Llamamiento de los Museos de Historia Natural.


Hace algunos días apareció publicado en la revista Science el artículo A global approach for natural history museum collections, en español Un enfoque global para las colecciones de los museos de historia natural, un texto promovido por Kirk R. Johnson, paleontólogo y director del Museo Nacional de Historia Natural Smithsonian de Washington, Ian F. P. Owens, del Laboratorio de Ornitología de la Universidad Cornell de Ithaca, Nueva York, que ha contado con la aprobación de Global Collection Group, un grupo de formado por los mayores 73 museos de Historia Natural de 28 paises que suman una colección de 1.147.934.687 especímenes.
 

Pasillo del almacén de la colección de insectos del Museo Smithsonian de Washington (1).

El niño Louis Agassiz taxidermista, en cómic.


Página de Luis Agassiz, el sabio suizo.


No es muy conocido el hecho de que el naturalista Jean Rodolphe Louis Agassiz (Môtiers, Suiza, 1807- Cambridge, Massachusetts, Estados Unidos, 1873) hubiera practicado la Taxidermia. En efecto, Agassiz, hijo de un cura protestante, durante su niñez se sintió atraido por la Historia Natural, y como consecuencia de ello, aprendió a desollar y conservar disecados los primeros especímenes de su colección. Poco después abandonaría su afición para estudiar Medicina en las universidades de Zúrich y Heidelberg, donde descubre la Paleontología y la Anatomía Comparada, y en la de Múnich, donde estudia Historia Natural y Herpetología. Tras doctorarse se instala en París para estudiar Geología y Zoología con Alexander von Humboldt y Georges Cuvier. En 1832 es nombrado profesor de Historia Natural en la Universidad de Neuchâtel y despierta su interés por los peces fósiles. En 1846 se traslada a los Estados Unidos donde durante algunos años fue profesor de Zoología y Geología en la Universidad de Harvard, y donde siguió publicando sus investigaciones. Representante del creacionismo, el fijismo y el poligenismo, se opuso a la teoría de la evolución defendida por Robert Russell Wallace y Charles Darwin.
 

El método de disecado de aves de Urban Brückmann (1751).


El método de Brückmann en Hannoverische Anzeigen (1751).


El recién doctorado en Medicina Urban Friedrich Benedict Brückmann, entonces un joven de 23 años que había heredado de su padre, también médico,  la afición por la Historia Natural, publicó en las entregas 102 y 103 del periódico Hannoverischen Anzeigen (1), correspondientes al año 1751, el método que empleaba para disecar aves. Lo hacía espoleado tras haber leído en la revista berlinesa Physikalische Belustigungen (2) un resumen de los cuatro métodos que el multidisciplinar francés René Antoine Ferchault de Réaumur había publicado en un folleto en 1747 del que se había hecho eco la revista Philosophical Transactions of the Royal Society de Londres. Réaumur, considerado como uno de los precursores de la Taxidermia, escribió abundantemente sobre la conservación y el disecado de especímenes, lo que contribuyó sin duda a la expansión del arte. Hacía ya bastantes décadas que se preparaban animales con el propósito de conservarlos, sobre todo pájaros, y los diferentes métodos casi habían confluido; además el farmacéutico Jean-Baptiste Bécoeur acababa de inventar el célebre jabón arsenical, un conservante de las pieles tan efectivo como nocivo para la salud. La descripción del disecado de aves que practicaba Brückmann, interesa tanto por sus detalladas indicaciones como por el temprano empleo de un cuerpo ficticio, éste último no empleado por Réaumur quien en su Sexta Memoria de 1753 simplemente proponía el hechido de la piel y a continuación el alambrado de las patas. Su interés y su carácter primigenio justifican por tanto reproducir íntegro el texto completo de Brückmann, que es el siguiente:

Nuevos hallazgos sobre el embalsamamiento en el Antiguo Egipto.


