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| La memoria de Pierre Chardavoine (1). |
Las recetas de conservación de peces y aves de Pierre Chardavoine. Manuscrito de 1750.
El método de disecado de aves de Urban Brückmann (1751).
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| El método de Brückmann en Hannoverische Anzeigen (1751). |
El "Licor balsámico" como conservante, contribución anónima de 1756.
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| Vor Verwahrung der Vögel (1756). |
"Conservación de aves y animales con un licor balsámico especial.Se menciona en los populares Physikalische Belustigungen (2) en las páginas 76 y 77, en la primera parte del primer volumen, una sugerencia para coleccionar y preservar pájaros, con agua húngara (3) o cal o tabaco, y tiene al señor Réaumur de París como hábil autor. Como mi intención es la de referirme en estas sugerencias a otro espíritu balsámico, no me detendré en su descripción, que seguidamente expongo, y comentaré además los intentos que he hecho con él. Es lo que sigue:
Las patentes en Taxidermia.
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| Patente de 1880 de moldes para peces (1). |
El alejamiento de la artesanía, los nuevos materiales y la presión de la industria proveedora de productos para Taxidermia ha multiplicado el número de marcas, patentes y diseños registrados. En cualquier caso se registran con la esperanza de fabricarlas y comercializarlas de manera exclusiva, o bien con el propósito de venderlas a algún industrial que apueste por ponerlas en el mercado. La patente o el diseño supone la explotación en régimen de monopolio de una innovación o supuesta innovación -con frecuencia se registran invenciones ajenas- por un periodo de tiempo limitado y en un lugar determinado, y se rige por la legislación de propiedad industrial. Como es sabido, las patentes frenan la difusión de las innovaciones y va en contra de la competencia, pero ese es otro debate. El registro de las patentes es público, una persona o empresa tiene derecho a conocer si su invento es tal. En ocasiones algo que ya existe y no está registrado es patentado por algún avispado. Las disputas en los tribunales son frecuentes.
El manejo de productos químicos tóxicos en Taxidermia. Precauciones. Historia.
| Ejemplar de mediados del siglo XIX restaurado. |
"Guide du naturaliste préparateur" de Guillaume Capus.
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| Portada de Guide du naturaliste. |
La revelación de la fórmula secreta del jabón arsenical de Bécoeur.
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| Página de Instruction donde se revela la fórmula. |
La aportación de Landriani y Chaptal de disecación mediante inyecciones de éter.
| La carta de Chaptal. |
"Carta del señor Chaptal, profesor de Química de los Estados Generales de la provincia de Languedoc, al señor abad Mongez, autor del Journal de Physique.
Montpellier, 16 de abril de 1785.
Señor,
"On Taxidermy", carta publicada en 1833 en "The Mechanics' Magazine".
El sistema patentado en 1910 por Joseph Albert Gear para conservar peces.
En el mes de marzo de 1910 los registradores de patentes Hugues&Young de Londres tramitaron Un método mejorado para preservar un pez natural para su uso como cebo o con fines taxidérmicos. El texto íntegro con la descripción del procedimiento es el siguiente:
Artículo de 1863 sobre Taxidermia en el semanario "The Sientific American".
El "Tratado sobre la manera de preparar las aves" de Martinus Slabber.
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| Cubierta del libro de Slabber. |
"En este Tratado sobre la manera de preparar las aves se facilitan unas completas instrucciones sobre cómo montar las aves recién muertas o secas, como las que nos llegan desde las Indias Orientales y Occidentales, en el llamado aguardiente; y de las recetas de los polvos para evitar el deterioro de las aves. Descritas por la experiencia de más de cincuenta años."
"The Naturalist's and Traveller's Companion" de John Coakley Lettsom.
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| Grabado coloreado de la primera edición. |
Mauduyt, defensor de las fumigaciones sulfurosas.
Las breves instrucciones de Johann Reinhold Forster.
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| Johann Reinhold Forster. |
Las instrucciones de John Woodward.
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| Portada de Brief Instructions. |
Leon Luther Pray, divulgador del uso del bórax.
"Un día apareció por la puerta un compañero con una marmota disecada bajo el brazo, ofreciéndola a cambio de alguna otra cosa. Fue la primera oportunidad que se me presentó de tener un animal disecado, así que no perdí el tiempo y rebusqué entre los tesoros de mi bolsillo para intercambiarlos por la marmota. Como en ese momento había un excedente de trastos en el interior de casa, coloqué mi trofeo en la leñera."
"L'art d'empailler les oiseaux" de Hénon y Mouton-Fontenille.
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| Portada de la edición de 1801. |
El caballero Turgot y su "Mémoire instructif".
