Carl Akeley, padre de la Taxidermia moderna en los Estados Unidos.


Carl E. Akeley.
Clarence Carl Ethan Akeley (Claredon, Nueva York, 1864-Virunga National Park, R. D. Congo, 1926), además de taxidermista fue escultor, naturalista, inventor y fotógrafo. Creció en una granja y asistió a la escuela durante tres años. Su primer contacto con la taxidermia lo tuvo con doce años cuando visitó la exposición de unos cincuenta pequeños mamíferos y aves disecados que un pintor, decorador de interiores y taxidermista aficionado inglés llamado David Bruce mostró en la ciudad vecina de Brockport. En su autobiografía Akeley cuenta que con dieciséis años "anunció al mundo que sería taxidermista". Se compró un manual por un dólar y comenzó a disecar. A partir de 1883, con diecinueve años, ingresó como aprendíz de David Bruce, persona afable, que enseñó al joven Carl todo lo que podía enseñarle. Aquel año ingresó como miembro en la Sociedad de Taxidermistas Americanos, coincidiendo con la Tercera Exposición que se celebró en Nueva York, en la no presentó ningún trabajo. Sus ansias de progresar en el arte de la taxidermia le llevaron a tomar una determinación: "Una mañana caminé tres millas hasta la estación para tomar el tren con destino a Rochester". En aquella ciudad se presentó en el reconocido establecimiento que Henry A. Ward, "una de las grandes autoridades de la taxidermia" según Akeley, fundó en 1862. Carl Akeley recuerda el encuentro con aquel hombre "brusco y fiero" al que entregó su tarjeta de visita y que le preguntó sobre sus conocimientos. Ward lo aceptó y le asignó un salario de tres dólares y medio por semana. Akeley descubrió que sus gastos de manutención eran de cuatro dólares semanales. La jornada de trabajo era de 7 de la mañana a 6 de la tarde, sin cobertura por enfermedad ni vacaciones.

Las técnicas de disecado en aquel establecimiento eran "muy simples": "Para disecar un ciervo, por ejemplo, se trataba la piel con alumbre, sal y jabón arsenical. (...) el cuerpo se rellenaba de paja (...)". En el taller de Ward no se encontraba a gusto. Era crítico con los trabajos, pues creía que las obras carecían de precisión anatómica y que en aquel establecimiento no se esforzaban en dotar a los animales de posturas naturales. Algunos de sus compañeros se mostraron recelosos por la ambición y la técnica de aquel joven aprendiz. Durante un tiempo experimentó nuevas técnicas de montaje y presentación. En una ocasión, durante las pausas para el desayuno modeló el cuerpo de una cebra en escayola, pero "finalmente se montó por el viejo sistema y mi trabajo acabó en la basura". En otra ocasión se durmió en el trabajo: se había pasado la noche anterior practicando nuevas técnicas. Fue despedido. Durante seis meses trabajó en el taller de John Wallace en la calle North William de Nueva York. Akeley describe en su autobiografía aquel periodo como "el más lúgubre que he pasado nunca en lugar alguno". Henry Ward reconoció su error en el despido y readmitió al joven Akeley, que permaneció durante tres años más en aquel puesto de trabajo. 
 

Akeley posando junto a uno de sus elefantes del AMNH de Nueva York.

 
La estancia en el Ward's Natural Science Establishment le sirvió a Akeley para conocer a jefes de taxidermia de numerosos museos americanos y a reconocidos taxidermistas como por ejemplo William T. Hornaday.  Los grupos de animales y la ambientación en hábitats rondaban por la cabeza de Carl  Akeley.  El profesor Webster, de la Universidad de Rochester, convenció al joven Akeley para que estudiara para profesor y así poder vivir de un empleo y, a la vez, dedicarse a la Taxidermia. Mientras estudiaba por las noches en la Sheffield Scientific School, W. M. Wheeler, un ex-empleado de Ward que trabajaba en una escuela secundaria de Milwaukee se ofreció a Akeley para darle clases y además le ofreció un puesto de trabajo en el museo local a cambio de comida y alojamiento. Corría el año 1886. Ingresó en el museo público de aquella ciudad donde preparó numerosos ejemplares de la fauna local y construyó el primer diorama del museo. Supuso un punto de inflexión en su carrera. Durante ocho años, además, regentó un negocio de taxidermia en aquella ciudad. Allí puso en práctica las teorías que no consiguió aplicar con Ward. El diorama de un lapón conduciendo un trineo tirado por un caribú fue su primer trabajo exitoso. Le siguió otro con un grupo de orangutanes de Borneo. Wheeler, fue nombrado director del museo de Milwaukee. La persona que le ayudó también fue la causa de su partida.
 

