La Northwestern School of Taxidermy

Encabezamiento de una carta de la Northwestern de 1924.

La Northwestern School of Taxidermy fue la responsable de despertar el interés por la Taxidermia en todos los rincones de los Estados Unidos. Durante décadas, casi un siglo, esta institución dedicada a la enseñanza por correspondencia inició a varios centenares de miles de norteamericanos en su práctica. 

J. W. Elwood en 1910 (1).
James William Elwood (Iowa, ca.1875- Omaha, 1945), el fundador de la empresa, a finales de siglo vivía en la aldea de Oto, Iowa, donde era el director de la escuela secundaria local. Casado con Louie Estele Butler, tuvieron al menos un par de hijos, Rex Butler Elwood (Oto, Iowa,1899-Omaha, 1980) y Samuel Harold Elwood (Holstein, Iowa,1900- Detroit, Michigan,1951). J. W. Elwood, además de profesor posiblemente no fuera más que un taxidermista aficionado, pues no se conocen trabajos suyos. Como comprobaremos más adelante, poseía un par de buenos libros de Taxidermia, y posiblemente disecara para sí mismo o para sus amigos. Aquel docente y taxidermista a tiempo parcial debió ver una oportunidad de negocio y la aprovechó. En algún momento la familia abandonó Iowa y se trasladó a Omaha, Nebraska, donde Elwood se estrenaría como empresario de éxito fundando la Northwestern School of Taxidermy. Según sus propios anuncios, la escuela llegó a ocupar integramente un edificio de seis plantas en el distrito histórico de Old Market, en el 1202 de Howard Street esquina con la calle S12, originalmente un hotel que se construyó en 1890 y que en 1900 se convertiría en el edificio de oficinas de alquiler GAHM Block Building, que todavía hoy puede verse, con construcciones añadidas y reconvertido en la actualidad en un edificio de apartamentos, pero todavía reconocible. En la publicidad de la Northwestern se le denominaba Elwood Building. En 1928 Rex, el hijo mayor, que había estudiado en las universidades de Colorado y de Harvard y que había trabajado en el U. S. National Bank, fue nombrado vicepresidente y director de la compañía. No conocemos mucho más de la saga. A Rex le sucedió Alfred V. Burkley (1929- Omaha, 1994) que presidiría el penúltimo periodo de la empresa durante los años sesenta, setenta y ochenta. 

Catálogo promocional de 1944.

El folleto The fascinating Art of Taxidermy: How you can learn its secrets in your own home publicado en 1960 por la Northwestern School of Taxidermy, un catálogo que se reeditaba periódicamente y que se enviaba gratuitamente a los interesados en el curso, se refería a su fundador y a los inicios de la escuela: 
"J. W. Elwood, que fundó la escuela en 1903, se formó como taxidermista siendo niño. Era un activo cazador (2), y enseñó sus conocimientos a muchos de sus amigos. Sus viajes de caza lo llevaron a los rincones más lejanos del mundo y conoció a muchos de los cazadores más famosos del mundo. Todos querían aprender Taxidermia por sí mismos y lo animaron a abrir una escuela. Si pudiera ser enseñada por correspondencia la gente, incluso la de lugares más remotos, podrían aprender este arte.
En aquellos tiempos la Taxidermia sólo era conocida por unos pocos, los métodos se habían mantenido en secreto. Pero el señor Elwood creyó que podía enseñarla por correspondencia con la misma eficacia que lo había hecho con sus amigos en su casa. 
(...) 
Al principio, el panorama no era nada alentador. Los costes de preparación de los cursos, el tiempo empleado en la confección de los maquetas para las ilustraciones de las lecciones, y los gastos de impresión y publicidad, acabaron con todos sus ahorros. Al cabo de unos meses, cuando la gente conoció la existencia del curso, el panorama cambió. El primer año se matricularon 200 estudiantes, el segundo año 1000. Desde entonces algún año se han alcanzado los 12000! Hasta la fecha son más de 500.000... y las inscripciones nos llegan de todas partes del mundo!" 
Ilustración de un sobre de 1930.

