El Museo de Historia Natural de Berlín.


Familia de hipopótamos (1).
El Museo de Historia Natural de Berlín (Naturhistorisches Forschungsinstitut Museum für Naturkunde), centro dependiente de la Universidad, es uno de los grandes Museos de Zoología. Se encuentra en el número 43 de la Invalidenstrasse y ocupa unos 6.000 metros cuadrados.

Nació a partir de la fusión de tres museos anteriores, tras el establecimiento de la Universidad Humboldt en la avenida Unter den Linden en 1810: el Museo Anatómico, el Museo Mineralógico y el Museo Zoológico. En 1875 solamente los objetos zoológicos se estimaban en unos 600.000. Hacia 1880 las colecciones ocupaban dos tercios del edificio universitario, lo que obligó a construir un nuevo edificio, que se inauguró en 1889. Los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial arrasaron su ala este, que no empezó a ser reconstruida hasta el año 2006. Ubicado en el Este, tras la Guerra fue el primer museo berlinés en reabrir. El crecimiento de las colecciones fue espectacular entre los años 1875 y 1910, período de grandes expediciones (la Gazelle en 1874-1876, la botánica National en 1889, la Valdivia en 1898-1899, la Tendaguru entre 1909 y 1913 -250 toneladas de fósiles de dinosaurios-)  y abundantes donaciones como la por entonces mayor colección de mariposas del mundo de Otto Staudiger (1905). El Museo, que durante la época de la Guerra fría se encontraba -por pocos metros- en el sector este de la ciudad, se reorganizó en torno a 1993-1994, tras la caída del Muro. Las cuatro salas centrales del Museo se reformaron en el año 2007. Actualmente el museo alberga unos 30 millones de especímenes, lo que lo convierte en uno de los más grandes del mundo. La sección zoológica comprende unos 10 millones de invertebrados -sin incluir insectos-, unos 15 millones de insectos y unos 580.000 vertebrados (150.000 mamíferos pertenecientes a unas 2.000 especies distintas, unas 200.000 preparaciones de aves y objetos ornitológicos -huevos, nidos...- que comprenden unas 9.000 especies de las 10.000 aves conocidas). En 2010 el Museo cumplió 200 años.

El jabón arsenical de Bécoeur.


Ejabón arsenical de Jean-Baptiste Bécoeur (Metz, 1718-1777) es, sin lugar a dudas, el producto preservativo más conocido de la historia de la Taxidermia.

Preocupado por la conservación de las colecciones y por los efectos destructivos de los insectos, a partir de 1738 Bécoeur comienza a experimentar la efectividad de unos cincuenta productos químicos para determinar cual de ellos es el más eficaz, aplicándolos a aves preparadas por él mismo. Cuatro años más tarde sólo cuatro pájaros se salvaron de la voracidad de los insectos, y decide combinar los cuatro productos químicos empleados en ellos (alcanfor, arsénico, sal tártara y cal) en una sola preparación, añadiéndole jabón. En 1743 Bécoeur crea el jabón arsenical.

Hasta entonces se habían utilizado toda clase de productos para conservar la piel. Por citar sólo algunos, Olina (1622) prepara las pieles con vinagre, sal y alumbre. Woodward (1696) usa sublimado de mercurio (sublimado corrosivo). Réaumur (1747 y 1753) aplica aloe, mirra, incienso, pimienta, cal pulverizada y alcanfor. Turgot (1758) además de pimienta y alumbre propone, como el más seguro, el alcanfor.  Davies (1770) usa alumbre, alcanfor y canela a partes iguales. En las fórmulas propuestas por Kuckahn (1770) encontramos productos como esencia de trementina, alcanfor, tabaco, pimienta negra y corrosivo sublimado.

Bécoeur jamás dio a conocer públicamente la composición de su exitosa fórmula, lo que le valió numerosas críticas. Algunos naturalistas acusaron a Bécoeur de mantenerla en secreto para poder lucrarse. Bécoeur respondía a estas acusaciones afirmando que ésta había sido el resultado de largas y costosas investigaciones.

Charles Waterton: su técnica taxidérmica.


Edición de 1828 de Wanderings.
Tras abordar la biografía del naturalista inglés Charles Waterton (1782-1865), en esta segunda parte conoceremos las técnicas de taxidermia que este utilizaba y que fueron abundantemente criticadas por autores posteriores.

