En la postal, escrita el 5 de noviembre de 1922, leemos:
"Queridos amigos,Creía que recibiría una carta suya antes de Todos los Santos. Si no he pasado a verles ha sido porque mamá tenía trabajo y he debido ayudarla.Termino estas pocas palabras abrazándoles muy fuerte."
El remitente, un alumno de la escuela Saint-Nicolas de Igny, una población a unos quince kilómetros de París, la enviaba a unos parientes o amigos de la familia que vivían en Levallois Perret, un municipio vecino a la capital. El colegio, como otros muchos religiosos de la época, albergaba un gabinete de Física e Historia Natural, que es el que aparece en nuestra imagen. En ocasiones las piezas más exóticas que contenían estas colecciones eran remitidas por misioneros, o bien eran los padres cazadores de algunos alumnos quienes donaban sus capturas, aunque la mayoría de ejemplares se solían comprar en los comercios de Historia Natural que abundaban durante el siglo XIX.








