"The Naturalist's Pocket-Book" de George Graves.

Portada del libro.
En 1825 un joven Charles Darwin compró en Londres un ejemplar de The Naturalist's Pocket-Book para utilizarlo durante los paseos que a partir de octubre de ese año planeaba dar junto a su hermano Erasmus, ambos estudiantes en la Universidad de Edimburgo. Efectivamente, durante los domingos del siguiente invierno los hermanos Darwin recorrieron las orillas del estuario del río Forth recolectando especímenes y anotando sus hallazgos en un cuaderno. Durante el siguiente curso Charles se convertiría en miembro activo de las sociedades de estudiantes naturalistas y continuaría recogiendo muestras en las orillas de la ría. Se puede afirmar, pues, que ese libro influyó de alguna manera en la formación del celebrado Darwin.

La primera edición de The Naturalist’s Pocket-Book, or Tourist’s Companion: being a brief introduction to the different branches of Natural History: with approved methods for collecting and preserving the various productions of Nature, ese es su título completo, se publicó en Londres en 1817. El libro, de tamaño octavo mayor, tiene 335 páginas más las de cortesía y ocho láminas dibujadas y grabadas por el propio autor, George Graves. Al año siguiente aparecería una segunda edición. Algunas referencias a este Libro de bolsillo del naturalista se refieren a él como una obra que sigue el método científico de Francis Bacon (1561-1626), personaje que consolidaría el método inductivo y daría paso al empirismo, y que justificaba el estudio de la Historia Natural por los beneficios que la naturaleza podía aportar a los seres humanos. De hecho, el libro, además de métodos de recolección y preparación de especímenes animales, vegetales y minerales, y de su clasificación y características, reproduce a modo de ejemplo algunas páginas del cuaderno de campo del propio Graves, con anotaciones de datos ordenados en columnas. Se suele subrayar ese último detalle como algo que animaría a numerosos naturalistas, como ocurrió con Darwin, a ir siempre acompañados de una libreta donde registraban observaciones y descripciones.

"El guateque" con Peter Sellers, o cuando todo puede ir a peor.

Bakshi buscando urgentemente un aseo (1).

Hrundri V. Bakshi (Peter Sellers), actor de origen indú sin mucha fortuna, sólo ha conseguido participar como extra en algunas películas. Durante el descanso de su último rodaje destruye involuntariamente el decorado, es despedido y el productor de General Federal Studios lo declara además como actor proscrito en Hollywood. Días más tarde Bakshi será invitado por error a la fiesta de cumpleaños de la esposa del productor, a pesar de lo cual decide acudir a la mansión de los Clutterbuck donde, esta vez sí, se convertirá inintencionadamente en protagonista, pero de una sucesión de desastres. En cierto momento Bakshi buscará urgentemente un aseo y se topa, al abrir la puerta de un despacho, con la boca abierta de un desafiante tigre convertido en alfombra que lo observa desde el suelo. Luego pasará junto a la cabeza disecada de un lince americano. Ese par de escenas son las que justifican la presencia de El Guateque, una película mítica del cine de humor, en este blog.

El capitán Thomas Brown y su "The Taxidermist's Manual".


Así se publicitaba el libro en el Dublin University Magazine en enero de 1833:
   "En este Trabajo encontrará descritos los métodos de Conservación y Disecado, etc., creados en el célebre establecimiento del Jardín de Plantas de París; junto con los medios empleados con éxito por los más eminentes Conservadores, con completas instrucciones para Coleccionistas y Viajeros, dando cuenta de todos los instrumentos y aparatos necesarios para Viajeros y Disecadores, etc."

Anuncio de The Taxidermist's en el Dublin University Magazine (1833).

Mujeres posando con un águila disecada.