Sobre lo que contaba la publicidad sobre sus viajes de caza por el mundo no tenemos ni rastro. Posiblemente se tratara sólo de un reclamo. Ya desde un principio el avispado Elwood, que dio con la tecla del éxito, enfocó la propaganda del curso como un método para conseguir obtener ingresos económicos suplementarios de una manera sencilla y rápida. La publicidad que aparecía en enero de 1909 en la revista Popular Mechanics lo dejaba más que claro: 
"Monte aves y animales. Aprenda en casa por correspondencia. 
El celosamente guardado secreto de la taxidermia revelado por vez primera.
Esta maravillosa y rentable profesión se enseña con éxito por correspondencia. 
Usted podrá ganar fácilmente entre 25 y 50 dólares a la semana como taxidermista profesional, o incrementar sus ingresos actuales utilizando su tiempo libre. Enseñamos por correspondencia en un lenguaje claro y entendedor. "Usted podrá ganar fácilmente entre 25 y 50 dólares a la semana como taxidermista profesional, o incrementar sus ingresos actuales utilizando su tiempo libre."No se requiere experiencia previa. Con total seguridad le garantizamos que usted aprenderá. Interesante, agradable, provechoso trabajo para hombres, mujeres y chicos. Usted comenzará a ganar dinero desde la primera lección. Menor competencia que en otros campos. Por una codorniz montada podrá cobrar 3 dólares y la tendrá acabada en una hora. Podrá vender una cabeza de ciervo por 25 y la podrá tener perfectamente montada en tres días o menos. 
Cazador.- Monte los bellos trofeos de sus jornadas de caza. Decore toda su casa o su estudio con las cabezas y pieles que ahora desecha. Aprenda a montar toda clase de aves, animales, peces, trofeos de caza. Curta pieles para bellas alfombras y adornos, etc. 
Le garantizamos el éxito o le retornamos su matrícula. 
Miles de graduados con éxito avalan nuestros métodos como buenos. Coste extremadamente bajo. Única institución de este tipo en el mundo. 13 medallas de oro. Gratis.- Escribanos hoy y pídanos nuestro bello libro ilustrado sobre taxidermia. Una copia de muestra de la revista de taxidermia con una muestra del diploma y con información completa sobre esta maravillosa y rentable profesión y pasatiempo estremecedoramente interesante. De su jornada de caza, pesca o trampeo, o si desea obtener más dinero, usted precisa de estos valiosos libros. Envíenos su nombre y dirección y los recibirá gratis. Escríbanos hoy mismo. Northwestern School of Taxidermy, Box 58 N, Omaha, Nebraska." 
Elwood invitando a ganar dinero (3).
Anuncios como el anterior proliferaron en decenas de revistas, las más conocidas, Western Field, Bird and Nature, The Oologist, Farm Journal, The Cosmopolitan, Outdoor World and Recreation, Fur Fish Game, Forest and Stream, Popular Mechanics, Popular Science, Boy's Life, Field and Stream. Siempre acompañados de imágenes de animales disecados. Incluso en alguna inserción aparecía el propio Elwood invitando al lector a ganar dinero con su curso. Efectivamente, aquel curso y aquellas promesas tuvieron una acogida inesperada, 55.000 alumnos hasta 1917, 200.000 hasta 1934, 300.000 hasta 1946, 500.000 hasta 1960. La escuela llegó al 1.000.000 de alumnos, según aseguraba un anuncio en la revista Field and Stream de agosto de 1987, anuncio que ya compartía página con otros proveedores y también con otros cursos que ofrecían aprender en casa como los de Van Dyke, Wasco, Dan Chase, la Mid-South Taxidermy de Tenessee, la Iowa School of Taxidermy, la Southland School of Taxidermy, la Professional Taxidermy School de Florida, la Storey's School of Taxidermy de Iowa, u otra escuela de Nisswa, Minnesota, algunos de ellos en videocassete, o bien la presencial American School of Taxidermy de Janesville, Wisconsin. La dura competencia, la proliferación de libros con técnicas más modernas, la aparición de proveedores con productos de calidad, la irrupción del vídeo, etc., abocarían a la Northwestern al cierre a finales de los años noventa. Como apuntaba al principio, la realidad es que una abrumadora mayoría de los norteamericanos que aprendieron Taxidermia durante el siglo XX comenzaron con el curso de Elwood. 

