con un cuchillo el interior de la piel.

En cuanto al desollado de mamíferos y reptiles, Bullock lo resolvía en un párrafo: "En las instrucciones anteriores he hablado sólo de pájaros; lo mismo se aplicará a los cuadrúpedos y los lagartos de mayor tamaño. La manera de despellejar una liebre por nuestros cocineros le dará una idea aproximada con la única diferencia consistente en dejar los huesos de la cabeza y articulaciones unidos, si han de ser montados para un gabinete.".

El segundo grabado de A Concise and Easy Method.
En cuanto a los peces, Bullock avisaba acerca de la imposibilidad de conservar "la singularidad de su forma y la variedad y riqueza de los vívidos colores metálicos y fuertemente contrastados (...). Se han hecho vanos intentos para conservar su brillo evanescente y apariencia luminosa recién sacados del agua, ninguno de los cuales ha tenido indiscutible éxito. Inmersos en alcoholes pierden casi todos sus colores a las pocas semanas. Una solución de sublimado corrosivo (oximuriato de mercurio) (12) en agua, se ha utilizado con cierto éxito en América; y algunos naturalistas italianos se las ingeniaron para rellenar media piel con yeso de París (13), pero ello no transmitía la apariencia de un animal vivo. La mejor colección de este tipo que recuerdo haber visto fue la del difunto señor Wiër (14) de Edimburgo, cuyo museo se clausuró hace ya algunos años, y cuyo secreto para conservarlos, creo, murió con él". El método de Bullock consistía en, con el pescado fresco, adherir con goma arábiga unos pedazos de papel a las aletas extendidas con el propósito de protegerlas, desollarlo por un lateral, descarnarlo, aplicar conservante, rellenarlo con estopa o algodón, coser y dejarlo secar, no al sol. Al cabo de unos días se procedía a retirar el papel pegado a las aletas humedeciéndolo con una esponja húmeda, se colocaban los ojos y se aplicaban varias capas de trementina (15).

Realmente el librito de Bullock es poco más que consejos para una primera preparación de especímenes con el propósito de transportarlos a la metrópoli. También cuando se refiere a las serpientes, desolladas incluyendo la cabeza; los cocodrilos, iguanas y lagartos grandes, como con los mamíferos; o los sujetos más pequeños, sumergidos en alcohol. Lo mismo en cuanto a los insectos, las conchas y caracoles, los erizos, y los crustáceos y corales. La siguiente sección de la obra aborda el transporte de "vegetales y semillas vivos".

Es en este punto del tratado, casi al final, donde Bullock se dispone a facilitar "instrucciones para montar aves frescas en su posición natural". El alambrado que propone, para no extendernos en detalles, es el representado en el primer grabado, es decir, sin confeccionar un cuerpo artificial. El material de relleno empleado es el algodón, la estopa o el heno para los ejemplares grandes. El resto de operaciones, las usuales: cosido, montaje en su rama, colocación correcta de patas, alas y cuello, también de los ojos, y secado. Recomienda su introducción en una vitrina para asegurar su conservación. En cuanto al preservativo empleado, Bullock escribe:
   "El polvo conservante utilizado para preparar los sujetos del Museo es el siguiente: una libra (16) de arsénico, una libra de alumbre (17), dos libras de corteza de curtidor (18), todo en polvo y pasado por un cedazo; luego agregue media libra de alcanfor y media onza de almizcle (19), que puede machacarse en un mortero con un poco del polvo anterior, y luego mezclar con el conjunto, que deberá mantenerse en tarros o latas de estaño.
   El conservante en uso en el Museo de Historia Natural de París (20) es extremadamente bueno y se emplea en forma de jabón. Una pequeña cantidad no solamente evita el ataque de los insectos, sino que mantiene las pieles flexibles y suaves, y evita que se contraigan como sucede con el polvo seco. Tiene la ventaja además de ser extremadamente transportable y que un pequeño bote basta para preparar un gran número de aves.
   Tanto el polvo en envases a 7 chelines y 6 peniques, o el jabón arseniado francés el mismo precio en botes, se puede adquirir en el Museo, con instrucciones impresas para su uso."


Algunas de las aves del paraíso del Museo de Bullock (3).

