Los Ward de Londres. Rowland Ward.

Rowland Ward en 1903.
   "Toda mi vida ha transcurrido alrededor del arte que amo, durante este periodo he formado un gran número de asistentes y a día de hoy la empresa es una de las mayores del mundo, y se ha ganado una reputación universal. He de añadir que todavia está creciendo y que, de seguir así, es razonable suponer que lo continuará haciendo en años venideros."
                                        Rowland Ward en A Naturalist's Life Study in the Art of Taxidermy, 1913.

Los Ward de Londres (1) fue una familia de reputados taxidermistas. Henry, Frederick y Jane habían aprendido el oficio en casa, con su padre John Herbert Ward, un "naturalista práctico" en palabras de su nieto Rowland Ward, el más famoso de la saga. 

Frederick Ward es casi un desconocido. Apenas sabemos que tanto él como su hermano Henry  llegaron a trabajar para grandes naturalistas como los ingleses John Gould y William Swainson o el estadounidense de origen francés John James Audubon.

Jane Ward nació en Londres hacia 1817. Se casó en 1839 con un taxidermista especializado en aves, ebanista y constructor de pianos prusiano llamado Charles Gottleibe Tost, con quien tuvo seis hijos. Durante la década de los años cuarenta y principios de los cincuenta Jane trabajó bastante para el British Museum. En 1855 recibió una propuesta de la Royal Society of  Tasmania para  hacerse cargo del montaje de especímenes en el museo de la ciudad de Hobart en Nueva Holanda. Aceptó y la familia al completo emigró y se instaló en la colonia británica. Zarparon de Liverpool y llegaron a la actual Tasmania el 22 de enero de 1856. En 1860 la familia Tost se mudó a Sydney donde Jane ofrecería sus servicios como taxidermista en Bridge Street. En 1864, Jane Ward asumió el cargo de taxidermista en el Australian Museum de Sydney. Su sueldo de 10 libras mensuales era el mismo que el de sus compañeros masculinos, algo inaudito en aquella época. Su marido también trabajaba para el Museo de Australia, hasta que un proceso judicial al conservador del museo, Gerard Krefft, provocó que la pareja se quedara sin empleo. Krefft fue acusado de apropiación indebida e implicó en la trama a Charles Tost que, deshonrado, no tuvo más remedio que regresar a Inglaterra.

Ada Jane Tost, Ada Ward, en 1884.
Durante la década de los sesenta, una de las hijas, la tercera por edad, Jane Catherine Tost, más conocida como Ada Jane Tost (Londres, c. 1845), fue actriz y trabajó frecuentemente en el los teatros australianos donde era conocida con el nombre de Ada Ward. Ada Jane se casó en 1868 con James Coates, un distribuidor de porcelana y vidrio, con quien tuvo tres hijos, antes de enviudar en 1872. Su marido y su hermano Charles Ada murieron víctimas del incendio del teatro Príncipe de Gales. Jane, la madre, separada de su marido, y su hija viuda, abrieron un taller y comercio llamado Tost & Coates, Berlin Wool Depot and Taxidermists en el número 60 de William Street, en Sydney. En 1878 Ada se casó en Woolloomooloo con Henry Steward Rohu, escocés de origen, tapicero, naturalista y coleccionista de curiosidades. El matrimonio tuvo seis hijos. El negoció pasó a llamarse Tost & Rohu. Durante la segunda mitad del siglo XIX Jane Toast y Ada Jane Rohu tuvieron un notable éxito. Con su presencia en numerosas exposiciones internacionales obtuvieron más de veinte medallas. Estuvieron en las de Londres (1862 y 1886), París (1867), Sydney (1879), Calcuta (1883), Melbourne (1888), Launceston (1891) y en Chicago (1893). En Chicago obtuvo un premio por sus dos ejemplares de Apteryx (Kiwi) disecados. Jane Tost Ward falleció en Sydney el 25 de abril de 1889

Cabecera de un impreso de Tost&Rohu.
En 1896 Ada Rohu abrió un nuevo local en el número 10 de Moore Street, y en 1899 ya era Willis Rohu, hijo de Ada, el propietario del negocio, que permaneció abierto hasta bien entrado el siglo XX. A aquella tienda, donde se podían encontrar animales disecados, pieles y artefactos aborígenes, se la conoció como "la más extraña de Sydney". Ada Jane Tost falleció en Newtown en 1928. La Universidad de Sydney organizó en el año 1996 una exposición en el Museo Macleay dedicada a Tost & Rohu. Una ardilla que todavía se conserva en el Museo de Australia es el único trabajo confirmado de Jane Tost.

