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El artículo "Taxidermie" en el "Nouveau Dictionnaire des Origines" (1827).

En 1827 se publicó en París el Nouveau Dictionnaire des Origines, Inventions et Découvertes, obra de François Noel (1) y de L. J. M. Carpentier (2). El libro incluye la voz Taxidermie cuyo artículo, que traduzco, transcribo íntegro y comento a continuación en las notas, supone un ligero repaso a su historia: 
   "TAXIDERMIA, del griego "τάξις" (arreglo, disposición), compuesta de "τάσσω" (colocar, ordenar) y "δέρμα" (piel). 
   Término recientemente creado (3) para explicar el arte de preparar, montar y conservar los animales.
   Parece ser que fue Réaumur (4) el primero en publicar algunos principios sobre el arte de salvar de la descomposición las pieles de las aves. Sus métodos consistían en sumergirlas en espíritu de vino para conservarlas durante el viaje y la travesía, y montarlas a continuación sobre un alambre de latón. Los animales más grandes se atiborraban de paja, de donde viene la palabra empajar (5), que los naturalistas modernos han reformado sustituyéndola por montar.
   Schoeffer (6), veinte años después, se conformaba cortando las aves en dos partes, después de haberlas desollado, rellenándolas de yeso. Este método perfeccionado se sigue aún en Alemania.

La revelación de la fórmula secreta del jabón arsenical de Bécoeur.

Página de Instruction donde se revela la fórmula.
Tras cinco años de pruebas, Jean-Baptiste Bécoeur (1718-1777) creó en 1748 el jabón arsenical, uno de los productos preservativos más conocidos de la historia de la Taxidermia. Una exitosa y efectiva mezcla, aunque nociva para la salud del disecador, que el boticario de Metz mantuvo siempre en secreto, lo que le valió ser criticado en numerosas ocasiones y acusado de querer lucrarse con ello. La mayor polémica la mantuvo durante varios meses de 1773 y 1774 con el médico Pierre Jean-Claude Mauduyt de la Varenne en las páginas del Journal de Physique del abad Rozier y en el Journal Encyclopédique editado por Rousseau. Mauduyt defendía sus fumigaciones sulfurosas como el mejor método de conservación de las colecciones de animales disecados a la vez que, "por el bien de la ciencia", conminaba a Bécoeur a hacer pública su fórmula (1). A aquella controversia se sumó el químico, y también boticario y taxidermista de Nancy, Pierre-François Nicolas.

Las directrices para la conservación de objetos de Historia Natural de Vicq d'Azyr.


Portada de Instruction sur la manière.
El entonces profesor del Museo de Historia Natural de París, Félix Vicq d'Azyr, publicó en 1793, el año dos de la recién instaurada Primera República Francesa, Instruction sur la manière d'inventorier et de conserver, dans toute l'étendue de la République, tous les objets qui peuvent servir aux arts, aux sciences et à l'enseignement, en español Instrucción sobre la manera de inventariar y conservar, en el ámbito de la República, todos aquellos objetos que sirven a las artes, a las ciencias y a la enseñanza. El texto, de setenta páginas, fue encargado por la Comisión Temporal de las Artes tras la incautación de bienes bajo la Revolución, y adoptado por el Comité de Instrucción Pública de la Convención Nacional. En su sección dedicada a la Historia Natural, Vicq d'Azyr escribía (1):

"Méthode de Préparer et Conserver les Animaux", el tratado de Pierre-François Nicolas.


Portada del libro.
En 1800 apareció Méthode de Préparer et Conserver les Animaux de toutes les classes, pour les Cabinets d’Histoire Naturelle, Método para preparar y conservar toda clase de animales, para gabinetes de Historia Natural, un tratado de Taxidermia escrito por Pierre-François Nicolas, un reputado químico y farmacéutico de Nancy que hacía tres años había llegado a París. En aquel momento Nicolas se presentaba como miembro no residente del Institut National y antiguo profesor de Química y de Historia Natural. Aquel traslado lo hizo sin la compañía de su familia, pero tanto esa como otras circunstancias personales se recogerán en su biografía. 