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| Retrato de Étienne-François Turgot. |
Étienne-François Turgot, marqués de Sousmons, conde de Mesnil, caballero de la Orden de Malta, fue el último señor de Brucourt y señor de Entrépagny, de Sousmons, de Bons y de Ussy. Nació en París el 16 de junio de 1721. Su padre fue presidente del Parlamento, alcalde de París y consejero de Estado. Anne-Robert Jacques Turgot, su hermano menor, fue ministro de economía del último rey de Francia. Luis XVI. Heredó el título de marqués de su padre. Su familia, original de Sousmons, cerca de Caen (Normandía), y propietaria del dominio de Bons y del castillo de Manneville en Lantheuil, influyó para que el joven Étienne-François se dedicara a la carrera militar. Sirvió junto al mariscal de Saxe en las campañas de Flandes y de Bohemia. Aunque se distinguió durante el sitio de Praga en 1742, aquella campaña le sirvió para reafirmar su repugnancia a la vida militar.
La momificación egipcia. Técnica y materiales. Primera parte.
"LXXXVI. Allí tienen oficiales especialmente destinados a ejercer el arte de embalsamar, los cuales, apenas es llevado a su casa algún cadáver, presentan desde luego a los conductores unas figuras de madera, modelos de su arte, las cuales con sus colores remedan al vivo un cadáver embalsamado. La más primorosa de estas figuras, dicen ellos mismos, es la de un sujeto cuyo nombre no me atrevo ni juzgo lícito publicar. Enseñan después otra figura inferior en mérito y menos costosa, y por fin otra tercera más barata y ordinaria, preguntando de qué modo y conforme a qué modelo desean se les adobe el muerto; y después de entrar en ajuste y cerrado el contrato, se retiran los conductores. Entonces, quedando a solas los artesanos en su oficina, ejecutan en esta forma el adobo de primera clase. Empiezan metiendo por las narices del difunto unos hierros encorvados, y después de sacarle con ellos los sesos, introducen allá sus drogas e ingredientes. Abiertos después los ijares con piedra de Etiopía aguda y cortante, sacan por ellos los intestinos, y purgado el vientre, lo lavan con vino de palma y después con aromas molidos, llenándolo luego de finísima mirra, de casia, y de variedad de aromas, de los cuales exceptúan el incienso, y cosen últimamente la abertura. Después de estos preparativos adoban secretamente el cadáver con nitro durante setenta días, único plazo que se concede para guardarle oculto, luego se le faja, bien lavado, con ciertas vendas cortadas de una pieza de finísimo lino, untándole al mismo tiempo con aquella goma de que se sirven comúnmente los egipcios en vez de cola. Vuelven entonces los parientes por el muerto, toman su momia, y la encierran en un nicho o caja de madera, cuya parte exterior tiene la forma y apariencia de un cuerpo humano, y así guardada la depositan en un aposentillo, colocándola en pie y arrimada a la pared. He aquí el modo más exquisito de embalsamar los muertos.
Anubis embalsamando el cuerpo de un Faraón. LXXXVII. Otra es la forma con que preparan el cadáver los que, contentos con la medianía, no gustan de tanto lujo y primor en este punto. Sin abrirle las entrañas ni extraerle los intestinos, por medio de unos clísteres llenos de aceite de cedro, se lo introducen por el orificio, hasta llenar el vientre con este licor, cuidando que no se derrame después y que no vuelva a salir. Adóbanle durante los días acostumbrados, y en el último sacan del vientre el aceite antes introducido, cuya fuerza es tanta, que arrastra consigo en su salida tripas, intestinos y entrañas ya líquidas y derretidas. Consumida al mismo tiempo la carne por el nitro de afuera, sólo resta del cadáver la piel y los huesos; y sin cuidarse de más, se restituye la momia a los parientes.LXXXVIII. El tercer método de adobo, de que suelen echar mano los que tienen menos recursos, se deduce a limpiar las tripas del muerto a fuerza de lavativas, y adobar el cadáver durante los setenta días prefijados, restituyéndole después al que lo trajo para que lo vuelva a su casa.LXXXIX. En cuanto a las matronas de los nobles del país y a las mujeres bien parecidas, se toma la precaución de no entregarlas luego de muertas para embalsamar, sino que se difiere hasta el tercero o cuarto día después de su fallecimiento. El motivo de esta dilación no es otro que el de impedir que los embalsamadores abusen criminalmente de la belleza de las difuntas, como se experimentó, a lo que dicen, en uno de esos inhumanos, que se llegó a una de las recién muertas, según se supo por la delación de un compañero de oficio."

















