La marmota disecada del escritor Victor Tissot.

La anecdótica noticia la publicó el Diario Oficial de Avisos de Madrid el 9 de febrero de 1888:
Victor Tissot (1).
   "Victor Tissot, cazador furtivo.
   El célebre escritor francés Victor Tissot, viajante por Suiza hace unos doce años, compró a unos cazadores una marmota que hizo disecar y llevó consigo a París. Allí, en su casa, han tenido ocasión de verla mil veces casi todos sus amigos. Posteriormente la llevó al chalet que posee en Gruyères, donde suele pasar los veranos.
   Ahora el gendarme de la localidad, ha averiguado que Victor Tissot es cazador furtivo y se alimenta del fruto de sus excursiones nocturnas por los vedados de los alrededores. Pero ¿cómo probarlo? No había más que introducirse en su casa y registrarla. Así lo hizo el buen gendarme, sin encomendarse a Dios ni al diablo. Se apoderó de la marmota disecada, y con esta prueba del delito fue a dar parte al alcalde. La cosa siguió adelante, y hoy Victor Tissot tiene una causa criminal pendiente ante los tribunales de Suiza.
   La noticia de este incidente ha producido en toda Suiza gran hilaridad, y es el objeto preferente de todas las conversaciones; toda la prensa lo ha comentado en son de burla. Pero como a pesar de esto continúa la instrucción del sumario, el señor Tissot está reuniendo en París los testimonios de sus amigos que han tenido ocasión de ver la marmota." 

La Marmotte, el chalet de Victor Tissot en Le Pâquier.

El suceso había saltado a la prensa un mes antes, el 23 de diciembre de 1887. Aquel día el periódico liberal Le Nouvelliste Vaudois publicó con cierta gracia cómo el agente de la autoridad se apoderó de la marmota disecada, efectivamente penetrando en la casa del escritor en ausencia de éste, acusándole de caza furtiva, y cómo Tissot se vio en la necesidad de pedir a sus amigos que testificaran que habían visto al animal en su casa parisina. Durante las siguientes semanas abundaron los ecos de un hecho que se iría enredando. El 31 de enero de 1888 la Feuille d'Avis de Neuchatel la contaba así en su sección Hechos diversos, con el titular El gobierno de Friburgo, Victor Tissot y la marmota disecada: 
Victor Tissot regresando a su villa La Marmotte (2).
   "Increible historia. Uno creería haber leído un cuento fantástico, humorístico o charivárico, y sin embargo es cierto en todos sus extremos, los nombres propios son prueba de ello.
   Hace dos años, Victor Tissot, el conocido escritor, propietario de una pequeña casa en Gruyères, recibió la visita nocturna del gendarme que le conminó a que le dejara su documentación o que abandonara el país.
   Victor Tissot paga los impuestos en Gruyères, donde no pasa más que el verano. Victor Tissot pagó la multa, depositó los documentos y vendió su casa para retirarse a su chalet en Montbarry. El autor de Voyage au Pays des billions pensó que estaba fuera del rango de acción del policía. Como veremos, estaba equivocado.
   Hace 12 años, Victor Tissot estaba en Valais, en el Val d'Anniviers; donde compró a los cazadores una marmota que acababan de matar en las montañas. La mandó disecar, y en París cincuenta compadres pueden dar fe de que vieron al pequeño animal en su peana de madera con sus grandes ojos de cristal, en la posición de una marmota erguida, preparada para danzar. El animal disecado fue llevado al chalet en Montbarry, cerca de Bulle. Victor Tissot, de vuelta a París, la dejó en el chalet. El gendarme de la zona se enteró de repente de que Victor Tissot era un sinvergüenza, un miserable que cazaba furtivamente por la noche y que se alimentaba de la caza cobrada. Sólo debía forzar la puerta de su cabaña y encontraría la prueba. Y el gendarme no hizo lo primero sino lo segundo, entró en la cabaña y se apoderó de la marmota, elaboró ​​un informe y se retiró con su presa.
   El asunto fue muy comentado en la región. Pronto se conoció fuera del cantón, y uno de los amigos del señor Tissot que vive en Berue, el periodista A. Meylan, publicó en un diario el relato del incidente, que causó gran jocosidad. Los periódicos de Friburgo reprodujeron los hechos, y en Friburgo sólo se atendió a la marmota, porque el gobierno incluso amenazó a los periódicos que reprodujeron los chismes del señor Meylan, con un juicio de prensa.
   El señor Victor Tissot reúne los testimonios de todos aquellos notables parisinos que han visto la marmota en su casa, muchos de ellos amigos y renombrados, que no han dudado en aportar los más ingeniosos testimonios. Poco más y la marmota disecada se convertirá en el título de una obrita de teatro."

