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| El Hotel New Hampshire (1). |
El matrimonio formado por Win Berry y Mary Bates se conocieron trabajando en un hotel y además de formar una familia decidieron crear uno en lo que fue un internado de señoritas en un lugar sin ningún atractivo. La crónica de la familia, que comienza en 1956, nos la relata su hijo John, el tercero de cinco hermanos. El padre es idealista; la madre devota; Frank, el hijo mayor, que en su juventud practicó la Taxidermia, es homosexual; Franny es atractiva y protectora; John siente algo más que un amor filial por Franny -ambos son los principales protagonistas del relato-; Lilly es bajita, romántica, agradable y muy cercana a Frank; y Egg, el pequeño, involuntariamente cómico.
El Hotel New Hampshire (1981) de John Irving es una sucesión de pequeñas historias de personajes, dramáticas, insólitas, tristes, cómicas, tiernas, que se desarrollan a lo largo de los tres hoteles que regentan con el mismo nombre. El primero en un lugar remoto de la costa este de Estados Unidos, el segundo en Viena, Austria, y el tercero de nuevo en Estados Unidos. La edición que consulto es la primera en español traducida por Iris Menéndez.
Mientras se están instalando en su primer hotel, Patético (Sorrow en el original inglés, y también en algunas traducciones), el pedorrero perro de la familia, un viejo labrador, muere de viejo en la consulta del veterinario y Frank se ofrece a disecarlo para regalárselo a su hermana la próxima Navidad. Tras recoger el cuerpo del animal en casa del veterinario, el narrador nos pone al corriente de que la asignatura predilecta de Frank en la escuela era biología, que impartía un "taxidermista aficionado, llamado Foit. Con ayuda de éste, Frank ya había disecado una ardilla y un extraño pájaro". Como comprobaremos pronto, Patético protagonizará algunos episodios cómicos propios de novela negra.
John y Frank coinciden en el parque mientras el primero hace ejercicio y mantienen la siguiente conversación:
"- ¿Cómo anda la disecación del perro, Frank? -le pregunté, e instantáneamente se puso serio.- Hay algunos problemas. La postura, por ejemplo, es muy importante. Aún no he decidido cuál es la mejor. El cadáver ha sido correctamente tratado, pero la pose me preocupa bastante.- ¿La pose? -traté de imaginar cuál era la que Patético solía adoptar.Dormía y se tiraba pedos en una amplia variedad de posiciones.- Bueno, en taxidermia existen algunas poses clásicas.- Comprendo.- Está la pose del animal "acorralado" -de repente retrocedió, levantó los brazos y me mostró los dientes-. ¿Comprendes?- Caray, Frank, no creo que ésa sea apropiada para Patético.- Pues es clásica. También está esta otra -se volvió de lado y pareció deslizarse por el tronco de un árbol, gruñendo por encima de su hombro-: Ésta se llama "al acecho".- Ya veo -me pregunté si en esa pose le proporcionaría al pobre Patético una rama en la que acechar-. Pero te recuerdo que era un perro, Frank, no un puma.- Personalmente, prefiero la pose "de ataque".- No me la muestres. Dame una sorpresa.- Tranquilízate, no lo reconocerás.- Eso era precisamente lo que preocupaba, que nadie reconociera al pobre Patético, y Franny menos que nadie. Me parece que Frank había olvidado el propósito de lo que estaba haciendo... por la exaltación que le provocaba el proyecto propiamente dicho, con el que le adjudicarían tres puntos por estudios independientes en biología, y Patético había adquirido las proporciones de un examen trimestral. Nunca logré imaginarme a Patético en posición "de ataque".- ¿Y por qué no hecho un ovillo tal y como solía dormir, con el rabo en la cara y el hocico en el culo? -pregunté.Frank pareció asqueado, como de costumbre, y yo me había cansado de correr sin desplazarme; dí unas cuantas vueltas más a Elliot Park."
Patético permanece guardado en el armario y justo el día de Navidad, mientras John hace gimnasia, por accidente una de las pesas abre la puerta del guardarropa y aparece el perro disecado. John, el narrador, lo cuenta:
"Traté de decir algo, aunque me asusté casi tanto como debió de alarmarse Iowa Bob, pero al menos yo sabía de qué se trataba. Era Patético en la pose de "ataque" escogida por Frank. Debo reconocer que era una postura elegante y que Frank había disecado al labrador negro mejor de lo que yo esperaba. Patético estaba atornillado a una tabla de pino y, como había dicho Entrenador Bob, "en el Hotel New Hampshire todo está atornillado; en el Hotel New Hampshire todos estamos atornillados de por vida". El feroz animal se deslizó del armario con bastante gracia y aterrizó a cuatro patas, dispuesto a saltar. Su negra pelambre brillaba tanto que debía estar recién barnizada y sus ojos amarillos captaron la brillante luz matinal... y la luz reflejó el destello en sus viejos dientes amarillentos, que Frank había lustrado hasta dejarlos blancos para la ocasión. Mostraba los dientes más que nunca -en vida- y una especie de espuma brillante y muy conviencente parecía iluminar sus encías. El morro negro parecía húmedo y saludable; su fétida halitosis llegó hasta nosotros. Pero este Patético parecía demasiado serio para tirarse un pedo.Este Patético estaba serio de verdad, y antes que yo pudiera recuperar el aliento para explicarle a mi abuelo que sólo era un regalo de Navidad para Franny -que sólo era uno de los horrendos proyectos que Frank llevaba a cabo en el laboratorio de biología-, el viejo entrenador arrojó su barra al salvaje perro atacante y echó su maravilloso cuerpo de lateral contra mí (sin duda para protegerme: ésa debió de ser su intención).- ¡Cristo! -exclamó.Su voz sonó extraordinariamente aguda y al mismo tiempo entrechocaron todas las pesas alrededor de Patético. El perro no se inmutó y persistió en su postura de ataque, decidido a matar. Iowa Bob, que estaba más allá del fin de su última temporada, cayó muerto en mis brazos."