Diorama de los ciervos en verano.  Fotograbado editado por el Field Museum de Chicago.

 
En 1894 abrió sus puertas el Field Museum of Natural History. Ese mismo año, el British Museum había intentado contratarlo, pero sin éxito. En 1896, aquel ahora ya menos desconocido Akeley, fue nombrado jefe del taller de taxidermia del Museo de Chicago. Su juventud y su talento como modelista y escultor, y su dedicación en exclusiva al museo generó obras de una calidad desconocida hasta entonces. Akeley se recuerda a sí mismo visitando con veintiocho años el Metropolitan Museum of Art de Nueva York y soñando con convertirse en escultor. En su biografía comenta que quizás hubiera podido llegar a ser un muy buen escultor, pero que se apartó de la escultura para centrarse en mejorar el arte de la taxidermia. Sus trabajos más llamativos son los grupos de mamíferos. En Milwaukee se le pasó por la cabeza preparar cuatro dioramas con grupos de ciervos en diferentes estaciones del año, pero fue en Chicago donde sí fue posible hacer realidad su Four Seasons en los que empleó cuatro años. En la ambientación de este diorama colaboró su esposa Delia, que confeccionó más de 17.000 hojas artificiales.

Akeley junto al leopardo que estranguló.
Mientras trabajaba para el Museo Field recibió una apetitosa oferta que no podía rechazar, viajar en 1896 a África con una expedición del British Museum. El periódico The Times publicó el relato de la pelea entre un leopardo herido y un Akeley desarmado que logró estrangular a la fiera después de que esta le mordiera y arañara. De ese suceso en Somalia se conserva alguna fotografía con Carl Akeley de pie, con los brazos vendados, al lado del leopardo muerto. 

Hizo más expediciones a África: en el año 1905, en la que cazó varios elefantes que luego montó para formar el grupo The Fighting African Elephants, que hoy podemos ver en el Museo Field;  en 1909, en la que acompañó al presidente Theodore Roosevelt; y en 1911. En 1909 empezó a trabajar en el American Museum of Natural History de Nueva York. La Sala de Mamíferos Africanos lleva el nombre de Carl Akeley (Akeley Hall) en homenaje a su creador. Esa gran sala está presidida por The Alarm, otro grupo  de ocho elefantes, cuatro de ellos -su segundo grupo- preparados por él, rodeados de veintiocho dioramas repartidos en dos pisos. Algunos de esos dioramas fueron ideados y realizados por Akeley y muchos de los mamíferos que contienen fueron cazados y donados por el fundador de la Kodak Company, George Eastman. Akeley modelaba en arcilla las maquetas para sus dioramas. En 1913, con la financiación de J. P. Morgan y la colaboración del escultor Alexander Proctor Phimster, vació en bronce sus esculturas en arcilla. En 1921 dirigió otra expedición al antiguo Congo Belga.

Máquina de hormigón proyectado
inventada por Akeley.
Para mejorar sus trabajos inventó una pistola inyectora de cemento, que más tarde se usó en la sector de la construcción. Por ello está considerado como el inventor del hormigón proyectado. Se especializó en los grandes mamíferos africanos, utilizando y mejorando la técnica dermoplástica que ya se usaba en los museos europeos y realizando una escultura muy realista en la que destacaba el marcado de músculos, arrugas y venas. Ideó el método de, a partir de las esculturas, aplicar en la superficie de estas papel maché y laca, cortarlas, vaciarlas y volver a unir la capa de papel maché. Con ese método, y combinándolo con pegamentos y muselina, se conseguía un maniquí ligero e impermeable al agua. Dependiendo del tamaño del animal, se aplicarían hasta cuatro capas antes de montar la piel. "Creo que hoy todavía no se ha ideado un mejor método de taxidermia que el descrito aquí y su uso ha llegado a ser casi universal. Aunque no toma mucho tiempo para contarlo, el montaje de un animal de esta manera es un proceso largo y tedioso", cuenta en su libro. Su técnica supone una evolución en la técnica de la dermoplastia.


Diorama de los gorilas en el Museo de Historia Natural
de Nueva York (fotografía del AMNH).
Grupo de elefantes del Museo de Nueva York (fotografía del AMNH).