La revista Nature acaba de publicar un artículo titulado Biomolecular analyses enable new insights into ancient Egyptian embalming, en español, Análisis biomoleculares permiten nuevos hallazgos sobre el embalsamamiento en el antiguo Egipto, cuyos autores, un grupo de investigadores y egiptólogos coordinados por los profesores Maxime Rageot, del Departamento de Pre y Protohistoria de las universidades de Múnich y Tubinga, y Ramadan B. Hussein y Susanne Beck, del Departamento de Egiptología de la Universidad de Tubinga, analizaron el contenido de 121 vasijas y cuencos hallados en un taller funerario descubierto en la necrópolis de Saqqara, ubicado a escasos metros de la pirámide del rey Unas, datado entre los años 664 al 525 a.C., Dinastía XXVI, y formado por un wabet o sala de evisceración subterránea y varias estancias multifuncionales a nivel del suelo. Algunos recipientes incluso llevaban inscrito su contenido e instrucciones de cómo emplearlo en la preparación de momias, un proceso que en algunos casos alcanzaba los 70 días. Se conocía el uso de algunos materiales com el natrón (1), el aceite de cedro, la cera de abeja o el betún, pero el estudio ha permitido conocer cómo y cuándo se utilizaban y en qué proporción. Aplicando avanzadas técnicas de análisis de materiales como espectrometría de masas y cromatografía de gases se han descubierto además las sustancias concretas a que se referían los términos egipcios antiu y sefet, que aparecen frecuentemente en los documentos.
 
 
Las vasijas del taller funerario halladas en Saqqara (2).

"The Stuff of Madness", narración de Patricia Highsmith.



El matrimonio Waggoner, observado a través de la ventana por uno de los gatos disecados (1).


"Cuando Christopher Waggoner, recién salido de la facultad de derecho, se había casado con Penelope, ya conocía la afición de ésta y su familia a los animalitos domésticos. Era normal querer a un gato o a un perro que formaba parte de la familia. Christopher ni siquiera había pensado mucho en el pequeño Pixie, un perro de Pomerania disecado, blanco, con brillantes ojor artificiales de color negro, que se hallaba en un rincón del despacho del padre de Penelope, sobre una base de madera en la que constaban la fecha de nacimiento y muerte; tampoco se había parado a pensar en Marmy, el gato anaranjado y blanco, también disecado, que permanecía sentado en el suelo, en otro rincón. Christopher recordó que durante el noviazgo en casa de los Marshall había un gato y un perro vivos, pero mucho tiempo había pasado desde que cayeran en manos del taxidermista, y ahora se encontraban, el uno de pie y el otro sentado, en unas rocas que había en el jardín de la casa que él y Penny tenían en Suffolk. No eran éstos los únicos animales que poblaban -si esta era la palabra apropiada- el jardín de Willow Close."

El "Licor balsámico" como conservante, contribución anónima de 1756.


Vor Verwahrung der Vögel (1756).
En las páginas 92 a 95 del volumen 16, primera parte, del Hamburgisches Magazin (1), publicado en 1756, hallamos una contribución anónima titulada Von Verwahrung der Vögel und Thiere mit einem sonderlichen balsamischen Geiste, en español Conservación de aves y animales con un licor balsámico especial. El artículo detalla la experiencia de preservación de animales del autor con un licor balsámico de su creación, y cita además a Réaumur, considerado como uno de los precursores de la Taxidermia. El texto completo es el siguiente:

   "Conservación de aves y animales con un licor balsámico especial.
 
    Se menciona en los populares Physikalische Belustigungen (2) en las páginas 76 y 77, en la primera parte del primer volumen, una sugerencia para coleccionar y preservar pájaros, con agua húngara (3) o cal o tabaco, y tiene al señor Réaumur de París como hábil autor. Como mi intención es la de referirme en estas sugerencias a otro espíritu balsámico, no me detendré en su descripción, que seguidamente expongo, y comentaré además los intentos que he hecho con él. Es lo que sigue:
 

Las "maneras ventajosas" de disecar de Pacius (1774).