Edwin Henry Ward nació en Londres en 1812. Trabajó como oficial taxidermista en el taller de Thomas Mutlow Williams, que tenía su sede en Londres, en el número 155 de Oxford Street. Williams fue uno entre la docena de taxidermistas que participaron en la Gran Exposición de Londres de 1851. Henry Ward participó con Mutlow en aquella exposición. Se estableció por cuenta propia en 1857 en el número 2 de Vere Street, donde se mantuvo hasta su muerte. Más tarde compró un local en el número 5 de la misma calle. Como hemos comentado, trabajó para algunos reconocidos naturalistas e inclusó acompañó a Audubon en alguna de sus expediciones. Henry Ward murió en Londres en 1878, dejando una herencia de 16.000 libras. Con su esposa Emily Hunt tuvo dos hijos, Edwin y Rowland. Su colección particular de aves la subastó años más tarde la casa Steven's. Sus urnas con aves, muchas de las cuales aún se conservan, nos dan  muestra de un trabajo excelente.

Edwin Ward, el hijo mayor de Henry,  estableció su negocio hacia 1865, primero en el número 11 de Thayer Street, y al año siguiente al número 24 de Wigmore Street, ambos locales muy cercanos al de su padre. A partir de 1870 se mudó al 60 y adquirió el 49 de Wigmore Street, que fue la dirección comercial hasta su jubilación. En octubre de 1872 montó la cabeza de un toro para el Príncipe de Gales, que reinaría más tarde como Eduardo VII. La cabeza aún está colgada en la residencia real de Sandringham. A partir de entonces disfrutó, como taxidermista, del patrocinio de la familia real británica. Entre sus más destacados trabajos  está la cabeza de elefante africano que preparó para el Duque de Edimburgo en 1867, o la preparación en 1855 de los trofeos que servirían de modelo al famoso pintor y escultor naturalista Edwin Landseer, autor de los leones de Trafalgar Square. Disecó numerosos osos de pie y con una bandeja entre las manos, montajes que entonces se conocían como camareros mudos, uno de ellos para el Príncipe (2). Se especializó en el montaje de grandes mamíferos y apenas montó alguna urna con aves. Otra de sus obras fue más espectaculares fue el montaje de un combate entre un león y un tigre. Se retiró en 1879. Del taller se hizo cargo un trabajador de Edwin y a la vez pariente de su esposa Georgina Butt, George Butt, que mantuvo el apellido Ward como nombre del negocio. Aquel hecho indignó a Rowland que acabó comprándolo años más tarde. Una prueba de ello es el texto que aparece en alguno de los anuncios de Rowland Ward Co., como éste del año 1880:
   "ADVERTENCIA.- Tras el reciente fallecimiento del SR. HENRY WARD, de Vere Street (miembro mayor de la familia), y la jubilación del SR. EDWIN WARD, de Wigmore Street, el SR. ROWLAND WARD es el único miembro de la larga, sin rival y experimentada Familia WARD en estos momentos en la profesión. Las ventajas en el estudio y la habilidad, maduradas por la larga experiencia que hemos ido acumulando, solamente la encontrará en el último miembro de la familia, en New Galleries, 166, Picadilly."
Camarero mudo montado por Edwin Ward.
George Butt continuó trabajando en Wigmore Street, montando camareros mudos y realizando otros trabajos bajo la marca Edwin Ward. A partir de 1904 Butt se trasladó al 39 de Edgware Road para continuar su trabajo, ahora sin el amparo de la marca.

