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Exposición de homenaje a los Benedito en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid.


Objetos recreando el taller de los hermanos Benedito (1).


De octubre de 2019 hasta junio de 2020 permanecerá abierta la exposición Naturalezas recreadas. La obra taxidérmica de los hermanos Benedito, con la que el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid rinde homenaje a José María y Luis Benedito Vives, taxidermistas que ejercieron parte de su actividad en la institución. El visitante podrá admirar, además de ejemplares y grupos biológicos realizados con rigor científico, imágenes, esculturas de escayola y bronce y documentos personales. La exposición está repartida en dos plantas del edificio de Biodiversidad y dividida en ámbitos como ¿Qué es la Taxidermia?, Los Benedito, El taller de Taxidermia, Educación y conservación o El legado. Las obras expuestas son las del fondo del propio Museo, pero cabe destacar que para esta ocasión se ha reconstruido un grupo de flamencos que data de los años cuarenta.

El "Salón de la Fama" de los taxidermistas estadounidenses.

A mediados de julio de 2017, coincidiendo con la cuadragésimosexta convención anual de la Asociación Nacional de Taxidermistas (NTA, National Taxidermists Association) de Estados Unidos que tuvo lugar en Layton, Utah, se celebró el acto de ingreso en el denominado Salón de la Fama de cuatro nuevos miembros. Con estos suman cuarenta y cinco los taxidermistas notables que lo conforman.

Carl Ethan Akeley.
La historia de dicho Salón de la Fama se remonta a agosto de 1974 cuando durante el curso de la tercera reunión anual de la casi siempre convulsa Asociación Nacional de Taxidermistas celebrada en Lewisburg, Pensilvania, se acordó promover un espacio físico que honrara y mostrara al público los mejores trabajos de destacados taxidermistas. Se encomendó a Norman Meyer, miembro de la Junta Directiva, que buscara un edificio adecuado donde ubicar el nuevo museo. En la reunión del Consejo de Administración de la NTA de abril de 1976 en Fort Myers, Florida, Meyer trasladó la propuesta de Paul W. Asper (1932-2012), cazador, para instalarlo en su negocio, el Fin-Fur-Feather Trading Post en Lock Haven, Haneyville, Pensilvania. La propuesta se aprobó con un único voto en contra. Hubo reticencias, pero se salvaron al conocer que Asper estaba dispuesto a financiar totalmente el proyecto y que este no le costaría nada a la NTA. En enero de 1977 en Albany, Nueva York, se aprobaron, desconozco por qué procedimiento, las candidaturas de los primeros taxidermistas que se incorporaron al Salón de la Fama. Fueron dieciocho: Carl E. Akeley, William A. Bill Biederman, James L. Clark, Raymond Harper, Coloman Jonas, Louis Paul Jonas, George Lesser, Albert Al Pflueger Sr., Leon L. Pray, Robert H. Rockwell, John S. Rowley, Franz Frank Schwarz, E. H. Self, Isaac Ike Shaw, Adolph D. Stache, Cecil Tose, J. Bob White, D. M. Wooster. Todos ellos entonces fallecidos.

Los "Dioramas" del Museo de Nueva York fotografiados por Hiroshi Sugimoto.

   "La primera vez que llegué a Nueva York en 1974, hice lo que todos los turistas. Con el tiempo visité el Museo de Historia Natural donde hice un curioso descubrimiento: los animales disecados situados ante fondos pintados parecían completamente falsos, sin embargo, echando un rápido vistazo con un ojo cerrado, toda perspectiva se desvanecía y de repente parecían muy reales. Había encontrado una manera de ver el mundo tal y como lo hace una cámara. Un objeto falso, una vez fotografiado, es tan auténtico como el real."
                                                                                                       Hiroshi Sugimoto.

Polar bear  (1976), el primer trabajo de la serie Dioramas de Hiroshi Sugimoto (1).


El fotógrafo japonés Hiroshi Sugimoto (Tokio, 1948) comenzó a trabajar en su serie Dioramas en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York en el año 1976. A su primera fotografía, la del diorama del oso polar sobre una placa de hielo observando a su presa recién muerta, le siguieron un buen número más. Más tarde, en los años 1982, 1994 y 2012, repetiría sus visitas al museo para seguir fotografiándolos.

"Still life", artículo de National Geographic.

