Para sus descripciones o escenarios Georges Remi Hergé, creador del célebre aventurero Tintín, se inspiraba en lugares, lenguas o vestimentas reales. Lo podemos comprobar en el álbum El cetro de Ottokar (Le sceptre d'Ottokar), donde identificamos el Diplodocus carnegii de la gran sala central del Museo de Historia Natural de Berlín en una de las viñetas.
