Durante su entrenamiento militar en los alrededores del campus de la Universidad de Yale, Connecticut, Estados Unidos, en julio de 1917, el cabo J. Robert Conroy encontró y se encariñó de un cachorro de Boston bull terrier que merodeaba por allí. Conroy bautizó aquel perro con el nombre de Stubby (1) y pronto se convirtió en la mascota del Regimiento 102 de Infantería, integrado en la 26ª División conocida como Yankee.