Es el mismo Waterton quien en su obra Wanderings in South America the North-West of the United States, and the Antilles, in the years 1812, 1816, 1820, and 1824. With Original Instructions for the Perfect Preservation of Birds, and c. for Cabinets of Natural History (1825) nos describe sus métodos. Hasta el año 1893 este libro se reeditó en diez ocasiones. En 1983 y en 2005 se publicó de nuevo.

Un autor español, Manuel Llofriu, en su obra Taxidermia. Manual Práctico del disecador deanimales y plantas (1885) nos describe lo que él llama procedimiento Waterton. Por comodidad transcribo literalmente los párrafos que le dedica:
   "Mr. Waterton, en la relación que hace de su viaje a la América Meridional, indica un nuevo método para montar las aves, que él cree que es superior a los conocidos hasta el día, método empleado en Brasil.
Como preservativo, solamente el sublimado (1) disuelto en alcohol. El montaje lo hace sin alambre. "El alambre, dice, es completamente inútil y hasta muy perjudicial, porque cuando se emplea desarregla la simetría y causa una tiesura desagradable."

Charles Waterton: biografía de un taxidermista excéntrico. "A Nondescript".


Charles Waterton, óleo de Charles Wilson Peale (1824)
Charles Waterton (Walton Hall, 1782-1865) fue el vigesimoséptimo Señor de Walton Hall, en el condado de Yorkshire, Inglaterra. A partir de 1804 se hizo cargo de las plantaciones de azúcar que su familia tenía en la Guayana Británica, aunque regresaba de vez en cuando. Naturalista de campo, convirtió sus propiedades de Inglaterra, unas 259 hectáreas, en un santuario donde los animales se sintieran seguros, lo que le convirtió en uno de los primeros conservacionistas del medio ambiente.

Aunque él odiaba que le calificaran como tal, es el prototipo de personaje excéntrico. Algunos ejemplos no ofrecen muchas dudas: al acabar las cenas, se colocaba bajo la mesa para mordisquear las piernas de sus invitados, como lo haría un perro; caminaba descalzo por los bosques tropicales de la Guayana; trepaba a los árboles e invitaba a sus amigos a que lo hicieran; escaló la cruz de la Basílica de San Pedro en Roma y colocó sus guantes en el pararrayos; en Sudamérica en una ocasión noqueó una boa de un certero golpe; en otra cabalgó durante unos minutos sobre un caimán que coleteaba desesperado (1), tras lo que afirmó que la montura le había resultado algo incómoda; en una tercera situación pasó varias noches en una cabaña encerrado con un vampiro para comprobar si aquel mamífero volador, como se contaba, chupaba la sangre, pero el murciélago prefirió morder a su criado indio. También durmió con una pitón. En 1861, durante una visita a un zoo, y pese a estar advertido del peligro, se empeñó en introducirse en la jaula de un orangután hembra al que abrazó amorosamente. Se cuenta que, para mayor asombro de aquellos que presenciaron la escena, el orangután le devolvió el abrazo. Llegó a trepar a un roble en su octogésimo aniversario. Sus conocimientos de Taxidermia le facilitaron la creación de criaturas desconocidas como A Nondescript, que comentaré más adelante. Durante su vida se autopracticó unas 136 sangrías, en las que se extraía entre 16 y 20 onzas de sangre, en contra de la opinión de los médicos. Detestó la nomenclatura científica y al naturalista John James Audubon, "ese charlatán".  Detestaba a las ratas, a los Protestantes, y a la reinante monarquía de Hannover, y todo en uno, acusaba a la monarquía protestante por la invasión de ratas que padecía Inglaterra.  

"El Aura", una película de Fabián Bielinsky.


Cartel de la película
El Aura (2005), de Fabián Bielinsky, es un trhiller cuyo personaje principal es un taxidermista introvertido llamado Espinosa (Ricardo Darín), epiléptico, planeador y fabulador de atracos perfectos. No los lleva a cabo. Hasta que a causa de un accidente de caza se ve involucrado, involuntariamente, en un verdadero asalto a un furgón blindado que transporta la recaudación de un casino.

En palabras del director -en el “making of”- la película trata de la “tentación del hombre honesto por el crimen”. Está “Basada en un personaje y su mundo interior, sus oscuridades internas, sus dificultades, sus deseos y sus fantasías”. En esta historia, con guion del mismo director, escrito veinte años antes, “el personaje lleva la trama completa de principio a fin de la película”.