Edwin Ward, tras jubilarse, emigró a los Estados Unidos. El 30 de enero de 1885 en el semanario Pasadena and Union Valley aparecía un artículo en el que Ward anunciaba su intención de crear un gran museo al estilo del Museo Nacional de Washington, que el propio Ward había visitado. Con esa intención compró gran cantidad de terrenos en Pasadena (Los Ángeles, California) e hizo un llamamiento para conseguir especímenes para el nuevo Museo. Su gestión de los terrenos fue un desatre, el proyecto fracasó y Edwin Ward murió arruinado. Tuvo tres hijos y una hija. Su hijo Herbert Ward, que vivió en París, acompañó a Stanley al Congo en la expedición Emin Pasha, donde permaneció durante cinco años. Destacó como escritor y escultor. De la publicación de su libro A voice from the Congo se hace eco el The New York Times del 26 de marzo de 1911. Sus esculturas en bronce de nativos a tamaño natural se pueden ver en el Musée Royal de l'Afrique Centrale en Tervuren (Bélgica).

James Rowland Ward, el menor de los dos hermanos, nació en Londres el 12 de mayo de 1847, en el número 21 de Edward Street. Como al resto de la saga, el ambiente familiar favoreció su interés por la Historia Natural. A los catorce años dejó la escuela para empezar a trabajar en el taller de su padre. Uno de sus primeros trabajos que todavía hoy se conservan es  una pareja de halcones del año 1868, que firmó como James Ward, que se encuentra en el Museo de Glasgow. "Toda mi vida ha transcurrido alrededor del arte que amo"Dotado para el dibujo y la escultura, tras diez años como aprendíz, un adinerado empresario le encargó esculpir a tamaño natural unas cabezas de animales que decorarían su residencia. Con las ganancias de aquel encargo se estableció por su cuenta en 1872, en el número 27 de Harley Street, como J. Rowland Ward. Ward tenía 27 años y conservó aquel primer local toda la vida. Dotado para los negocios, pocos años más tarde abrió otro más céntrico, en el número 158 de Picadilly Street, Ward & Co. Ltd. En 1879, al año siguiente de la muerte de su padre, se trasladó a un local con mayor superficie, el número 166 de la misma calle, casi en el mismo lugar donde cien años antes se ubicaba el Museum of Natural History Specimens and Antiquities de William Bullock. Poco después Ward amplió el local al número 167. Ese mismo año, tras la jubilación de su hermano Edwin, pasa a trabajar para la familia real, de quienes obtuvo la cédula años más tarde, en 1904. Rowland Ward, todavía soltero, viv en un apartamento ubicado sobre el taller hasta el año 1882 en que, por razones de salud, se trasladó a Hertfordshire, a la casa de huéspedes de la mansión de su amigo, empresario y propietario de una cuadra de caballos de carreras John Blundell Arce. El 9 de febrero de 1893 se casó con Lina Taylor, veinte años más joven que él y cuyo padre se relacionaba con la familia Arce. Durante un breve tiempo, Ward y su esposa vivieron arrendados en Stradset Hall en Norfolk, para trasladarse más tarde a Necton Hall, cerca de Swaffham donde, durante la temporada de caza, acudían reconocidos cazadores y artistas. Aficionado a las motos, en 1902 ya poseía una Daimler de 22 caballos. En el año 1898 el nombre de la empresa se convirtió en Rowland Ward Ltd. En sus propias palabras:
   "Mi ambición consistía en comenzar en el punto en que la vieja escuela de taxidermia se limitaba a rellenar pieles sin preocuparse por la forma de los animales, así que decidí estudiar la naturaleza y adaptarme, mediante la escultura, al arte de los taxidermistas."

Escultura de bronce de Rowland Ward.
Por aquella época, en la Europa continental ya se había empezado a practicar la técnica dermoplástica. Uno de los primeros encargos de Rowland Ward fue, precisamente, el modelado de unos animales a escala que luego se vaciaron en bronce. A modo de ejemplo, la escultura de un león que encargó el conde de Connaught en 1911 se conserva en el Museo Nacional de Gales en Cardiff. El bronce del famoso gorila londinense Pongo es otro ejemplo. Ward frecuentaba el zoológico de Londres donde acudía para estudiar a los animales. Como los escultores dermoplásticos, era riguroso a la hora de tomar las medidas exactas e incluso pedía a sus clientes cazadores que tomasen notas de campo sobre su presa. No obstante, desistió de la técnica totalmente dermoplástica, más viable para taxidermistas de museo, y quizás, debido a la gran carga de trabajo, continuó con la tradicional técnica de curtir las pieles de mamíferos con la mezcla de alumbre, sal y agua, y formar el cuerpo con alambres, relleno y un panel central de madera. Para las pieles de las aves usaba el jabón arsenical. Se especializó y fue mayormente conocido por sus trabajos de caza mayor, pero montó todo tipo de animales, incluso mascotas como perros o animales famosos como los caballos Cloister, ganador del Grand National de 1893, o Persimmon, propiedad del rey Eduardo VII, del cual se disecó la cabeza u cuyo esqueleto se preparó para el Museo de Londres. Una de las mejores muestras de su trabajo lo encontramos en el Museo Powell-Cotton, en Quex House, donde al lado de la mansión se construyeron nueve galerías que albergan dioramas que contienen más de 500 animales africanos y asiáticos, la mayoría montados por Ward.

