El "Traité de Taxidermie" de Léonard Dupont.

Grabado 1 del Traité de Taxidermie de Dupont.

Léonard Dupont publicó en 1823 Traité de Taxidermie (1), un manual en formato octavo mayor con ciento dieciocho páginas y cuatro grabados. El libro reproduce casi al pie de la letra los procedimientos contenidos en el compendio Taxidermie de Louis Dufresne, jefe del laboratorio de Taxidermia del Museo de París. 

Dupont comienza su tratado explicando cómo se cazarán los ejemplares que deberán ser disecados y relacionando el material y los instrumentos que se precisarán. Al abordar el tema de los productos preservativos, Dupont no ahorra críticas al abad Denis-Joseph Manesse, al boticario Pierre-François Nicolas y al naturalista Jacques-Marie Philippe Mouton-Fontenille, autores que desconfiaron del jabón arsenical de Jean-Baptiste Bécoeur por su posible peligrosidad, quienes proporcionaban, afirma, unas fórmulas “insuficientes”. “El jabón arsenical solamente podría ser peligroso en manos de imprudentes”, declaraba Dupont, que se alineaba así con Louis Dufresne que en su Taxidermie lo recomendaba como el único conservante efectivo. Dupont detalla la fórmula del jabón arsenical y también la del baño curtiente, compuesta esta segunda por 4 pintas (2) de agua, 1 libra (3) de alumbre (4) y un puñado de sal marina, una mezcla que he podido comprobar en la actualidad siguen empleando algunos taxidermistas.

Grabado 2.
Dupont propone desollar los mamíferos a partir de la tradicional incisión longitudinal en el vientre, separando la piel del cuerpo y de las extremidades, prosiguiendo con la cola -dependiendo de las dificultades que presente ésta-, desarticulando la cabeza y las patas del tronco, y descarnando los huesos de las extremidades, conservando los ligamentos. Aconseja desollar los pies de algunos animales practicando una incisión en la planta. Describe el descarnado de la cabeza y las dificultades que pueden presentarse al encarar cuernos, ojos, orejas, vaciado del cráneo, etc. Dupont aclara que la aplicación de jabón arsenical será suficiente para los pequeños mamíferos, pero que los de mayor tamaño deberán permanecer en el baño descrito el tiempo necesario para que los tejidos de la piel queden bien curtidos. Tras retirar la piel del baño curtiente se proseguirá rellenando las cavidades de la cabeza con estopa cortada. Una vez henchida ésta se volverá, se aplicará preservativo al cuello y se rellenará el mismo con estopa o musgo secado al horno. A medio rellenar, se alambrará el cuerpo, las patas y la cola del espécimen (figuras 2 y 3 del grabado 2). Después de enlazar los alambres formando una suerte de anillos, que ya conocemos por haber sido sugeridos por autores anteriores, se finalizará el relleno del animal y se coserá. El sujeto se fijará a su soporte y se le dotará de una actitud natural. Como la mayoría de los autores, en este punto Léonard Dupont subraya la importancia de que el animal adopte una posición acorde con su especie. Retoma el trabajo rellenando las orejas y las órbitas de los ojos con algodón o estopa, escogiendo los ojos de vidrio adecuados con el color natural, y colocándolos y fijándolos con goma bajo los párpados. El apartado dedicado a describir el montaje de los mamíferos lo finaliza el autor advirtiendo de la importancia de destacar el característico tendón de Aquiles que poseen algunas especies. 

Grabado 4.

