"The Naturalist's Pocket-Book" de George Graves.

Portada del libro.
En 1825 un joven Charles Darwin compró en Londres un ejemplar de The Naturalist's Pocket-Book para utilizarlo durante los paseos que a partir de octubre de ese año planeaba dar junto a su hermano Erasmus, ambos estudiantes en la Universidad de Edimburgo. Efectivamente, durante los domingos del siguiente invierno los hermanos Darwin recorrieron las orillas del estuario del río Forth recolectando especímenes y anotando sus hallazgos en un cuaderno. Durante el siguiente curso Charles se convertiría en miembro activo de las sociedades de estudiantes naturalistas y continuaría recogiendo muestras en las orillas de la ría. Se puede afirmar, pues, que ese libro influyó de alguna manera en la formación del celebrado Darwin.

La primera edición de The Naturalist’s Pocket-Book, or Tourist’s Companion: being a brief introduction to the different branches of Natural History: with approved methods for collecting and preserving the various productions of Nature, ése es su título completo, se publicó en Londres en 1817. El libro, de tamaño octavo mayor, tiene 335 páginas más las de cortesía y ocho láminas dibujadas y grabadas por el propio autor, George Graves. Al año siguiente aparecería una segunda edición. Algunas referencias a este Libro de bolsillo del naturalista se refieren a él como una obra que sigue el método científico de Francis Bacon (1561-1626), personaje que consolidaría el método inductivo y daría paso al empirismo, y que justificaba el estudio de la Historia Natural por los beneficios que la naturaleza podía aportar a los seres humanos. De hecho, el libro, además de métodos de recolección y preparación de especímenes animales, vegetales y minerales, y de su clasificación y características, reproduce a modo de ejemplo algunas páginas del cuaderno de campo del propio Graves, con anotaciones de datos ordenados en columnas. Se suele subrayar ese último detalle como algo que animaría a numerosos naturalistas, como ocurrió con Darwin, a ir siempre acompañados de una libreta donde registraban observaciones y descripciones.

Página de ejemplo con anotaciones de un cuaderno de campo.

Antes de pasar a conocer el contenido objeto de nuestro interés, y ligado en cierto modo al método de Francis Bacon ya mencionado, quisiera revelar una graciosa sorpresa que albergaba el volumen de que dispongo. Se trata de algo anecdótico, una simple perla. Al referirse al polvo antiséptico o preservativo, George Graves escribe repetidamente "polvo antiescéptico", en inglés antisceptic por antiseptic. El corrector o el impresor, la primera vez que aparece ese error se apercibe y escribe "antisceptic" en cursiva, respetando lo que el autor había escrito. El lector se reencontrará con esa errata a lo largo del libro, pero ya sin remarcar en cursiva. Pues bien, mediado el texto, en la sección dedicada a la conservación de los lagartos, cocodrilos e iguanas, alguien añadió en algún momento unas notas a lápiz. Tachó la c de "antisceptic" y anotó a pie de página el chascarrillo "a good powder for Descartes", en español "un buen polvo para Descartes", y debajo "Hume" y otra palabra que no acierto a descifrar. Se trata, sin duda, de un buen ejemplo de humor inglés y de una demostración de conocimiento filosófico. El muy escéptico René Descartes (1596-1650), además de padre de la filosofía moderna fue el autor del Discurso del Método una obra decisiva que contribuiría al establecimiento del método científico, circunstancia ésta que cierra ese círculo que abríamos citando a Bacon en el párrafo anterior. David Hume (1711-1776) fue también seguidor de la corriente filosófica escéptica. Mientras Descartes creía que todo tenía respuesta, Hume defendía que la duda era la respuesta a todo. Pasemos página.

El "polvo antiescéptico", un "buen polvo para Descartes", anotó un lector en una página del libro.

Entendiendo los desunidos fragmentos del libro que tratan acerca de la preparación de animales como un tratado de Taxidermia, éste no se nos presenta como muy novedoso desde nuestro punto de vista, aunque si nos trasladamos a la Inglaterra de principios del siglo diecinueve lo es bastante más. Hasta entonces apenas se había publicado nada sobre el tema, sólo las breves y primarias instrucciones de John Woodward (1696), Edward Bancroft (1769), Johann Reinhold Forster (1771) o Edward Donovan (1794), las cartas en Philosophical Transactions de Tesser Samuel Kuckhan (1770) o el capitán Thomas Davies (1771), el libro para viajeros de John Coakley Lettsom (1773) basado en las técnicas de los dos anteriores, o los libritos de instrucciones de William Swainson (1808 y 1822). Graves no cita en su texto a ningún autor ni inglés ni en otras lenguas. Veamos cuáles son sus técnicas taxidérmicas.

