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Henry Wichers Inchumuk, uno de los últimos taxidermistas norteamericanos de museo.

Diorama del lobo gris, uno de los mejores trabajos de Inchumuk (1).


Henry C. Wichers Inchumuk está considerado como uno de los últimos grandes taxidermistas estadounidenses de museo. Nació en Russell, Kansas, el 22 de junio de 1921. Fascinado ya de niño por la naturaleza, se cuenta que a la edad de ocho años hizo sus primeras tentativas para preparar algunos animales, como con un gavilán que él mismo cazó. La familia Wichers vivía entonces en el sur de Louisiana. Con catorce años aprendería formalmente Taxidermia tras abonarse al curso por correspondencia de la famosa Northwestern School of Taxidermy de Omaha, Nebraska, una escuela que enseñaría a disecar a centenares de miles de alumnos de los Estados Unidos. La crisis de los años treinta obligaría a la familia Wichers a regresar a Kansas, donde el cabeza de familia reabrió su negocio de fotografía. Henry trabajaría como aprendiz con Elmer Johnson, un taxidermista comercial de origen sueco.

"Manada de lobos a medianoche" (1947), diorama del American Museum.


El diorama en la actualidad (1).

El texto de la cartela del diorama es el siguiente:
   "Diciembre a medianoche
   Lago Gunflint, Minnesota del Norte
   Apártese. Esta manada de lobos persigue a un ciervo, que corre por detrás de donde usted se encuentra para salvarse. La pareja puede hostigar al ciervo varios kilómetros para agotarlo, y luego derribarlo en un esfuerzo conjunto. Cazando en grupo los lobos pueden apresar animales mucho más grandes que ellos.
   Sin embargo, los ciervos son rápidos, y este tenía ventaja -las huellas de la derecha muestran su asustado salto-. Si los lobos no consiguen acorralarlo rápidamente, se darán por vencidos y seguirán el rastro de otro candidato. Como sucede comunmente cuando los carnívoros persiguen a sus presas, las cacerías del lobo terminan más frecuentemente en fracaso que con éxito.

"El pacto de los lobos", película inspirada en la leyenda de la Bestia de Gévaudan.

Grégoire de Fronsac presenta su Salmo trutta dermofila (1).


El pacto de los lobos (Le pacte des loups, 2001), es un thriller histórico de nacionalidad francesa dirigida por Christophe Gans e inspirado en la leyenda de la Bestia de Gévaudan. El texto promocional de la productora era el siguiente:
   "Francia, siglo XVIII: Una extraña criatura aterroriza a los campesinos, dejando a su paso cadáveres mutilados. Grégoire de Fronsac es enviado por el rey Luis XV para encontrar a la fiera e identificarla. Le acompaña un misterioso indio. Cuando llegan a la región de Gévaudan, Fronsac no manifiesta un entusiasmo desbordante y se muestra abiertamente excéptico ante la verdadera existencia de un monstruo. En el contexto de una decadente sociedad feudal, no tardará en encontrar indicios que le adentrarán en una sociedad que va camino de socavar la autoridad del monarca… Además, se enamora de la hija del señor local."

La Bestia de Gévaudan.


Hubo algún ataque anterior, pero fue a finales de junio de 1764 cuando la bestia se cobró la primera víctima, Jeanne Boulet, una niña de 14 años que vivía en el pueblecito de Les Hubacs, cercano a Langogne, en el actual departamento de Lozère, Francia. La segunda fue también una niña de la misma edad atacada el ocho de agosto en la aldea de Masmejean. Entre finales de agosto y septiembre se sucedieron más ataques. Étienne Lafont, administrador de la diócesis de Mende, pidió a los cazadores de la zona que organizaran batidas para acabar con el sanguinario animal, algo que tuvo lugar aunque sin éxito. A mediados de septiembre se unieron a los cazadores cincuenta y siete dragones (1) comandados por el capitán Jean-Baptiste Boulanger, señor de Duhamel, además de un buen número de campesinos. Se peinaron los bosques de Mercoire, de Margueride y de Aubrac. El siete de octubre se halló el cuerpo de otra víctima en el pueblo de Apcher, su cabeza se encontraría una semana más tarde. Al día siguiente se produjeron dos ataques más a jóvenes vaqueros, uno de los cuales logró zafarse y esconderse. Dos cazadores hirieron a la bestia, que no obstante huyó. A finales de octubre volvió a matar a otra mujer en Hermaux.
 

Antoine de Beauterne muestra el lobo de Chazes disecado a Luis XV.