Tras limpiarlas Dupont aborda la preparación de las aves desollándolas casi como se practica en la actualidad: incisión en el vientre; separación de la piel, de las extremidades y también del cuello, del cuerpo; descarnado de los huesos de patas y alas; prosecución del desollado del cuello hasta llegar al pico; descarnado, vaciado y rebozado con preservativo tanto el interior como el exterior del cráneo; rellenado de la cavidad craneal y de las órbitas oculares con estopa cortada; vuelta completa de la piel y ordenado de las plumas; aplicación de preservativo al interior del pico y rellenado de éste con algodón o estopa; henchido del cuello y el cuerpo; alambrado de las patas y del cuerpo, uniendo los alambres mediante anillos (figura 4 del grabado 1); y finalización del rellenado y cosido de la piel. Como con los mamíferos, Dupont recalca la importancia de fijar el sujeto al soporte y de dotarlo de una actitud natural y conveniente. Propone métodos para ceñir las alas al cuerpo. Prosigue reordenando o peinando las plumas; envolviendo el cuerpo con la ayuda de tiras de tela sujetas mediante alfileres (gravado 4); y fijando los ojos a sus órbitas, bajo los párpados -que se podrán humedecer-. El autor recomienda aplicar esencia de trementina (5) a las membranas interdigitales de las palmípedas como medida de protección. Una vez seca, al ave se le retirarán las bandas de tela, los alfileres, y se cortará el alambre sobresaliente de la cabeza. A continuación Dupont narra cómo deberán prepararse las pieles que han de ser enviadas desde lugares lejanos, y cómo se montan las aves que llegan "en piel". 

En lo referente a la preparación de reptiles, Dupont sigue los métodos de Dufresne al pie de la letra, con muy pocas diferencias. Las ranas las rellena de estopa o algodón en vez de arena fina. Los lagartos, las serpientes y las tortugas los desuella y los monta igual. Expone cómo preparar las pieles de los reptiles y cómo conservarlas en alcohol. La preparación de peces es similar a la enunciada por Louis Dufresne. Describe además la conservación de éstos en alcohol. Dupont finaliza su tratado describiendo la preparación de insectos, de crustáceos y de moluscos y conchas. 

Dupont cita en su obra a los cuatro o cinco autores ya mencionados. Su trabajo, en cambio, posiblemente porque se escribió a la estela del exitoso de Dufresne, solamente es aludido por Guillaume Capus en su Guide du Naturaliste Préparateur (1879), que lo utiliza como muleta para pasar describir a continuación la fórmula del jabón arsenical de Bécoeur. Capus confiesa además en su trabajo que sus métodos siguen los propuestos por Dupont. Incluso algunas de las ilustraciones están inspiradas claramente en la obra de aquél. Por su parte, Montagu Browne lo incluye en la lista de bibliografía taxidérmica en su notable obra Artistic and Scientific Taxidermy and Modelling (1896). 


Apuntes biográficos de Léonard Dupont. 

Léonard Puech Dupont nació en Bayeux, en la Baja Normandía francesa, en 1795. Alguna biografía de Léonard (6) señala a la familia Puech Dupont como económicamente humilde, afirmando que el padre murió relativamente joven y que Léonard le sucedió en el "modesto empleo" en casa de Martin Michel Charles Gaudin, duque de Gaëte (7), trabajo que perdería a raíz de "los sucesos de 1815" (8) Entre los años 1818-1819 participó por encargo del Museo de París en la expedición a África de Joseph Ritchie. De Léonard se cuenta que durante los quince meses que duró su participación en aquel viaje, además de haberse extraviado y de "ser bien recibido por el pachá de Egipto", llegó a reunir una colección de más de doscientas especies hasta entonces desconocidas de aves, reptiles e insectos. A la vuelta de su periplo, Léonard reemprendió sus estudios de anatomía y cirugía y su asistencia a las clases que impartían los profesores del Jardín des Plantes. La afición por la Historia Natural la heredó de su madre, "madame veuve Dupont", la señora viuda Dupont, como se la conocía, que además de coleccionista y naturalista especializada en malacología, regentó en París un reconocido comercio de objetos de Historia Natural. En Biographie Universelle (1837) se señala que "desde su más tierna juventud" a Léonard "se le podía ver recorriendo el campo, reuniendo insectos que clasificaba por especies". El hermano menor de Léonard, Richard Henry Puech Dupont (1798-1873), también fue naturalista, malacólogo como la madre y, sobre todo, entomólogo. Ambos hermanos fueron más conocidos por el patronímico de su madre. Es frecuente encontrarlos citados por el apellido paterno Puech seguido de "dit Dupont", "apodado Dupont". 