En su último número de agosto de 2015 la revista National Geographic publica un artículo de unas veinte páginas titulado Still life (Naturaleza muerta) y que lleva por subtítulo In the taxidermist's hands even extinct animals can look alive. But preservation is one thing, and conservation's another (En las manos del taxidermista incluso animales extintos pueden parecer con vida. Pero la preservación es una cosa, y la conservación otra). En su texto Bryan Christy afirma que cien años atrás la Taxidermia jugó un papel clave a través de los museos en la tarea de concienciar a la población sobre la conservación de la fauna salvaje, pero duda de que en la actualidad contribuya de la misma manera. 
 

Wendy Christensen retocando un gorila (Robert Clark / National Geographic).

Merecido reconocimiento a Joe Kish.

El pasado 8 de mayo de 2015, en el transcurso del tradicional banquete que tuvo lugar durante la celebración de los Campeonatos Mundiales de Taxidermia y Talla de Peces que se celebraron en el Missouri University Plaza Expo Center de Springfield, Illinois, Estados Unidos, se le concedió el Premio a la Trayectoria al veterano taxidermista Joe Kish, de Shiro, Texas.

Ante 640 asistentes, los taxidermistas Russel Knight (Anchorage, Alaska) como maestro de ceremonias y Larry Blomquist (Hammond, Luisiana), copropietario y organizador de los Campeonatos Mundiales y coeditor de la revista Breakthrough, glosaron la trayectoria y merecimientos de Joe Kish, creador y promotor de instituciones que han contribuido al reconocimiento y profesionalización de la Taxidermia, como son las competiciones, las normas profesionales, sus publicaciones y las regalías a los escultures de los maniquíes que suministra la industria proveedora. Tras las locuciones, se presentó un vídeo biográfico del personaje cuidadosamente preparado por Ken Edwards (1) (Monroe, Georgia). Después del discurso de aceptación por parte del homenajeado, Kathy Blomquist le sorprendió con un pastel de cumpleaños -justo ese día celebraba sus 73- y los asistentes entonaron el Cumpleaños Feliz.

Joe Kish, a la izquierda, recibe el premio de manos de Russell Knight, junto a Larry Blomquist (1).

La Taxidermia visita otros museos.

Es un hecho que se ha repetido en los últimos meses, la Taxidermia ha tenido entrada en museos distintos de los de Ciencias Naturales, lugares estos últimos en los que tradicional y naturalmente ha estado presente.

El toro de Veragua de Luis Benedito junto al Rapto de Europa de Rubens (1).

"En la piel de un animal" de Santiago Aragón.


Sobrecubierta del libro.
La lectura de En la piel de un animal. El Museo Nacional de Ciencias Naturales y sus colecciones de Taxidermia, libro de reciente aparición escrito por Santiago Aragón, nos acerca a la historia del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, uno de los grandes y más longevos museos de Historia Natural del mundo y, sin duda, uno de los más desatendidos. La obra, que abarca desde su fundación como Real Gabinete en 1771 hasta el final de la Guerra Civil, escoge como testimonio la colección de taxidermia para trazar un relato que nos conduce desde la adquisición por el rey Carlos III del gabinete del comerciante español residente en París Pedro Franco Dávila, que se convertiría en su primer director, al periplo de sus colecciones, que pasaron de un segundo piso del Palacio de Goyeneche de la calle de Alcalá, al Palacio de Biblioteca y Museos Nacionales, la actual Biblioteca Nacional, en 1895 -tras un desahucio decretado por el Ministerio de Hacienda-, hasta su actual ubicación del Paseo de la Castellana, que lo es desde 1910. Obligado desalojo, el de 1895, que condenó a clausurar el museo durante seis años y a almacenar sus colecciones en salas inadecuadas e insufucientes. Triste recorrido, el de miles de especímenes disecados, que incluso llegaron a soñar en un primer momento con instalarse en el Museo del Prado, encargado por Carlos III en 1785 a Juan de Villanueva, precisamente con el propósito de albergarlos, edificio que, no obstante, desde su inauguración sería destinado a pinacoteca.
 
   "La siempre difícil combinación de instrucción y recreo, de educación y diversión, ha tenido históricamente en la taxidermia una de sus más cultivadas vías. Y el modo en que el desarrollo y la evolución de las técnicas taxidérmicas se han influido mutuamente con el desenvolvimiento de las ideas y modelos científicos, y con la propia reconfiguración cultural e institucional de los museos, es algo que el lector inteligente podrá ir descubriendo en las páginas que siguen."
                                                Fragmento del prólogo del libro a cargo de Santos Casado.