"Manada de lobos a medianoche" (1947), diorama del American Museum.


El diorama en la actualidad (1).

El texto de la cartela del diorama es el siguiente:
   "Diciembre a medianoche
   Lago Gunflint, Minnesota del Norte
   Apártese. Esta manada de lobos persigue a un ciervo, que corre por detrás de donde usted se encuentra para salvarse. La pareja puede hostigar al ciervo varios kilómetros para agotarlo, y luego derribarlo en un esfuerzo conjunto. Cazando en grupo los lobos pueden apresar animales mucho más grandes que ellos.
   Sin embargo, los ciervos son rápidos, y éste tenía ventaja -las huellas de la derecha muestran su asustado salto-. Si los lobos no consiguen acorralarlo rápidamente, se darán por vencidos y seguirán el rastro de otro candidato. Como sucede comunmente cuando los carnívoros persiguen a sus presas, las cacerías del lobo terminan más frecuentemente en fracaso que con éxito.
   La manada de lobos
   Orilla del lago Gunflint, Minnesota
   Iluminado por el brillo de la luna y la reluciente aurora boreal, una manada de lobos corre tras un ciervo. La manada es el núcleo vital del lobo. Una manada se puede componer tan solo por dos o tantos como varias docenas. Los líderes suelen ser una pareja, el macho y la hembra alfa, los seguidores son principalmente su descendencia.
   La pareja alfa domina la familia. La hembra alfa chasqueará y gruñirá a las hembras menores para evitar que se apareen, porque sólo ella tiene ese privilegio.
   El macho alfa es el corifeo y quien toma las decisiones. Para asegurar la caza en grupo y la cría de los lobeznos, impedirá que los miembros abandonen la manada. Sin embargo, algunos subordinados se separarán para formar la suya propia, con lo que se convertirán en competidores."
 

Esbozos a lápiz de James Perry Wilson.

El Salón de Mamíferos Norteamericanos del Museo Americano de Historia Natural  de Nueva York (AMNH, sus siglas en inglés) alberga cuarenta y tres dioramas. El espacio se inauguró en 1942 con tan sólo diez en los que se podían admirar los mamíferos de mayor tamaño. A causa de las dificultades económicas a raiz de la Segunda Guerra Mundial el ritmo de los trabajos se ralentizaría. El diorama Manada de lobos a medianoche se instaló en 1947 y la sala no se terminaría hasta 1954. A finales de 2011, gracias a una donación de los hermanos Jill y Lewis Bernard, el Museo emprendió la tarea de restauración de la totalidad de los dioramas de esa estancia. Durante medio siglo el pelaje de los animales se había decolorado y el conjunto se había resecado. Taxidermistas y artistas se esforzaron durante casi un año en recuperar los montajes y repintar los fondos. Se aprovechó además para actualizar los textos con criterios más científicos. En octubre de 2012 la sala reabrió, ahora rebautizada en honor de sus protectores con el nombre de Salón de la Familia Bernard de Mamíferos Norteamericanos.

El taxidermista George N. Adams.
El testimonio de Michael Anderson, taxidermista y artista, que comenzó trabajando en el Museo Americano, que durante treinta y cinco años se encargó de conservar y restaurar los dioramas del Peabody Museum of Natural History de la Universidad de Yale, y biógrafo de James Perry Wilson, el artista que pintó el fondo de este diorama, nos ayuda a reconstruir la historia del montaje, uno de los más emblemáticos del Salón de Mamíferos Americanos. Anderson nos cuenta que, a pesar de que las dificultades económicas tras la Guerra abocaban al Museo a avanzar lentamente en la construcción de los dioramas, el principal donante de fondos para ese Salón y a la vez influyente fideocomisario del Museo Beverley Randolph Robinson, abogado y concejal de la ciudad de Nueva York, debió ser decisivo para que los trabajos de montaje de la manada de lobos comenzara de inmediato y siguiera además a buen ritmo hasta su terminación. Otros dioramas, algunos iniciados en 1938, seguían sin concluirse o bien se encontraban paralizados. El flujo de donaciones era el que realmente marcaba el avance de cada grupo y James Lippit Clark (2), responsable desde hacía décadas de coordinar los trabajos taxidérmicos del Museo Americano, poco podía hacer ante tales argumentos. 