El libro, que tiene doscientas treinta páginas, diez grabados y un tamaño de octavo mayor, está dedicado a Lucien Bonaparte, Ministro del Interior, a quien considera un “Ministro reparador que se ocupa, con bastante celo en su actividad, en rendir a las Ciencias y a las Artes el impulso que la fogosidad revolucionaria había olvidado, y a hacerlas brillar con un destello desconocido hasta nuestros días, ...”. Las técnicas de Nicolas fueron bastante efímeras, sobre todo su forma de desollar. Sus licores y su pomada perduraron algo más que su técnica con el escalpelo. No obstante, su aportación al conocimiento de la historia de la Taxidermia es de suma importancia gracias al empeño que puso a la hora de detallar y criticar los métodos de autores precedentes. Todo ello lo veremos a continuación. Algunos de los grabados del libro ilustran este artículo.

La polémica entre Bécoeur y Mauduyt. Parte 3.


Mauduyt, en cambio, sí redactaría una dúplica. La Réponse a la seconde Critique de M. Bécoeur aparecería publicada el mes siguiente, noviembre de 1774, en Observations, el Journal de Physique del abad Rozier. En esta ocasión, la carta, que apenas ocupaba cuatro páginas, obligaba al editor a añadir largas notas a pie de página con el propósito de ayudar al lector a no perserse, algo que a estas alturas podia ocurrir sin no mucha dificultad, como de hecho a nosotros casi nos está sucediendo. El texto era el siguiente: 
 
Respuesta de Mauduyt a la segunda crítica de Bécoeur.

La polémica entre Bécoeur y Mauduyt. Parte 2.


En mayo en el Journal de Physique y en junio en el Journal Encyclopédique, apareció publicada la carta de réplica de Mauduyt de la Varenne a Bécoeur en la que confirmaba su autoría de la anterior y en la que contraargumentaba a su oponente. Una nota al pie de página a cargo del editor, sobre la carta de Bécoeur, decía: 
   "Todos los hechos enunciados en esta Carta, relativos a la colección del Gabinete del Rey, son de público conocimiento. No ha escrito sobre este tema ni una sola palabra que no sea conforme a la más estricta y rigurosa verdad. No obstante, si alguien albergara dudas sobre la realidad de algunos de estos hechos; si el señor Bécoeur refutara uno sólo de ellos, invito al lector a suspender su opinión, y a no pronunciarse más que después de haber consultado a los señores Conservadores del Gabinete."
Carta de respuesta de Mauduyt a Bécoeur.

La polémica entre Bécoeur y Mauduyt. Parte 1.


El enfrentamiento público entre Bécoeur y Mauduyt es un hecho conocido por quienes se han acercado a la historia de la Taxidermia. La publicación en agosto de 1773 en el Journal de Physique de los métodos de conservación de aves del inglés Kuckahn, incitó a Mauduyt a puntualizar y a exponer los suyos, entre los que se encontraba la fumigación con vapor sulfuroso de las aves ya preparadas, una técnica que había usado Réaumur décadas antes. Un mes después de esa primera carta Mauduyt publicaría una memoria sobre la preparación de especímenes, destinada a viajeros y corresponsales. Bécoeur se sintió, cómo no, concernido. Mauduyt, conocido suyo y conocedor de sus métodos, no se había referido ni a él ni a su jabón arsenical, y Bécoeur publicó una carta de réplica en un tono belicoso que hacía prever lo que sucedería después. Tres cartas más, de Mauduyt a Bécoeur, de Bécoeur a Mauduyt y una última de Mauduyt en noviembre de 1774. Cada uno defendiendo su método como el mejor posible. En aquel duelo también intervendrían Bonnet, un naturalista de Ginebra, Nicolas un farmacéutico de Nancy, y los editores del Journal. Año y medio de disputas, varios concernidos, siete cartas, dos memorias y unas 140 páginas publicadas, todo ello no es más que una muestra de la importancia que llegaron a adquirir los gabinetes de Historia Natural en aquel tiempo. La lectura de esas cartas nos permite, además, descubrir la personalidad de sus protagonistas, y también conocer sus ambiciones.  
 

Las cartas de Kuckahm en el Journal de Physique.

