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| Federico II de Hohenstaufen (1). |
Se desconoce el origen exacto de la práctica de la cetrería, que aparece citada en antiguos textos chinos, plasmada en una moneda y cerámicas íberas, y que se popularizó en toda Europa durante la Edad Media. El empleo de señuelos para el adiestramiento de rapaces se remonta a los inicios de esta práctica, y a él se alude en Kitab dawarir at-tayr (El libro de las aves de presa, s. VIII), el primer tratado de este tipo de caza conocido, obra de Al-Gitrif ibn Qudama al-Gassani. El proceso de fabricación de dichos señuelos, confeccionados con partes o pieles de otras aves o mamíferos, preservadas de alguna forma, aparece descrito en uno de los tratados más influyentes, De arte venandi cum avibus (Sobre el arte de cazar con aves), de entre 1241 y 1248, manuscrito encargado por Federico II de Hohenstaufen, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, con anotaciones de su hijo Manfredo, que más tarde sería rey de Sicilia. La obra se basa en parte en el Liber Moaminus, tratado árabe de origen desconocido, que Teodoro de Antioquía tradujo al latín por orden del emperador.
Efectivamente, al principio del libro tercero se describe cómo confeccionar un señuelo hecho a partir de las alas de una grulla. El fragmento lo tomo de la versión de De arte venandi publicada en 1943, con edición y traducción al inglés a cargo de Casey A. Wood y F. Marjorie Fyfe:
"Los dos ingenios que consideramos más útiles para nuestro propósito son el señuelo y la obediencia. El señuelo es una disposición simétrica de las alas mediante la cual se induce al halcón a volar de regreso a su amo. Como la grulla es la presa más conocida de los halcones, y como el gerifalte es el más noble de las aves rapaces, el más hábil en cazar grullas y el que mejor se desempeña volando hacia ellas, elegimos apropiadamente un señuelo hecho con alas de grulla; puesto que parece mejor hacer el señuelo con las alas del ave para la que el halcón gerifalte suele ser entrenado para volar.Las alas de la grulla deben cortarse del cuerpo, no en la primera articulación, la que se articula con el hombro, sino en la segunda, la que corresponde al codo en el hombre. La incisión debe hacerse de tal manera que las grandes plumas permanezcan unidas al ala y separadas del cuerpo.Para ayudar en su conservación y aumentar la durabilidad de estas alas, algunos cetreros cortan la piel en el lado interno de cada ala sobre los dos huesos llamados focilia [el radio y el cúbito], los descarna y llena el espacio con cenizas, como precaución contra los gusanos. Otros cetreros prefieren un tratamiento diferente; cuelgan las alas al humo (de la chimenea) hasta que toda la humedad se haya evaporado de las partes carnosas. Sin embargo, las alas no ahumadas siempre son más brillantes y hermosas, aunque no tan duraderas, como las ahumadas. La razón es que retirada la carne y cortados los tendones, los huesos están menos firmemente unidos. Ello también es válido para otros tipos de señuelo."
El texto prosigue con el modo de fijar esas alas y su sujeción mediante correas, etc. Como hemos comprobado aquella rudimentaria preparación consistía en una incisión longitudinal en la parte interna del ala, un descarnado, y la aplicación de ceniza al interior de la piel para ahuyentar las larvas. La ceniza es un conservante natural ancestral rico en potasio y calcio, con efectos desecante, fungicida y repelente de plagas.
Téngase en cuenta que buena parte de los manuscritos de De arte venandi cum avibus conservados se trata de versiones abreviadas que únicamente contienen los dos primeros libros, incluído el más famoso conservado en la Biblioteca Vaticana. También que las primeras ediciones impresas de 1596 y 1601 corresponden a ediciones abreviadas.
Sirva este fragmento simplemente para documentar una técnica primigenia más de cierta preparación y conservación de pieles de aves mediante la aplicación de productos preservativos, ello unos tres siglos antes de que surgiera la Taxidermia casi tal y como la conocemos.
Cabe recordar que aquí en Taxidermidades ya abordamos en su momento la preparación de señuelos también para cetrería, confeccionados a partir de pieles de mamíferos rellenas de paja, y lo hicimos a partir del testimonio que el viajero francés Jean-Baptiste Tabernier plasmó en su libro Les six voyages de Jean-Baptiste Tabernier, Écuyer Baron d'Aubonne, qu'il à fait en Turquie, Perse et aux Indes (1696).
Créditos.-
(1) Ilustración del manuscrito De arte venandi cum avibus conservado en la Biblioteca Vaticana.
(2) Ilustración del anónimo maestro de Christine de Pizan del manuscrito de alrededor de 1470-1480, de Le livre du roi Modus et de la royne Racio de Henri de Ferrières, de mediados del siglo XIV conservado en la Buiblioteca Nacional de Francia.
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Taxidermidades, 2026.
Bibliografía:
Casey Albert Wood y Florence Marjorie Fyfe (eds.) The art of falconry: being the De arte venandi cum avibus of Frederick II of Hohenstaufen , Stanford University Press, Stanford, 1943.
Recursos:
Artículo Testimonio de Tabernier de cómo los persas rellenabn pieles a mediados del s. XVII en Taxidermidades.