Dos alumnas en el catálogo de 1944.
Efectivamente, la persona interesada recibía sin compromiso un catálogo con algo de información acerca de la escuela y textos como los siguientes: "Creemos que usted encontrará este folleto no sólo interesante sino que le abrirá los ojos a los tremendos placeres que le puede proporcionar la que se ha denominado 'la mejor afición del mundo'", o bien, "La escuela tiene una influencia mundial. Cuenta entre sus mecenas con personajes de renombre internacional, cazadores famosos, artistas, universidades, museos y gobiernos. Sus estudiantes van desde niños granjeros hasta congresistas. Además, el arte de la Taxidermia no se limita a los hombres, muchas mujeres han completado con éxito nuestro curso!". Para inspirar mayor confianza, se afirmaba que "El First National Bank de Omaha proporcionará referencias en cuanto a la fiabilidad de la escuela y de la capacidad y el carácter de sus directores". Una constante, además de en la publicidad también en su catálogo promocional, como hemos comprobado, era dar cuenta del gran número de alumnos, cientos de miles, que habían pasado por la Northwestern. Contenía además un breve texto de agradecimiento del presidente de la compañía. Finalmente, la nota más pintoresca la proporcionaba las fotografías que enviaban los alumnos junto a sus trabajos y que se reproducían en aquellas páginas. En muchas de aquellas imágenes aparecían trabajos de lo que en la actualidad se conoce como Taxidermia antropomórfica al estilo de la que practicó el taxidermista alemán del siglo XIX Herman Ploucquet: conjuntos de ranas disecadas tocando instrumentos o jugando a las cartas, ardillas casándose o boxeando, conejos y pollitos imitando actividades humanas. También se promocionaba la llamada "Taxidermy Craft-Work", donde los pequeños animales disecados se incorporaban a objetos decorativos como sujetalibros, relojes o lámparas. Frecuentemente, sobre todo al principio, cuando un alumno enviaba orgulloso una fotografía junto a su trabajo a la escuela, como respuesta, además de las felicitaciones y el diploma, recibía una propuesta de compra de la pieza. He podido leer alguna de esas cartas. La Northwestern también vendía animales disecados.

El famoso curso de la Northwestern School of Taxidermy.

Lessons in Taxidermy, el curso de la Northwestern School of Taxidermy, estaba estructurado en nueve cuadernillos de dieciséis páginas cada uno, divididos en cuarenta lecciones. Cada mes el alumno recibía uno contrarrembolso, un sencillo pliego de imprenta que casi siempre contenía cuatro lecciones, una por semana. Sobre todo llaman la atención los grabados, bastantes tomados prestados de los libros de William Temple Hornaday Taxidermy and Zoological Collecting, publicado en 1891, y de Oliver Davie Methods of the Art of Taxidermy, que apareció en 1894. Efectivamente, algunas de las figuras que acompañan al texto son exactamente las mismas, otras están copiadas y levemente modificadas, las últimas están claramente inspiradas. En el caso del de Hornaday, se trató de uno de los libros de Taxidermia más vendido en los Estados Unidos y compitió directamente con el curso de Elwood durante décadas, pues se reeditó hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial. El manual de Davie también fue otro competidor, pues se fue reimprimiendo hasta 1920. 

Grabados del cursillo de Elwood.
Primera lección, observaciones al alumno; lección segunda, obtención de ejemplares; lección tercera herramientas y materiales; lección cuarta, desollado de aves; lección quinta, algunas observaciones sobre el desollado de aves; conclusión del primer cuaderno: el alumno precisará, entre otros materiales, de ojos de vidrio de buena calidad que la misma escuela le podrá proporcionar, "Éstos pueden comprarse en cualquier suministrador por pocos centavos el par. (...) Nuestros ojos son de buena calidad y algo más baratos del precio usual. Le recomendamos un pequeño pedido para comenzar, después de algunas semanas usted sabrá mejor lo que puede necesitar. Con un pedido de un dólar o poco más recibirá un buen surtido". Efectivamente la escuela, que también editaba periódicamente un catálogo de productos, suministraba los materiales y las herramientas a sus alumnos. El segundo cuadernillo, con las lecciones de la sexta a la décima finalizaba con un "Si aún no ha recibido nuestro catálogo de suministros se lo enviaremos gratis si nos lo pide". Cada alumno del curso se convertía así en un cliente que, periódicamente, una o varias veces al año, hacía un pequeño pedido a la escuela del profesor Elwood. Stephen P. Rogers (2003), historiador de la Taxidermia, escribe que hasta la década de los sesenta los ojos de vidrio y las herramientas que vendía la Elwood Supply Company, la división suministradora de material de la Northwestern, a sus alumnos eran europeos, que a partir de entonces empezó a producir ella misma los ojos de vidrio que, al igual que las herramientas que vendía, eran de poca calidad, hecho que, como hemos comprobado, favoreció la competencia y la aparición de nuevos proveedores de productos para Taxidermia. 

