La ilusión del irlandés William
Smyth (1838-1913) que en 1868 se instaló en Caversham, Dunedin,
Nueva Zelanda, hubiera sido trabajar
en un museo de Historia Natural, pero tuvo que conformarse con dirigir
su propio negocio entre 1873 y 1912. Algunos de sus trabajos en cambio,
sobre todo aves, sí engrosaron las estanterías de algunos museos
públicos nacionales y extranjeros, llegando incluso al de la Universidad
de Oxford y el Carnegie de Pittsburgh. El siguiente anuncio es de
alrededor de 1902.