 
Carl Akeley fue el principal impulsor de la creación del primer parque nacional de África, el Virunga National Park (República Democrática del Congo), creado en 1925. Su influencia y sus reuniones con el rey belga Leopoldo I fueron decisivas para la creación de este santuario de gorilas de 7800 kilómetros cuadrados. Cazador en sus inicios, en el tramo final de su vida defend solamente la captura de ejemplares con finalidades científicas o educativas, y condenó la caza deportiva. El diorama de los gorilas en el American Museum of Natural History de Nueva York, recrea los escenarios naturales de este parque.

Busto en bronce de "el Viejo Mikeno" modelado por Akeley.
Akeley se casó en dos ocasiones. Delia J. Akeley, su primera esposa, once años más joven que él, le acompañó en sus dos primeras expediciones africanas. En 1924 se casó de nuevo con Mary Lee Jobe. Dos años más tarde, en 1926, Carl Akeley murió en el Congo belga, a causa de una disentería. Fue su esposa, también naturalista, quien se hizo cargo de aquella última expedición. Fue enterrado a pocos kilómetros de donde capturó su primer gorila, el que se conocería con el nombre de "el Viejo Mikeno". Mary L. J. Akeley fue nombrada sucesora de su esposo en el museo de Nueva York.
 

Cómic que recrea la pasión de Carl Akeley por África.

 
Tras su muerte, el Museo Field de Chicago editó en 1927 una interesante carpeta con una colección de unos cuarenta y ocho fotograbados en los que podemos contemplar casi la totalidad del trabajo de Carl Akeley en el Museo de Chicago: grupos e individuos de mamíferos de gran tamaño, sobre todo africanos, y nueve esculturas en bronce. En España la revista Alrededor del Mundo se hizo eco del suceso y dedicó dos páginas a repasar la biografía y la obra de Akeley, al que nombra como "el primer taxidermo del mundo".

Fotograbado de Akeley editado por el Museo Field de Chicago.
Escribió varios libros, entre ellos su autobiografía In Brightest Africa (1920), que se reeditó en numerosas ocasiones, además de cuentos infantiles. Como inventor, registró más de treinta patentes, además del ya comentado cemento proyectado. Mejoró la cámara cinematográfica para trabajar en la naturaleza. Con su cámara se obtuvieron las primeras imágenes de gorilas en su hábitat natural y durante los años 20 y 30 la Akeley Motion Picture Camera fue muy utilizada en las producciones de Hollywood.

Considerado como el padre de la taxidermia moderna en los Estados Unidos, su efigie está acuñada en la medalla que se entrega a los ganadores del llamado Campeonato Mundial de Taxidermia, una reunión anual promovida y financiada por proveedores y fabricantes industriales de productos para la taxidermia. Carl Ethan Akeley fue maestro de escultores y taxidermistas reconocidos como James L. Clark, Robert Rockwell o Louis Paul Jonas.

Vídeos:
Habitat Dioramas as Early Tools in Wildlife
Vídeo de 3'41" producido por el American Museum of Natural History of  New York.


Revisiting Akeley's Gorillas
Vídeo de 8'59" sobre el diorama de los Gorilas producido por el
American Museum of Natural History of  New York.



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Taxidermidades, 2013.


Bibliografía: 
---   Carlos Akeley. Taxidermo y escultor  ,  en Alrededor del Mundo, nº 1484, Madrid, 26 de noviembre de 1927.
 Carl Akeley   The autobiography of a taxidermist , en The World's Work , vol. 41, noviembre 1920-abril 1921, Dobleday, Page and Co., New York, 1921.
Carl Ethan Akeley   In Brightest Africa ,  Garden City Publishing, New York, 1920. (libro electrónico).
Penelope Bodry-Sanders  African Obsession: The Life and Legacy of Carl Akeley , Batax Museum Publishing, 1998. 
Jeanette Eileen Jobnes  "In Brigtest Africa": Naturalistic Constructions of Africa in the American Museum of Natural History, 1910-1936" , Department of Publications, Faculty of History, University of Nebraska-Lincoln,  2001. (documento en pdf). 
Wilfred H. Osgood   The Work of Carl E. Akeley in Field Museum of Natural History ,  Fied Museum of Natural History, Chicago, 1927. 

Recursos: 
Artículo Los grupos de elefantes de Carl Akeley en Taxidermidades.
Artículo "Esculturodermia" de una gacela, paso a paso, por Carl Akeley (1897) en Taxidermidades.