Grabados originales del libro de Davie.
En cuanto a las técnicas que contienen los cuadernillos eran extremadamente sencillas, y evidentemente no eran innovadoras. Los textos no eran más que una adaptación de los dos manuales mencionados, el de Hornaday y el de Davie. Los productos conservantes propuestos eran un preservativo seco compuesto por 4 onzas (4) de alumbre en polvo por cada libra de arsénico pulverizado, y una pasta preservativa compuesta a partes iguales por arsénico en polvo y jabón de lavar. Elwood advertía de la peligrosidad que para la salud suponía manipular veneno. Con el tiempo, unas décadas más tarde, en los años cuarenta, a partir del activismo de Luther Leon Pray en los Estados Unidos en favor del uso del bórax (5), la Northwestern aboliría el uso del arsénico. El cuerpo de las aves se modelaba con virutas de madera y el cuello con estopa. El montaje de los pequeños mamíferos no variaba un ápice de como se había hecho a lo largo de todo el siglo anterior, comenzando con el alambrado de las patas, la cola y la cabeza, luego rellenando el interior de la piel con estopa y viruta, para acabar cosiendo, es decir, sin cuerpo artificial. El curtido para el montaje de las pieles de los mamíferos de gran tamaño era la tradicional y centenaria mezcla de agua, alumbre y sal. El montaje de los grandes mamíferos era el mismo que el que propuso Hornaday y multitud de autores americanos y europeos (vea el siguiente grabado) , un perfil central de madera, al que se fijaban los alambres de patas, cuello y cola, y que se iba envolviendo formando con viruta e hilo el cuerpo proporcionado del animal, todo recubierto de una capa de arcilla para que la superficie quedara lisa. El mismo procedimiento para el montaje de cabezas. La lección diecisiete reproducía la técnica de Hornaday de moldeo de una lengua con papel maché. Al final de ese quinto cuaderno, a pesar de haber descrito un sistema pensado para principiantes, la Northwestern publicitaba maniquíes de papel maché para el montaje de cabezas.

Otra ilustración copiada de Methods of the Art of Taxidermy de Oliver Davie.

En cuanto a los peces, el curso de Elwood proponía desollarlos mediante una incisión longitudinal, descarnarlos, aplicar la pasta preservativa, e introducir un cuerpo artificial de madera tallada recubierto de una capa de arcilla. También se pormenorizaba el sistema de  montar los llamados medallones o medios peces para colgar en la pared. Para los de mayor tamaño, como tiburones, el cuerpo se fabricaba igual que el de los mamíferos grandes. Las serpientes se podían desollar alternativamente extrayendo el cuerpo por la boca o mediante una incisión "desde la cabeza hasta el final de la cola". En la séptima entrega, el alumno aprendía cómo curtir las pieles para decoración. El licor curtiente era una mezcla de 5 galones de agua, 10 libras de sal y 3 onzas de ácido sulfúrico. En realidad un simple piquelado que dejaba la piel con un pH ácido. Las alternativas al licor curtiente eran una mezcla de agua, bórax, sal común y alumbre en polvo;  una combinación de agua, bórax, sulfato sódico y salmuera; la tradicional aplicación de cal al interior de la piel descarnada; o bien una última solución compuesta por ácido sulfúrico, sal y "agua de lluvia", otro piquelado. También se explicaba cómo preparar las alfombras y el modelado de lenguas en cera. El cuaderno octavo orientaba sobre la "Taxidermia de fantasía": disecar animales como si parecieran recién muertos, escenas con nieve, piedras artificiales, peanas, o el uso de las patas como percheros, termómetros o tinteros. El último librito abordaba la conservación de insectos y la preparación de huevos de aves y nidos.

Anuncio de 1933.
Tras leer el curso hemos podido comprobar que Elwood no desconocía el bórax (6) pues era el componente de uno de los licores curtientes, pero aún siendo así, no introdujo su uso como preservativo en polvo para las aves y los mamíferos de menor tamaño hasta bastante tiempo después. Otra particularidad que nos llama particularmente la atención es que Elwood seguía las técnicas de Hornaday para el montaje de mamíferos, bastante más sencillas para principiantes que otras que ya se habían empezado a utilizar en los Estados Unidos como la técnica dermoplástica, el montaje de la piel sobre una escultura de yeso, algo que ya había practicado Martha Maxwell (1831-1881), método que asimismo otro taxidermista norteamericano, Joseph H. Batty, describió en 1880 en su manual; o bien la técnica conocida como esculturodermia, el modelado de maniquies en papel maché que apuntaría Carl Ethan Akeley, contemporáneo de Elwood, y que perfeccionaría más tarde Louis Paul Jonas. Sirva pues este inciso solamente para contextualizar técnicas y productos, en absoluto para desacreditar a Elwood quien evidentemente estimó más oportuno enseñar a sus alumnos la más sencilla de ellas con el objetivo de que tuvieran un resultado óptimo, rápido y provechoso. Su publicidad se basaba en esos pilares. Recordemos el anuncio de la Northwestern de 1909 en Popular Mechanics donde Elwood aseguraba a los lectores que si seguían el curso serían capaces de montar una cabeza en menos de tres días y venderla por 25 dólares, o convertirse en taxidermista profesional y "ganar fácilmente entre 25 y 50 dólares  a la semana". Pongámolos en contexto, en 1910 un obrero agrícola en los Estados Unidos ganaba alrededor de 21 dólares al mes con comida o 28 si no la incluía.

