John Edmonstone, el esclavo que enseñó Taxidermia a Charles Darwin.


John Edmonstone enseñando Taxidermia a Charles Darwin (1).


El excéntrico Charles Waterton (1782-1835) rememorando los primeros días de su tercer viaje en 1820 a la Guayana Británica escribió en su libro Wanderings in South America, the North-West of the United States, and the Antilles (1825): 
   "Tras permanecer algunos días en la ciudad, subí a mi antigua morada junto al arroyo en la residencia de Demerara, de mi digno amigo el señor Edmonstone, en el arroyo Mibiri. 
   La casa había sido abandonada hacía algunos años. (...) Contraté algunos negros de un leñador de otro arroyo para reparar el tejado, y luego la casa o lo que quedaba de ella, convirtiéndola en cuartel general de historia natural. (...). 
   Fue en aquella colina (2) cuando en el pasado intenté enseñarle a John, el esclavo negro de mi amigo el señor Edmonstone, la forma correcta de montar pájaros. Pero John era poco hábil y requería abundantes tiempo y paciencia para enseñarle cualquier cosa. Algunos años más tarde, su patrón lo llevó a Escocia donde, una vez libre, John lo dejó, consiguió empleo en Glasgow, y más tarde en el Museo de Edimburgo. El señor Robert Edmonstone, sobrino del anterior, disponía de un mulato capaz de aprender cualquier cosa. Me pidió que le enseñara el arte. Lo hice, era dócil y resuelto, y estuvo conmigo todo el tiempo en el bosque. Lo dejé allí para que siguiera este nuevo arte de conservar aves y lo enseñara a los demás." 

El fragmento anterior recoge recuerdos de sus expediciones anteriores, que tuvieron lugar en 1812 y 1816, que fue cuando en una de ellas enseñó sus particulares métodos taxidérmicos a aquel esclavo negro, y además del propio viaje de 1820 cuando vuelve a enseñar a disecar a un mulato, este último más receptivo que John Edmonstone. Ciertamente Waterton, Señor de Walton Hall, Yorkshire, Inglaterra, que fue huésped del terrateniente inglés Charles Edmonstone y que en 1829 se convertiría en su yerno al casarse con Anne Edmonstone, se hizo cargo a partir de 1804 de las plantaciones de azúcar de su familia en la Guayana Británica y viajó con frecuencia a América. Naturalista aficionado, relató en Wanderings sus estancias y expediciones por la selva, libro, dicho sea de paso, que fue todo un éxito en Inglaterra reeditándose en varias ocasiones y que contribuyó a despertar vocaciones como ocurrió con un joven lector, Charles Darwin.

Las técnicas taxidérmicas (3) que aquellos dos esclavos aprendieron eran bastante particulares, muy básicas, con escasez de instrumentos y materiales, dignas del personaje. Cuando en Europa se había generalizado el empleo del jabón arsenical de Jean-Baptiste Bécoeur, Waterton utilizaba el sublimado corrosivo (4) disuelto en alcohol como preservativo para las pieles. Una segunda característica distintiva consistía en montar las aves sin alambres, una extravagancia, puesto que estos, decía Waterton, "desarreglaban la simetría de las aves y provocaban tiesura".

No disponemos de muchos datos biográficos. Desconocemos la fecha y lugar de nacimiento de John Edmonstone, que como todos los esclavos adoptaban el apellido de su amo. A falta de datos la situamos a finales del siglo XVIII, probablemente en la misma plantación de Warrows Place, Mibiri Creek, Demerara River. Sabemos que tras acompañar a su amo a Glasgow fue liberado en 1817. Una década antes se había prohibido en Inglaterra el comercio de esclavos, aunque la abolición total de la esclavitud no llegaría hasta 1833. Edmonstone vivió y trabajó en Glasgow durante seis años y en 1823 se mudó a Edimburgo, instalándose en el número 37 de Lothian Street, a unos cien metros de la Universidad. A partir de entonces Edmonstone comenzaría a ganarse la vida como taxidermista, disecando aves para el Museo de Historia Natural de la Universidad, probablemente aceptando encargos de particulares, e impartiendo clases de Taxidermia a estudiantes. Darwin fue uno de ellos.

La residencia de Charles Edmonstone en Mibiri Creek, Demerara River (2).


Hijos de médico, Charles Darwin, que contaba dieciséis años, y su hermano Erasmus se trasladaron en 1825 a Edimburgo para asistir a clases de Medicina. Ambos se alojaron en el número 11 de Lothian Street, muy cerca del taller de Edmonstone -en la misma acera algunas puertas más allá- y de la Universidad. Naturalista aficionado, el joven Darwin, que sorteaba las tediosas y repugnantes clases de aquella cirugía sin anestesia, entre febrero y abril de 1826 acordó con Edmonstone tomar clases de Taxidermia a razón de una guinea la hora. Aquel año se había publicado el libro de Waterton con sus andanzas americanas, que Darwin había devorado, y quizá las aventuras de Edmonstone con Waterton, sus historias sobre la vida en la plantación, la selva y las descripciones de desconocidos plantas y animales exóticos, aguzaran el interés aventurero de aquel joven.