Ilustración representando el diorama Jungle Life en la Exposición Colonial de 1886 (3).

Folleto publicitario de Jungle Life.
En la Exposición Internacional de Londres del año 1871 presentó El combate (The Combat), su primer grupo, donde representaba el enfrentamiento entre dos ciervos. En conmemoración de la visita del Príncipe de Gales a la India, Ward montó Un intento en un  momento (A Trying Moment) en el que un elefante indio era atacado por un tigre. Su tienda era conocida como La Jungla (The Jungle) y debía su nombre a La vida en la Jungla (Jungle Life), el mayor y más exitoso de los cuatro grupos que realizó para la Exposición Colonial y de la India que tuvo lugar en South Kensingthon, Londres, en el año 1886. En La vida en la Jungla aparecían un elefante, tigres, antílopes y cocodrilos. En otro de los cuatro montajes presentaba a un elefante asiático atacado por un tigre mientras otros tigres observaban la escena, ambientada en un pasto de alturas y bosques de bambú de cuyas ramas se descolgaban serpientes disecadas. Estuvo trabajando varias semanas en la preparación de aquellos dioramas. El follaje, que debía de llegar desde la India, no lo hizo a tiempo y tuvo que trasladarse a Norfolk para proveerse de cañas y juncos. Ciertamente, puede afirmarse que los montajes no contaron con la aprobación de los naturalistas y hombres de ciencia, pero contó con la aprobación de los visitantes -más e 10.000 durante las vacaciones de agosto- y, lo más importante para un hombre de negocios, le supuso un impagable escaparate publicitario. Los diarios The Times, Daily News y Morning Post elogiaron el montaje. El gran recibimiento obtenido facilitó que Ward fuera invitado de nuevo a las exposiciones coloniales de 1895 y 1896. Otras Exposiciones en las que participó y obtuvo medallas fueron las Universales de Londres (1862), París (1867) y Viena (1873), la Internacional de Calcuta (1883) y media docena más de exposiciones menores. Su influencia en la sociedad inglesa se tradujo en el mobiliario "de estilo wardiano", que consistían en la transformación de animales o partes de éstos en objetos decorativos: aves o cráneos como lámpara, tortugas como caja de música, caimanes como cigarrera, patas de elefante como paragüero o costurero, y hasta un pequeño elefante, de nombre Tiny, disecado entero y convertido en silla. En este apartado, sin duda, su mayor éxito fue un camarero mudo montado con un cocodrilo de pie, que estuvo presente en la celebración de las bodas de plata de los Príncipes de Gales en el año 1888. Rowland Ward, como había hecho su hermano con anterioridad, montó decenas de osos como camareros mudos, muy populares entre los burgueses europeos desde hacía años.

Su establecimiento fue punto de encuentro de adinerados cazadores y viajeros. Era el más renombrado de los talleres de Taxidermia de Londres, una ciudad cuyo censo de 1891 arrojaba la cifra de 369 empleados (247 hombres y 122 mujeres) en esta industria, lo que se traduce en un taxidermista por cada 15.000 habitantes. Se cuenta que el duque Philippe d'Orléans le compró y encargó más de 2.500 objetos para su museo (4), que se convirtió en el mayor exponente del estilo wardiano. El presidente norteamericano Theodore Roosevelt pidió consejo a Ward antes de abordar sus expediciones africanas. Entre sus clientes se encontraban los reyes de España, Italia y Portugal. El excéntrico Walter Rothschild le encargó numerosas piezas para su museo de Tring. Lord Delamere le encargó el montaje de unos treinta leones. En una ocasión recibió el encargo de montar los sesenta rinocerontes abatidos en una sola expedición. En 1906 su empresa montó el primer elefante africano del British Museum of Natural History. Algunos naturalistas honraron la memoria de Rowland Ward, que fue nombrado miembro de la Zoological Society en 1879, a la hora de denominar algunas nuevas subespecies de animales. Así encontramos que Lydekker  le dedicó en 1900 la Capra sibirica wardi y en 1906 el Ursus (Helarctos) malayanus wardi; Thomas le dedicó en 1900 el Redunca (Cervicapra) redunca wardi.