Portada del Traité.
En 1823 Léonard Dupont publicó Traité de Taxidermie, volumen que firmó simplemente como "Dupont" y que dedicó "à ma bonne mère", "a mi buena madre". En aquella época Léonard tenía su domicilio en el número 41 de la rue Saint-Jacques de París y en la portada de su libro se definía simplemente como "Naturalista". Su especialidad fue la ornitología y la entomología. En 1827 firmó la reedición de su Traité como "Dupont aîné", es decir, como "el mayor de los Dupont" (9), y en la portada añadía a su condición de naturalista la de "Preparador, para la Facultad de Medicina de París, de piezas de anatomía modeladas en cera, miembro de numerosas Academias científicas, etc". Efectivamente, Léonard alcanzó reconocimiento sobre todo como artista especializado en la fabricación de piezas anatómicas en cera coloreada. Muchas de sus creaciones fueron adquiridas por gabinetes extranjeros. En 1827 también se publicó Catalogue raisonné du cabinet de M. Dupont ainé. Pièces modelées en cire représentant l'anatomie humaine et comparée, un catálogo que recogía las centenares de piezas anatómicas del gabinete de Léonard, ubicado entonces en el número 9 de la calle Coq Saint Honoré. El inventario del gabinete de anatomía nos da cuenta, además, de la existencia de una sala dedicada a la exposición de especímenes ornitológicos -un gran número loros y colibríes- y entomológicos disecados dispuestos en vitrinas. El informe redactado por Georges Cuvier y André Duméril para la Academia Real de Ciencias de París -texto insertado en el catálogo- dando cuenta de su visita a la colección, era satisfactorio en cuanto a la manera como Léonard Dupont "preparaba y disecaba las aves, y cómo conservaba sus mariposas". Entre otros objetos, el gabinete también contenía una momia egipcia, posiblemente falsa, como descubriremos en breve.

Un hecho destacable en la biografía de Dupont lo conocimos hace una década gracias a un artículo del periodista Miquel Molina publicado en 2006 en el diario español La Vanguardia con el llamativo titular de El último prisionero de Napoleón. Molina dedicaba su texto a un hombre blanco disecado, posiblemente un ex preso de origen español, que se conservaba en los almacenes del Musée d'Allard de Montbrison, Francia, y que habría sido preparado en 1825 por Dupont. El periodista, que erraba ya en el nombre de pila, añadía dudosos datos biográficos del taxidermista como la afirmación de que Dupont estaba "en nómina" en el Museo de Historia Natural de París, y que, al igual que Jules Verreaux, el disecador del negro de Banyoles, eran ambos discípulos de Louis Dufresne, entonces jefe del taller de Taxidermia (10).

Precisamente acerca de la relación de Dupont con el barón Jean-Baptiste d'Allard, coleccionista aficionado a la Historia Natural cliente suyo, contamos con el testimonio de Pierre Boitard quien en su Nouveau Manuel du Naturaliste Préparateur (1845), en el apartado donde describía los procedimientos de embalsamamiento practicados en el Antiguo Egipto, advertía al lector de la proliferación en el mercado de momias falsas, y comentaba que él junto a su amigo Dupont, "fallecido hace ya algunos años" decía,  habían preparado un par de ellas, un hombre y una mujer, una de las cuales "fue enviada al señor d'Allard de Montbrison". Boitard, que no daba el nombre de pila de su amigo en ese volumen de 1845, sí se había referido a él años antes como "Léonard Puech-Dupont" en una nota al pie de página en la edición de su Manuel du Naturaliste Préparateur de 1828, en la que glosaba una breve biografía del "joven artista que la muerte acaba de arrancar de entre los brazos de sus amigos, todos admiradores de sus talentos que no debía más que a la naturaleza, y a su asiduidad al trabajo".