La contribución de Pacius.
En el año 1774 Georg Friedrich Pacius publicó en el segundo volumen de Der Naturforscher (1) un artículo titulado Zwo vortheilhafte arten vögel und kleine vierfüssige thiere auszustopfen, en español Dos maneras ventajosas de disecar pájaros y pequeños cuadrúpedos. El texto ocupa tres páginas y traducido es el siguiente:
   "En un gabinete de historia natural el reino animal requiere el mayor gasto, esfuerzo, conocimiento y ventaja para su adquisición y mantenimiento. Por lo tanto, creo que haré un favor a los amantes de la naturaleza al recomendar dos formas de disecar pájaros y cuadrúpedos no demasiado grandes, que he empleado durante años y que son muy duraderos, livianos y económicos.

Los tratados de conservación de animales de la biblioteca de Joseph Banks.


Primera página de a sección De Animalibus colligendis et servandis.


El botánico sueco Jonas Carlsson Dryander (Gotemburgo, 1748- Londres, 1810), alumno de Carl von Linné en la Universidad de Upsala, que se trasladó a Inglaterra en 1777 y fue vicepresidente de la Sociedad Linneana de Londres, director de la Biblioteca de la Royal Society, y correspondiente de la Real Academia de Ciencias de Suecia, y a su vez ayudante y bibliotecario del naturalista Joseph Banks, es el autor de Catalogus Bibliothecae Historico-Naturalis Josephi Banks, una obra en cinco volúmenes publicada entre 1796 y 1800. El catálogo de la biblioteca de Banks ha llegado a ser considerado como la mejor y más completa bibliografía de Ciencias Naturales del siglo XIX, y en su segundo tomo, datado en 1796, hallamos tres páginas con obras agrupadas bajo el título De Animalibus colligendis et servandis, es decir, sobre recolección y conservación de animales.
 

El Museo Leveriano. Ashton Lever. James Parkinson.


El museo de Ashton Lever en Leicester House. Acuarela de Sarah Stone fechada el 30 de marzo de 1785.


Hijo de caballero, John Ashton Lever nació el 5 de marzo de 1729 en Alkrington. Asistió a la escuela primaria en la cercana Manchester y a partir de 1748 estudió en el Corpus Christi College de Oxford. Vivió en Manchester con su madre durante un tiempo y en 1746 se casó con Frances Bayley. Lever, propietario de minas de carbón y numerosos inmuebles en Manchester, que se sentía atraido por la equitación, el tiro con arco y otros deportes campestres, comenzaría pronto su afán coleccionista. Hacia 1760 compró en Dunquerque varios toneles repletos de conchas y caracolas, que lo ocuparían durante bastante tiempo. Poco después comenzó a coleccionar aves disecadas y más tarde todo tipo de objetos naturales, también mamíferos, peces y reptiles disecados, e insectos, y etnográficos. En abril de 1766 abrió al público su museo de Manchester, que en 1771 trasladó a Alkrington Hall, la residencia familiar construida en 1736. Aficionado a la ornitología coleccionó también aves vivas en un aviario que llegó a ser considerado uno de los mejores de Inglaterra.  La colección  de Lever, mostrada en más de 1300 vitrinas, comenzó a ser reconocida convirtiéndose en una atracción. La entrada era gratuita y la avalancha de visitantes obligó a Lever a establecer limitaciones, discriminando a los que llegaban a pie, y permitiendo la visita solamente a aquellos que se acercaban a Alkrington a caballo o en carruaje.
 

La caricatura de "Dr. Seuss" de Adolf Hitler como taxidermista.