Después de haber tomado sus medidas y de haberlo dibujado y descrito, Graves propone comenzar a desollar un mamífero con la tradicional incisión por el vientre, proseguir de la forma habitual hasta llegar al cartílago del hocico y separar el cráneo del resto del cuerpo, descarnar el cráneo y el interior de la piel y rebozar ésta con polvo antiséptico, compuesto éste por una parte de arsénico y dos terceras partes de alumbre pulverizado (1). Prosigue volviendo la piel y rellenándola de algodón u "otras sustancias blandas" impregnadas con una considerable cantidad de polvo preservativo. Graves aclara que en los cuadrúpedos de un mayor tamaño no será preciso que los huesos de las patas y el cráneo se mantengan unidos a la piel, y ésta, una vez seca, podrá prepararse para ser enviada (2). Para montar una piel seca deberá sumergirse ésta en agua durante algunos días. Se insertarán alambres por las patas que se unirán al alambre principal que atravesará el ejemplar desde el cráneo hasta la cola. La piel se embadurnará de antiséptico y se irá rellenando. Los alambres sobresalientes de las patas serán suficientemente largos como para poder fijar el animal a una tabla capaz de sostenerlo. Una vez atiborrada la piel se coserá con un resistente doble hilo de seda y una aguja triangular curvada, "como la usada por cirujanos". Para el montaje de los pequeños mamíferos, Graves plantea construir un falso cuerpo formado con un alambre suficientemente largo y una sustancia que lo envuelva y que guarde las proporciones del animal. El sujeto se montará sobre una madera y se le dotará de una actitud natural "que le haga recuperar su elegancia y su forma". Antes de que la piel se enjugue se le insertarán los ojos, que serán del tamaño y color de los naturales (3). El secado del espécimen tendrá lugar en una habitación aireada. Dependiendo de las condiciones atmosféricas, "en una semana o algo más, la piel estará seca", dice el autor. Cuando esté "bien seco", acota el autor, el cuadrúpedo se podrá introducir en una urna de vidrio bien sellada. Graves conviene que algunas pieles requieren mayor cantidad de polvo antiséptico que absorba la grasa. Propone ambientar el interior de la vitrina con musgo o hierba secos y arena, que se fijarán utilizando cola de carpintero (4). El autor comenta que en ocasiones se preferirá introducir los pequeños animales en botes de vidrio sumergidos en una mezcla de una tercera parte de vino, ron u otro alcohol y dos terceras partes de una "solución concentrada de alumbre", y añade algunas recomendaciones al respecto. Graves finaliza el apartado dedicado a la Taxidermia de los mamíferos enumerando las herramientas, materiales y drogas o especias que se precisarán.

Las aves no se podrán desollar hasta unas horas después de muertas, cuando se haya coagulado la sangre, y será imprescindible anotar el color de los ojos, las patas, las partes carnosas u otras zonas de la piel desprovistas de pluma, dado que cambiarán de color una vez montados y secos. Graves comienza el desollado con un corte longitudinal desde el principio de la pechuga hasta el vientre, va despegando la piel del cuerpo, las patas y las alas, descarnando sus huesos, también completamente el cráneo, y aplicando el mismo polvo preservativo que para los cuadrúpedos. Las cavidades de la cabeza las rellena de algodón u otro material blando. Si se precisa la lengua para el montaje, Graves sugiere preservarla sumergiéndola en una solución de alumbre. El autor subraya la necesidad de que cada ave se monte según su actitud natural, considera "imperdonable" que no se preste atención a ese extremo, y recomienda a los principiantes de este arte que lo conozcan a través de alguien experimentado. Graves prosigue explicando que se seguirá montando el ave de forma análoga a como se hace con los cuadrúpedos. El alambre principal atravesará el interior cuerpo desde la cola hasta el cráneo y los alambres laterales atravesarán las alas y las patas y se enlazarán con el principal. Se seguirá henchiendo la piel, empezando por el cuello, y a la par se le irá aplicando polvo antiséptico. Se atiborrará hasta conseguir el tamaño natural del cuerpo, se coserá, se colocará en su posición correcta y se colocarán los ojos artificiales. Una vez seca el ave se podrá introducir en una urna de vidrio con algún pedazo de alcanfor dentro. Igualmente como con los mamíferos, el interior de la vitrina se podrá decorar con flores, hierba, musgo, líquenes secos, etc.