Mauduyt, defensor de las fumigaciones sulfurosas.


Médico, físico y naturalista, Pierre Jean-Claude Mauduyt de la Varenne (1), hijo de François Pierre Mauduyt de la Varenne, abogado del Parlamento y de Marie Jeanne Loverjat, nace en París hacia 1732 (2). Durante la Guerra de los Siete Años, entre 1758 y 1760, Mauduyt es un joven estudiante bachiller de Medicina. Prueba el camino de la literatura escribiendo L'étude de la nature, épitre à Madame... (1771), que presenta al premio de la Academia Francesa, aunque sin demasiada fortuna. Doctor regente de la Facultad de Medicina de París, en 1776 es elegido miembro de la recién creada Société Royale de Médecine, sociedad que llegaría a dirigir. Por aquel entonces la Sociedad de Medicina estaba empeñada en frenar las enfermedades epidémicas y estudiar la correlación de estas con las fluctuaciones meteorológicas y climáticas. En ese escenario, a Mauduyt se le asignó el estudio de la influencia de los fenómenos eléctricos sobre la salud. Ese encargo le llevó a colaborar con la Académie Royale des Sciences, algunos de cuyos miembros también se sentaban en la de Medicina, como por ejemplo el naturalista Félix Vicq d'Azyr. Como veremos en breve, para nosotros será precisamente esa época, en la que Mauduyt se volcó en el estudio y la preparación de las aves y la conservación de las colecciones, la que centrará nuestro interés. Pero antes un párrafo más para resolver su biografía y no perder el hilo. 
 

Grabado de Mémoire sur les differentes manières d'administrer l'électricité (1784).

Los grupos de Hornaday. El tránsito hacia una taxidermia científica en los Estados Unidos.


A Fight in the Tree-Tops (1).
William Temple Hornaday (Avon, Indiana, 1854-Stamford, Conneticut, 1937), taxidermista, naturalista y conocido sobretodo por su faceta como impulsor del conservacionismo del bisonte americano, durante siete años trabajó como taxidermista en el reconocido Henry Augustus Ward's Natural Science Establishment de Rochester, Nueva York, y durante nueve años (1882-1890) fue el responsable del Departamento de Taxidermia del National Museum of Natural History de Washington, puesto que abandonó por discrepancias con su director.  A partir de 1896 Hornaday sería nombrado responsable del recién inaugurado New York Zoological Park, puesto que conservó hasta su jubilación. Considerado como uno de los renovadores, y con cierto protagonismo en el cambio, hacia una taxidermia más científica, en 1891 escribió Taxidermy and Zoological Collecting, un manual de taxidermia donde dedica unos cuantos capítulos a los grupos de animales. Uno de ellos, de evidente valor como testimonio histórico, lo inicia así:

La Taxidermia como Arte. Orígenes de esa relación.


La taxidermia, antes que Taxidermia, fue Arte.

Hace unos 7.800 años en el desierto de Atacama, al norte de Chile, la cultura Chinchorro ya preparaba cadáveres utilizando técnicas taxidérmicas. Más tarde, en Egipto, se practicaba la momificación de cuerpos humanos y de animales. Otras culturas usaron también técnicas parecidas. Durante el Renacimiento, los Gabinetes de Curiosidades acumulaban objetos de Historia Natural que llegaban de tierras lejanas recién descubiertas y que precisaban cierta preparación para su conservación. La primera bibliografía -llamemósle así- taxidérmica, aunque escasa, apareció en los siglos XVI y XVII. "Modo de conservar", "preservar", "instrucciones para la conservación" fueron los términos y expresiones más usados durante los siglos XVII y XVIII.
 

Detalle de la portada del libro de Hénon y Mouton-Fontenille.

Las cuatro cartas de Kuckahn.


Las cuatros cartas en Philosophical Transactions.
Tesser Samuel Kuckahn envía a mediados de 1770 cuatro cartas a Philosophical Transactions, publicación editada por la Royal Society de Londres, en las que expone sus métodos de conservación de aves. Esas cartas lo convierten en un autor indispensable en la historia de la Taxidermia. Abordemos su contenido.

