"El hotel de los líos", un clásico protagonizado por los hermanos Marx.

Harry Binelli (Chico Marx) entra con una cabeza de alce en la habitación (1).

Gordon Millar (Groucho Marx) es un mediocre productor de teatral que quiere montar la obra de un joven autor. Gordon se instala junto a los veintidós miembros de la compañía en un hotel regentado por su cuñado. La cuenta con el hotel crece y van a ser desalojados. Gordon pretende alargar la situación a la espera de un socio con dinero y del estreno de la obra. En cierto momento Harry Binelli (Chico Marx) llega a la habitación donde se desarrolla toda la película con una cabeza de alce –un trofeo suyo de caza- bajo el brazo. Esa cabeza disecada estará presente durante el resto de la historia, primero sobre el sofa de la habitación y más adelante ya colgada en la pared, sobre el teléfono, y colaborará además en algunos de los gags.

“Gründliche Anweisung Vögel auszustopfen”, tratado anónimo publicado en 1788.


En 1788 se publicó en Leipzig, Alemania, el volumen Gründliche Anweisung Vögel auszustopfen und besonders gut zu conserviren, cuyo título aproximado en español sería Instrucciones detalladas acerca del disecado y conservación de las aves. El libro, de autor anónimo, tiene un formato de octavo menor, alcanza en total las ciento doce páginas y no contiene ningún grabado. 

Portada del libro.
En el prefacio el editor alude a algunos textos anteriores y justifica el encargo de esta obra con el fin de ofrecer un texto sencillo y más completo, que incluyera la conservación de los especímenes en los gabinetes de Historia Natural. Cita, entre otros y por este orden, la traducción al inglés de Differents moyens d'empêcher de se corrompre les oiseaux morts de René Antoine Ferchault de Réaumur, publicada en 1748 en Philosophical Transactions; el libro de John Coackley Lettsom The Naturalist's and Traveller's Companion (1771); el trabajo de David Hultman, discípulo de Carl von Linné, Instructio Musei Rerum Naturalium (1753); la traducción francesa de las cartas de Tesser Samuel Kuckhan (1770), publicadas por el abad Rozier en su Observations sûr la Physique en 1773; la Mémoire instructif (1758) de Étienne-François Turgot; Sur les moyens de conserver espèces d'Insectes et de Poissons (1774) de Charles Bonnet; o la carta de Lewis Nicola (1773) sobre la conservación de sujetos en alcohol, publicada asimismo por el Journal del abad Rozier. A continuación el anónimo responsable de este texto, en un prólogo propio, avanza igualmente su propósito, ensalza los beneficios de "este arte tan recomendable", tanto para el particular como para el ornitólogo o para el maestro que reúne una colección para enseñar a sus alumnos. El autor firma estas líneas con las iniciales D. B. 

El "Akeley Hall" del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.


Vista general del Akeley Hall of African Mammals en la actualidad (1).

 
En su libro In Brightest Africa (En el África más deslumbrante, 1923) (2), publicado pocos años antes de su fallecimiento, Carl Ethan Akeley (1864-1926) escribía:
   "He tenido muchos sueños. Algunos los he olvidado. Otros tomaron forma y se convirtieron en algo agradable u odioso para mí en mayor o menor grado. Pero sobre todo han convivido conmigo con el paso de los años, marcando paulatinamente el rumbo. Se han convertido en la inspiración y en el propósito unificador de mi trabajo, todos los esfuerzos durante los últimos años se han redoblado para conseguir un único objetivo, la creación de una gran sala que se llama Salón Africano Roosevelt.

"Der Vogelausstopfer", grabado a partir de un cuadro de Litschauer.


Parecida a alguna que ya he mostrado y a otras que aparecerán en futuras entregas en este mismo espacio, la siguiente imagen, correspondiente a un grabado publicado en una revista ilustrada alemana alrededor del año 1870, es bastante recurrente: un anciano disecador entrega un pajarillo recién terminado a sus propietarias, dos niñas que parecen entre embelesadas y sorprendidas al recuperar a su mascota.
 