Cubierta de la 1ª edición de Sportsman's.
Rowland Ward escribió frecuentemente en el periódico The Times artículos sobre Historia Natural y creó su propia editorial, que publicó una treintena de libros, en su totalidad sobre animales de caza mayor. Como autor escribió The Sportsman's Handbook to Practical Collecting and Preserving Trophies (1880), un manual de Taxidermia que dedicó a su padre, que no supuso una aportación notable a la evolución de este arte y que ha ido reeditándose periódicamente, últimamente ya sin los consejos taxidérmicosThe English Angler in Florida (1898) con fotografías propias y experiencias de su estacia en Estados Unidos siguiendo los pasos de su padre que había acompañado a Audubon unos sesenta años antes; The Sportsman's British Bird Book (1908) que contiene mas de trescientas ilustraciones de aves montadas en su taller especialmente para ser fotografiadas para este libro; y A Naturalist's Life Study in the Art of  Taxidemy (1913), un trabajo sobre sus experiencias como taxidermista donde incluyó algunos dibujos y fotografías, que se editó al año siguiente de tras su muerte

Edición de 1903 de Records of Big Game.
Su publicación más célebre fue Horn Measurements and Weights of the Great Game of the World (1892), que a partir de la segunda edición (1896) se convirtió en Records of Big Game, un libro de registro con las mediciones de cuernos y colmillos, pesos y dimensiones de los trofeos de caza de mayor tamaño obtenidos en todos los continentes, con los métodos de medición e información sobre distribución y características de las diferentes especies. En el momento de redactar este artículo el Rowland Ward's Records of Big Game iba por su vigésimo octava edición en dos volúmenes. Rowland Ward, que no tuvo descendencia, enfermo cardíaco desde hacia años, falleció el 25 de diciembre de 1912 en su casa Restmore en la Sea road de Boscombe (Hampshire) a causa de una neumonía. Está enterrado en el cementerio de Bournemouth. A su muerte su fortuna se elevaba a 147.167 libras, de las que legó 175 participaciones de 10 libras a cada uno de los ocho trabajadores de su negocio, y 200 participaciones de 1000 libras a William G. Rayner "como muestra de mi agradecimiento tras una colaboración empresarial que se ha mantenido durante más de treinta años". También donó la suma de 5.000 libras al Museo de Historia Natural de Londres para la compra de especímenes a Rowland Ward Ltd., con el compromiso de que estuvieran expuestos al público.  

Publicidad de Rowland Ward Ltd. (1903).
Durante el periodo de entreguerras Rowland Ward Ltd. continuó abierta bajo la dirección del taxidermista John Binmore Burlace. Tras la Segunda Guerra Mundial Gerald Best se convirtió en accionista mayoritario de la empresa, reconstruyó el negocio, y abandonó Picadilly para trasladarse, primero a Mayfair, y mas tarde al norte de Londres. El resurgimiento de la caza africana contribuyó a que la empresa abriera una sucursal en Nairobi en el año 1950, que montaba una media semanal de tres leones. En 1951 falleció Lina Ward, que dejó su herencia al Natural History Museum que creó la sala Rowland Ward con tres dioramas con mamíferos africanos: una jirafa con su cría y un gran kudú y un par de monos; otro con un sable, un ñú, un impala y otra gacela; y el último, con un okapi y un bongo. Todos ellos fueron desmantelados en el año 2004.  La fama del establecimiento se extendió a los Estados Unidos, de donde provenía la mayoría de su clientela extranjera, y donde se hicieron un mercado, hasta que apareció la competencia de la firma The Jonas Brothers de Denver, que la superaba en calidad. Tras la muerte de Best, en 1969, la empresa se dividió entre sus dos hijos, Anthony y Tim. Los talleres de Taxidermia cerraron al año siguiente y la compañía se líquidó en 1983 a instancias de un acreedor francés. En 1974 el gobierno keniano había expropiado sin compensación la sede de Nairobi. De Rowland Ward sólo sobreviven los derechos de publicación del Rowland Ward's Records of Big Game que fueron adquiridos en 1982 por la fundación Game International Conservation de San Antonio, de Texas, Estados Unidos que editó la decimonovena edición. De 1984 hasta su muerte en 1993, Stephen Smith editó el libro en Johannesburgo, hasta 2014 la famillia Halse continuó editándolo en Sudáfrica, y en la actualidad (5) la editorial Rowland Ward Ltd. es propiedad de las empresas Safari Press y Sports Afield, con sede en Huntington Beach, California, Estados Unidos. Una característica del libro de registro es que las medidas mínimas son bastante altas con el objetivo de que los cazadores tiendan a seleccionar los machos adultos, que ya hayan aportado su carga genética a la especie. De interés informativo, aunque los animales se presentan ordenados de mayor a menor, el libro no tiene carácter competitivo. 