Una mujer joven sosteniendo un ratonero común (Buteo buteo) disecado junta a otra que sujeta dos cachorros, uno en cada brazo. La fotografía es de pequeño formato y mide 62x87 mm. En el reverso está impreso el sello del laboratorio que la reveló en el que leemos Tucht en el interior de un triángulo con los vértices redondeados y bajo este Edelbraun. Posiblemente se trate de una fotografía alemana. El papel fotográfico es Agfa Lupex, fabricado en Berlín, con un logo de la marca y tipo de papel que se distribuyó durante los años treinta y hasta 1945. La imagen nos ofrece pocos datos. Se trata de la mañana soleada de un día festivo. La sombra nos indica que se tomó a primera hora. Suponemos que se trata de un domingo puesto que las dos mujeres lucen collares de perlas y pulsera, y la de la derecha, algo mayor y más arreglada, un vestido con adornos florales además de bolso. Se encuentran en el patio de una casa, y posan delante de la puerta de madera que cierra un jardín acotado con tela metálica. El postigo de la ventana está abierto. Al fondo un arbolado. La fotografía apenas nos aporta ninguna información más.

Mujeres posando con un águila disecada.

Sirenas, criaturas legendarias y "reales". La "Sirena de Fiji".


Mermaid, óleo de J. W. Waterhouse (1901).
Durante el Imperio Medio Asirio, antes del año 1000 a.C., la deidad Atargatis se representaba como un pez con cabeza y cuerpo y brazos de mujer. Se le consagraban los peces, se le rendía culto en templos que tenían estanques, y representaba las fuerzas fecundas de la naturaleza. Su antagonista masculino asirio era Dagan, protector de los cultivos e inventor del arado. En la antigua Grecia Atargatis era conocida con el nombre de Derceto. Según escribió Diodoro Sículo (siglo I a.C.), Derceto ofendió a la diosa Venus, que le inspiró al amor hacia un pastor, cuyo fruto fue una niña llamada Semíramis que llegaría a gobernar Babilonia. Tras nacer su hija por obra de Venus, Derceto la abandonó, mandó matar al pastor que había amado, y se arrojó al mar con intención de morir, algo que los dioses impidieron dándole naturaleza anfibia. Por su parte Dagón en el pueblo filisteo y fenicio era el dios del mar.

El periplo del elefante "Hans".


Nació en Negombo, en la costa oeste de Ceilán, la actual Sry Lanka, alrededor de 1783. Al año siguiente sería capturado junto a una hembra y embarcados ambos rumbo a Holanda. La pareja de elefantes era el regalo que la poderosa Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales ofrecía a su soberano. En 1784, año del fin de la Cuarta Guerra Anglo-Holandesa, arribaron al puerto de Vlissingen y fueron trasladados a Kleine Loo, palacete de recreo de la familia real holandesa, distante un kilómetro de La Haya, en la Holanda Meridional. Durante aquella corta estancia, según nos cuenta el escritor, dibujante, grabador y naturalista francés Jean-Pierre Houel (1) en su Histoire naturelle des deux éléphans mâle et femelle du Muséum de Paris venus de Hollande en France en l’an VI (1803), la pareja de elefantes serían bautizados con los nombres de Hans y Parkie. En varias ocasiones recorrieron el camino entre Het Kleine Loo y La Haya para que fueran admirados tanto por la corte como por los habitantes de la ciudad. Houel cuenta que los dos jóvenes elefantes caminaban con libertad por los jardines del palacete, y que incluso entraban en él, recorriendo apartamentos y subiendo y bajando escaleras, y asistiendo a los almuerzos donde los comensales les ofrecían bebida y comida que los paquidermos prendían con la trompa.
 

Hans y Parkie. Frontispicio de una obra alusiva de Vignier publicada en 1798 (2).

"Los triunfos de un taxidermista", un cuento de H. G. Wells.


Primera edición del libro.
El cuento del escritor Herbert George Welles titulado Los triunfos de un taxidermista, en el original inglés Triumphs of a Taxidermist, apareció publicado en dos partes, los días 3 y 15 de marzo de 1894 en el periódico Pall Mall Gazette, sin atribución a su autor. Al año siguiente se incluiría en la colección de relatos The Stolen Bacillus and Other Incidents (1), El bacilo robado y otros incidentes, que publicó la editorial Methuen and Co., esta vez sí con el nombre del escritor. El bacilo robado agrupa quince historias cortas de género fantástico y de ciencia ficción que, al igual que Los triunfos, se habían publicado previamente en periódicos. 