Según el testimonio de Ricardo Darín, este “no es un personaje que anda deambulando por esta historia buscando meter goles o hacer cosas graciosas para congraciarse con la audiencia, ni hacer cosas espectaculares ni heroicas. Más bien todo lo contrario. Es un tipo con grandes dificultades, con una especie de zanahoria delante de él, que es ver si es capaz de llevar a cabo sus teorías organizativas”.

Ricardo Darín resume la película:  “Esta película es una historia rara, muy rara, atípica, de un tipo que se dedica a la taxidermia. Es paciente epiléptico. Este tipo que ha tenido tantas fantasías delictivas y que cree que las cosas se pueden hacer bien si se planean bien, en un momento determinado se encuentra con una situación donde va a probar definitivamente si su teoría es cierta o no”.

Los Gabinetes de Curiosidades.

Los principios de la taxidermia están ligados a las necesidades científicas y naturalistas. Durante el Renacimiento los naturalistas identificaban los animales que se habían descrito en la Antigüedad y enriquecían el conocimiento con sus propias observaciones y comentarios. A partir del siglo XVII, ya en el Barroco, los estudiosos de la naturaleza trabajaban cada vez menos con ideas preconcebidas y se vuelcan en una zoología más científica. En el siglo XVIII, la necesidad de conocer la Historia Natural incita a los gobernantes a ordenar expediciones científicas a las exóticas tierras descubiertas a partir del siglo XVI. Los naturalistas dibujan y explican, en obras que se publicaban a su retorno, la fauna y flora que encontraban en las nuevas regiones del mundo. Además, proveían de objetos las colecciones de Historia Natural que muchos aficionados, la mayoría ricos, acumulaban en museos privados. Es en esa época, a finales del XVIII, es cuando nacen los principales Museos de Historia Natural, que pronto empiezan a nutrirse de las donaciones de colecciones particulares.

Si retrocedemos algo hasta finales del Renacimiento y principio del Barroco, nos encontramos con los precursores de los actuales Museos de Historia Natural, los Gabinetes de Curiosidades. Esos Cuartos de Maravillas, como también son conocidos en español, albergaban multitud de objetos raros para la época que, generalmente, estaban organizados en los tres Reinos de la naturaleza: animalia, vegetalia y mineralia. Entre esos objetos, como podremos comprobar en las siguientes imágenes, también había animales disecados.

Retrato de Ulisse Aldrovandi.
Ulisse Aldrovandi (1522-1605) fue médico, naturalista y profesor de fossilibus, plantis et animalibus en la Universidad de Bolonia. Acusado de herejía en 1549, estuvo confinado en Roma durante 18 meses a la espera de juicio, periodo en el que descubrió la botánica, la zoología y la geología. Se doctoró en medicina y en filosofía en el año 1553. En 1555 es profesor de filosofía y dos años más tarde se convierte en el primer profesor de Historia Natural de la Universidad de Bolonia. Su Gabinete, uno de los más famosos en su época y del que no disponemos imágenes, albergaba en 1595 unos 18.000 especímenes. Dejó su legado a la Universidad y fue el origen de su museo actual. Aldrovandi inició la publicación -en vida sólo vio tres volúmenes- de una vasta enciclopedia de Historia Natural.

Las momias de Chinchorro: Taxidermia primigenia.


A la pregunta sobre dónde tiene su origen el Arte de la Taxidermia, responderíamos casi con toda seguridad que en el Antiguo Egipto, donde se practicaban los embalsamamientos de personas y animales. Ello se debe a que en la mayoría de las introducciones de los manuales o libros de Taxidermia aparecen los egipcios como los primeros practicantes de una primitiva preparación taxidérmica.

