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Escenarios con Taxidermia en la novela "¡Noticia bomba!" de Evelyn Waugh.


Primera ed. inglesa de ¡Noticia bomba! (1).
Para redactar ¡Noticia bomba! (Scoop, 1938) el escritor y periodista Evelyn Waugh se basó en su propia experiencia tras ser enviado a Abisinia por el Daily Mail para cubrir la Segunda guerra italo-etíope (1935-1936). En 1936 publicó un primer libro, Waugh in Abyssinia, y dos años después Scoop en la que el escritor realizaba una sátira de los corresponsales en el extranjero. Durante aquella guerra él mismo envió a su periódico una primicia anunciando una invasión, y además telegrafiada en latín para que pasara desapercibida, pero aquella exclusiva no llegó a publicarse. Aquel suceso le inspiraría ¡Noticia bomba!.

La trama es la siguiente. Una guerra civil en el país ficticio de Ismailía está a punto de estallar. El periódico Daily Beast, propiedad de Lord Coppper, decide enviar un corresponsal para cubrir el suceso. El elegido por Cooper es John Boot, un novelista que comienza a destacar, pero a causa de un malentendido el enviado por el editor es William Boot, un joven soltero que vive lejos de Londres y que de vez en cuando manda al diario alguna colaboración sobre la vida en el campo. Ya en Ismailía y entre otros corresponsales, por casualidad el inepto de William Boot consigue una noticia exclusiva, que es publicada. A su regreso a la metrópoli, y para su tranquilidad, el mérito se le reconocerá al Boot novelista.

Sirenas, criaturas legendarias y "reales". La "Sirena de Fiji".


Mermaid, óleo de J. W. Waterhouse (1901).
Durante el Imperio Medio Asirio, antes del año 1000 a.C., la deidad Atargatis se representaba como un pez con cabeza y cuerpo y brazos de mujer. Se le consagraban los peces, se le rendía culto en templos que tenían estanques, y representaba las fuerzas fecundas de la naturaleza. Su antagonista masculino asirio era Dagan, protector de los cultivos e inventor del arado. En la antigua Grecia Atargatis era conocida con el nombre de Derceto. Según escribió Diodoro Sículo (siglo I a.C.), Derceto ofendió a la diosa Venus, que le inspiró al amor hacia un pastor, cuyo fruto fue una niña llamada Semíramis que llegaría a gobernar Babilonia. Tras nacer su hija por obra de Venus, Derceto la abandonó, mandó matar al pastor que había amado, y se arrojó al mar con intención de morir, algo que los dioses impidieron dándole naturaleza anfibia. Por su parte Dagón en el pueblo filisteo y fenicio era el dios del mar.