El texto completo de Los triunfos de un taxidermista es el siguiente:

El gabinete de Manfredo Settala.


Manfredo Settala (1).
Algunos de sus notables antepasados fueron un obispo de Milán en el siglo V; Passaguado Settala, el cónsul que dirigió las labores de reconstrución de la ciudad tras haber sido arrasada por Federico I Barbarroja en 1162; Enrico I da Settala (?-1230), arzobispo milanés que participó en 1220 en las Cruzadas y consagró la abadía de Clervaux, Luxemburgo; el beato Manfredo Settala (?-1217), ermitaño en el Monte San Giorgio, Suiza; y el beato Lanfranco Settala (1201-1264), prior del convento agustiniano anexo a la iglesia de San Marco. Su padre, Ludovico Settala (1552-1633), médico y político, además de senador llegó a ser el protomédico responsable de la salud pública de la ciudad, entonces posesión española, un personaje que uno de los mayores escritores italianos, Alessandro Manzoni, incluyó en su novela más conocida, Los novios (1842), o Los desposados o Los prometidos esposos según qué traducciones, que se desarrolla en parte con la terrible epidemia de peste de 1630 de fondo. Su cada vez más extensa familia, tuvo dieciocho hijos, obligó a Ludovico a construir un palacio más amplio en la entonces plaza de San Ulderico, más tarde número 26 de la calle Pantano, que pudiera acoger además de a los suyos y a sus  numerosos sirvientes, su extensa biblioteca y su importante colección de pintura.

"Taxidermie", el influyente tratado de Louis Dufresne.


Louis Dufresne forma parte, sin duda alguna, de la decena de autores más influyentes de la historia de la Taxidermia. Su trabajo como ayudante-naturalista y jefe del laboratorio de Taxidermia del Museo Nacional de Historia Natural (MNHN) de París, el mejor museo de la época; su condición de autor que popularizó el término Taxidermia; de ser el gran divulgador del jabón arsenical de Bécoeur y el primero en dar a conocer su formulación a través del profesor Félix Vicq d'Azyr; y su visión crítica de técnicas contemporáneas o anteriores, como las hasta entonces desconocidas de Jean-Baptiste Bécoeur, de gran valor para el historiador; contribuyeron a que Dufresne se convirtiera muy pronto en todo un referente.

 
Principio de Taxidermie en el Nouveau Dictionnaire d'Histoire Naturelle (1803).

Louis Dufresne, jefe del laboratorio de Taxidermia del Museo de París.


Louis Dufresne, hijo de familia numerosa, nació en Champien, una aldea de la Picardía francesa, el 18 de enero de 1752. Tras asistir a la escuela local marchó para estudiar Historia Natural y aliviar a su familia. Ornitólogo y disecador, comenzó temprano a reunir sus colecciones personales. En 1793, fecha oficial de creación del Museo de Historia Natural de París, continuador del Jardin Royal des Plantes, Dufresne fue nombrado ayudante-naturalista incorporándose al laboratorio común de las cátedras de Zoología y Anatomía. Tres años después estuvo al servicio de la cátedra del entomólogo Jean-Baptiste Lamarck. En 1802 fue elegido tesorero de la Sociedad de Historia Natural de París y en 1806 nombrado jefe de los trabajos zoológicos -jefe del laboratorio de Taxidermia- del Museo. Fue además responsable de clasificar y ordenar las colecciones de vertebrados e invertebrados.
 

El elefante Hans montado por Dufresne y su compañero Desmoulins en 1803 (1).

Fragmento de "El guardián entre el centeno" de J. D. Salinger.


Pájaros volando sobre los visitantes en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York en 1927 (1).


El protagonista de la novela, el adolescente Holden Caulfield va a ser expulsado de la escuela preparatoria y recuerda sus experiencias en la ciudad de Nueva York, entre ellas sus visitas al Museo Americano de Historia Natural, que se relatan en el capítulo dieciséis:

El Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid.