A modo de ejemplo, Pierre Boitard, naturalista francés, publicó en 1825 Manuel du Naturaliste Préparateur, ou l’Art d´empailler les Animaux,et de conserver les Végétaux et les Mineraux. En su traducción al español, publicada en 1833 por Santiago de Alvarado y de la Peña, leemos:
  “El arte de preparar o disecar los animales para conservarlos después de su muerte, es muy antiguo; pues que frecuentemente vemos entre los aficionados y amantes de historia natural muchas curiosidades, como perros, gatos, peces, gavilanes, y sobre todo ibis, cuya antigüedad se remonta quizás á dos mil años.
   El pueblo antiguo más civilizado de la tierra, el egipcio, poseía este arte en el más alto grado de perfeccion, muy superior a nosotros, pues que sus momias, despues del transcurso de tantos siglos, han llegado hasta nuestros tiempos en un estado perfecto de conservacion. Parece que los gaulas o galos tenían también sus métodos de disecar que nos son desconocidos; porque en las montañas de Auvernia se ha hallado un cadáver embalsamado al modo egipcio, y perfectamente conservado, que se ha depuesto en el gabinete de anatomía comparada en el Jardin de las Plantas."
No obstante, podemos encontrar técnicas más evolucionadas de Taxidermia anteriores a las del Antiguo Egipto. Un siglo más tarde de la publicación del tratado de Boitard se descubrieron nuevas momias, en esta ocasión en el continente americano. En 1917 en Chinchorro, en el norte de Chile, el profesor Max Uhle encontró momias unos 2700 años más antiguas que los primeros cuerpos egipcios encontrados con signos de primitivas preparaciones a base de resinas vegetales, y pertenecientes a la Época Pre-Dinástica (unos 3100 años a.C.).

Algunos de los animales disecados más antiguos que se conservan.


El hipopótamo de La Specola de Florencia (1)


Uno de los animales naturalizados más antiguos que se se conservan es el hipopótamo que se puede admirar en el Museo de la Universidad de Pavía. El ejemplar fue capturado en Egipto y su piel llevada a Italia por el médico Federigo Zerenghi; montado hacia 1602 por el cirujano y anatomista Girolamo Fabrici d'Acquapendente, profesor de la Universidad de Padua; se expuso en el gabinete de maravillas del Palacio Ducal de los Gonzaga y en el Liceo de enseñanza media de Mantua, y finalmente en 1783 trasladado al Museo de Pavía. Un ejemplar de parecido aspecto es el hipopótamo que se expone en la Sezione di Zoologia La Specola del Museo di Storia Naturale dell’Università degli Studi di Firenze en Florencia, Italia. Parece ser que fue un regalo que recibió en 1677 el gran duque Cosme III de Médicis y que durante un tiempo vivió en el Jardín de Bóboli. Este hipopótamo ya figuraba en el catálogo-inventario que Giovanni Targioni Tozzetti, médico y director del Orto Botanico, hizo en 1763 de los objetos de Historia Natural que se conservaban en la Galleria Imperiale de Florencia, antecedente del actual museo.

Pierre Belon. Primeras instrucciones para la conservación de las aves.


Belon en un grabado de Ambroise Tardieu.
Pierre Belon du Mans (1517-1564 ó -1565?), nacido en Soultière (Francia), pasó su juventud en Armorique donde ya se interesaba por la fauna y la flora costeras. Primero ayudante de boticario y más tarde boticario de Guillaume du Prat –obispo de Clermont-Ferrand-. En 1535 pasa a depender de la protección de René du Bellay, hermano del poeta y obispo de  Mans, que le anima a trasladarse a Wittenberg en 1540. Conoce a Lutero y se alía con el médico Valerius Cordus, con quien viaja durante un año por Alemania, Bohemia, Flandes e Inglaterra para profundizar sus conocimientos sobre herboristeria. En 1542, Belon estudia en París y entra al servicio del cardenal François de Tournon, en calidad de farmacéutico. A partir de 1546 Belon forma parte, en calidad de botánico y con el beneplácito del cardenal, de una embajada francesa a Turquía. El viaje lo lleva hasta Egipto e Israel, tierra santa. Belon retorna a Francia en 1548. En 1549 acompaña al cardenal de Tournon a Roma y retorna solo a Francia al año siguiente. Reemprende sus estudios de medicina, varias veces interrumpidos. Entre los años 1551 y 1555  es el periodo escogido por Belon para escribir sus principales obras. Permanece en la corte de Enrique II algunos meses, casi un año. Tiene en la cabeza algunos proyectos que cuentan con el asentimiento del rey y con la incumplida promesa de una pensión vitalicia. Decepcionado, viaja por Francia hasta llegar a Suiza, donde en abril de 1557 es bien acogido en casa de Conrad Gessner. En 1558 se licencia como médico –el último de una promoción de dieciocho-,  aunque nunca se pudo doctorar. Hasta 1561 permanece en Saint-Germain-des-Prés. En abril de 1564 ó 1565 es asesinado en el Bois de Boulogne por un enemigo suyo del que nada se sabe.