Grabado del libro.
Graves desuella las tortugas de mayor tamaño abriendo el peto y manteniendo intacta la piel de la cabeza que la une a la concha, las descarna, las baña durante algunas horas en una concentrada solución de alumbre y las monta de forma análoga a los cuadrúpedos. Las pequeñas tortugas las preserva sumergiéndolas en una mezcla a partes iguales de alcohol puro y una solución de alumbre, y las ranas, pequeños lagartos y serpientes en la misma mezcla. Los lagartos más grandes, los cocodrilos, las iguanas, etc., los desuella y monta como los mamíferos, empleando el mismo polvo preservativo. Las serpientes se desollarán por el vientre. Todos los reptiles, una vez secos, se deberán pintar para que recuperen su color natural. Graves escribe que los peces se pueden conservar en licor y añade que la conservación en seco no es tan interesante como lo es para el resto de los animales, puesto que se alteran tanto el color como su forma. Tras conjeturar sobre las ventajas y los inconvenientes de sumergirlos en licor o de prepararlos taxidérmicamente Graves describe su método de preparación de peces. Principia con una incisión longitudinal por el lateral, extrae la carne, seca la piel con papel, la emboza con polvo antiséptico y lo rellena con yeso mate. "No se deberá rellenar en exceso", puntualiza. Una vez bien seco se deberá pintar y se podrá introducir en vitrinas o gabinetes, en un lugar sin demasiada luz, para que no se altere su color. Graves alecciona además sobre la preservación de insectos, moluscos y zoófitos.

Para el aficionado a la historia de la Taxidermia, quizá lo más llamativo del libro sea la preparación de la propia lengua del ave, en el caso de que ésta deba montarse con el pico abierto. El resto del texto, como ya se ha dicho, no aporta mucho. Graves apenas fue citado por autores posteriores. Pierre Boitard (1825) facilita la composición de los licores preservativos y describe además el método de disecado de peces, calificándolo de impracticable por el fuerte olor que despide y porque destruye los colores. Swainson (1840) cita, entre otros, las de Graves como "recetas de preservativos que no se han usado durante mucho tiempo".

Biografía de George Graves.

El naturalista George Graves nació el 23 de mayo de 1784 en Newington Butts, Surrey, una aldea ya desaparecida que estaba situada una milla al sur de London Bridge. Era el mayor de diez hermanos, seis niños y cuatro niñas, de los que sobrevivieron ocho. La familia pertenecía a la Society of Friends, una sociedad religiosa cuáquera. Su padre William Graves se dedicaba profesionalmente a colorear láminas de Historia Natural. Su principal cliente era un amigo suyo, el reconocido boticario, botánico y entomólogo William Curtis. Poco después de nacer George, la familia se trasladaría a Walworth, Surrey, actualmente un barrio de Londres. Hacia 1799, coincidiendo con el fallecimiento de Curtis, William Graves aparece en los registros con la profesión de tendero. Se desconocen datos de la infancia de George Graves, nuestro protagonista, aunque se sabe que vivió durante un tiempo en casa de Thomas Curtis, hermano menor y editor de los libros de William Curtis; y que en 1806 se casaría con Mary Curtis, la hija de Thomas. Aquel matrimonio, del que nacieron una hija y un hijo, le valió al joven Graves ser repudiado en 1808 por la Society of Friends. Por entonces la familia Graves vivía en Garden Row, Londres, y George se inscribía en los registros parroquiales como coloreador. De hecho, William Swainson en su Taxidermy, Bibliography and Biography lo ubica en la sección de Ornitología como "coloreador profesional de láminas de historia natural".

Grabado de Graves insertado al principio del libro a modo de frontispicio.