"Bugs Bunny in stuff'n' nonsense", historieta publicada en 1948.

Viñeta de Bugs Bunny in stuff'n'nonsense (1).

Primera página de la historieta.
Bugs Bunny trabaja como mozo en el taller de taxidermia de Elmer Gruñón. Mientras Bugs duerme la siesta tumbado sobre la mesa del taller, la señorita Van Pester, la mejor clienta de Elmer, lo ve, cree que está disecado, se encapricha de él y desea comprarlo. Elmer intenta explicarle que..., pero para Van Pester el dinero no es ningún problema: mil, dos mil, tres mil, ...cinco mil dólares! ¿Ha dicho cinco mil dólares? Elmer acepta la oferta y acuerda con su clienta entregarle el conejo disecado en su domicilio aquella misma tarde...

La historieta, que lleva por título Bugs Bunny in stuff'n' nonsense, algo así como Bugs Bunny en despropósito disecado o disecado sin sentido, ocupa ocho páginas del álbum Bugs Bunny and the dreadfull dragon (Bugs Bunny y el terrible dragón), el número 187 de la coleccción Four Color editada por Dell, cuaderno que apareció el 1 de abril de 1948. El dibujante de aquella entrega fue Ralph Heimdahl.

"Un negocio de avestruces", relato breve de H. G. Wells.


Hace unos meses publiqué íntegro Los triunfos de un taxidermista, otro relato breve de Herbert George Wells, publicado asimismo en la recopilación de cuentos The Stollen Bacillus and Other Incidents, en español El Bacilo robado y otros incidentes (1), libro que apareció en 1895. Aunque en aquel el protagonismo de la Taxidermia era notable, en el cuento de hoy, Un negocio de avestruces, su presencia es incidental. Se limita al hecho de que el narrador de la historia es un taxidermista, el mismo de Los triunfos, que relata un episodio que vivió en su juventud durante un viaje por mar desde Oriente hasta Inglaterra.
 

Pareja de avestruces (2).

 
El texto íntegro de Un negocio de avestruces es el siguiente:

La saga de los Leadbeater.


John Leadbeater júnior (1).


Me encontré por casualidad con la imagen anterior, una vieja fotografía en blanco y negro enmarcada donde aparecía un señor barbudo que aparentaba más edad de lo que desvelaba la inscripción "John Leadbeater. Taxidermist. 1857-1888". ¿Treinta y un años con esa pinta? La fotografía ilustraba un único artículo de un blog dedicado a los pioneros de Silvan, un pueblo de poco menos de dos mil habitantes ubicado en Victoria, Australia, a unos cuarenta kilómetros al este de Melbourne, Australia, que fue fundado a mediados del siglo XIX con el nombre de Wandin. La información que aportaba el autor del blog sobre Leadbeater era la siguiente: 

El Museo Stracké de Historia Natural de Ostende (1897-1914).

Sala de la planta baja del Museo Stracké, con la puerta de entrada al fondo (1).

El 10 de julio de 1897 el empresario hotelero Auguste Stracké abrió en Ostende, Bélgica, su museo de Historia Natural, el Musée Stracké, como complemento de la oferta turística de su complejo ubicado en la playa de Mariakerke. Tres días antes de su inauguración, el museo fue visitado por el rey Leopoldo II. En principio, ocupaba solamente una planta y poco más tarde se ampliaría a una segunda. Era bastante variopinto. Como puede comprobarse en las postales (1), además de animales disecados y esqueletos de mamíferos, aves y peces, en el recinto se mostraban mariposas e insectos, maderas exóticas, minerales, curiosidades físicas y objetos etnográficos procedentes de la entonces colonia belga del Congo. Incluso mostraba una de aquellas célebres sirenas. En verdad aquel museo se asemejaba más a un gabinete de curiosidades.

El cuervo "Grip", la mascota de Charles Dickens.