Grab. de anatomía comparada de su Nature.
Belon fue el primero en iniciar la anatomía comparada. “Tratábamos de disecar todas las aves que caían en nuestras manos”, dijo. Comparó el esqueleto de las aves con el del hombre y advirtió sus similitudes. Por ejemplo, la estructura de las alas de un ave es como la mano del hombre. A partir de él, los científicos empezaron a sospechar que los animales superiores derivaban de los inferiores. Darwin confirmó esa sospecha.

Algunas de sus obras son De arboribus coniferis, De admirabili operum, De aquatilibus, La Cronique de Pierre Belon de Mans, Histoire de la Nature des Oyseaux, Histoire Naturelle des estranges poissons, La nature et diversité des Poissons, Les observations de plusieurs singularitez, Portraits d'oyseaux, animaux, serpents, y Les remonstrances sur le default du labour.

El origen de la palabra "Taxidermia".


La definición del Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua es la siguiente:
   "taxidermia. (Del gr. τάξις, colocación, arreglo, y -dermia). 1. f. Arte de disecar los animales para conservarlos con apariencia de vivos."
A añadir a la anterior descripción que nos ofrece el Diccionario  que "-dermia" procede igualmente del griego derma, que significa piel. 
 

Artículo de Dufresne en el Dictionnaire de 1803.

Deyrolle, la tienda de Taxidermia más bella del mundo.




Si viaja a París, no deje de visitar Deyrolle (46 de la rue du Bac). Se encontrará con la tienda de Taxidermia más bella del mundo.

Émile Deyrolle.
Fundada en 1831 por Jean-Baptiste Deyrolle, un apasionado por la entomología, la casa se dedicó en sus inicios, principalmente, a la venta de insectos y material entomológico. Su hijo Achille se hizo pronto cargo del negocio añadiendo la actividad de Taxidermia. De 1800 hasta 1855 el negocio de la Taxidermia y la compra-venta de objetos de Historia Natural en la ciudad de París estuvo dominado por los hermanos Verreaux, grandes viajeros, cuyo negocio se encontraba en el barrio de Montmartre. Pero la Maison Deyrolle se hizo un lugar.

En 1866 el nieto del fundador, Émile Deyrolle, ya dirige el negocio. Ejerce de taxidermista e inicia una etapa de editor especializado en la publicación de libros de fauna y flora. De esa época son célebres los carteles-murales Musée Scolaire Deyrolle coloreados, que se encontraban en la mayoría de las aulas de las escuelas de enseñanza primaria, secundaria y también en las universidades francesas, y que aleccionaban sobre Biología, Anatomía humana, Geografía o Instrucción cívica. Los carteles se tradujeron al inglés, al portugués y al español. La casa Deyrolle ya proveía por entonces de especímenes a Museos de todo el mundo.

Juan Mieg, autor del primer tratado de Taxidermia en español.


Juan Mieg nació en Basilea, Suiza, el 5 de noviembre en 1780. Era hijo de un comerciante de tejidos y de la segunda esposa de este. Estudió humanidades en Friburgo de Brisgovia, Alemania. En 1802 marchó a París para ampliar sus estudios en matemáticas, ciencias naturales, física y química, y dibujo en la Escuela Central de las Cuatro Naciones. En París recibió clases de Biot, Cuvier o Duméril. Allí conoció a Louis Dufresne, jefe del Laboratorio de Taxidermia del Museo de Historia Natural de París. Entre 1807 y 1812 fue catedrático de Ciencias Naturales y Lengua en Blois (Francia). Su sueldo era de 1.500 francos. De un viaje de visita a sus padres en Suiza en 1809 volvió a Francia con Elisabeth Eislin, la que más tarde sería su esposa, a quien él llamaba "Tía cigüeña". Convivió con ella y tuvieron cinco hijos, y no fue hasta 1830 cuando acabaron casándose.
 

Mieg y su esposa, en el despacho del alcalde en Historia romántica (1841).

"Charlot a la una de la madrugada"


Fotograma de Charlot a la una de la madrugada.


Charlot a la una de la madrugada (One A.M., Charles Chaplin, 1916) es una comedia de 17 minutos en la que Charlie llega borracho a la casa donde se aloja. Tras algunos problemas para entrar, intentará tomar la última copa y llegar a su habitación. Cuando lo consigue, el último obstáculo consistirá en lograr meterse en la cama.