Fachada del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (1).


El Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN) tiene su origen en los fondos cedidos a la corona española en 1771 por el comerciante español residente en París Pedro Franco Dávila. Aquella colección, compuesta por una biblioteca y miles de especímenes de minerales, plantas, y animales, además de piedras bezoar, objetos artísticos, medallas y cuadros de célebres pintores, entre otros, dio origen al año siguiente a la creación por el rey Carlos III del Real Gabinete de Historia Natural. El donante, Franco Dávila, sería nombrado director vitalicio con un sueldo anual de 1.000 doblones sencillos. El Gabinete, que se instaló en 1773 en el segundo piso del Palacio de Goyeneche, en el número 13 de la calle de Alcalá, edificio compartido con la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, abrió al público en 1776.

El naturalista Daudin, el primer autor en emplear el término "Taxidermia".

Portada del libro de Daudin.
El zoólogo francés François Marie Daudin publicó en el año 1800 su Traité élémentaire et complet d'Ornithologie, ou Histoire Naturelle des Oiseaux, en español Tratado elemental y completo de ornitología o historia natural de las aves, que contenía un capítulo titulado Sur l'art de la Taxidermie considéré par rapport aux Oiseaux; c'est-à-dire, sur l'art de dépouiller, de droguer, de conserver et de monter les Peaux d'Oiseaux, Sobre el arte de la Taxidermia considerada en comparación a las aves; es decir, sobre el arte de desollar, drogar, conservar y montar las pieles de aves. En el prefacio de su tratado Daudin agradecía a Georges Cuvier y a André Marie Constant Duméril su colaboración, y también a Louis Dufresne que, además de amigo suyo, era ayudante naturalista y jefe del laboratorio de Taxidermia del Museo de París, de quien decía que "el ciudadano Dufresne me ha proporcionado todas las principales indicaciones sobre la manera de desollar, de conservar y de montar las aves". Y añadía, "con gran placer aprovecho para agradecerles, como a los demás naturalistas distinguidos que he tenido el placer de conocer, la favorable y amistosa acogida que se han dignado concederme". Unas páginas más adelante, volvía a reconocer la colaboración de Dufresne: "El ciudadano Dufresne, miembro de la sociedad de Naturalistas, poseedor desde hace veinte años de un gabinete de historia natural preparado por él mismo, y que continua ampliando, ha tenido a bien darme las indicaciones y notas que componen el capítulo." Aquel capítulo sobre la preparación de aves, de veintitrés páginas, que ya en sí constituía un tratado, comenzaba de la siguiente forma:
   "El arte de arreglar, conservar las pieles, y de disecar (1) o más bien montar los animales muertos, o la TAXIDERMIA (2), puede tener un origen muy remoto; pero realmente no ha empezado a progresar hasta hace aproximadamente un siglo."

Bellas y Bestias. Parte 5. Años 70, 80 y 90.

Casi llegamos al final de esta serie donde actrices, cantantes y modelos conocidas, y también algunas chicas anónimas, han compartido plano con osos, tigres, leopardos y leones disecados. Con ese pretexto comenzamos Bellas y Bestias. Aquellos lectores que hayan seguido la serie habrán percibido sin duda, tanto un ascenso como un descenso en cuanto al glamour que las fotografías iban transmitiendo conforme avanzábamos en el tiempo. Comenzamos en unos desinhibidos años diez y veinte del pasado siglo, época dorada de las tarjetas postales; pasamos por unos años treinta, cuarenta y cincuenta más recatados pero con mayor abundancia de sex symbols, actrices en nómina de los insaciables estudios cinematográficos, que además de películas protagonizaron millones de sueños; visitamos los años sesenta, y ahora los setenta y ochenta con mayor presencia de esas chicas que se desnudaban en una revista con la promesa de que llegarían a ser estrellas de cine, y que se conocieron como playmates; y hasta la actualidad, la era de internet, de la inmediatez y de un incesable y apresurado consumo de imágenes. Le deseo, querido lector, que disfrute de esta penúltima entrega.
 