El cuervo Grip (1).

Es uno de los cuervos más famosos de la historia y se conserva disecado en la sección de libros raros de la Biblioteca Libre de Filadelfia. Sí, en una biblioteca. El cuervo Grip fue la mascota del escritor inglés Charles Dickens (1812-1870), apareció como personaje en una de sus novelas, e inspiró un conocido poema del estadounidense Edgar Allan Poe (1809-1849). 

Las instrucciones para preservar sujetos de Historia Natural de Edward Donovan.

Portada de la segunda edición.
El naturalista, autor, dibujante  y coleccionista de Historia Natural anglo-irlandés Edward Donovan publicó en 1794 el volumen Instructions for Collecting and Preserving various Subjects of Natural History; as Animals, Birds, Reptiles, Shells, Corals, Plants, etc., Instrucciones para la recogida y la preservación de diversos sujetos de Historia Natural, como animales, aves, reptiles, conchas, corales, plantas, etc., un tratado que ocupa ochenta y seis páginas más las de cortesía, y que contiene dos grabados. En el prefacio el autor advertía al lector de que el libro que tenía entre manos no era más que un manual de campo, un libro de bolsillo breve para principiantes no iniciados en la recogida de objetos naturales, y que las instrucciones de preservación aparecían en el volumen "por petición expresa de muchos suscriptores de nuestras historias naturales". Donovan añadía que "respecto a la parte práctica de esas instrucciones, se espera que la actitud natural de un animal, pájaro o insecto, la conseguirá un principiante como un profesional, con la práctica constante"; que el lector, con la información que obtendría en este manual podría garantizarse la conservación y evitar los daños en los objetos que los "ácaros destructivos, y las larvas de escarabajos diminutos o polillas que se reproducen entre las plumas de las aves, el pelo de los animales, o bajo los insectos, pretenden destruirlos en el curso de los pocos meses de verano, a no ser que se tomen las oportunas precauciones". Solamente las nueve primeras páginas son las que el autor dedica a instruir sobre la preparación y conservación de mamíferos, aves, reptiles y peces. Del resto del volumen, cuarenta y dos páginas las ocupa un tratado sobre la recogida y preparación de insectos, y el resto se reparte entre cangrejos, estrellas de mar, conchas, litófitos, zoófitos y plantas.

El popular disecador madrileño Ángel Severini.

El día 11 de marzo de 1852 el periódico El Observador de Madrid publicaba (1):
   "Ha corrido estos días la noticia de que han llegado a esta corte varios animales que hablan, y que estarán expuestos en la Carrera de San Jerónimo. Los ociosos han recorrido esta calle, buscando los referidos animales, y muchos creen que son los que tiene en el escaparate el disecador Severini. Ayer había mucha gente agrupada delante de este establecimiento, esperando a que los animales hablaran; a las tres se cansaron algunos de esperar y se fueron a comer, pero volvieron a las cinco y continuaron esperando hasta el anochecer."
Etiqueta de Ángel Severini (2).

Ángel Severini Lago fue el disecador madrileño más conocido durante las décadas de los años sesenta, setenta y ochenta del siglo XIX y fundador de una saga de taxidermistas que estuvo activa hasta mediados del siglo XX. No existen muchos datos sobre este personaje, pero rebuscando entre periódicos y revistas de la época y añadiendo algún testimonio, creo que podremos recomponer parcialmente su biografía.

Niñas en el jardín junto a un zorro y un mapache disecados.

Las protagonistas de la siguiente imagen son dos niñas inmaculadamente vestidas de blanco, una sentada y la otra de pie. Posiblemente son dos hermanas que posan en el jardín de su casa. Lucen, recién peinadas, idéntico vestido y las mismas botas acordonadas. Lo curioso es que lo hacen flanqueadas por dos animales disecados, un mapache a su izquierda y un zorro a su derecha, ambos colocados sobre una banqueta de madera. Se trata de una fotografía postal (real photo postcard) norteamericana que posiblemente sea de alrededor de los años treinta del pasado siglo.
 