El mundano y polemista Tissot pasaba los veranos en su casa de Gruyères, donde se convirtió en contrapoder del sacerdote y del gendarme Jordan. Partiendo de una trivial disputa vecinal el asunto se tornó en agria disputa política. Tissot, crítico con el papel de la Iglesia y con el autoritario gobierno cantonal, vería como su chalet de Le Pâquier, al que a raíz de aquel suceso bautizó precisamente con el nombre de La Marmotte (3), sería incendiado en 1905. Lejos de amedrentarse, entre 1911 y 1914 editó el Almanach de Chalamala (4), un encarnizado opúsculo crítico con los abusos del gobierno del cantón de Friburgo. 

Almanach de Chalamala (5).
El escritor y editor Victor Tissot (Friburgo, Suiza, 1844-París, 1917), hijo de notario y juez, estudió Derecho en las universidades alemanas de Friburgo de Brisgovia, Tubinga y Leipzig,  en Viena, y finalmente en París donde colaboró, entre otros, en la redacción del diccionario Larousse. En 1867 fue nombrado profesor en el Instituto Thudichum, cercano a Ginebra, y al año siguiente se incorporó a la redacción de la Gazette de Lausanne, periódico que dirigió entre 1870 y 1873 tomando partido por los perdedores de la guerra. En 1874 regresó a París donde se incorporó al diario Le Figaro, que dirigiría entre 1888 y 1893, siendo el responsable del lanzamiento en 1891 de su suplemento literario. En 1893 dirigió el Almanach Hachette y en 1898 creó la revista Lecture pour tous. Compaginó su tarea como periodista con la escritura de algunas novelas, ensayos y sobre todo libros de viajes. Alcanzó fama con Voyage au pays des milliards (1875) un libro donde describía su viaje a Prusia del que se vendieron 50.000 copias en pocas semanas, y del que tuvo que escribir una segunda parte. También dedicó obras a Viena, Rusia, el norte de Alemania y Suiza. A su muerte, Tissot legó su fortuna, colecciones y biblioteca a la ciudad de Bulle, que creó el Museo Gruyère y la Biblioteca Pública de Bulle. Quizá la marmota disecada no se salvara de las llamas. 


Notas y créditos.-
(1) Todas las imágenes que ilustran este artículo son propiedad del Museo Gruyère de Bulle.
(2) Dibujo de alrededor de 1880 de Frédéric de Haenen para La Suisse inconue. Museo Gruyère de Bulle.
(3Obsérvese en la fotografía que para mayor regocijo Tissot coronó su chalet con la figura de una marmota.
(4) La leyenda cuenta que la casa de Gruyères de Tissot había pertenecido a Gérard Chalamala, el bufón del conde Miguel de Gruyère, un personaje real que vivió durante el reinado de Pedro IV y que falleció a mediados del siglo XIV.
(5) En la portada llama la atención esa imagen de un Chalamala fustigador de poderosos que, también por su vestimenta, nos recuerda a los héroes de cómic de los años cuarenta de la editorial norteamericana Marvel.


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Taxidermidades, 2017.


Bibliografía: 
--- , Le Nouvelliste Vaudois, Lausana, 23 de diciembre de 1887. 
--- , Feuille d'Avis de Neuchatel, Neuchatel, 31 de enero de 1888. 
--- , Diario Oficial de Avisos de Madrid, Madrid, 9 de febrero de 1888.