En una carta a Susan Elizabeth en enero de 1826, Darwin le comunica a su hermana su acuerdo con Edmonstone
   "Voy a aprender a disecar aves, de un negro, creo que un viejo sirviente del doctor Duncan (5). Tiene la ventaja de ser barato, si no tiene nada más, ya que solo cobra una guinea, a razón de una hora diaria durante dos meses."
 
Décadas más tarde, en su Autobiografía (1876) Darwin, más afectuosamente que Waterton, escribiría de nuevo sobre Edmonstone:
   "Oí a Audubon pronunciar algunas interesantes conferencias sobre las costumbres de los pájaros norteamericanos, despreciando algo injustamente a Waterton. A propósito, en Edimburgo vivía un negro que había viajado con Waterton y que se ganaba la vida disecando pájaros, cosa que hacía excelentemente: me daba lecciones que yo pagaba, y acostumbraba a reunirme con él a menudo, ya que era un hombre muy agradable e inteligente."

En su viaje de 1831 como naturalista en el H.S.M. Beagle durante el cual, a partir de la observación de los picos de diferentes pinzones de las Islas Galápagos, sugirió que podrían haber evolucionado a partir de un antepasado común, estableciendo la posibilidad de una selección natural, Darwin prepararía numerosas pieles de especímenes practicando pues las enseñanzas de Edmonstone. Durante aquella expedición Darwin conoció además de primera mano los crímenes de la esclavitud, como por ejemplo el azote y maltrato de niños, una realidad que su profesor de Taxidermia le había contado. Algunos historiadores sugieren que aquella relación con Edmonstone, además de haber heredado las creencias abolicionistas de sus abuelos, reforzaría su creencia de que ninguna raza era superior a otra.

Entre 1832 y 1833 Edmonstone tuvo su domicilio en el número 6 de South Saint David's Street. En los registros del Royal Scottish Museum, heredero tras varios cambios de nombre del museo universitario de Historia Natural, aparece la adquisición en 1822-1823 a Edmonstone de una piel de boa constrictor de 15 pies de largo. Otras anotaciones registran en 1823 la compra de dos golondrinas, un mirlo acuático y un pizón; y en 1825 la adquisición de algunos peces. Desconocemos si John Edmonstone se casó o tuvo hijos. Tampoco cuándo y dónde murió y en qué circunstancias. De hecho, como hemos podido comprobar, si no fuera por las reseñas de Waterton o Darwin, apenas habríamos sabido de su existencia.

En el año 2009 se descubrió una pequeña placa de cerámica de recuerdo en su honor en el edificio donde vivió en Edimburgo.



Notas y créditos.-
(1) Fotografía de Mark Pallen publicada en su blog The Rough Guide to Evolution. La imagen original es una pintura al pastel de Viktor Yevstafiev que se expuso en el Museo Estatal Darwin de Moscú en 2008.
(2) La casa de la colina a la que se refiere Waterton es la que aparece arriba a la izquierda en el grabado que Thomas Stauton St. Clair publicó en el segundo volumen de su A Residence in the West Indies And America (1834), que se reproduce más abajo en este artículo.
(3) Waterton describió sus técnicas en Wanderings, aunque quizá se hallen mejor descritas en Taxidermy (1843), la sexta reedición de la obra de la naturalista Sarah Bowdich Lee, que acudió a Walton Hill para durante ocho días conocer de primera mano las técnicas de Waterton. En español las describió Manuel Llofriu en su Taxidermia. Manual práctico del disecador de animales y plantas (1885).
(4) Como se conocía entonces el bicloruro de mercurio, tan nocivo y peligroso como el jabón arsenical de Bécoeur.
(5) Andrew Duncan, profesor de la Medical School de la Universidad.


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Taxidermidades, 2020. 


Bibliografía: 
Sara Bowdich Lee  Taxidermy: or the art of collecting, preparing and mounting objects of Natural History , Longman, Brown, Green and Longmans, Londres, 1843.
Charles Darwin   Autobiografía y cartas escogidas  (ed.  de José M. Sánchez Ron),  Biblioteca 30 Aniversario,  Alianza, Madrid, 1997. 
Charles Waterton   Wanderings in South America, the North-West of the United States, and the Antilles, in the years 1812, 1816, 1820, and 1824. With Original Instructions for the Perfect Preservation of Birds, and c. for Cabinets of Natural History B. Fellowes, Londres, 1828. 

Recursos:
Artículo Charles Waterton: biografía de un taxidermista excéntrico. "A Nondescript"  en Taxidermidades  
Artículo Charles Waterton: su técnica taxidérmica en Taxidermidades.
Artículo Charles Darwin, taxidermista y coleccionista en Taxidermidades.