El esqueleto limpio y alambrado con la cabeza modelada en papel maché.

Antes de las vacaciones de 1946 James Perry Wilson dibujó a carbón los bosquejos in situ, en Minnesota, junto al lago Gunflint. Era medianoche y el termómetro no superaba los cero grados. La ubicación de las escenas de los dioramas las solían decidir James L. Clark junto al director del Museo sobre el mapa.  En aquella expedición Wilson también debió tomar fotografías y diapositivas, como acostumbraba, aunque se ignora si las llegó a emplear. Puesto que el diorama tenía lugar en la oscuridad, hizo los bocetos en blanco y negro. Aficionado a la Astronomía -escribía artículos divulgativos sobre el tema-, Wilson añadió una dificultad al proyecto, además de la Osa Mayor y la Osa Menor decidió incluir una aurora boreal, aunque se desconoce igualmente si en algun momento llegó a fotografiar alguna. Wilson trasladó al fondo del diorama sus bosquejos al carbón. Aquella fue la última ocasión en que transfirió directamente sus dibujos, puesto que a partir de entonces emplearía la proyección de diapositivas en color. 

Aplicación de tela arpillera y escayola sobre parte del cuerpo.

El taxidermista responsable del diorama fue George N. Adams (1909-?) que estuvo empleado en el AMNH entre los años 1940 a 1953 (3). Entre sus obras más destacadas se cuentan el león de montaña, los ciervos mula y los lobos en el Salón de Mamíferos Norteamericanos; los chimpancés, mandriles, colobos y guepardos en el Salón Akeley de Mamíferos Africanos; y especialmente su recreación del extinto moa de Nueva Zelanda para otro diorama del Salón de las Aves del Pacífico. Fue además un excelente taxidermista de aves.

El cuerpo completo modelado en arcilla.

Los ejemplares de lobo fueron proporcionados por el Departamento de Conservación del estado de Minnesota. El proceso de disecado empleado por Adams fue documentado fotográficamente por Robert Elwood Logan y Alex J. Rota, empleados del propio Museo. Algunas de esas imágenes, tomadas entre octubre y diciembre de 1947, son las ilustran este artículo. Adams comenzó limpiando y montando los esqueletos con alambres en la posición apropiada. En movimiento. Un ejemplar, el macho alfa, tocando el suelo únicamente con la pata delantera izquierda, y el otro lo mismo, sujeto sólo por su pata trasera izquierda. En principio el taxidermista pretendió aprovechar los huesos de la cola. La cabeza la confeccionó modelándola con pasta de papel sobre el cráneo original.

Aplicación de una fina capa de escayola líquida sobre la escultura de arcilla.

Adams recubrió la osamenta del torso, del cuello y de los muslos con una capa de tiras de tela arpillera empapada en yeso líquido para, a continuación, aplicar arcilla y modelar los músculos al detalle. Terminada la escultura, procedió a emprender la tarea de extraer un molde de yeso de todo el ejemplar excepto de la cabeza y de la cola, primero colocando las láminas separadoras de las partes del molde, aplicando después una primera capa de escayola líquida, y un par más de capas más gruesas y espesas, la última aplicando estopa o arpillera, reforzándola además con unas barras metálicas para evitar que se quebrase. Las imágenes tomadas durante esta fase demuestran que el taxidermista desistió de aprovechar los huesos de la cola para, más tarde, emplear únicamente alambre. 

Nuevas capas de escayola más espesa, mezclada con arpillera y reforzada con hierro.

El método de moldeo-desmoldeo-moldeo que practicó George Adams fue el de la esculturodermia, bautizada con ese nombre por Louis Paul Jonas, y que en realidad era una evolución de las técnica que Carl Ethan Akeley empleó en el mismo AMNH décadas antes. Una vez obtenido el molde en varias partes, al interior de cada una de ellas se aplicaba una capa de papel maché. Luego se unían entre sí las piezas de papel para obtener el animal completo, añadiéndole la cabeza, la misma que se había preparado también en papel maché al principio, y un alambre para insertar el rabo. Obtenida la escultura en un material ligero, ya sólo restaba sobreponer y ajustar la piel curtida, coserla, abordar la colocación y fijación de patas, orejas, hocido, ojos y boca, dejarla secar, y acometer los acabados finales.

