"Taxidermia" (2006), película de György Pálfi.


Balatony Lajos, el taxidermista protagonista de una de las historias (1).

En el fin de semana de su estreno en España, en junio de 2007, leí en el periódico El País una breve y acertada crítica de Jordi Costa titulada La carne es triste: 
   "Un soldado se excita pensando en La cerillera de Andersen y su eyaculación puebla el firmamento de estrellas. Una gota de sudor cae desde el piloso sobaco de una oronda animadora sobre el rostro de su no menos orondo ídolo deportivo. Después de haber disecado a su hiperbólico padre, devorado por gatos de desmandado volumen, un taxidermista procede a disecarse a sí mismo. Estas tres imágenes pueden dar la medida del banquete de excesos que propone este largometraje del húngaro György Pálfi, en el que se adaptan dos relatos del escritor Lajos Party Nagi en forma de tríptico escatológico y/o genealogía grotesca. 
   Cuerpos que supuran, tragan, vomitan, sudan, orinan, defecan y fornican; en suma, carne en busca de una trascendencia quizás imposible. El conjunto podría interpretarse como una historia secreta (orgánica) de la Hungría moderna o como una crónica sobre los últimos días del cuerpo (humano) entre su medular animalidad y su conceptualización como objeto estético. No es una película para todos los gustos, pero Pálfi hace posible la belleza y un extraño humanismo." 

Fachada e interior de la tienda de Balatony Lajos.

Taxidermia es una coproducción húngara, francesa y austríaca dirigida por György Pálfi que se estrenó en Hungría en febrero de 2006 y a mediados de mayo de ese mismo año se presentó sin mucho éxito en la sección de jóvenes promesas Un certain regarde del Festival de Cannes. A España llegó un año más tarde, tras pasar por la sección oficial a concurso del Festival de Cine Fantástico de Sitges. Su metraje es de 91 minutos y se clasificó como comedia de terror. Su presupuesto fue de poco más de un millón seiscientos mil euros.


Balatoni Lajos trabajando en un par de piezas.

El filme es una sucesión de tres cortometrajes un tanto surrealistas que repasan la historia de una familia húngara, los Balatony, a lo largo de tres generaciones ubicadas en los años cuarenta en plena Guerra Mundial, en los sesenta en plena Guerra Fría, y en la actualidad. El guión se basa en textos del escritor Lajos Parti Nagy y del propio director de la película y su esposa Zsófia Ruttkay. En el primero, el abuelo Öreg Balatony Kálmán (Gabor Maté) es un lugarteniente que con su mujer e hijas vive en la zona fronteriza asistido por Morosgoványi Vendel (Csaba Czene), su ayudante de campo, obligado a trabajar como asistente doméstico. En la historia de la segunda generación, Balatony Kálmán (Gergely Trócsányi), el protagonista, hijo del ayudante Vendel y de Hadnagyné (Piroska Molnár), la esposa de Öreg Balatony, y reconocido por Kálmán al tratarse de su único hijo, es un deportista de élite en la disciplina de engullir el máximo de comida en un tiempo determinado. Finalmente el nieto de la saga, Balatony Lajos (Marc Bischoff), personaje pálido y anémico en contraposición con sus padres, es un taxidermista profesional que acabará no sólo disecando a su desmesurado progenitor, sino también a sí mismo.


Fotograma de evidente inspiración  hitchckoquiana.

Un rincón del taller con fotografías de un Lajosky niño y de uno de sus ídolos.

Realmente la historia, rebosante de carne como decía la crítica, es bella y a la par de mal gusto. Aunque tiene una buena fotografía y unos complicados y originales movimientos de cámara, Taxidermia es una película que no me atrevería a recomendar. 

La Taxidermia aparece en el último tercio de la película, coincidiendo con el protagonismo del solitario, flaco y debilucho disecador Balatony Lajos. Los fotogramas que acompañan este texto nos pueden dar una idea tanto del perfil del personaje como de su abigarrado entorno de trabajo, su tienda y el taller. Un rincón de éste último, con fotografías del Lajosky niño e incluso un póster de Michael Jackson, dan a entender que se trata de un personaje sobreprotegido por sus padres, complejo y bastante rarito; y además trabaja de lo que trabaja -¿Qué os contaré?-. La fachada de su establecimiento tiene cuatro ventanas-escaparate y un par de rótulos. Tras franquear la entrada, el espacio de atención al público, no muy amplio, está atestado de piezas de todo tipo y procedencia. Al fondo de un pasillo se abre un taller también repleto y desordenado. Comprobamos que Lajos tiene bastante carga de trabajo y que emplea técnicas bastante avanzadas. En un par de ocasiones le vemos atareado en un par de animales, un oso pardo y un orangután. Minutos más tarde aparecerá practicando la antropotaxidermia e incluso algo sin duda más difícil todavía, la autoantropotaxidermia. El taxidermista vienés Helmut Raith asesoró al director del filme. Incluso el taller de Balatony Lajos recuerda al de Raith.


Trailer oficial de Taxidermia (2'49")


Créditos:
(1) Los fotogramas son propiedad de Memento Films International.


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Taxidermidades, 2016.


Bibliografía:
Jordi Costa  La carne es triste , en El País, Madrid, 8 de junio de 2007.

Recursos:
Taxidermia en IMDb. Puntuación: 7/10. 
Página web de Taxidermia (la película).
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