Postal publicitaria del Blue Mountain Hotel de 1974.

"El Naturalista", grabado de Bernardo Rico de 1882.


El grabado que sigue apareció en la revista La Ilustración Española y Americana el 30 de mayo de 1882.

 
Grabado de Bernardo Rico de El naturalista, cuadro de Ferrándiz.

El texto alusivo decía: 
    "El Naturalista, cuadro de Ferrándiz. 
    La Exposición de Bellas Artes que ha organizado el Sr. D. Pedro Bosch, y cuya inauguración se efectuó en la tarde del 26 del corriente, es un supremo esfuerzo de la iniciativa individual: al par de cuadros originales de ilustres maestros de las escuelas españolas, hay expuestos algunos centenares de producciones artísticas, lienzos al óleo, acuarelas y dibujos al carbón de casi todos los autores contemporáneos. 
    El Sr. Bosch merece un aplauso; el público ilustrado de Madrid se le tributa sinceramente, al visitar las salas de la Exposición. 
    Allí está el cuadro de Ferrandiz, que reproducimos en el grabado de la pág. 336: titúlase El Naturalista, y parece, por su asunto, composición picaresca de Teniers (1). 
    El grave doctor está archivando los cachivaches de su gabinete, y la linda doméstica, que se alza sobre el frágil peldaño de una escalera de mano, coloca ordenadamente en el armario los objetos que le indica el émulo de Linneo... 
    Pero ¿creéis que ese austero naturalista dirige su mirada al pájaro disecado o a la brillante estalagtita? 
    '¡Y bien!, -diríase él, contestando acaso a las objeciones que le presente, con ceño de enojo, su amor a la ciencia- no es verdadero naturalismo contemplar con sabrosa delectación la torneada pierna de mi doméstica?'" 

El "Tratado sobre la manera de preparar las aves" de Martinus Slabber.

Cubierta del libro de Slabber.
El naturalista neerlandés Martinus Slabber publicó en Amsterdan en 1816 el libro Verhandeling over het Opzetten van Vogelen, en español Tratado sobre la manera de preparar las aves. El manual, de 64 páginas más 16 de cortesía, de un tamaño de 15x22 centímetros y sin grabados, está dedicado a N. C. Lambrechsen, que fue presidente de la Sociedad de Ciencias de Zelanda y miembro del Instituto Real de los Países Bajos, y que, según cuenta el autor en su nota de agradecimiento, fue quien le sugirió que escribiera sobre este tema.

En el interior de la cubierta, aparece adherida una hoja cuyo texto resume el contenido del libro:
"En este Tratado sobre la manera de preparar las aves se facilitan unas completas instrucciones sobre cómo montar las aves recién muertas o secas, como las que nos llegan desde las Indias Orientales y Occidentales, en el llamado aguardiente; y de las recetas de los polvos para evitar el deterioro de las aves. Descritas por la experiencia de más de cincuenta años."

Cabezas "disecadas" de chicas.


El título del anuncio era "Cabezas 'disecadas' de chicas. Sólo 2,98 dólares!", y su texto, el que sigue:
"Rubias, pelirrojas y morenas para que cada hombre pueda alardear de sus conquistas... la primera imagen realista de mujeres apasionantes... y una de sus mejores cualidades es que ya no hablarán más! Modeladas con exactitud a una medida de tres cuartos de las chicas reales y moldeadas en plástico flexible con una textura de piel, estas cabezas son tan realistas que parece que respiren. Unos descarados ojos brillantes, una boca sensual y una tez de puro satén, combinado con unos cabellos radiantes le dan un asombroso realismo a estos Trofeos raros y únicos. Rubia, pelirroja o morena montada en un escudo de genuino caoba se sirve lista para colgar en la pared, para entusiasmar y conversar. Pos sólo 2,98 dólares más 37 céntimos para gastos de envío. Devolución garantizada de todo su dinero. Especifique Rubia, Morena o Pelirroja. Envíe su dinero en efectivo, cheque, transferencia o giro postal a: Honor House Products Corporation. Lynbrook. New York."