El Elwood Building en la actualidad, aún reconocible (Google Maps).
El formato del curso, y también su contenido, varió poco a lo largo del tiempo. Fue quedando obsoleto a partir de la segunda mitad de siglo. Se sustituyeron los grabados por fotografías, pero no se adaptó. El último anuncio que he localizado de la Elwood Supply Company apareció en la revista Field and Stream en el mes de febrero de 1998. Lo encabezaba un "Aprenda taxidermia en casa" y ofrecía un curso "fácil de seguir" mediante libros y vídeos. También ofertaba kits y productos "de primera calidad". Ofrecía un número de teléfono gratuito para que el interesado pudiera llamar y pedir, como siempre, el librito informativo igualmente gratuito. No se debió prolongar por mucho más tiempo la actividad de la empresa que fundara James William Elwood.

Buena parte de los lectores españoles de este artículo habrán identificado estos cursos con aquellos que ofrecía en España el denominado Instituto Jungla, asimismo una academia que enseñó Taxidermia por correspondencia desde 1947 hasta los años ochenta. En realidad aquel cursillo no era más que una copia casi calcada del de la Northwestern: nueve cuadernillos con cuarenta y cinco lecciones, publicidad en revistas que prometían obtener ingresos económicos extraordinarios utilizando el tiempo libre practicando la afición de la taxidermia, el envío de un catálogo promocional gratuito donde se explicaban las bondades del curso con testimonio fotográfico de multitud de alumnos que posaban con sus obras, y la venta de material y herramientas. Al igual que el cursillo americano, el español también quedó anticuado en cuanto a materiales y técnicas.

Notas.-
(1) Imagen de James William Elwood insertada en un anuncio de la Northwestern en Popular Mechanics en noviembre de 1910.
(2) En el original sportman, cuya traducción literal es deportista. Es una forma de maquillar la palabra cazador. Aparecerá en más ocasiones en este artículo.
(3) Contraportada de Popular Mechanichs de marzo de 1909.
(4) 1 onza = 28,35 gramos ; 1 libra = 453,59 gramos ; 1 galón = 3,875 litros.
(5) Tetraborato de sodio.
(6) El inglés Montagu Browne ya comentó el uso del bórax en su manual de taxidermia en 1871



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Taxidermidades, 2015.


Bibliografía:
---  A School for Nature Loversand Sportsmen , Northwestern School of Taxidermy, Omaha, 1944.
---  The fascinating Art of Taxidermy: How you can learn its secrets in your own home  , Northwestern School of Taxidermy, Omaha, ca. 1960.
Joseph H. Batty   Practical Taxidemy and Home Decoration , Orange Judd Company, Nueva York, 1880. 
Montagu Browne  Practical Taxidermy. A Manual of Instruction to the Amateur in Collecting, Preserving, and Setting up Natural History Specimens of all Kinds  , Ed. The Bazaar, Londres, 1878. 
Oliver Davie  Methods in the Art of Taxidermy  ,  Hann & Adair y H. T. Booth, Columbus y Londres, 1894. 
J. W. Elwood    Lessons in Taxidermy , The Northwestern School of Taxidermy, Omaha, 1905. 
Instituto Jungla   Enseñanza de taxidermia por correspondencia , Imp. Enrique Cruces, Madrid, 1959. 
William Temple Hornaday   Taxidermy and Zoological Collecting , Charles Scribner’s Sons, Nueva York, 1891. 
Leon Luther Pray   Taxidermy  , Ed. The Macmillan Company, Nueva York, 1943. 
Stephen P. Rogers   As Old Fart said, Elwood never adapted (respuesta a otro miembro del foro con ese pseudónimo) , en http://www.taxidermy.net/forums/IndustryArticles/01/a/01D9356F4A.html  , 25 de marzo de 2003. Fecha de la consulta, 10 de enero de 2015.

Recursos:
Artículo La enseñanza de Taxidermia por correspondencia en Taxidermidades.
Artículo "Taxidermy and Zoological Collecting", el tratado de W. T. Hornaday en Taxidermidades.