Los grupos de elefantes de Carl Akeley.

El grupo de elefantes del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York es, además de un excepcional trabajo de Taxidermia, la culminación de un proceso de renovación técnica en el montaje de los grandes mamíferos cuyo ideólogo fue Carl Ethan Akeley (1864-1926). En este artículo repasaremos sucintamente la biografía de Akeley, la evolución de su técnica, conoceremos algunos de sus trabajos anteriores con elefantes como su colaboración como asistente en el montaje de Jumbo, o su The Fighting African Elephants del Museo Field de Historia Natural de Chicago, y concluiremos con su obra maestra neoyorkina The Alarm (1), un trabajo que se completaría años después de la muerte de su creador. 
 

The Fighting African Elephants, el grupo de Akeley en el Museo Field de Chicago (2).

"Un taxidermista en Texas", un chiste de vaqueros.

Un tipo entra a un bar de Texas y pide vino blanco (1). 
Los parroquianos, reunidos alrededor de la barra, alzan la vista esperando encontrarse con un jodido yanqui (2). 
   El camarero levanta la vista y le pregunta con curiosidad: "Usted no es de por aquí, ¿verdad? ¿De dónde es muchacho?" 
   El individuo responde: "Soy de Iowa" (3).
   El barman le vuelve a preguntar: "¿Qué diablos hace en Iowa?" 
   El hombre le vuelve a responder: "Soy taxidermista". 
 El camarero, sorprendido: "¿Taxidermista? ¿Qué diablos es un taxidermista?" 
   El forastero, ya algo nervioso, le aclara: "Monto animales" (4). 
  El camarero cambia de expresión, sonríe y grita a todo el bar: "¡Okay muchachos, este es uno de los nuestros! 

Imagen de un saloon  en 1897 (5).

Pierre-François-Marie Bourdet, su tratado de Taxidermia y su elefante.

Pierre-François-Marie Bourdet de la Nièvre nació el 25 de abril de 1785 en Saint-Parize-le-Châtel, departamento de la Nièvre, Francia. En su infancia comenzó a interesarse por las Ciencias Naturales. Apenas con catorce años reunió una completa colección con los minerales y fósiles de su región. Estudió Historia Natural en la escuela central de Nevers con el abad Gilbert Troufflaut, botánico. En 1800 se trasladó a París para proseguir sus estudios. Alternó el liceo con las clases de Georges Cuvier y André-Marie-Constant Duméril en Sainte-Geneviève. Al acabar la enseñanza secundaria siguió con asiduidad los cursos que en el Museo de Historia Natural impartían Cuvier, Bernard-Germain de Lacépède, Étienne Geoffroy Saint-Hilaire, Jean-Baptiste Lamarck, René-Louiche Desfontaines, André Thouin, Antoine-Laurent de Jussieu, y con especial interés los del mineralogista René Just Haüy y del geólogo Barthélemy Faujas de Saint-Fond. En 1805 sus estudios se interrumpieron a causa del servicio militar obligatorio. Durante aquella época simultaneó la milicia con el estudio de la naturaleza, sobre todo observaciones geológicas, durante su escaso tiempo libre. Como escribió su biógrafo en el texto panegírico que tras su muerte apareció en Mémoires de la Société Linnéenne de Paris "una flor, un insecto, una piedra le distraían de las más rudas fatigas".
 

Elefante montado por Dufresne en 1803, dibujado por Bourdet, entonces estudiante.

El Museo de Historia Natural de Potsdam.

El Museo de Historia Natural de Potsdam (Naturkundemuseum Potsdam) ubicado desde 1953 en la Ständehaus de Zauche (1), en el número 13 de la Breite Strasse, ocupa un bello edificio de estilo clásico del arquitecto Georg Christian Hunger, que fue construido en 1770. Con tres plantas, sótano y jardín barroco, recoge en 880 metros cuadrados mayoritariamente una muestra de la fauna de la región de Brandeburgo.