Efectivamente Léonard Dupont, que había sucedido a su madre en el negocio familiar, falleció en París el 7 de febrero de aquel año 1828. En su biografía se puede leer que "un hecho que merece ser remarcado es que hasta su último día se ocupó de representar los síntomas de su propia enfermedad. "Asisto", decía, "a la autopsia de mi cadáver"". Además de miembro de varias academias científicas lo fue del Athénée des Arts y cabe decir que destacó como escultor. En 1837 algunas obras suyas como los bustos de Pierre-Simon Laplace y Carl von Linné se podían admirar en el Musée Royal (11). Su hermano menor Richard Henry prosiguió con el comercio de objetos de Historia Natural hasta 1848, fecha de su retirada. La colección de modelos anatómicos en cera fue adquirida en 1847 por el Ministerio de Instrucción Pública francés y repartida entre varios museos estatales. Algunas aves fueron nominadas en honor a Léonard Dupont. Louis Jean Pierre Vieillot le dedicó la alondra de Dupont (Chersophilus duponti, 1820) que el propio Léonard había capturado en África, y el actualmente conocido como Pachyramphus viridis (Platyrhynchus dupontii, 1822). René Primavière Lesson le dedicó asimismo el colibrí de Dupont (Tilmatura Dupontii, 1832) (12). 

Algún dato más acerca de los Dupont los aporta la edición de 1835 del Almanach des 25.000 adresses des principaux habitants de Paris donde aparece un "Dupont aîné, natur. du roi, quai St-Michel. 25. -Son cabinet d'anatomie, r. Montesquieu. 4.", y una "Dupont (Mme. veuve), r. du Mail. 12". Es decir, "El mayor de los Dupont, naturalista del rey, muelle de Saint Michel, 25. Su gabinete de anatomía en la calle Montesquieu, 14", y una "Dupont (señora viuda), calle de Mail, 12". Léonard había fallecido hacía unos años, en 1828, y quizá el Almanach no actualizara la inserción. Por su parte, en el Dictionnaire Pittoresque d'Histoire Naturelle (1838), al tratar de los alfileres entomológicos empleados en la disecación de mariposas, comenta a pie de página que se venden en el quai Saint-Michel en la "casa del señor Dupont, comerciante naturalista". El Dictionnaire se refería ya al hermano menor.



¿Léonard o Édouard Dupont?

Recurrentemente se ha identificado a Léonard Dupont como Édouard Dupont. Como ya se ha comentado, su Traité de 1823 lo firmó simplemente como Dupont y la reedición de 1827 como Dupont aîné, en ambas ocasiones sin su nombre de pila. Algunos diccionarios bibliográficos de la época atribuyen ambas obras a "Dupont (Édouard)". El periodista Miquel Molina también lo confundía en su artículo, y atribuía al supuesto Édouard la responsabilidad del español disecado de Montbrison, la autoría del Traité, añadía además que trabajaba en el Jardin des Plantes, e insinuaba finalmente que fue compañero de Verreaux y discípulo de Dufresne. Cabe la remota posibilidad de que nuestro personaje tuviera un nombre compuesto, algo del estilo de Léonard Édouard, un hecho bastante usual en Francia, pero no hay constancia alguna de ello. No obstante lo anterior, los datos indicarían que efectivamente fue Léonard el autor del Traité. En la reedición de 1827 añadía a su condición de naturalista la de "Preparador, para la Facultad de Medicina de París, de piezas de anatomía modeladas en cera", una actividad muy particular y especializada a la que demostradamente se dedicó Léonard. Además, el siguiente fragmento final de la introducción de esa segunda edición de su tratado aleja cualquier incertidumbre acerca de su autoría:
   "A la admiración que provoca en nuestros corazones las bellezas que la Providencia ha concedido a los más pequeños sujetos surgidos de su mano creadora vienen a añadirse dos sentimientos, el de conocer y el de poseer. Es entonces cuando uno siente que precisa un procedimiento que, conservando la naturaleza muerta sus formas graciosas y primitivas, pueda dotar a los objetos de la aparencia de vida y de las características exteriores en las que los naturalistas basaron sus clasificaciones; de ahí la taxidermia, o el arte de conservar y de disecar los animales.
   Este arte, cultivado con éxito en Europa, se practica en todas partes aunque de una manera imperfecta; de hecho es completamente desconocido en los países de la Berbería. Durante la visita que hice a Trípoli (1) durante los años 1818 y 1819, ofrecí al pachá un grupo que contempló durante largo tiempo; no podía creer que los animales que yo había montado no estuvieran vivos. Estuvo al punto de preguntarme qué mágico medio había empleado para tornarlos inmóviles. Una explicación, para esclarecer su confusión, acrecentó su asombro. Mandó ubicar el grupo en su apartamento privado, y me dio testimonio más tarde del valor que le atribuía.
   (1) He creído que la relación de mi viaje a Berbería interesaría a los naturalistas y a las personas curiosas por conocer el estado actual de esta zona de África; lo haré público en breve. Hace ya algún tiempo que me ocupo de ordenar las numerosas anotaciones que tomé sobre el terreno." 