La viñeta está firmada por Dr. Seuss, seudónimo del popular escritor y caricaturista estadounidense Theodor Seuss Geisel. Se publicó en el diario neoyorkino de izquierdas PM el 25 de junio de 1941, y en ella vemos a un Adolf Hitler taxidermista y coleccionista de trofeos de caza -cada país invadido se corresponde con una de las cabezas colgadas de la pared, en el caso de Italia una piel-, arrastrando a su taller a un gigantesco gato negro, que se resiste a entrar incluso clavando sus garras en el suelo.
 

Las directrices para la preparación de pieles de aves de Johann Conrad Aitinger.


Portada de la primera edición (4).
En 1631 el aficionado a la caza y funcionario de los landgraviatos (1) de Hesse Johann Conrad Aitinger publicó Kurtzer und einfältiger Bericht von dem Vogelstellen (1626) (2), en español Memoria breve y sencilla sobre avistamiento de aves, un volumen de poco más de trescientas páginas ilustradas con numerosos grabados a partir de dibujos del propio autor. Para nuestro interés, algunos fragmentos de la obra contienen directrices acerca de la conservación de las pieles de las aves y su montaje con el propósito de emplearlas como señuelo (3) o lo contrario, como espantapájaros. Así pues, la de Aitinger se añade a otras obras con instrucciones taxidérmicas primerizas, como las de Pierre Belon (1555), Giovanni Pietro Olina (1622) o posteriores, siguiendo en el siglo XVII, las de Jean Baptiste Tabernier (1676), Robert Boyle (1666 y 1692), John Woodward (1696) o James Petiver (1698).

"Un naturalista en su gabinete" (1872), óleo de Manuel Amell Jordà.


Un naturalista en su gabinete (1872) de Manuel Amell Jordà (1).


El óleo sobre lienzo Un naturalista en su gabinete, obra de Manuel Amell Jordà, está datado en 1872. En él el artista representa a un anciano naturalista, vestido con chaqué y pantalones de terciopelo azul, consultando un libro en su biblioteca, apoyado sobre una mesa en la que hay más tratados, algunas hojas y plumas de escritura, una pecera con carpines, y detrás de ella una garza real y un búho chico disecados. El formato de la obra es de 67x49'5 centímetros y se conserva en los almacenes del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), no está expuesta. Al MNAC llegó procedente del legado del empresario y político Camil Fabra Fontanils, fallecido en 1902.
 

"L'ull del cabirol", instalación de Setxu Xirau Roig en el Museo de Arte de Cataluña.


Corzo joven ante el mural de Miró (1).


Acudir al Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) de Barcelona y encontrarse en la Sala de la Cúpula un joven corzo admirando el mural que Joan Miró creó en 1978 para la sede de la empresa IBM en Barcelona. La paradoja del visitante contemplando a un animal salvaje apreciando a su vez una obra de arte es parte de la intervención artística de Setxu Xirau Roig. Su instalación, que se inauguró el pasado 6 de octubre y permanecerá hasta el 26 de febrero de 2023, se completa con un segundo corzo, adulto, también disecado, mirándose al espejo en la sala educArt, un espacio cerrado cuyo interior vemos a través de un cristal.
 

Fotografía de la Taxidermia de Walter Gilmore de Salt Lake City.



La fotografía muestra la fachada del negocio de Walter Gilmore. El taxidermista, que posa de pie y con la cabeza baja, expone su trabajo en el exterior del edificio: cinco cabezas de bisonte, dos de ciervo, un osezno y pieles de coyotes y panteras. Lo que más llama nuestra atención, no obstante, son los dos niños, probablemente los hijos del disecador. Ella sentada en los escalones con su vestidito claro y un gran lazo en el pelo, indiferente, sosteniendo una muñeca. Su hermanito, algo mayor, de pie ante la puerta de entrada, mirando a cámara, con una mano en el bolsillo y con la otra sosteniendo un rifle de caza.
 

El "Elefante Fénykövi", ahora "Henry", del Museo Smithsonian de Washington.


El Elefante Fénykövi o Henry en una imagen de la década de los años sesenta (1).