La imagen de este anuncio es recurrente en multitud de blogs y páginas web. No he conseguido encontrar ni cuándo ni en qué periódico se publicó. Aunque por la temática y otros anuncios de la misma firma podemos ubicarlo a finales de la década de los años cincuenta. Honor House era la típica empresa que durante los años cincuenta y sesenta insertaba anuncios en la prensa vendiendo productos tan disparatados como una pistola de fogueo, crecepelo, un submarino o una nave espacial de dos metros de juguete, una cámara de fotos de miniatura, o unas gafas que -aseguraban- permitían ver a los vecinos a través de las paredes o ver desnudas a las chicas que paseaban por la calle. Esas empresas, que prosperaron en multitud de países, nacieron en una época de escasez económica con la pretensión de, por poco dinero, facilitar el cumplimiento de sueños y deseos. Productos engañosos y de poca calidad que casi siempre solían decepcionar al comprador. No he visto ninguna de esas "cabezas disecadas de chicas". Tampoco he encontrado ninguna fotografía. Con pretensiones humorísticas, pero claramente machista y de dudoso gusto, podemos deducir que este producto, inspirado sin duda en las populares pin-up de la época, estaba destinado únicamente a hombres con dificultades de comunicación con el sexo opuesto y que, por ello, no tenían más remedio que contentarse soñando o presumiendo ante sus amigos igualmente solteros y con idénticos déficits. Y además el escudo de madera lucía una placa grabada donde se podía leer "conquista". Quizá no en aquella época, pero desde una perspectiva actual la idea de colgar una cabeza de plástico en el salón de cualquier casa se nos presenta como realmente penosa.

Martha Maxwell, feminista, naturalista y taxidermista.


Martha Ann Maxwell.
Martha Ann Dartt nació el 21 de julio de 1831 en el condado de Tioga, Pensilvania. Su afición por la naturaleza despertó muy temprano. Siendo niña acompañaba a su abuela Abigail que, en sus paseos por el bosque, le enseñaría a identificar animales. En 1842 toda la familia formada por Amy, la madre, inválida ya antes de enviudar, su padrastro, el reverendo metodista Josiah Dartt, Martha, sus tres hermanos y la abuela Abigail, emigraron hacia Oregon con el objetivo de convertir al cristianismo a los nativos americanos. Durante aquel trayecto la abuela murió de malaria y la familia sólo alcanzó Wisconsin. En 1848 se establecieron en Baraboo, un pueblo que entonces y por poco tiempo se llamaría Adams. De Martha se cuenta que durante su niñez, en cierta ocasión, tomó la escopeta de su padrastro y mató de un certero disparo a una serpiente de cascabel que había amenazado a su hermana Mary. A finales de abril de 1851 Martha empezó a estudiar en el Oberlin College de Ohio, una famosa universidad que habían fundado en 1833 dos pastores presbiterianos (1), con el objetivo de convertirse en maestra, pero se vio obligada a abandonarla por no poder seguir pagándola. Martha Ann Dartt regresó a Baraboo en octubre de 1852, se examinó y obtuvo un certificado para poder ejercer como maestra, lo que hizo en la escuela local. Su objetivo era proseguir más adelante sus estudios en Oberlin. A cambio del importe de la matrícula y de los gastos de manutención, aceptó acompañar en agosto de 1853 a los dos hijos mayores del viudo James Alexander Maxwell en la Lawrence University de Appleton, Wisconsin. Martha también asistiría a clases en aquel college metodista, que al igual que el de Oberlin, era mixto.

Los alumnos de las clases de Taxidermia de la Real Academia de Barcelona

En alguna otra ocasión nos hemos referido a las clases de Taxidermia que tuvieron lugar en la Real Academia de Ciencias Naturales y Artes de Barcelona (RACNAB) entre los años 1835 y 1839. Desconocemos tanto el temario como otros detalles de aquel curso, pero la curiosidad por conocer además a los alumnos que asistieron, y averiguar también si sacaron provecho de ello, es lo que me ha llevado a rebuscar o intentar reconstruir sus biografías. La suerte, como usted podrá comprobar, querido lector, ha sido desigual.

