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La Crosby Frisian Fur Company de Rochester.


Tarjeta postal de Crosby Frisian Fur Co. de 1911.


En el anverso leemos: "Déjenos curtir su piel. El mayor y mejor edificio equipado dedicado íntegramente al curtido de pieles por encargo, taxidermia y montaje de cabezas en este o cualquier otro país". Y en el reverso: "Fue un buen y viejo cuáquero quien dijo: 'Si hay algo bueno que pueda hacer por tí, déjame hacerlo ahora, porque no volveré a pasar por aquí.' Esta tarjeta va dirigida a tí, confiando en que puedas precisar piel de vaca o caballo, de ternera u otras pieles para confeccionar abrigos, capas, alfombras u otros artículos. (...)". El texto proseguía instando al receptor de la tarjeta a que probase a encargarles el curtido de una piel. 
 
Esta postal con matasellos de 1911, cuyo receptor se encontraba en la población de Orange, Massachusetts, nos muestra la The Crosby Frisian Fur Company, una curtiduría industrial de Rochester, Nueva York, Estados Unidos, que disponía de una seción de Taxidermia, en sus años de esplendor. Su actividad se prolongó entre finales del siglo XIX y mediados el siglo XX. 
 

La Sociedad de Taxidermistas Americanos. Sus cuatro exposiciones.


Primer Informe Anual de la Sociedad.
Reunidos en el Ward's Natural Science Establishment de Rochester, Nueva York, el 12 de marzo de 1880, Frederic S. Webster (1), Thomas W. Fraine, Frederic August Lucas, Jules François Desiré Bailly, Johannes John Martens, Arthur Benoni Baker y William Temple Hornaday, acordaron la creación de la Society of American Taxidermists. La elección de la ciudad de Rochester no fue casual. Todos ellos trabajaban en la ciudad, y todos ellos, excepto Fraine, lo hacían para el profesor Henry A. Ward.
 
Frederic S. Webster, en un artículo autobiográfico publicado en 1945 en la revista Annals, recordaba su amistad con Hornaday y la gestación de la Sociedad de Taxidermistas Americanos:
   "No estuve en el Ward's mucho antes de que William T. Hornaday retornara de la India donde había estado recogiendo pieles de animales y esqueletos, principalmente para el Museo de Harvard. Éramos aproximadamente de la misma edad, teníamos inclinaciones similares, y forjamos una firme amistad desde el principio. Vio lo que yo hacía y lo que había hecho, coincidimos en nuestra manera de pensar, y planeamos y organizamos la Sociedad de Taxidermistas Americanos."

Henry A. Ward. El "Ward's Natural Science Establishment", semillero de taxidermistas.


Henry Augustus Ward.
Henry Augustus Ward nació el 9 de marzo de 1834 en Rochester, Nueva York, Estados Unidos, en el seno de una familia acomodada. Tenía una hermana seis años mayor. En la biografía que escribió su nieto Roswell Howell Ward, este contaba que su abuelo Henry comenzó a leer la Biblia con tan sólo tres años, que tenía una memoria privilegiada, y que a tan temprana edad comenzó a coleccionar minerales. Su interés por la Historia Natural le facilitó que, con sólo diez años de edad, el profesor Chester Dewey le permitira participar en las excursiones campestres con los estudiantes de la escuela secundaria de Rochester. Incluso en una ocasión llevó a la escuela un fósil que encontró. Cuando tenía doce años su padre abandonó el domicilio familiar y con quince años Henry ingresaría en la Middlebury Academy de Wyoming, Nueva York, para continuar su formación, rechazando así de plano los deseos de su beata madre que pretendía que estudiase para sacerdote. Dos años después Dewey, su mentor, convencería al abuelo de Ward para que le pagara los estudios en el Williams College de Williamstown, Massachusetts. Allí estudió Geología y Paleontología, una ciencia que colisionaba con las creencias religiosas familiares, aunque no tardaría mucho tiempo en abandonar las aulas y trasladarse a Chicago. Hizo el camino en buena parte a pie, aprovechando para visitar las minas de plomo de Galena, Illinois. Un tío suyo consiguió que Ward ingresara en la Temple Hill Academy de Geneseo, Nueva York, donde proseguiría sus estudios de Geología y donde se amistó con Charles Wadsworht, hijo del entonces comerciante de trigo, político y, más tarde durante la Guerra Civil, general James Samuel Wadsworth, un filántropo aficionado a recolectar minerales. Ward clasificó una colección de minerales que el padre de su amigo decidió donar a la Academia. Aquello le valió para que, por cuenta del general, explorara y recogiera rocas junto a su amigo Charles desde el río San Lorenzo hasta la región canadiense de Maritimes.