Lo primero que encuentran los visitantes al entrar al Museo Nacional de Historia Natural Smithsonian de Washington es un gran ejemplar de elefante africano al que hasta hace poco se conocía como Elefante Fénykövi, en honor al cazador que lo donó, últimamente rebautizado como Elefante Henry, denominación de mayor corrección política que intenta ocultar su origen como trofeo de caza. Henry es quizá la mascota más conocida del Museo y tradicional punto de encuentro de familias y escolares. Esta es su historia.
 

Sybil Costanzo, taxidermista del Museo de Historia Natural de Washington.

Sybil Costanzo dando los últimos retoques a una cebra (1).


En varias ocasiones he encontrado fotografías en las que ella aparece. Contaba poco más de veinte años cuando comenzó a trabajar en el Museo Nacional de Historia Natural Smithsonian de Washington a mediados del pasado siglo, donde permaneció ocho años, siendo la única mujer contratada como taxidermista en aquel tiempo. Sybil M. Costanzo (Leonardtown, Maryland, Estados Unidos, 1939), apellido de soltera Greenwell, la novena de doce hermanos, hija de un cultivador de tabaco, se incorporó al museo hacia 1958, ya casada. Siguió el camino de su hermano Francis Frank Mattingly Greenwell (1936-2020) que un año antes había ingresado en el Smithsonian, también como taxidermista, de la mano de William L. Brown para incorporarse al equipo que se disponía a montar el elefante Fénykövi, puesto que mantendría durante 43 años hasta su jubilación, donde llegó incluso a desempeñar el cargo de taxidermista jefe durante algún tiempo. En aquella época el taller de Taxidermia del Museo se reforzó para responder a la carga de trabajo.
 

Otto Ernst Oppermann, médico y disecador. Su manual de Taxidermia.


Otto Ernst Oppermann.
Hijo de un licenciado en cirugía y miembro de una familia que durante generaciones pertenecieron al tradicional gremio de barberos cirujanos, Otto Ernst Oppermann nació el 23 de marzo de 1764 en Bodenfelde an der Weser, Baja Sajonia, Alemania. Estudió medicina en Marburgo y ejerció de cirujano municipal en Karlshafen y Helmarshausen. En 1793 se casó con Martha Gertrud Hornung, con quien tuvo tres hijos. Al año siguiente se doctoró en la Universidad de Marburg donde leyó su tesis De natura criseos morborum. El 14 de marzo de 1794 el duque Pedro I lo nombró médico provincial del palacio de Oldenburgo y tres días después se estableció en Delmenhorst.
 
Convencido de los beneficios que para la salud pública suponía disponer de espacios verdes, en 1796 Oppermann solicitó autorización de la Cámara de Oldenburg para convertir un centenario robledal y hayedo comunal que había sido coto de caza de la nobleza, y que en aquella época servía como pastizal de cerdos, en un bosque donde la ciudadanía pudiera pasear. Con dicho propósito trazó senderos y creó una "arboleda de los dioses", una hilera de diez hayas que bordeaban la Oldenburger Landstrasse, en cuyos troncos esculpió en relieve imágenes de la mitología griega, y en la más grueso el escudo de armas del condado (1). Aquel que desde antiguo se conocía como Tiergarten, se convirtió a partir de 1798 en una atracción dominical muy popular también para los vecinos bremenses y oldenburgueses. Bastantes años más tarde, en 1840, Oppermann creó la Tiergarten-Gesellschaft, entidad sin ánimo de lucro de gestión del parque.
 

"Das Ausstopfen von Tieren" de Maximilian Selmons.


Cubierta de Das Ausstopfen.
En 1907 el botánico Maximilian Selmons publicó Das Ausstopfen von Tieren und die Herstellung von Bälgen (Taxidermie uns Dermoplastik), en español  Disecado de animales y fabricación de pieles (taxidermia y dermoplastia), el primero de dos volúmenes dirigidos a coleccionistas de Historia Natural ávidos de preparar ellos mismos sus objetos. El segundo manual que aparecería cuatros años después se centraría en la conservación de especímenes en líquidos y en la preparación de esqueletos. La primera edición de Das Ausstopfen contiene 71 páginas y 51 ilustraciones, y se reeditaría en 1913 y 1925.