Dupont falleció unos meses más tarde, sin llegar a poder publicar el diarío de aquella expedición. También en su Catalogue raisonné du cabinet aparecen algunas referencias a su viaje africano. Se puede añadir a las anteriores evidencias el ya comentado testimonio del naturalista Pierre Boitard que en sus obras de 1828 y 1845 relacionaba al barón d'Allard con su amigo Léonard Puech Dupont, añadiendo además que ambos, Boitard y Léonard, habían practicado la momificación de cadáveres.

En cuanto a su supuesto empleo en el Museo de París, no hay constancia de ello. De ser cierta esa afirmación ese cargo lo hubiera añadido a sus otros méritos en las portadas de sus libros, como era costumbre. Léonard Dupont siempre ejerció la actividad privada. Lo más cercano que estuvo del Museo de Historia Natural fue asistiendo a sus clases durante su juventud y cuando viajó a África representándolo, algo que quizá aceptara por recomendación de alguno de sus profesores, que lo debieron animar a enrolarse en la expedición con el encargo de procurarles especímenes. Casi con total seguridad los conocía, pero la aseveración de Molina de que Dupont fue colega de Verreaux y discípulo de Dufresne en el Museo, se difumina. Verreux era competidor comercial. Y no seré yo quien niegue la posibilidad de que sus conocimientos taxidérmicos los adquiriera Léonard del célebre Dufresne, bien a través del artículo Taxidermie que éste publicó en el Nouveau Dictionnaire d'Histoire Naturelle, o bien frecuentándolo en el Museo, pero en ningún caso debería entenderse que Léonard Dupont estuvo a las órdenes de Louis Dufresne, jefe del laboratorio de Taxidermia de la institución. 

¿Dónde se origina esa confusión? Es tan solo una especulación, pero quizá partiera de un primer error de atribución del Traité de Taxidermie en algún diccionario bibliográfico a favor de Édouard, un apellido fonéticamente parecido a Léonard, error que se iría reproduciendo y generalizando con el paso del tiempo.