Lista de inscritos en el curso 1835-36 (1).

Efectivamente en octubre de 1835 la Real Academia de Ciencias Naturales y Artes de Barcelona encomendó al médico, entomólogo y naturalista aficionado, y recién admitido miembro de la Academia Mariano de la Paz Graells Agüera, la recién creada Cátedra de Entomología. Aquel mismo año académico 1835-36 Graells impartiría un primer curso de Zoología y Taxidermia auspiciado por la propia Academia. Los alumnos matriculados, como consta en el Libro de Matrículas de Estudios (2), fueron dieciséis, entre paréntesis la población de procedencia y su edad: Ventura Llombart (Valdomà, 24), Mariano Llombart (Valdomà, 20), José Maluquer (Alentorn, 30), Pedro Marsá (?, 22), Antonio Xarrié (Barcelona, 19), José Marcer Pallarols (Caldes de Montbui, 17), Antonio Costa (Valencia, 18), Joaquín Marcer Pallarols (Caldes de Montbui, 21), Rafael Cisternas (Barcelona, 17), José Liendo (Barcelona, 17), Juan Servós (Pla de Seu d'Urgell, 26), Mariano Masferrer (Peralada, 21), Juan Golobardes (Barcelona, 25), José Ferrer (Pratdip, 25), Miguel Guitart Buch (Calella, 17) y Francisco Lafont (Barcelona, 17).

La Northwestern School of Taxidermy


Encabezamiento de una carta de la Northwestern de 1924.


La Northwestern School of Taxidermy fue la responsable de despertar el interés por la Taxidermia en todos los rincones de los Estados Unidos. Durante décadas, casi un siglo, esta institución dedicada a la enseñanza por correspondencia inició a varios centenares de miles de estadounidenses en su práctica. 

J. W. Elwood en 1910 (1).
James William Elwood (Iowa, ca.1875- Omaha, 1945), el fundador de la empresa, a finales de siglo vivía en la aldea de Oto, Iowa, donde era el director de la escuela secundaria local. Casado con Louie Estele Butler, tuvieron al menos un par de hijos, Rex Butler Elwood (Oto, Iowa,1899-Omaha, 1980) y Samuel Harold Elwood (Holstein, Iowa,1900- Detroit, Michigan,1951). J. W. Elwood, además de profesor posiblemente no fuera más que un taxidermista aficionado, pues no se conocen trabajos suyos. Como comprobaremos más adelante, poseía un par de buenos libros de Taxidermia, y posiblemente disecara para sí mismo o para sus amigos. Aquel docente y taxidermista a tiempo parcial debió ver una oportunidad de negocio y la aprovechó. En algún momento la familia abandonó Iowa y se trasladó a Omaha, Nebraska, donde Elwood se estrenaría como empresario de éxito fundando la Northwestern School of Taxidermy. Según sus propios anuncios, la escuela llegó a ocupar integramente un edificio de seis plantas en el distrito histórico de Old Market, en el 1202 de Howard Street esquina con la calle S12, originalmente un hotel que se construyó en 1890 y que en 1900 se convertiría en el edificio de oficinas de alquiler GAHM Block Building, que todavía hoy puede verse, con construcciones añadidas y reconvertido en la actualidad en un edificio de apartamentos, pero todavía reconocible. En la publicidad de la Northwestern se le denominaba Elwood Building. En 1928 Rex, el hijo mayor, que había estudiado en las universidades de Colorado y de Harvard y que había trabajado en el U. S. National Bank, fue nombrado vicepresidente y director de la compañía. No conocemos mucho más de la saga. A Rex le sucedió Alfred V. Burkley (1929- Omaha, 1994) que presidiría el penúltimo periodo de la empresa durante los años sesenta, setenta y ochenta.