El maniquí obtenido en papel maché, listo para recibir la piel.

Parece ser que no hubo dudas sobré en qué posición debían montarse los lobos, corriendo persiguiendo a un supuesto ciervo, pero sí surgieron cuando se planteó en qué dirección debían correr, si en paralelo al espectador o dirigiéndose directamente hacia él. La segunda alternativa, se comentó, podría llegar a asustarlo. Michael Anderson nos cuenta que se optó por una solución intermedia, colocándo los ejemplares en un ligero ángulo. 

El macho alfa de la manada recién terminado.

El artista encargado de ambientar el primer plano del montaje fue Raymond DeLucia, el tercero de los genios. La luz del diorama es la lunar y para crear las sombras utilizó polvo de mármol mezclado con pigmentos. DeLucia llenó varios botes de vidrio con polvo de mármol mezclado con pigmentos de distintas tonalidades, perforó las tapas metálicas, y fue espolvoreando la superficie produciendo un efecto de nieve sorprendente, jamás visto hasta entonces.

Los dos lobos en disposición de ser incluídos en el diorama.

Se había previsto que el diorama estuviera terminado meses antes, a mediados de año, pero el exceso de carga de trabajo de George Adams retrasó su conclusión (4). Wilson y DeLucia había cumplido los plazos y a finales de junio habían realizado ya su tarea, pero el diorama sólo se pudo abrir al público a finales de 1947, coincidiendo además en esa fecha con un nuevo sistema de iluminación de la totalidad del Museo, con luces fluorescentes. El diorama de la Manada de lobos a medianoche fue un éxito rotundo. 

El diorama antes de su restauración en 2012.

Como ya he comentado, la Sala de Mamíferos Norteamericanos del AMNH se renovó totalmente en 2012 gracias a una donación. Se limpiaron y restauraron los ejemplares expuestos, que recuperaron además su color, y se reemplazó la iluminación por otra más eficiente. El encargado de rehabilitar el diorama de los lobos fue el veterano taxidermista Stephen C. Quinn. En el siguiente vídeo (3'30", en inglés) el propio Quinn nos explica el proceso de restauración.



En este segundo vídeo del AMNH (2'57", en inglés), de nuevo Stephen Quinn explica el proceso de construcción de un diorama. Al final del vídeo el relato se acompaña con imágenes de la Manada de lobos a medianoche.


 


 

Notas y créditos:
(1) La totalidad de las imágenes que ilustran este artículo, incluídos los esbozos de James Perry Wilson, son propiedad del American Museum of Natural History. Las fotografías en color se han obtenido de su página web. Las instantáneas en blanco y negro, obra de Robert Elwood Logan y Alex J. Rot, forman parte de los recursos en línea que el propio Museo ofrece a través de la Research Library/Digital Special Collections.
(2) James Lippitt Clark (1883-1969), ingresó en el Museo de Nueva York en 1902 como ayudante de John S. Rowley y medió para que Carl Akeley se incorporara a la plantilla en 1909. En 1926, tras el fallecimiento de Akeley, Clark asumió el liderazgo de los proyectos.
(3)  Adams después trabajaría durante veintitrés años en el Natural History Museum of Los Angeles County (NHM), el mayor museo de la costa oeste, donde entre sus trabajos cabe destacar un gran elefante macho. Los otros cuatro elefantes del diorama del NHM fueron obra de Louis Paul Jonas.
(4) Adams trabajaba a la vez en el Salón de Aves Norteamericanas.


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Taxidermidades, 2017.


Bibliografía:
Michael Anderson  Chapter 10: North American Mammal Corridor groups 1945-1954 , en Painting Actuality. Diorama Art of James Perry Wilson , http://peabody.yale.edu/james-perry-wilson/chapter-10-north-american-mammal-corridor-groups-1945-1954 (fecha de consulta: 24 de agosto de 2017).

Recursos:
Artículo La técnica de la esculturodermia en Taxidermidades. 
Artículo El Museo Americano de Historia Natural de Nueva York en Taxidermidades.
Artículo El "Akeley Hall" del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York en Taxidermidades.
Artículo Carl Akeley, padre de la Taxidermia moderna en los Estados Unidos en Taxidermidades.