Bullock, que obviaba el montaje de otras clases de animales, finalizaba su obra con una propuesta: "Los caballeros poseedores de pieles extranjeras pueden montarlas de la mejor manera posible en el Museo, donde Curiosidades Naturales de todas las clases se compran o intercambian por otras". Dicha oferta aparecía ya al final de su primer catálogo de 1799, y la iría renovando en años sucesivos.

A pesar de tratarse de un tratado no muy digno de ser tenido en cuenta, el capitán Thomas Brown se refirió a él en varias ocasiones en su The Taxidermist's Manual (1837). También el naturalista William Swainson en su Taxidermy, Bibliography, and Biography (1840), citaba el "polvo preservativo de Bullock" y describía su método de conservación de peces, del que afirmaba que "todavía no se ha hecho público" (?). Swainson daba cuenta además de que Bullock formó su colección de peces durante su viaje a Méjico y que la exhibió en Londres en 1824 (21). Montagu Browne, en su Practical Taxidermy (1878) también reseñó el "polvo preservativo de Bullock".


Notas y créditos.-
(1) Litografía del dibujante  Jean Henry Marlet (1771-1847) insertado en la traducción francesa del libro de Bullock sobre su viaje a México en 1823.
(2) Jirafa.
(3) Grabados coloreados pertenecientes al catálogo del Museo de Bullock publicado en 1812, a partir de dibujos de Samuel Howitt (ca. 1756-1822), pintor e ilustrador inglés especializado en animales.
(4) Aproximadamente 9'75 metros.
(5) Aproximadamente 79 centímetros.
(6) Treinta y seis años antes Bullock contaba solamente alrededor de ocho. Quizá fuera a esa temprana edad cuando comenzó a interesarse por la Historia Natural.
(7) Cuadro de 1815 del artista irlandés William Benjamin Sarsfield Taylor (1781-1850).
(8) Antecesor del actual Museo de Historia Natural de Londres.
(9) Imagen propiedad del London Museum of Natural History.
(10) Sustancia que se obtiene del árbol alcanforero (Cinnamomum camphora) con propiedades antisépticas.
(11) El polvo de tabaco también posee propiedades antiinsecticidas.
(12) El venenoso bicloruro de mercurio.
(13) Yeso calcinado que se emplea para modelar. También se conoce como yeso mate.
(14) Desconozco ningún detalle acerca de este personaje.
(15) La trementina o aguarrás se obtiene de la destilación de la resina de algunas coníferas y tiene propiedades antisépticas.
(16) 1 libra equivale a 454 gramos y 1 onza a unos 28 gramos aproximadamente.
(17) Sulfato de aluminio.
(18) La corteza de ciertos árboles tiene propiedades curtientes. 
(19) Sustancia que se obtiene del almizcle común (Mimulus inoschalus).
(21) Paradójicamente, cinco años después de desprenderse de su colección de Historia Natural.

© All rights reserved. ® Reservados todos los derechos.
Taxidermidades, 2018.

Bibliografía:
Richard Daniel Altick   The Showns of London ,  Harvard University Press, Cambridge, 1978.
William Bullock   A Companion to the Liverpool Museum, containing a brief description of upwards of thousand Natural and foreign Curiosities, Antiquities and productions of the fine Arts , (autoedición) T. Schofield, Liverpool, 1801.
William Bullock   A Companion to the Liverpool Museum, containing a brief description of upwards of four thousand Natural and foreign Curiosities, Antiquities and productions of the fine Arts , (autoedición) Hull, Liverpool, 1808.
William Bullock    A Companion to the Liverpool Museum, containing a brief description of upwards of seven thousand Natural and foreign Curiosities, Antiquities and productions of the fine Arts , (autoedición) Sabine and Son, Londres, 1809.
Michael P. Costeloe   William Bullock: Connoisseur and Virtuoso of the Egyptian Hall: Piccadilly to Mexico (1773-1849) , University of Bristol, Bristol, 2008.
John Chambers   A General History of the country of Norfolk , vol. 2, John Stacy, Norwich, 1829.
Frederic A. Lucas  Glimpses of Early Museums. The genesis of the habitat group , en Natural History, vol. XXI, número 1, American Museum of Natural History, Nueva York, enero-febrero de 1921.