En la primera carta de fecha 22 de mayo de 1770, Kuckahn revisa tres métodos utilizados hasta ahora para preservar las aves. Objeta sobre la utilización de la mezcla de alumbre, sal común y pimienta negra que, según el autor, generalmente se utilizaba como relleno de la cavidad ventral y en el cuello, en el método de evisceración del ave. El autor objeta que la sal favorece la humedad y la corrosión de los alambres que dan una forma natural a las aves. Los ojos si son de vidrio conservan su vivacidad, pero el resto del cuerpo se deforma, se pierden las actitudes, el color... Kuckahn afirma que "la experiencia ha demostrado que las aves así conservadas se corrompen tarde o temprano, y que son pasto de insectos". Sobre el método de inmersión en licor, Kuckahn dice que es bueno desde el punto de vista de la preservación, pero que no mantiene las proporciones, actitudes, las “gracias”, y por tanto, el ave no tiene vida y movimiento. El tercer método consiste en desollar las aves y preservar la piel con alumbre, sal y pimienta. El autor comenta que es el practicado en Alemania y Holanda, y el más generalizado en Francia desde hace bastante tiempo. Kuckahn admite que no es un mal método, pero plantea tres objeciones: que presenta gran dificultad, sobre todo en el desollado de pequeños pájaros muertos con arma; que una vez desollada la piel, muchas personas no guardan bien las proporciones del ave a la hora de montarla, especialmente el cuello, que desollado dobla su longitud; y que estos métodos no llegan a descarnar las alas y los cuartos traseros y que, consecuentemente, no se pueden aplicar productos preservativos. Finalmente, el autor propone su método como mejor, enfatizando que no sólo lo es desde el punto de vista de preservación del ave, sino también en lo referente a guardar las proporciones y las actitudes naturales. Y anuncia que lo tratará en futuras cartas. 

Réaumur, precursor de la Taxidermia.


René Antoine Ferchault de Réaumur.
René Antoine Ferchault de Réaumur (La Rochelle, 1683- Saint Julien de Terroux, 1757), matemático, físico y naturalista francés. Estudió con los jesuítas, primero en Poitiers y más tarde en Bourges. Parecía destinado a estudiar leyes, pero finalmente sus inclinaciones le llevaron al estudio de las ciencias naturales. A los veinte años marchó a París. En 1708 ingresó en la Académie des Sciencies donde leyó un trabajo sobre geometría. Durante una década se centró en el estudio de los invertebrados marinos. En 1714 fue nombrado director de la Academia, cargo que alternaría con el de subdirector hasta poco antes de su muerte. En 1722 publicó su Traité sur l’Art de convertir le Fer en Acier, et d’adoucir le Fer fondu, trabajo que facilitó a Francia dejar de importar acero. En agradecimiento por los beneficios que su trabajo reportó a la nación, el duque de Orleans, le concedió una pensión de 12.000 libras. Inventó el termómetro de alcohol con su división en 80 grados, que rápidamente se extendió y se adoptó en el sur de Europa. También mejoró el proceso de fabricación de la porcelana. En su faceta como naturalista, Réaumur publicó obras destacadas como sus Mémoires pour servir à l'histoire des insectes (1734-1742) en seis volúmenes, u Observations sur la digestion des oiseaux (1752), además de decenas de artículos sobre insectos, aves y moluscos. Fue miembro de la Royal Society de Londres, de la Academia de Ciencias del Instituto de Bolonia, de la Academia Imperial de Ciencias de San Petersburgo, de la Academia de Berlín y de la de Estocolmo.

El día 21 de mayo de 1744 Réaumur escribía a Abraham Trembley, naturalista suizo residente en los Países Bajos:
   "(...) De las aves se derivan grandes utilidades, son unos de los más bellos adornos de la naturaleza y generalmente resultan agradables a todas las miradas. Durante tiempo he lamentado no poder conservar las aves muertas. Desconocíamos que empajándolas o rellenándolas, lo que requiere tiempo y práctica, no sería un método perfecto y duradero. Durante años creí que debía encontrar algo mejor para conservarlas en toda su belleza y, tras unas cuantas tentativas, he conseguido poner a salvo a las aves de la descomposición. Antes solamente se podían secar y, por elevación, me las arreglé para conservar las aves secas con un aspecto de vida, como lo son cuando están prestas a volar o caminar. Es un pequeño arte fácil, que puede realizarse hábilmente en menos de media hora, que contribuirá al progreso de la ornitología, y que ayudará a crear grandes colecciones de aves. Hará aproximadamente siete meses que comencé una y ya ocupa todo un gabinete, del cual no hay nadie que lo haya visto y no haya quedado impresionado por el agradable aspecto que presenta. (...)" 