En la introducción de la obra Selmons atribuye a Leopold Philipp Martin la modernización de la Taxidermia mediante la dermoplastia, técnica empleada mayormente en mamíferos de gran tamaño. Y cita a taxidermistas anteriores a Martin como Otto Ernst Oppermann, Johann Friedrich Naumann y Hermann Ploucquet; contemporáneos del silesio como Wilhelm Nikolaus (1) y el austríaco Eduard Hodek; y también a su alumno Friedrich Kerz, y algunos discípulos de  este último como el suizo Ernst Heinrich Zollikofer y el neerlandés Herman Hendrikus ter Meer junior; casi todos preparadores que emplearon y mejoraron la dermoplastia. El autor advierte no obstante que su obra partirá de propuestas de disecado más sencillas.

Las adaptaciones al cine de "The Landlady" de Roald Dahl.


La casera invita a Billy Weaber a un té , en la versión de The Landlady en blanco y negro de Hitchcock (1).


The Landlady, en español La patrona, es un relato de terror que Roald Dahl publicó en 1959 en el periódico The New Yorker, y que posteriormente se incluyó en varios volúmenes recopilatorios de historias breves suyas.
 
El argumento es sencillo. El joven Billy Weaver viaja de Londres a Bath para incorporarse a su nuevo empleo. En su búsqueda de alojamiento halla una pensión, observa su interior a través de la ventana y ve a un loro en su jaula y a un perro dormitando en el suelo. Tras pulsar el timbre una señora de unos cuarenta y cinco años le abre de inmediato. Ella es amable y algo rara, y el alojamiento muy barato. Billy decide quedarse, la patrona le muestra la habitación y le pide que a continuación cumpla la formalidad de inscribirse en el libro de visitas. En el cuaderno tan sólo aparecen dos nombres que al joven se le antojan familiares, y ambos están fechados hace más de dos años. La mujer invita a Billy a tomar un té, y este comienza a recordar que uno de los nombres pertenece a un estudiante que desapareció hace algunos años. La patrona le confía a Billy que ambos huéspedes siguen hospedados en su pensión. Billy descubre sorprendido que el loro y el perro están disecados. Ella le confiesa que diseca a sus mascotas cuando estas mueren. El joven comienza a notar cierta amargor en el té y le pregunta a la mujer si ha tenido más huéspedes aparte de los dos que aparecen en el libro. Ella simplente responde: "No, querido. Sólo usted".
 

Las enfermedades infecciosas de origen biológico que amenazan al taxidermista.


Garrapata común (Ixodes ricinus) (1).
En un artículo anterior repasé las amenazas que para la salud del taxidermista supone el manejo de ciertos productos químicos. En éste, sin voluntad de alarmar, comentaré los peligros a los que se expone manipulando los restos de los animales, así como otras enfermedades de origen biológico, las conocidas como zoonosis. Para ello recurro en primera instancia al artículo Los riesgos biológicos del oficio de taxidermista que en 2002 publicó Franz Jullien, taxidermista del Museo de Nacional Historia Natural de París, en colaboración de la doctora en Medicina Denise Anselme y de Laurent Péru, conservador del Museo de Historia Natural de Orleans. Creo imprescindible ampliar su difusión.
 
Jullien divide las enfermedades infecciosas susceptibles de ser desarrolladas por los taxidermistas en infecciones locales, enfermedades bacterianas, virales, fúngicas y parasitarias, y las patologías causadas por priones. A las que él cita añadiré algunas más. Tampoco profundizaré en exceso para no desanimar al lector. Al final sugeriré algunas medidas preventivas.