Fachada del museo.

El perro "Paco", leyenda de Madrid.


"¿Querrán disecarme? Semejante pensamiento me horroriza.
   No me gustaría que profanasen mi cadáver.
   Varias veces he pasado por casa de Severini y me he estremecido de temor mirando aquellas siluetas de animales inmóviles, rígidos, con vientres llenos de estopa, y sus ojos de vidrio, que me contemplaban de una manera fatídica.
   Ahora comprendo que era un presentimiento.»
                                             
Fragmento de "Memorias autobiográficas del perro don Paco".

La siguiente es la historia de Paco, el perro más famoso de Madrid. A finales del siglo XIX aquel chucho vagabundo y sin amo frecuentó tabernas, cafés, restaurantes, teatros, e incluso acostumbraba a asistir a las corridas de toros y a las carreras de caballos. Los periódicos -nos encontramos en pleno costumbrismo- lo elevaron a la categoría de leyenda. Se le dedicaron piezas musicales y coplillas, y su nombre sirvió hasta para comercializar productos de consumo. Tuvo un final trágico y tras su muerte aparecieron quienes se disputaron su propiedad. El perro Paco fue disecado por Ángel Severini, el taxidermista madrileño más popular del momento. Por esa razón lo traigo a Taxidermidades.
 

Grabado de la contraportada de la revista La Lidia del 24 de noviembre de 1882.

El Museo Cospiano.

Grabado de Giuseppe Maria Mitelli del Museo Cospiano.

La xilografía anterior ha convertido al Museo Cospiano, de mediados del siglo XVII, en uno de los gabinetes de curiosidades más reconocidos. Una gran estancia con tres paredes cubiertas de estanterías repletas con centenares de objetos de todo tipo, mezclados, expuestos no de una forma sistemática sino ornamental, simétrica. Del techo y de la parte superior de los muros penden algunas decenas de piezas más.  Una escultura de Dante Alighieri ocupa un lugar preferente sobre la estantería superior. En la parte central inferior del grabado aparece el escudo familiar de su propietario, Ferdinando di Vincenzo Cospi, sostenido por dos putti. El propio Cospi está representado a la derecha con el brazo levantado mostrando su museo (1). El segundo personaje no es otro que Sebastiano Biavati, enano, "miembro viviente de la colección" y conservador de dicho Museo (2).

La técnica de la plastinación. Gunther von Hagens.


Empecemos aclarando que la Plastinación nada tiene que ver con la Taxidermia (1). Desde que surgió esa técnica a menudo me he visto en la obligación de hacer esa aclaración a más de un interlocutor. ¿Se acuerdan de aquel chiste que preguntaba en qué se diferenciaba un taxidermista de un abogado? La respuesta era que el taxidermista únicamente se contentaba con tu piel (2). Pues esa es exactamente la diferencia. 
 

Pareja humana plastinada presentada abrazándose (3).

 
La plastinación es un proceso para conservación de material biológico inventado en 1977 y patentado dos años después por el médico -considerémoslo también showman y sobre todo avispado hombre de negocios- alemán Gunther von Hagens, entonces colaborador científico en el Instituto Anatómico de la Universidad de Heidelberg.

"Still life", artículo de National Geographic.

En su último número de agosto de 2015 la revista National Geographic publica un artículo de unas veinte páginas titulado Still life (Naturaleza muerta) y que lleva por subtítulo In the taxidermist's hands even extinct animals can look alive. But preservation is one thing, and conservation's another (En las manos del taxidermista incluso animales extintos pueden parecer con vida. Pero la preservación es una cosa, y la conservación otra). En su texto Bryan Christy afirma que cien años atrás la Taxidermia jugó un papel clave a través de los museos en la tarea de concienciar a la población sobre la conservación de la fauna salvaje, pero duda de que en la actualidad contribuya de la misma manera. 
 

Wendy Christensen retocando un gorila (Robert Clark / National Geographic).