En 1811 George Graves publicó su British Ornithology con grabados realizados y coloreados por él mismo, lo que le valió para ingresar en marzo del siguiente año en la Linnean Society. Hacia 1815 se describía como "artista". Gracias a un acuerdo firmado con los herederos, en enero de 1815 Graves se convierte en copropietario de los derechos de Flora Londinensis, la obra inacabada de William Curtis. Entre 1817 y 1829 Graves la reeditaría y la ampliaría con tres nuevos volúmenes -tenía seis inicialmente-. Perdió dinero en aquella empresa, alrededor de seiscientas libras, una notable cantidad para la época. En 1816 publicó Ovarium Britannicum y en 1817 The Naturalist's Pocket-Book. En 1821 la familia vivía en Peckham, Londres. Al año siguiente Graves publicó Monograph of the British Grasses (1822). En 1832 apareció su The Naturalist's Journal and Miscellany y dos años más tarde Hortus Medicus. La situación económica de Graves no debió ser muy buena durante sus últimos años puesto que en 1831 la Linnean Society le reclamó cuotas atrasadas, y en 1834 lo expulsó por el impago de una deuda acumulada de cincuenta libras. Por entonces, desconocemos las causas aunque las suponemos, George Graves marchó a Edimburgo. Se cree que se trasladó a Escocia a vivir con su hija Mary Ann y que fue ayudado por Samuel Curtis, hijo de William, que tenía amigos y conocidos entre los botánicos edimburgueses y quien lo visitó en varias ocasiones. George Graves murió el 2 de junio de 1839 en Edimburgo. Tras su muerte una pequeña parte de sus deudas fueron asumidas por su póliza de seguro.


Notas.-
(1) Graves relata de manera desordenada los procesos de desollado y montaje. Para facilitar su comprensión reubicaré cada fase en su correspondiente lugar.
(2) Esa indicación es válida para los naturalistas viajeros, para el caso en que haya de enviarse el espécimen o el montaje se aplace. Evitamos pues, comentar los preparativos del envío y retomamos el procedimiento cuando abrimos la caja en destino y nos disponemos a montar el sujeto.
(3) Graves sugiere que se pueden comprar a los fabricantes de vidrio de Londres.
(4) La fecha de aparición de este libro coincide con la existencia en Londres del Picadilly Egyptian Hall, un museo de curiosidades en el que William Bullock, su fundador, exponía su vasta colección compuesta por algunas decenas de miles de objetos antiguos, arqueológicos, obras de arte y también animales disecados, muchos de ellos expuestos en vitrinas ambientadas. Bullock fue pues, uno de los precursores en la técnica del diorama.


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Taxidermidades, 2015.


Bibliografía:
Edward Bancroft    An essay on the natural history of Guiana in South America , Ed. T. Becket and P. A. De Hondt, Londres, 1769. 
Pierre Boitard  Manuel du Naturaliste Préparateur , Roret, Paris,1825.
W. H. Curtis  George Graves F.L.S. (1784-1839?) , en Watsonia, vol. 2, pt. II, Botanical Society of the British Islands, 1951.
Thomas Davies  A Letter from Captain Davies to John Ellis, Esq., F.R.S., on a Method of Preparing Birds for Preservation , vol. LX, The Philosophical Transactions of the Royal Society of London, Londres, 1771. 
Edward Donovan  Instructions for Collecting and Preserving Various Subjects of Natural History , Rivingtons, Londres, 1794.
Johann Reinhold Forster A Catalogue of the Animals of North America. Containing an enumeration of the know Quadrupeds, Birds, Reptiles, Fish, Insects, Crustaceous and Testaceous Animals; many of wich are New, and never described before. To which are added, Short Directions for Collecting, Preserving, and Transporting all Kinds of Natural History Curiosities , Ed. B. White, Londres, 1771. 
George Graves  The Naturalist’s Pocket-Book, or Tourist’s Companion: being a brief introduction to the different branches of Natural History: with approved methods for collecting and preserving the various productions of Nature , W. and S. Graves, Londres, 1817. (libro electrónico)
Tesser Samuel Kuckahn Four Letters from Mr. T. S. Kuckhan, to the President and Members of the Royal Society, on the Preservation of dead Birds, Read May 24-July 5, 1770, Publicadas y extraidas del volumen anual de The Philosophical Transactions of the Royal Society of London, Londres, 1770. 
John Coakley Lettsom  The Naturalist and Traveller’s Companion, containing Instructions for collecting and preserving objects of Natural History, and for promoting inquiries after Human Knowledge in General , E. & C. Dilly, Londres, 1772.
William Swainson  Instructions for Collecting and Preserving all Subjects of Natural History and Botany , ed. privada, Liverpool, 1808.
William Swainson   The Naturalist's Guide for Collecting and Preserving Subjects of Natural History and Botany, W. Wood, Londres, 1822.
William Swainson Taxidermy, Bibliography, and Biography , en Lardner’s Cabinet Cyclopaedia of Natural History, vol. 126, Longman, Orme, Brown, Green, Longmans, and Taylor, Londres, 1840.

Recursos:
Artículo Charles Darwin, coleccionista y taxidermista en Taxidermidades.