En A Naturalist's Life Study in the Art of Taxidermy, el propio Rowland Ward se enorgullece de haber sido el introductor de la canoa canadiense (1878) o la nafta (1888) entre sus compatriotas. En 1879, en unas excavaciones cercanas a Charing Cross, en pleno Londres, descubrió restos animales del Pleistoceno. Organizó exposiciones donde los londinenses pudieron acercarse a la cultura africana: utensilios y lanzas zulús (1879), de indígenas de Sudán (1885), o de Uganda (1893). Fue uno de los primeros taxidermistas en usar el ácido carbólico o fenol como preservativo. Ward cuenta en su autobiografía que antes de montar un trofeo lo modelaba en arcilla y servía de muestra para sus asistentes, que construían un esqueleto "de madera y metal, con material plástico alrededor, que tomaba el lugar, por así decirlo, de los músclos y la carne". En su manual de Taxidermia de 188o Ward proponía la viruta de madera como relleno. Fue el primero en apostar por la viruta.


Notas.-
(1) En contraposición con Henry Augustus Ward de Rochester, Nueva York, Estados Unidos, fundador del Ward's Natural Science Establishment.
(2) Grabado de 1875 aparecido en La Ilustración Española y Americana. Otra ilustración con camareros mudos en los actos de celebración de las bodas de plata de los Príncipes de Gales en Sandringham, montados por Edwin Ward, ilustra el artículo El oso disecado, signo de riqueza y posición social en Taxidermidades. 
(3) Ilustración aparecida en The Penny Illustrated Paper and Illustrated Times, el dia 1 de mayo de 1886.
(4) Tras su muerte, Philippe d'Orléans legó sus colecciones al Muséum Mational d'Histoire Naturelle de París en 1926. Entre las piezas que legó podemos admirar en el museo francés se encuentra Elefante atacado por una tigresa, un montaje de la casa Ward que recrea una escena sucedida durante una cacería del duque en la India en 1888.
(5) Nota añadida el 23 de agosto de 2016.


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Taxidermidades, 2013.

 
Bibliografía:
Cristopher Frost   A History of British Taxidermy  , edición del autor, Lavenham, 1987.
Rowland Ward  The Sportsman's Handbook to Practical Collecting and Preserving Trophies , Ed. Rowland Ward, Londres, 1880.
Rowland Ward  A Naturalist's Life Study in the Art of Taxidermy , 2ª ed., Rowland Ward Publications, Johannesburg, 2002.
- Rowland Ward's Sportsmans Handbook to Collecting an Preserving Trophies & Specimens and containing Methods of Measurement, 15ª ed., Rowland Ward Publications, Johannesurg, 2003.
Rowland Ward's Records of Big Game, 17ª ed., 2 vols., Rowland Ward Publications, Johannesburg, 2006.

Recursos:
Artículo "Rota", el "leon de Churchill", un trabajo de la empresa Rowland Ward Ltd. de 1955, en Taxidermidades.
Web oficial de Rowland Ward Publications.
Rowland Ward's Records of Big Game, (4ª ed.) , Rowland Ward Ltd.,  Londres, 1903. (libro electrónico)