El jabón arsenical de Bécoeur.


Ejabón arsenical de Jean-Baptiste Bécoeur (Metz, 1718-1777) es, sin lugar a dudas, el producto preservativo más conocido de la historia de la Taxidermia.

Preocupado por la conservación de las colecciones y por los efectos destructivos de los insectos, a partir de 1738 Bécoeur comienza a experimentar la efectividad de unos cincuenta productos químicos para determinar cual de ellos es el más eficaz, aplicándolos a aves preparadas por él mismo. Cuatro años más tarde sólo cuatro pájaros se salvaron de la voracidad de los insectos, y decide combinar los cuatro productos químicos empleados en ellos (alcanfor, arsénico, sal tártara y cal) en una sola preparación, añadiéndole jabón. En 1743 Bécoeur crea el jabón arsenical.

Hasta entonces se habían utilizado toda clase de productos para conservar la piel. Por citar sólo algunos, Olina (1622) prepara las pieles con vinagre, sal y alumbre. Woodward (1696) usa sublimado de mercurio (sublimado corrosivo). Réaumur (1747 y 1753) aplica aloe, mirra, incienso, pimienta, cal pulverizada y alcanfor. Turgot (1758) además de pimienta y alumbre propone, como el más seguro, el alcanfor.  Davies (1770) usa alumbre, alcanfor y canela a partes iguales. En las fórmulas propuestas por Kuckahn (1770) encontramos productos como esencia de trementina, alcanfor, tabaco, pimienta negra y corrosivo sublimado.

Bécoeur jamás dio a conocer públicamente la composición de su exitosa fórmula, lo que le valió numerosas críticas. Algunos naturalistas acusaron a Bécoeur de mantenerla en secreto para poder lucrarse. Bécoeur respondía a estas acusaciones afirmando que ésta había sido el resultado de largas y costosas investigaciones.

Bécoeur: apuntes biográficos de un personaje clave en la historia de la Taxidermia.


Retrato de Buffon realizado por Drouais.
Jean-Baptiste Bécoeur nace en Metz (Francia) el 16 de abril de 1718, en el seno de una familia de farmacéuticos. Estudia con los jesuitas y trabaja como aprendiz con su padre. En esa época ya empezieza su relación con la Taxidermia “desecando, inyectando y desollando aves”. Se traslada a laboratorios de Alemania para perfeccionarse como farmacéutico. Retorna a Metz para, en 1738, superar las pruebas de doctorado en Farmacia. Se traslada a París para seguir los cursos en el Jardin Royal des Plantes, donde Buffon era el director y donde siguió clases, entre otros, con Bernard de Jussieu, conservador del Gabinete de Historia Natural. Es allí donde mejora su técnica taxidérmica y donde empieza a preocuparse por la conservación de las colecciones. Es precisamente Jussieu quien propone a Bécoeur la plaza de farmacéutico que Felipe V, rey católico de España y nieto de Luis XIV, deseaba que ocupara un francés. Bécoeur, que adoptó las ideas filosóficas del momento y se convirtió en anticlerical, no acepta trasladarse a Madrid y prefiere volver a Metz, donde se casa en 1741 con Madeleine Béchamps, y donde compra una farmacia a un viejo apotecario que huyó por causas religiosas. Su curiosidad natural le lleva a completar sus conocimientos literarios y científicos estudiando matemáticas, filosofía y escritos de autores reconocidos. Numerosos eruditos visitaron frecuentemente su oficina de farmacia. En 1744 el rey Luis XV visita Metz donde, a su llegada, sufre una grave fiebre paratifoidea.  Bécoeur atiende al monarca en la catedral, cercana a su farmacia.