En efecto Iowa Bob, apodado Entrenador Bob, el abuelo de la familia fallece del susto al ver al animal resucitado. Días antes el abuelo había asegurado que lo había visto en sueños, que se le había aparecido, que lo olía y que incluso le había mirado con "expresión amenazadora".
Frank esconde el perro disecado bajo su cama. La madre lo descubre y manda tirarlo a la basura. Franny intenta animarlo:
"- Disecar a Patético fue una idea muy tierna, Frank -le dijo-, pero has de comprender que no todo el mundo tiene el mismo gusto que tú.Lo que podría haberle dicho Franny era que la taxidermia, como el sexo, es una cuestión muy personal; la forma en que se lo imponemos a otro debe ser muy prudente."
Egg, el pequeño de la familia, a escondidas recupera a Patético de la basura, empapado por la lluvia. John descubrirá que Egg le ha secado el pelaje con el secador, que lo ha liberado de la peana y que lo ha escondido. Pero no sabe dónde. Durante la celebración del Año Nuevo John tiene un encuentro sexual con Bitty Tuck, trabajadora del hotel, quien se desmaya en el baño al descubrir a Patético flotando en la bañera. John, el narrador, afirma:
"Quien descubre el cadáver rara vez sale bien librado. Por suerte, el corazón de Bitty era joven y fuerte; lo sentí latir cuando lo puse en la cama. Creyendo que sería una forma posible de reanimarla, la besé; abrió los ojos un instante, pero volvió a gritar, más fuerte aún.- Sólo es Patético -le dije, como si eso lo explicara todo."
Egg había intentado enjugarlo con un secador, el perro se había incendiado y, presa del pánico, Egg lo había sumergido en la bañera. Reunidos en el baño, Egg se excusa en presencia de casi toda la familia y de Max Urick, un vecino amigo del padre:
"- Yo sólo quería que volviera a ser hermoso -gritó Egg-. Una vez fue hermoso -insistió- y yo quería que volviera a serlo.En un repentino ramalazo de piedad, Frank pareció comprender por primera vez algo de la taxidermia.- Egg, Egg, escúchame -razóno Frank, con el pequeño sollozante-. Yo puedo volverlo hermoso otra vez. Tendrías que habérmelo dicho. Puedo hacer cualquier cosa con él -le aseguró-. Todavía puedo. ¿Tú lo quieres hermoso, Egg? Pues haré que vuelva a ser hermoso.Pero Franny y yo miramos el bulto de la bañera y dudamos de sus palabras. El hecho de que Frank hubiese cogido un inofensivo y pedorrero labrador y lo hubiese convertido en asesino era una cosa, pero reparar aquel cadáver francamente repugnante, enmarañado, quemado y abotargado que estaba en la bañera, constituía un milagro de perversión del que ni siquiera creíamos capaz a Frank.Papá, por su lado, se mostró optimista como de costumbre; al parecer, creía que todo aquello sería una excelente "terapia" para Frank... y sin duda una nueva influencia de madurez para Egg.- Si puedes reconstruir al perro y hacer que vuelva a ser hermoso, todos nos sentiremos felices, hijo -dijo Papá con inoportuna solemnidad.- Yo creo que deberíamos tirarlo -opinó Mamá.- Ídem -dijo Franny.- Yo lo intenté - se quejó Max Urick.Pero Egg y Frank empezaron a llorar y armar jaleo. Quizá Papá vio que en la reconstrucción de Patético residía la remisión de Frank; probablemente salvar a Patético le restablecería la confianza en sí mismo... y quizá Papá pensó que, al rehacer a Patético para Egg -volviéndolo "hermoso"-, un poco de Iowa Bob retornaría a todos nosotros. Mas, como diría Franny años más tarde, nunca hubo nada semejante a algo "patético y hermoso"; por definición lo patético nunca sería hermoso."