El salón de entrada de la casa de la ciudad donde se aloja está repleto de animales disecados. Tras la puerta de entrada un pato colgado, una cabeza de felino y un frontal de órice. Por encima de esa puerta de entrada unos cuernos de vaca. En el centro de la sala la alfombra de un tigre, y un gato. Dos escaleras conducen al piso superior donde se encuentra el dormitorio al que Charlie quiere llegar. Colgada en la pared de la escalera una cabeza de ciervo, y al final, en el rellano un oso negro disecado. Al lado de la escalera izquierda distinguimos un ñandú, un mono, una especie de mapache (o gato?), un pato colgado... En la pared de esa escalera, otro ánade colgado y una cabeza de corzo. En la antesala del dormitorio, ya en el piso superior, distinguimos un par de alfombras en el suelo, una de ellas de leopardo, un paragüero de pata de elefante, una cabeza de muflón al lado de la puerta del dormitorio, un ave con las alas abiertas, un pequeño oso de pie que parece sostener una bandeja, una cabeza de oso...


Bécoeur: apuntes biográficos de un personaje clave en la historia de la Taxidermia.


Retrato de Buffon realizado por Drouais.
Jean-Baptiste Bécoeur nace en Metz (Francia) el 16 de abril de 1718, en el seno de una familia de farmacéuticos. Estudia con los jesuitas y trabaja como aprendiz con su padre. En esa época ya empezieza su relación con la Taxidermia “desecando, inyectando y desollando aves”. Se traslada a laboratorios de Alemania para perfeccionarse como farmacéutico. Retorna a Metz para, en 1738, superar las pruebas de doctorado en Farmacia. Se traslada a París para seguir los cursos en el Jardin Royal des Plantes, donde Buffon era el director y donde siguió clases, entre otros, con Bernard de Jussieu, conservador del Gabinete de Historia Natural. Es allí donde mejora su técnica taxidérmica y donde empieza a preocuparse por la conservación de las colecciones. Es precisamente Jussieu quien propone a Bécoeur la plaza de farmacéutico que Felipe V, rey católico de España y nieto de Luis XIV, deseaba que ocupara un francés. Bécoeur, que adoptó las ideas filosóficas del momento y se convirtió en anticlerical, no acepta trasladarse a Madrid y prefiere volver a Metz, donde se casa en 1741 con Madeleine Béchamps, y donde compra una farmacia a un viejo apotecario que huyó por causas religiosas. Su curiosidad natural le lleva a completar sus conocimientos literarios y científicos estudiando matemáticas, filosofía y escritos de autores reconocidos. Numerosos eruditos visitaron frecuentemente su oficina de farmacia. En 1744 el rey Luis XV visita Metz donde, a su llegada, sufre una grave fiebre paratifoidea.  Bécoeur atiende al monarca en la catedral, cercana a su farmacia.

La enseñanza de Taxidermia por correspondencia.

La enseñanza de Taxidermia por correspondencia tuvo su auge en España en las décadas de los años 50 y 60 del pasado siglo XX. 

Cuadernos del Instituto Jungla
Fue en 1947 cuando se editaron por primera vez los cuadernos del Instituto Jungla de la calle de Goya, 118, de Madrid, "centro autorizado por el Ministerio de Educación Nacional". La primera edición se imprimió en Gráficas Faure y las posteriores ediciones en la Imprenta E. Cruces. Consistía en entregas periódicas de nueve cuadernos de estudio que completaban un total de 45 lecciones. El Instituto Jungla enviaba junto a los cuadernos el catálogo con los productos necesarios (bórax, ojos, utensilios...) para empezar. También proporcionaba el material.


Eran muy populares los anuncios en periódicos y revistas con su "Aprenda a disecar". En esos años de posguerra, el curso se vendía como una forma de obtener ingresos suplementarios. El cuaderno publicitario del Instituto Jungla, que se enviaba a los que se interesaban por el curso, contenía párrafos como los siguientes:
Anuncio en La Vanguardia, 20 de enero de 1948.
   "Si usted conoce los altos precios que cobran los taxidermistas profesionales por disecar cualquier ave u otro animal, seguramente pensará que se trata de una operación costosa. Sin embargo es todo lo contrario."