Notas.- 
(1) Como autor del volumen aparece en portada "M. Dupont", "señor Dupont", sin nombre de pila. En la segunda edición de 1827 aparece como "M. Dupont, aîné" , "señor Dupont, el mayor". En la edición de 1828 del diccionario bibliográfico La France Littéraire las dos ediciones del Traité se atribuyen a "Dupont (Édouard)". Diccionarios bibliográficos posteriores insisten en ese Édouard entre paréntesis como nombre de pila. Más adelante en este mismo artículo certificaremos la autoría del manuel a favor de Léonard Dupont. Además de lo anterior, nuestro personaje no debería confundirse con otro Édouard Dupont (1841-1911), director del Museo Real de Historia Natural de Bruselas, Bélgica.
(2) Una pinta inglesa equivale a poco más de 568 mililitros.
(3) Una libra equivale aproximadamente a 454 gramos.
(4) El alumbre de roca es como popularmente se ha conocido el sulfato de aluminio natural.
(5) La esencia de trementina o aguarrás se obtiene de la destilación de la resina de ciertas coníferas. Es un antiséptico.
(6) En Biographie universelle, ancienne et moderne (1837). Ver bibliografía. 
(7 ) Gaudin  llegó a postentar el cargo de Comisario de la Tesorería Nacional con Luis XVI, y ministro de finanzas con Napoleón I.
(8) También conocido como Período de los Cien Días o Campaña de Waterloo, que finalizó con la caida del emperador Napoleón. 
(9) La traducción literal de aîné sería el primer nacido. 
(10) Miquel Molina se refería en todo momento a Léonard como Édouard. Más adelante, en este mismo artículo, comentaremos el origen de ese error en el nombre de pila que desde siempre ha lastrado a nuestro protagonista.  También pondremos en cuarentena ese par de datos biográficos.
(11) El actual Museo del Louvre.
(12) Quizá lo dedicara a Richard Henry Puech Dupont por haberle permitido el acceso a la colección de aves de su hermano Léonard, fallecido años antes.


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Taxidermidades, 2016.


Bibliografía: 
--- Almanach des 25.000 adresses des principaux habitants de Paris , Panckoucke, Paris, 1835. 
--- Annales de la Société Entomologique de France , serie 5, vol. 3,  Lucien Buquet, París, 1873.
---  Biographie universelle, ancienne et moderne , vol. 63, Michaud frères, Paris, 1837. 
--- Catalogue raisonné du cabinet de M. Dupont ainé. Pièces modelées en cire représentant l'anatomie humaine et comparée, l'histoire de la grossesse et du foetus, la pathologie ; comprenant plusieurs espèces des maladies les plus curieuses , Duverger, París, 1827. 
Pierre Boitard   Manuel du Naturaliste Préparateur , Roret, Paris, 1828. 
Pierre Boitard   Nouveau Manuel du Naturaliste Préparateur , Roret, Paris, 1845.
Montagu Browne   Artistic and Scientific Taxidermy and Modelling , Adam and Charles Black, Londres, 1896. 
Guillaume Capus  Guide du Naturaliste Préparateur et du Naturaliste Collectionneur pour la recherche, la chasse, la récolte, le transport, l’empaillage, le montage, et la conservation des animaux, végétaux, minéraux et fossiles , Baillière et fils, Paris, 1879.
Louis Dufresne   Taxidermie , en Nouveau Dictionnaire d’Histoire Naturelle, tomo 21, Deterville, Paris, 1803.
Louis Dufresne   Taxidermie , en Nouveau Dictionnaire d'Histoire Naturelle, tomo 32, Deterville, París, 1819.
Louis Dufresne Taxidermie ou l’art de préparer et de conserver la dépouille de tous les animaux, pour les Musées, les Cabinets d’Histoire Naturelle, apliquée aux Arts, etc. , Deterville, Paris, 1820.
[Léonard] Dupont   Traité de Taxidermie , Parmantier, Paris, 1823.
Félix Édouard Guérin  Dictionnaire Pittoresque d'Histoire Naturelle et des Phénomènes de la Nature , vol. 7, Au bureau sous souscription, Paris, 1838. 
Miquel Molina   El último prisionero de Napoleón , en La Vanguardia, Barcelona, 23 de abril de 2006.
J. M. Quérard   La France littéraire  , vol. 2, Firmin Didot, París, 1828.


Recursos:
Artículo El "español disecado" del Museo d'Allard de Montbrison en Taxidermidades.
Artículo Louis Dufresne, jefe del laboratorio de Taxidermis del Museo de París en Taxidermidades.
Artículo "Taxidermie", el influyente tratado de Louis Dufresne en Taxidermidades.
Artículo El "Manuel du Naturaliste Préparateur" de Pierre Boitard en Taxidermidades.
Artículo El jabon arsenical de Bécoeur en Taxidermidades.
Artículo El Museo Nacional de Historia Natural de París en Taxidermidades.