Patético reaparecerá de nuevo, en esta ocasión durante la noche y poco antes de que la familia emprenda viaje a Viena. Lo narra John, quien además describe la recomposición del animal:
"Egg no estaba en el sueño, sino en su cama cuando desperté: seguía durmiendo y alguien le observaba. Reconocí el untuoso lomo negro, el pelo grueso, corto y brillante, el dorso cuadrado de su ridícula cabeza y sus insignificantes orejas apenas ladeadas. Estaba sentado sobre el rabo, como de costumbre -en vida- y de cara a Egg. Probablemente Frank lo había hecho sonreir o al menos resollar estúpidamente, en esa forma tonta de los perros que constantemente traen pelotas o palos a tus pies. ¡Oh, los idiotas pero felices cobradores de este mundo! Eso era nuestro viejo Patético: un cobrador y un pedorrero. Me levanté de la cama para mirar el animal... desde la perspectiva de Egg.De un solo vistazo me di cuenta de que Frank se había superado a sí mismo en cuanto a "hermosura". Patético descansaba sobre su rabo, con las patas delanteras tocándose y ocultándose pudorosamente la ingle; la cara estaba rodeada de un halo vidrioso y húmedo de felicidad, la lengua le colgaba en gesto de estupidez. Parecía a punto de tirarse un pedo, de menear la cola, o de echarse de espaldas; se le veía ansioso de que le rascaran detrás de las orejas... parecía un animal perdidamente servil, eternamente necesitado de cariño. Si no fuese porque estaba muerto y porque era imposible desterrar de la memoria otras manifestaciones, este Patético parecía más inofensivo de lo que aquél había sido nunca."
Mediada la novela, la familia Berry viaja en avión por separado a Viena. Primero el padre con los hijos mayores. La madre y Egg toman otro vuelo al día siguiente, y entre sus pertenencias viaja el perro disecado. Pero ese segundo avión se estrella frente a la costa francesa y se halla un único superviviente:
"Naturalmente, lo primero que divisaron los aviones de rescate fue a Patético. Mientras buscaban los restos hundidos y trataban de descubrir los primeros escombros sobre la superficie de grises aguas matinales, alguien vio nadar a un perro. Un examen más atento convenció a la patrulla de rescate de que el perro sólo era otra víctima.No había supervivientes, y los miembros de la patrulla de rescate no podían adivinar que aquel perro ya estaba muerto con antelación. Saber qué fue lo que llevó a la patrulla de rescate hasta los cadáveres no resultó ninguna sorpresa para mi familia superviviente. Lo sabíamos con anterioridad por boca de Frank: Patético flota.Fue Franny quien más tarde dijo que debíamos estar atentos a cualquier forma que Patético adoptara después: tenemos que aprender a reconocer las diferentes poses.Frank guardó silencio, sopesando las responsabilidades de la resurrección, desde siempre una fuente de misterio para él... y ahora de dolor."
Instalados ya en el decadente Gasthaus Freud, su segundo hotel que pronto renombrarán, y después de una crisis de Lilly, Frank renuncia a "la taxidermia en todas sus formas", abandona "todas las manifestaciones de recurrección" incluyendo la religión, puesto que para él "la religión es sólo una forma de taxidermia".
Sucederán algunas tragedias más. La expresión "Patético flota" se repetirá en varias ocasiones como metáfora de dolor y pena, Sorrow en inglés. La evocación del perro como adaptación y superación de las adversidades acompañará para siempre a los supervivientes de la familia.
Para terminar, algunas curiosidades. El
apellido de soltera de la madre de Frank, Mary Bates, nos evoca a
Psicosis (1960) de Alfred Hitchcock, una película en la que el protagonista, que
convive con su madre, regenta el Motel Bates y además también es aficionado a la Taxidermia.
El Hotel New Hampshire se adaptaría al cine en 1984 en una película que dirigió Tony Richardson, con Jodie Foster (Franny), Rob Lowe (John) y Paul McCrane (Frank) y Beau Bridges (Win) como protagonistas. En la película Frank aparece leyendo Taxidermy. The complete book for the Amateur Taxidermist (1979), uno de los manuales de Leon Luther Pray.
El escritor y guionista John Irving (1942, Exeter, Estados Unidos), autor de más de una quincena de novelas entre las que destacan El mundo según Garp (1978), El Hotel New Hampshire (1981), y Príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra (The Cider House Rules, 1985), y de algunos ensayos y relatos cortos, recibió un premio Oscar de cinematografía por su adaptación de su novela de 1985.
Notas y créditos.-
(1) Primera edición española.
(2) Fotogramas de la película The Hotel New Hampshire (1984), propiedad de Woodfall Film Productions.
© All rights reserved. ® Reservados todos los derechos.
Taxidermidades, 2025.
Bibliografía:
John Irving The Hotel New Hampshire , E. P. Dutton, Nueva York, 1981.
John Irving El Hotel New Hampshire , traducción de Iris Menéndez, Editorial Argos Vergara, Barcelona, 1982.
Recursos:
Artículos sobre Novelas y Taxidermia en Taxidermidades.
Artículos sobre Literatura y Taxidermia en Taxidermidades.
Artículos sobre Cine y Taxidermia en Taxidermidades.
Página de El Hotel New Hampshire en IMDb. Puntuación: 5'8/10.