    "Si tiene usted la suerte de no necesitar ganar dinero, puede estudiar Taxidermia sólo por entretenimiento y , mientras se divierte, aprenderá una profesión que, si algún día lo necesita, le permitirá obtener magníficos ingresos durante sus horas libres."

Caza y animales. Su historia a través de sus imágenes en las tarjetas postales.




Me place daros a conocer el vídeo de la exposición temporal recién inaugurada en mi pequeño museo de taxidermia. Se trata de una exposición de 56 tarjetas postales ilustradas, que abarcan 120 años, de temática de caza y de animales. Se han seleccionado entre las más de mil de estos dos temas, pertenecientes a la colección de Xavier Romero, activista y periodista divulgador del coleccionismo, a quien agradecemos su colaboración y especial predisposición.

De género humorístico. España, 1952. Colecc. X. Romero.
Las postales que se muestran son de diferentes países: España, Alemania, Francia, Italia, Suecia, Estados Unidos, Argelia, Austria, Suiza..., con predominio de las impresas a principios del siglo XX, la Edad de Oro de la tarjeta postal.

La tarjeta postal no es más que una cartulina preparada para poder ser escrita y enviada sin sobre. Fueron las administraciones de Correos de los distintos países las emisoras de las primeras postales. La primera postal española data de 1873. A finales del siglo XIX, gracias a las mejoras en las técnicas de impresión empezaron a circular las postales ilustradas tal y como hoy las conocemos. El coleccionismo de postales comenzó muy pronto, a principios del s. XX.

El humor de "Vaya semanita", de ETB

Antxon y Maite protagonizaron un "sketch" titulado Taxidermia en el programa de humor Vaya semanita de la televisión vasca ETB. Fue en el año 2007.



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Taxidermidades, 2012.

"Industrias y Andanzas de Alfanhuí", un clásico de la literatura española.


Alcaraván disecado.


Industrias y andanzas de Alfanhuí (1942) de Rafael Sánchez Ferlosio es un clásico de la literatura española. Este libro, de género fantástico, tiene como protagonista un niño cuyo nombre desconocemos, que desea ser disecador y que es mandado como aprendíz de un maestro taxidermista de Guadalajara, que será quien le dará nombre:

   "(…) Tú tienes ojos amarillos como los alcaravanes; te llamaré Alfanhuí porque este es el nombre con el que los alcaravanes se gritan los unos a los otros (…)"

La casa donde vive el maestro disecador se describe como:

   "(…) un pasillo de bóveda sin ventanas, alumbrado por lámparas de aceite que colgaban de las paredes. A todo lo largo del pasillo había una gran mesa de trabajo (…)"

Charles Darwin, taxidermista y coleccionista.

Charles Darwin.
Charles Darwin (1809-1882), conocido naturalista inglés, precursor junto a Alfred Wallace de la Teoría de la Evolución, y autor entre otras obras de Origen de las especies por medio de la selección natural o conservación de las razas en su lucha por la existencia (1859) y de Viaje de un naturalista alrededor del mundo a bordo del S.M. Beagle (1839), también practicó la Taxidermia.

A continuación, transcribo algunos fragmentos donde descubrimos una de sus aficiones y, además, comprobamos su preocupación por el destino de su colección.

En su Autobiografía (1876)  Darwin escribe: 
   "Oí a Audubon pronunciar algunas interesantes conferencias sobre las costumbres de los pájaros norteamericanos, despreciando algo injustamente a Waterton. A propósito, en Edimburgo vivía un negro que había viajado con Waterton y que se ganaba la vida disecando pájaros, cosa que hacía excelentemente: me daba lecciones que yo pagaba, y acostumbraba a reunirme con él a menudo, ya que era un hombre muy agradable e inteligente."  

Un estreno de cine: "El elefante del rey".


Durante el año 2003 se rodó el mediometraje (30 min.) titulado El elefante del rey, dirigido por Víctor García León y con actores como Juan Echanove, Leonor Watling, Juan Antonio Sanjuán, y con la participación de David Trueba o Gonzálo Suárez, entre otros.

Fotograma de El Elefante del rey.

El coprotagonista de la historia, el taxidermista del Museo de Ciencias Naturales de Madrid, Benito de Oroquieta, toma prestado el apellido de una conocida saga de taxidermistas españoles, los Benedito. Precisamente fue Luis Benedito quien preparó el elefante del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid cazado en el "África oriental inglesa" y donado al Museo por Jacobo Fitz-James Stuart, duque de Alba.